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Arte y ciencia

Decrece la capacidad intelectual por la disminución de tiempo dedicado a la lectura

Héctor Hernández Pardo

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La decisión de escribir este artículo tiene su origen en las respuestas a un mensaje que trasladé en mi cuenta twitter hace apenas unas semanas. Entonces dije: “Estimular el amor por la lectura constituye un aspecto importante del ideario pedagógico de José Martí”. ‘Leer –decía el Apóstol de la Independencia de Cuba- es una manera de crecer, de mejorar la fortuna, de mejorar el alma’. Por eso, subrayaba que se debe felicitar y respaldar todo lo que favorezca la vocación por la lectura.

Recibí reacciones muy positivas que, al mismo tiempo, indicaban que el asunto era -para muchas personas- de gran interés e igualmente de preocupación, puesto que varios de mis interlocutores consideraban que hay una disminución –en general- por el interés de la lectura. Recordé entonces que pocas semanas atrás tuve ocasión de revisar diversas investigaciones sobre la importancia de la lectura para el desarrollo de la inteligencia del ser humano y, entre aquellas, varias que francamente constituían verdaderos llamados de alerta. Me refiero por ejemplo a un estudio realizado por científicos noruegos que indicaba que el coeficiente intelectual (CI) no sólo se había estancado, sino que estaba bajando a gran velocidad. Según dicho estudio el declive, de al menos 7 puntos por generación, comenzó con los nacidos en 1976,  y que alcanzaron la edad adulta a mediados de la década de los noventa.

Estudios parecidos en Dinamarca, Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Finlandia y Estonia, han demostrado una tendencia similar a la baja en los resultados del coeficiente de inteligencia de las personas nacidas en las últimas décadas. Lo interesante es que al referirse a las causas de esa situación se hacía referencia, entre otros factores, a la tendencia de los ciudadanos a aumentar el tiempo empleado en dispositivos tecnológicos en lugar de leer libros, es decir, que hay un abandono progresivo del interés por acercarse a la literatura, y esto se identifica como una de las razones de la disminución del CI.

Lo cierto es que, en términos generales, la escuela pedagógica latinoamericana, desde su génesis, ha dado adecuada prioridad a incentivar la vocación por la lectura. Y, por ejemplo, José Martí, siempre hizo mucho hincapié en la importancia de la lectura para el desarrollo integral del individuo. “Leer nutre. Ver hermosura, engrandece. Se lee o ve una obra notable, y se siente un noble gozo,  como si se fuera el autor de ella”, escribió en La Opinión Nacional, de Caracas.

Muy hermosa constituye la referencia que hizo Martí sobre el mismo tema en un artículo dedicado a Ralph Waldo Emerson, el escritor, filósofo y poeta estadounidense, quien contribuyó al movimiento del “Nuevo Pensamiento”, cuando expresó: “La lectura estimula, enciende, aviva, y es como soplo de aire fresco sobre la hoguera resguardada, que se lleva las cenizas, y deja al aire el fuego. Se lee lo grande, y si se es capaz de lo grandioso, se queda en mayor capacidad de ser grande. Se despierta el león noble, y de su melena, robustamente sacudida, caen pensamientos como copos de oro”.

Bastaría quizás con citar su formidable empeño editorial para niños  y jóvenes de Nuestra América, la revista La Edad de Oro, para comprender a cabalidad el valor que le concedía el Héroe Nacional de Cuba a sembrar el amor por la lectura.

La inmensa mayoría de los maestros y profesores cubanos y mexicanos con verdadera vocación, en todos los tiempos -como regla- han hecho esfuerzos para encender en el alma de sus discípulos la vocación por la lectura. Recordemos también a figuras descollantes de la pedagogía latinoamericana como José Vasconcelos, justamente llamado El Maestro de la Juventud de América; y al ilustre campechano Justo Sierra Méndez., decidido promotor de la fundación de la Universidad Nacional de México  y cuyas enunciados educativos son extraordinarios. Y hoy por hoy existen numerosos ejemplos en el magisterio que se destacan por ese empeño. Como también merecen reconocimiento muchas madres, padres y abuelos, muchas familias, que tratan de inculcar en las nuevas generaciones el amor por la lectura. Porque, claro está, el papel de la escuela es muy importante para alcanzar aquellos objetivos, pero debe calzarse con el interés de la familia. Y también de la sociedad en su conjunto. Este combate a favor de la lectura, estratégico en el campo carácter cultural, se tiene que ganar de manera integral, con la participación de todos, incluyendo las organizaciones de la sociedad civil.

En ese entorno, siempre deberá tomarse en cuenta el trabajo que le corresponde realizar a las bibliotecas públicas, y las iniciativas que despliegan muchos de sus especialistas, a todos los niveles, y que desempeñan –o pueden desempeñar- un papel relevante para el logro de la noble finalidad de afirmar el interés por la lectura.

