Conecta con nosotros

Estilo de vida

Corra 50 minutos a la semana o camine 150 y vivirá más años

Jonathan Esteve-Lanao

Publicado

en

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de la investigación en Ciencias del Ejercicio Físico es demostrar qué tanto beneficio aporta éste para la salud, y cuál es la dosis mínima que provoca efectos significativos.

El estudio más clásico se realizó con los empleados de los autobuses de Londres, a mediados de siglo XX. Como los lectores podrán imaginar, los famosos autobuses rojos de dos pisos obligaban a los revisores de los tickets a desarrollar una notable cantidad de actividad física debido a su empleo (subir y bajar escaleras, estar parado, mantener el equilibrio durante la ruta). Sin embargo, sus compañeros choferes pasaban toda su jornada irremediablemente sentados. A lo largo de los años, desde que se jubilaban y hasta que fallecían, a quienes participaron en el estudio se les dio seguimiento. El resultado de esta investigación fue que los revisores (quienes acumularon mucha más actividad física laboral), tenían menos eventos cerebrovasculares que los choferes. Morían más tarde, y de otras causas.

Esto inspiró a numerosos estudios longitudinales sobre diferentes tipos de ejercicio. Ya a finales del siglo XX, otra gran investigación observó que entre sedentarios y deportistas, estos últimos vivían más, y que en particular tenían mayor esperanza de vida los deportistas que practicaban disciplinas de resistencia (como por ejemplo correr, ciclismo, etc.)

Un estudio publicado hace pocos días se ha centrado específicamente en los corredores, concluyendo que correr no sólo incrementa la esperanza de vida sino que reduce entre un 23 y un 30% el riesgo de enfermedad coronaria, cáncer y la mortalidad en general.

Sabido es que las mayores causas de mortalidad en las sociedades occidentales, a partir de los 45 años de edad, son las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

En el citado estudio reciente, hallaron que 50 minutos semanales de carrera sería la dosis a partir de la cual se obtienen esos beneficios. Además, no encontraron que una dosis semanal superior provocase mayores beneficios en esa reducción del riesgo.

Las recomendaciones generales del máximo organismo mundial en ejercicio físico saludable (el Colegio Americano de Medicina del Deporte), promueven la realización de 3 a 5 días a la semana de ejercicio moderado (por ejemplo, caminar rápido) por 60 a 30 minutos al día. Dicho de otro modo, recomiendan hacer ejercicio moderado, frecuente, y acumular unos 150 minutos a la semana.

En resumen, si quiere mejorar su salud, vivir más años y limitar el riesgo de las enfermedades más comunes y fatales (cardiovasculares y cáncer), procure acumular a la semana o bien 150 minutos de caminata, o bien 50 minutos de carrera. Por supuesto, esto no excluye que complemente su práctica con otro tipo de trabajo esencial, como es el entrenamiento de fuerza, y otras actividades.

Para los muy deportistas, esto les parecerá muy poco. Pero para la gran mayoría de la población, así como para los sistemas de salud pública, si lográsemos estos niveles mínimos, los beneficios serían enormes. En primer lugar por la salud y calidad de vida de las personas, y desde otra perspectiva, en la reducción del gasto sanitario.

Referencias:

  • Pedisic Z, Shrestha N, Kovalchik S, et al. Br J Sports Med (2019) (Epub ahead of print)
  • Morris JN, Heady JA, Raffle PA, Roberts CG, Parks JW (1953). Lancet, 265:1111–1120.
  • Sarna S, Kaprio J (1993). Sports Med, 17: 149-151.

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Estilo de vida

Necesario derribar mitos para rescatar la lactancia materna

Lilia Balam

Publicado

en

Para ello es primordial capacitar adecuadamente al personal médico, declaró la especialista Aline Gámez Quintana.

Es necesario derribar los mitos que se han construido alrededor de la lactancia materna para rescatar esa práctica, benéfica para la madre y el bebé, señaló la asesora de lactancia Aline Gámez Quintana, para lo cual aseguró que es primordial brindar información científica y capacitar adecuadamente al personal médico en el tema.

De acuerdo con la experta, es frecuente que circulen mitos sobre la práctica de dar pecho. Por ejemplo, se suele escuchar que amamantar duele o que el menor se queda con hambre y se le debe dar fórmula láctea para “completar”.

Aunque la mayoría de estas creencias son falsas, se han logrado arraigar en el imaginario colectivo debido a la falta de información certera en la materia.

“Los mitos se deben a la desinformación que hay, empezando desde el personal de salud: la primera persona con la que tiene contacto una madre que acaba de dar a luz es una enfermera, y si ésta no cuenta con información actualizada, la mamá desde ahí se verá afectada”, apuntó Gámez Quintana.

“La capacitación a nivel salud debe ser primordial, sí debe tener peso, pero también desde la universidad deben abordar el tema de la lactancia de manera más profunda, para que salgan de ahí con bases científicas y no rumores que les dijeron la mamá o la abuela”, subrayó.

También sostuvo que se requiere mantener al personal de clínicas y hospitales actualizado en el tema y lo ideal sería que cada uno de esos recintos cuente con un profesional en lactancia para apoyar a las madres desde la primera hora del nacimiento de sus hijos o hijas.

Cabe mencionar que Gámez Quintana impartió la master class “Mitos y realidades de la lactancia materna” en la Universidad José Martí de Latinoamérica, donde también sobre el mismo tema se brindará un curso que iniciará en el mes de febrero. Las inscripciones ya están abiertas y los interesados pueden acudir al recinto universitario para obtener información.

También te puede interesar: La leche materna podría combatir el cáncer

Continuar Leyendo

Estilo de vida

A finales de los 40: la edad más infeliz según estudio

Lupita Sol

Publicado

en

Según el autor, en esa etapa las personas se vuelven “más realistas”.

Si bien es frecuente escuchar sobre la “crisis de los 40”, una investigación demostró que esta frase dejó de ser un mito, al detectar que la edad en la que el ser humano es más infeliz es alrededor de los 47 años.

La extensa investigación en 134 países, realizada por David Blanchflower, economista del Darmouth College de Estados Unidos, sobre la base de encuestas que miden el bienestar y calidad de vida, arrojó que existe una curva de la felicidad que está presente en la mayoría de los países: los mayores momentos de felicidad se encuentran en la etapa inicial de la vida y después de los 50.

El estudio reporta que en los países desarrollados la gente se considera más infeliz a los 47 años, mientras que en los países en desarrollo les ocurre a los 48. La esperanza en una prosperidad futura se reduce de manera significativa en la mitad de la vida.

Según el autor del estudio, esto se debe a que las  personas se vuelven “más realistas”, se dan cuenta de que sus expectativas eran demasiado ambiciosas y no serán cumplidas. Otro factor relacionado es que a finales de los 40 se tienen más responsabilidades, lo cual genera un gran estrés.

En cambio, a partir de los 50 años las personas se quitan el peso de esas expectativas y tienen más habilidades para manejar sus emociones. Se enfocan  menos en la ambición y más en los vínculos personales. Se tiene también la idea de que en adelante las cosas van a mejorar, no porque las condiciones objetivas mejoren necesariamente, sino porque varía la percepción del bienestar.

Blanchflower sostiene que pasados los 50 años “te vuelves más agradecido por lo que tienes”.

Continuar Leyendo

Estilo de vida

Las diez canciones que reducen el estrés, según estudio

Lupita Sol

Publicado

en

Investigadores británicos analizaron diferentes canciones y observaron que algunas son auxiliares para relajar a las personas.

En los últimos años se ha vuelto frecuente escuchar que el ejercicio y la meditación son actividades tranquilizantes, ideales para reducir los altos niveles de ansiedad.  Sin embargo, neurocientíficos británicos se dieron a la tarea de analizar los efectos de la música en situaciones de estrés y elaboraron una lista de reproducción con las diez canciones más relajantes.

La consultora independiente Mindlab Internacional realizó un experimento para saber qué canciones impactaban positivamente en la ansiedad y el estrés. Para ello, dieron a un grupo de personas varios rompecabezas complejos, con la instrucción de armarlos lo más rápido posible mientras estaban conectados a sensores que medían la actividad cerebral, ritmo cardíaco, presión arterial y respiración.

Los académicos detectaron que mientras escuchaban la canción “Weightless” de Marconi Union, los niveles de ansiedad y estrés de los participantes descendían 65%. Precisamente esa composición fue creada con ayuda de terapeutas de sonido, por lo que las armonías, el ritmo y los bajos están diseñados para bajar el estrés y la presión arterial. Las otras nueve piezas “relajantes” según los investigadores, son: “Electra”, de Airstream; “Mellomaniac (Chill Out Mix)”, de DJ Shah; “Watermark”, de Enya; “Strawberry wwing”, de Coldplay; “Please don’t go”, de Barcelona; “Pure shores”, de All Saints; “Someone like you”, de Adele; “Canzonetta sull’aria”, de Mozart y “We can fly”, de Rue du Soleil.

También te puede interesar: Estudiantes mexicanos crean gomitas para combatir el estrés

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS