Conecta con nosotros

Arte y ciencia

Sin familia de Héctor Malot

Aracelly Guerrero Maldonado

Publicado

en

La verdad es que no sé porque escogí leer “Sin familia” de Héctor Malot, ha de ser algún instinto masoquista o autodestructivo, pero desde que supe que Remí, la serie animada que me traumó en la infancia estaba basada en un libro, siempre tuve la espina de buscarlo y leerlo. Qué puedo decir, es la fábula por excelencia, al niño le pasa de todo, no una, dos, ni tres veces, muchas, múltiples, y al final, no sólo mantiene su dignidad, si no que termina bien (un poco romántico, pero es una fábula).  Después de leer el libro, entendí que los japoneses sí que saben hacer dramas, hay partes que omitieron con maestría y partes que agregaron con mucha elocuencia, ambas versiones son excelentes, ambas reflejan todo el optimismo del siglo XIX y un tradicional sentido de la justicia.  He oído críticas acerca de que la versión del anime desvirtúa el sentido del mensaje de Remí y en una parte coincido, sobre todo al final, que difieren por completo y en lo que respecta al personaje de Vitalis, hay mucho que el anime no transmite, como el sentimiento de culpa que siente cuando no lo deja quedarse con la señora Milligan, y la vergüenza que siente al haber caído de una buena posición social, en Vitalis tenemos la pobreza romantizada al 100 por ciento, y es que podrías decir que Vitalis no muere de pobreza, si no de orgullo.  Uno podría creer con esta descripción que está lleno de clichés, bueno, tal vez un poco, pero es sorprendentemente lúcido, critico, pero sin llegar a ser cínico, y es que no todas las personas con las que Remí se topa son buenas, ni todas malas, ya sean estas pobres o ricas; el mensaje al final es: adelante, siempre adelante, libros de superación personal: 0, Remí: 50,000, o qué sé yo, uno pierde la cuenta con tanta desgracia, que si no es novela, uno lo mandaría de inmediato a Catemaco por una limpia, tanta mala suerte no debería caber en una sola persona. Un plus, tiene uno de los mejores testimonios de amor hacia los animales  que he visto y da un muy buen retrato de la ruralidad francesa de la época, sin duda, lectura recomendable, pero muy lacrimógena, Malot, no tiene una prosa elocuente en imágenes o figuras narrativas, su pluma se apoya en los eventos y la descripción de lugares o personas, lo que hace que la novela sea un poco demasiado larga, no la recomiendo a primeros lectores, ya que puede ser un poco demasiado agobiante y larga, pero si tienen disciplina y una veta de amor por el melodrama, se las recomiendo 100%, y si vieron el anime como yo, sufrirán nuevamente pero no podrán dejar de leer. Dicho lo anterior escoger una cita que resuma, la esencia del libro me fue difícil, pero creo que esta, lo refleja bastante bien:

“Luego el coche volvió rápidamente la esquina de la calle y sólo vi ya un remolino de polvo.  Apoyado en mi arpa, con Capi a mis pies, permanecí mucho tiempo mirando maquinalmente el polvo que, poco a poco, volvía a depositarse en la calle.  Un vecino era el encargado de cerrar la casa y guardar las llaves para el propietario; me sacó de mi anonadamiento y me hizo regresar a la realidad.

-¿Quieres quedarte?-me dijo

-No, me voy.

-¿A dónde vas?

-Adelante, siempre adelante.”

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arte y ciencia

Uriah Heep, una banda determinante

Ricardo Pat

Publicado

en

Uriah Heep forma parte de los cuatro pilares del desarrollo del hard y heavy metal al lado de Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple. Su aporte musical es enorme y lleno de obras de calidad, creatividad y trascendencia.

Estamos hablando de una banda cuya contribución en la historia del mejor rock es  innegable, gracias a su valor para explorar territorios desconocidos (literalmente y metafóricamente), además de que su trayectoria describe una historia de triunfo, tragedia, éxito, fracaso, desafío y logro a lo largo de más de cincuenta años.

Sus integrantes fueron artesanos de la música y crearon sus mejores propuestas  en la década de los setenta, con el guitarrista Mick Box, al cantante David Byron, el tecladista Ken Hensley, el bajista Paul Newton y varios bateristas que participaron en sus tres primeros álbumes. En la década de los setenta las bandas de rock acostumbraban grabar discos con mayor frecuencia, y Uriah Heep ´trató de mantener esa política de trabajo, ya que después de su debut: ‘…Very ‘Easy… Very ‘Umble,’ en junio de 1970, realizó sus dos siguientes grabaciones en el mismo año: ‘Salisbury’ (marzo de 1971) y ‘Look At Yourself’ (Noviembre de 1971)

Lo mejor llegaría en el cuarto álbum, ‘Demond and Wizard’ (1972) ya que fue el primero con la conocida formación clásica que incluía también al bajista Gary Thain y al contundente baterista Lee Kerslake, con quienes también grabaron ‘The Magician’s Birthday’ (1972), ‘Sweet Freedom’ (1973) y ‘Wonderworld’. Este cuarto álbum fue lanzado el 19 de mayo de 1972 por Bronze Records en el Reino Unido y Mercury Records en los Estados Unidos, convirtiéndose en su prudcción más exitosa, dado que consiguió vender más de 3 millones de copias en todo el mundo.