La investigación a que hacía referencia sobre la disminución del coeficiente de intelectual en personas nacidas en las últimas 4 décadas,  y que  identifica como una de las causas la disminución del tiempo de lectura y cierto desinterés por ésta,  no se refiere a países de Nuestra América. Como expliqué al comienzo, se trata de una investigación  hecha  por científicos del Centro de Investigación Económica Ragnar Frisch en Noruega, y que dieron por resultado que  en los últimos años  los puntajes de coeficiente de inteligencia (IQ, por sus siglas en inglés) en las poblaciones analizadas habían disminuido considerablemente en comparación con generaciones anteriores. La publicación EURONEWS, refiriéndose al tema, ha titulado que los niveles de inteligencia están cayendo en los países industrializados avanzados de Europa, según una nueva investigación, que cita a Escandinavia y el Reino Unido como ejemplos de lugares que han experimentado disminuciones de coeficiente intelectual en las últimas décadas.

El estudio que lleva por título: “Does the rot start at the top?”(“¿Comienza la podredumbre en la parte superior?”), argumenta que la curva del coeficiente intelectual del siglo XX ha oscilado, y se apreciaron disminuciones en los países desarrollados desde mediados de la década de 1990. EURONEWS cita al investigador Michael Shayer, coautor del informe, quien dijo a esa fuente que desde 1995 una “gran fuerza social ha estado interfiriendo con el desarrollo del pensamiento de los niños, aumentando cada año”.

Siempre según el Sr. Shayer, esta “fuerza social” incluye el desarrollo de las nuevas tecnologías, como las consolas de juegos y los teléfonos inteligentes, que han alterado la forma en que los niños se comunican entre sí.

Los estudios realizados hasta ahora sobre la caída del coeficiente intelectual  en las generaciones nacidas después de la década del 70 del pasado siglo se han realizado en sociedad con alto nivel de desarrollo, principalmente europeas. Algunos científicos han señalado que los mismos no son aplicables a otros contextos.

Otros científicos han puesto en duda las herramientas utilizadas para tales investigaciones. Y plantean que los instrumentos digitales nos están ayudando a pensar de una manera diferente, y que los test de inteligencia necesitan también evolucionar a las nuevas formas en que pensamos y trabajamos. De todas formas los resultados de las investigaciones mencionadas en países europeos, han hecho sonar las alarmas y han preocupado a mucha gente de cualquier latitud (sobre todo a especialistas relacionados con la enseñanza), al menos en torno al tema de la disminución del tiempo para la lectura y sus posibles consecuencias.

Hay un hecho cierto: las nuevas tecnologías han cambiado mucho las  formas de actuar y de pensar, e indiscutiblemente las más jóvenes generaciones invierten cada vez más tiempo en el uso de esos recursos. Las nuevas tecnologías son sinónimo de desarrollo y oponerse a ellas sería un disparate.  Entonces la opción es que hay que trabajar cada vez más para encontrar fórmulas creadoras que permitan interesar a la gente en la lectura, aprovechando también las nuevos soportes digitales, sin abandonar los tradicionales surgidos con la aparición de la imprenta. El reto, pues, está planteado.

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Las cenizas de Ángela de Frank McCourt

Aracelly Guerrero Maldonado

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Uno puede creer que sabe lo que es la pobreza, uno incluso puede creer que ha sido pobre, pero después de leer, Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt, se concluye que en verdad no ha sido pobre, que no se tiene ni la remita idea de lo que es la pobreza.

Pocos libros, exceptuando los de fantasía, claro está, me han hablado desde una perspectiva tan personal y tan identificable como éste, a pesar de las aparentes diferencias culturales, geográficas, y temporales, pues: ¿Qué tendría que ver la Irlanda de la preguerra con mi realidad?, pero si que la tiene, tiene grandes paralelismos, su lectura me pareció tan cercana como levantar mi mano y tocar el hombro de alguien por la calle. Y es que me habló al oído, a la niña que fui y que aún tengo muy guardada en los límites de mi consciencia, me habló del modo que sólo podría hablarle esa niña a su propio hermano, del modo confidente en que recuerdo, y es que recuerdo muy bien mi infancia, haberle hablado así a mi hermano.

El libro está escrito en primera persona, desde la perspectiva de un niño, y es tan cruda, ingenua y divertida como sincera, y con esa cualidad de golpearte directamente en la boca del estómago que tienen todos los niños, de decirnos lo que es, sin adornos, sin eufemismos y sin juicios de moralidad o ética que vayan más allá de lo proficiente, de lo simple, cosas que uno puede asir con sus dos manos.

Muchos lo han calificado como un libro de superación personal, pues narra una infancia difícil y toda clase de adversidades, pero no lo es, no hay ningún consejo, ninguna fórmula, y si bien es cierto que el protagonista tiene un sueño y desea con todas sus fuerzas superarse, simplemente no tener hambre todo el tiempo, dudo que esa haya sido la motivación del autor.  McCourt empezó a escribir o mejor dicho a publicar, a los 66 años, cuando su madre había muerto, y quizás fue algo personal en él escribir, pero lo cierto es que en todo el libro no hay un tono aleccionador y sí una crítica, casi “involuntaria” en un tono sutil de ironía, tan propia en el tono que usa en todo el libro, a la iglesia católica, a la posición de la mujer en su figura de esposa y madre y a la sociedad irlandesa en general que también puede ser la mexicana, los barrios de Limerick que bien puede ser cualquier barrio pobre de nuestra Mérida, o de cualquier parte de México, las similitudes en la pobreza, el alcoholismo y la posición de la mujer son sorprendentemente idénticos, e idéntico es también el sueño americano, el de inmigrar. No olvidemos que una de las mayores migraciones a Norteamérica la hicieron los irlandeses durante la gran hambruna de 1845, y que después siguieron migrando por muchas y diversas razones lo mismo que en nuestro país.  No es un libro muy largo, pero puede resultar difícil de leer en algunas partes, y es que por la construcción literaria que esgrime la autora, no permite otros recursos de la prosa y son los acontecimientos los que llevan el ritmo del libro, lo que en momentos nos puede ser tedioso pues no se mantienen, pero en general no es difícil de terminar y puede sacarnos más de una carcajada así como un buen par de lagrimones.

 “Cuando recuerdo mi infancia me pregunto cómo pude sobrevivir siquiera.  Fue naturalmente, una infancia desgraciada, se entiende: las infancias felices no merecen que les prestemos atención. La infancia desgraciada irlandesa es peor que la infancia desgraciada corriente, y la infancia desgraciada irlandesa católica es peor todavía.” Valgan estos breves párrafos para invitar a los lectores de Informe Fracto, a conocer a esta genial escritora.

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Descubren nueva especie de dinosaurio

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Una extraña nueva especie de dinosaurio con pico de patoha sido identificada a partir del cráneo más completo de este animal extinto, excavado hace décadas en elParque Nacional Big Bend, en Texas.

“Este nuevo animal es uno de los hadrosauridos más primitivos conocidos y, por lo tanto, puede ayudarnos a comprender cómo y por qué evolucionó la ornamentación en sus cabezas, así como desde dónde evolucionó y migró el grupo inicialmente”, explica el investigador principal, Albert Prieto-Márquez del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, cerca de Barcelona, y afirma: Su existencia agrega otra pieza de evidencia a la creciente hipótesis, aún en el aire, de que el grupo comenzó en el área sureste de los Estados Unidos”.

Los dinosaurios con pico de pato, también conocidos como hadrosauridos, fueron los dinosaurios herbívoros más comunes al final de la Era Mesozoica, y todos tenían un hocico de aspecto similar. La parte frontal de las mandíbulas se encuentra en forma de U para sostener un pico ahuecado que se usa para cortar plantas.

Hace unos 80 millones de años, este dinosaurio en particular habría estado paleando sedimentos sueltos y húmedos para recoger plantas acuáticas de raíces sueltas de las marismas de un antiguo delta, donde hoy se encuentra el desierto de Chihuahua.

El descubrimiento de una cresta sólida fuera de la radiación principal de los hadrosauridos apoya la hipótesis de que todas las crestas derivan de un ancestro común que tenía una nariz joroba simple.

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Ciencia de Noche

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La Asociación Juvenil de Ciencia Yucatán (AJC) reunió a expertos y personas interesadas en conversar sobre temas de la ciencia, en un acto que tuvo lugar la noche del miércoles 17 de julio en el restaurante Amaro de la ciudad de Mérida.

En esta ocasión, se contó con la participación de Daniel Brito con la charla, “¿Podemos ver la curvatura?” en la cual explicó con ejemplos concisos el por qué los ojos no pueden ver la curvatura de ciertos objetos como la Tierra. De igual forma Idrish Huet expuso el tema, “Vacío cuántico y el efecto Casimir: La fuerza de la nada”, quien explico que el vacío visto desde una perspectiva física no existe porque en el siempre hay energía y está lleno de vibraciones.

Es conveniente destacar el interés de los asistentes en estos temas pues se registró un aforo de cerca de 60 jóvenes que llegaron minutos antes de la hora acordada, a pesar de la fuerte lluvia que cayó sobre la ciudad horas antes. Este tipo de actos habla muy bien del trabajo que estos jóvenes amantes de la ciencia están haciendo. Informe Fracto les desea el mayor éxito y les abre las puertas.

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