Fue grabado entre marzo y abril de 197 en los Lansdowne Studios de Londres, donde registraron su siguiente placa ya sin contar con los servicios del destacado bajista Paul Newton, quien fue suplido por Gary Thain, un músico mucho más eficaz que dotó a esta colección de temas de un sonido mucho más atractivo.

En las 9 canciones incluidas Mick Box (guitarra), David Byron (voz), Ken Hensley (guitarra, teclados, voz), Lee Kerslake (batería) y el mencionado Gary Thain lograron plasmar lo mejor de su mezcla de sonidos que contenía desde un poderoso hard rock, pasando por claros tintes progresivos e incluso pinceladas de música épica y mágica.

Este disco elevó la reputación de la banda a su máxima expresión y les granjeó de un importante reconocimiento mundial, además de un merecido éxito comercial al ser una obra tan inspiradora.

Pero con el éxito, las responsabilidades se multiplicaron y, de septiembre a octubre de 1972, los cinco músicos ya estaban encerrados en los estudios Lansdowne trabajando en el siguiente disco.

The Magician´s Birthday fue lanzado en noviembre y resultó una extensión natural de su anterior disco, sobresaliendo de inmediato ‘Sunrise’, ‘Sweet Lorraine’, ‘Blind Eye’, la hermosa balada ‘Rain’ (cantada con un sentimiento profundo por Byron) y, por supuesto, la suite de más de 10 minutos de duración ‘The Magician’s Birthday’. El disco dejó bien claro que la creatividad seguía fluyendo a raudales en el seno de la banda, que desde luego comenzó a disfrutar de cierto estatus, adquiriendo ciertos lujos, disfrutando de la presencia de infinidad de mujeres, viajando en limusinas, situaciones que desde luego tuvieron algún efecto en su inspiración.

En concierto, Uriah Heep acrecentaba su personalidad colectiva, que a la vez era la suma de sus personalidades individuales, resaltando la presencia extravagante del gran David, el punto de comunicación con el público, a la par del punto focal de la puesta en escena de todo el grupo. Su inmenso carisma, su poderosa voz y su habilidad para cautivar a las audiencias lo convirtieron en uno de los hombres del espectáculo más reales de la escena.

Llegaría su explosivo “Uriah Heep Live” (1973); después “Sweet Freedom” (1973) y “Wonderworld”, que apuntalaron su reputación de agrupación tremendamente inventiva, pero la fama terminó pasándoles factura. David Byron, quien admiraba sobremanera a Freddie Mercury de Queen, trataba de imitar su glamour y se endeudó tratando de llevar un tren de vida fuera de sus posibilidades reales, mientras su consumo de alcohol adquiría proporciones épicas, aunada a la creciente adicción de Gary Thain, quien fue echado de la banda, siendo suplido por el ex-Family, King Crimson y Roxy Music: John Wetton.

‘Return to Fantasy’ (1975), resultó exitoso y la correspondiente gira mundial resultó los llevó por vez primera en  Escandinavia (rompiendo récords de asistencia en Noruega), con grandes actuaciones en Europa, Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá encumbraron de nuevo al grupo en la cima, ya que tocaron para un aproximado de un millón de personas, viajando 30 mil millas.

Sin embargo, se acercaba el final de aquella etapa mágica ya que, tras la aparición del disco ‘High And Mighty’ (1976), los excesos comenzaron a sacudir a la banda de manera decisiva: el desmedido ego de Ken Hensley, la cada vez más salvaje manera de beber de Byron, quien comenzó a trepar borracho a cantar, llegando al extremo de insultar en Filadelfia a más de 20 mil fans. Por ello fue despedido en julio de 1976.

Atrapado en el alcohol y su hedonismo, tras su salida de ‘Uriah Heep’, David Byron jamás logró consolidar su carrera y el 28 de febrero de 1985, murió de un ataque al corazón a los 38 años de edad.  Por su parte, Gary Thain sufrió una descarga eléctrica el 15 de septiembre de 1974, durante un concierto en el Moody Coliseum de Dallas, resultó herido de gravedad y jamás se recuperó del todo y vivió sus últimos días en estado depresivo y enganchado, hasta que murió a causa de una sobredosis de heroína el 8 de diciembre de 1975, cuando apenas tenía 27 años de edad.

Sin Byron ni Thain, ‘Uriah Heep’ nunca logró resucitar la magia de sus primeras grabaciones a pesar de que continuó creando música de gran calidad y discos realmente rompedores. Si quieres conocer la grandeza de su música te recomiendo escuchar “July Morning”, para que comprendas que nada de lo aquí descrito es una exageración.

Continuar Leyendo

Arte y ciencia

Gato-zorro, nueva especie descubierta

Avatar

Publicado

en

La Oficina Nacional de Caza y Vida Silvestre (ONCFS, por sus siglas en francés) aseguró  haber descubierto en Córcega, Francia, una nueva subespecie de felino a la que han denominado el gato-zorro (ghjattu-volpe).

Pierre Benedetti, responsable de la investigación en Córcega de la ONCFS, manifestó que están seguros de que no se trata de un gato doméstico, pues sus características y su ADN se oponen mucho a las de esa especie.

“Es el ancestro del gato doméstico. Se parece a un gato”, explicó Benedetti a una cadena de televisión local. Además, el investigador que le ha seguido la pista al ghjattu-volpe, mencionó que “tiene un fenotipo bien particular y muy homogéneo. Su aspecto, su color, su peso determinan el fenotipo”.

Este ejemplar tiene una cola similar a la de un zorro, mide unos 90 centímetros y su ADN es similar al del gato salvaje europeo y al del gato africano del bosque. En total, aseguran haber descubierto 16 gatos-zorros en el valle de Asco, al norte de Córcega, haciendo realidad así la leyenda del lugar que decía que estos animales atacaban al ganado de la zona.

“Este animal forma parte de la mitología de nuestros pastores. Contaban que estos gatos forestales atacaban las ubres de sus ovejas y cabras. Es a partir de ese relato, transmitido de generación en generación, que comenzamos nuestras investigaciones”, aclaró Benedetti.

En 2008 hallaron el primer ejemplar y en 2012 pudieron realizar los primeros análisis. No obstante, es ahora cuando, tras varias evidencias y más casos detectados, la ONCFS ha pedido protección para el ‘gato-zorro’ con la finalidad de perpetuar su especie.

Continuar Leyendo

Arte y ciencia

Dos crímenes de Jorge Ibargüengoitia

Aracelly Guerrero Maldonado

Publicado

en

“Dos crímenes” de Jorge Ibargüengoitia es una divertida novela negra, llena de ironía, ausente de moral y con un trasfondo reconocible.  Confiésame culpable de nunca haber leído antes al autor y es que tal vez tengo un sesgo cultural con los autores latinoamericanos, ya sé, pero es que siempre los escojo de último de mi lista porque siempre están allí y porque su identidad que es la mía, no me dice nada nuevo (aparentemente), para mí la literatura es preferentemente la ventana de lo otro, lo desconocido y diferente.

Ambientada en el México de los 70’s, todos los eventos bien podrían haber sucedido ayer, y es que la realidad que refleja, no solo la rural, también la doméstica, la visión de la burocracia y la autoridad, siguen vigentes a hoy día, me parecen de una cercanía tan extraordinaria que involuntariamente me sacan la carcajada. El autor usa un lenguaje cotidiano, con mexicanismos y con imágenes que son del uso común, y no es que no tenga unas bellas descripciones del campo, que también las hay; la mezcla de honestidad y descaro del protagonista lo hacen tan humano como real, así como el resto de los variopintos caracteres que van apareciendo a lo largo de la novela, que además es corta y tan fácil de leer, una vez empezada es difícil de soltarla hasta su final. 

Muchos escritores han hablado de la obra de Ibargüengoitia, de su importancia, de su irreverencia, los educadores lo ponderan, yo incluso leí de él obligadamente “Los pasos de López” cuando estuve en la prepa, y debo decirles, jamás nada obligadamente nos hará adquirir el gusto, en su momento, no sólo no lo aprecié si no que lamenté sinceramente el tiempo que tuve que dedicarle a esa lectura y que no le estaba dedicando a otras cosas que sí quería leer, así que se los digo hoy, puede ser un autor muy mentado, muy reconocido, pero si no les nace leerlo, no lo hagan, yo sincera y  ampliamente lo recomiendo, y lamento no haberle leído antes, pero como dicen, más vale tarde que nunca; su humor, su sarcasmo, y su narrativa hacen una combinación que refleja sin lugar a dudas el verdadero espíritu mexicano, con toda su idiosincrasia y contradicciones.   Una lectura perfecta no sólo para primeras lecturas, también para leer en voz alta, para volver a leer, para asombrarnos, para deleitarse y también porque no, para criticarse uno mismo, esta novela es tan mexicana y tan universal como los chiles, como el mole o el tequila.

“Nací en un rancho perdido, mi padre fue agrarista, me dicen el Negro, la única de mi familia que llegó a ser rica empezó siendo puta y con sólo echar una firma perdí catorce millones de pesos.”

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS