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Arte y ciencia

Sara Gómez, pionera de cinematografía femenina

Sandra Guerra Maseda

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Sara Gómez Yera,(1943-1974) nació el 8 de noviembre en La Habana y fue la primera mujer directora de la industria del cine cubano. Sara ingresó tempranamente en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica de Cuba (ICAIC), creado el mismo año del triunfo de la revolución en 1959.  Formó parte de la generación que cambiaría  la estética y la praxis cinematográfica hasta entonces realizada en la isla. Su obra responde a ese contexto de transformaciones profundas en todos los ámbitos de la vida que significó la épica de la revolución cubana.

En aquellos años sesenta se comenzó a vertebrar un modelo propio de socialismo que tenía como aspiración última construir una sociedad más justa e igualitaria. Con este trasfondo se ha dicho que la obra de Sara es una crónica particular de aquellos jóvenes que vivieron y crearon en las primeras décadas de la Revolución cubana.  Su cine transgresor no sólo fue descolonizador y de denuncia de los problemas a los que se enfrentaba la nueva sociedad como consecuencia de los males heredados de un pasado reciente de capitalismo y subdesarrollo, sino iba más allá para ahondar en las heridas profundas de Cuba como nación, al abordar temas como la discriminación hacia la mujer, la violencia machista, el prejuicio religioso y racial, en este sentido también fue pionera en el debate racial y feminista desde la óptica cinematográfica. Reivindica el legado africano en Cuba, sobre todo para rescatar esa cultura marginada en la Cuba prerrevolucionaria.

Cuestionó su propia realidad desde su origen de mujer negra en una sociedad empoderamente machista y blanca y se impuso a fuerza de talento y criterio propio. Su estética ha sido estudiada con aportes formales del neorrealismo italiano y el free cinema, del lenguaje del “tercer cine” didáctico y rebelde, como cine antropológico, desde el testimonio en el género documental y la ficción realista siempre cuestionadora de la realidad. Su obra representa una visión crítica alejada de ciertos dogmatismos y discursos triunfalistas a los que algunos se acercaban desde el arte.

 Pese a su fallecimiento prematuro a causa del asma a los 31 años en 1974,  Sara Gòmez llegó a realizar un total de dieciocho documentales y un largometraje, De cierta manera, (1974) donde mezcla la ficción con el documental y en el que contrasta los nuevos valores y la formación del hombre nuevo en la Cuba revolucionaria y la resistencia al cambio de sectores antes marginados, la película no pudo concluirla porque su deceso ocurre cuando el trabajo estaba en la fase de postproducción.  Entre sus documentales destacan Iré a Santiago (1964), un recorrido por la memoria histórico-cultural de esa ciudad del oriente de Cuba. La trilogía que filmó en la Isla de la Juventud entre los años 68 y 69: En la otra isla; Una isla para Miguel, y la Isla del Tesoro. En los dos primeros enfoca su mirada en la vida de jóvenes con problemas sociales que entre 1965 y 1967 poblaron  esa Isla asistiendo a un programa de reeducación. En el documental Guanabacoa, crónica de mi familia(1966) confronta con desenfado el medio y la sociedad en la creció. Y tenemos sabor, (1967), recoge los diversos estilos de la música popular cubana de raíces africanas y define el mestizaje de instrumentos musicales autóctonos.

En su filmografía, se pueden encontrar puntos convergentes con la trayectoria  cinematográfica de Ousmane Sembéne el padre del cine africano. Aunque ambos no eran contemporáneos generacionalmente, pero sí hicieron cine  en la misma época de los años sesenta. Sembéne criticó algunas costumbres populares de viejo arraigo de  su  Senegal natal, se opuso a los cánones establecidos y clamaba  por una renovación cultural como predecesora de las transformaciones sociales y económicas. También en la manera de diseñar un estilo cinematográfico populista, didáctico y a la vez moderno en sus técnicas que fuera accesible a  todos. 

Manuel Herrera cineasta de su generación ha expresado sobre Sara que algunos referían que intelectualmente era del movimiento de la negritud, pero que él que siempre estuvo y trabajó muy cerca de ella, creía que no era así, solo que se sentía atraída por esta corriente en su aspecto cultural no ideológico. Sara era esencialmente cubana: “con una cubanía donde se mezclaban en un fundidor todas las cosas que en este mundo han sido”.

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Enseñar Historia y videojuegos, una alternativa posible

César Benítez

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Es indudable que actualmente las TIC’s (tecnologías de la información) han ganado un lugar significativo dentro de los diferentes ámbitos de la sociedad, sirviendo para mejorar y agilizar procesos laborales, industriales y de innovación, lúdicos y, por supuesto, académicos y escolares.

Para este último aspecto, el de la educación, ya se llevan varios años trabajando en cómo las TIC’s han influido y venido a revolucionar los procesos de enseñanza-aprendizaje en los diversos niveles escolares, llegándose a considerar diferentes estrategias para facilitar y hacer más ameno el proceso a las nuevas generaciones. Bajo esta premisa, hoy día es posible encontrar escuelas y profesores que le han apostado a los videojuegos para acompañar el proceso de enseñanza de la Historia ya que, como señala Rodríguez Salces en su trabajo La introducción de los videojuegos en el aula”, las líneas de investigación futura podrían enfocarse en la confección de un catálogo de videojuegos para la incorporación a la enseñanza.

La enseñanza de la Historia no ha sido labor sencilla para muchos profesores, así como tampoco ha representado una buena experiencia para múltiples alumnos, pues la materia a veces es incomprendida ya que no se ha sabido transmitir adecuadamente, no existe identificación, y por lo tanto, interés por parte del alumno para comprender e interiorizar los procesos históricos. Y éstos se siguen transmitiendo de manera enciclopédica y estática, repitiendo los viejos patrones que se concentraban, únicamente,  en hacer que el alumno aprenda y memorice nombres y fechas, sin entender la relevancia de los procesos que llevaron a los personajes a ocupar un papel dentro de algún momento de la historia de una sociedad o país.

Varias ciudades en Europa, tanto de habla inglesa como hispana, han sumado los videojuegos como parte de sus procesos de enseñanza de Historia, ya que en diversas investigaciones se ha demostrado que los alumnos llegan a comprender de mejor manera los procesos histórico-sociales, que suscitaron cambios dentro de su sociedad y del mundo. Los videojuegos brindaron a los jóvenes alumnos la experiencia de “conocer” e identificarse con personajes relevantes dentro de la Historia Universal, se vieron atraídos por la trama, el argumento y particularmente por la estética de la representación de las sociedades de antaño que sólo se veían en libros de arte de manera pasiva y sin a interacción de la gente conviviendo y llevando a cabo sus tareas diarias. Estos y varios factores más fueron determinantes para que los adolescentes interioricen y recreen una experiencia mucho mas “viva” de lo que significa la Historia.

Existe un amplio catalogo de videojuegos que podríamos citar para ejemplificar lo que hemos estado refiriendo en párrafos anteriores: la saga de “Age of Empire”, “Civilization”, “Kingdom come”, Battlefield”, la saga entera de “Assassin´s Creed” y varios otros más.

Todos los juegos mencionados tienen como base y argumento algún momento o proceso histórico, que van desde la Edad de piedra, el Mundo antiguo de Grecia, Egipto y Roma, la Época feudal de Japón, las Cruzadas, la Primera y la Segunda Guerra Mundial, etc.

En el Caso de “Assassin’s Creed” tenemos toda una amplio y variado catálogo de sucesos históricos que van desde: Grecia y las Guerras Médicas, Egipto y la última dinastía, Masyaf y las Cruzadas del siglo XII, Italia durante el Renacimiento, Constantinopla durante la lucha de los bizantinos contra los otomanos, Estados Unidos durante la Revolución, El Caribe mexicano, Cuba   y las Antillas durante la era Dorada de los piratas, Norteamérica durante la Guerra de los Siete años, Francia en le efervescente Revolución, Inglaterra en plena revolución Industrial, Nuevo Orleans y Chichen Itzá durante los años del contrabandismos de esclavos africanos, la India en pleno dominio ingles victoriano así como Rusia durante su propia Revolución, Inglaterra y Noruega durante las guerras de conquista del norte, etc.

Estos juegos nos ofrecen un impresionante despliegue técnico en cuestiones de arte y diseño, pues reviven los momentos de la vida cotidiana de las diferentes culturas y sociedades, representando detalles que generalmente suelen omitirse como: el estilo de la ropa, los materiales y textiles, los alimentos, los oficios y trabajos, fiestas y celebraciones, las estructuras de organización social, la presencia y papel de los niños y ancianos, el lenguaje y la jerga de la época, las bibliotecas y archivos, y muchos otros detalles que dentro del estudio de la Historia se conoce como “Historia de las mentalidades”, tan necesaria para comprender el desarrollo y actuar de una sociedad, grupo o país de acuerdo a sus costumbres, tradiciones y demás elementos con los cuales convivían e interactuaban día a día.

Todo lo anterior se complementaba con la presencia de personajes históricos de la talla de: Charles Darwin, Nicolas de Maquiavelo, Napoleón Bonaparte, Leonardo DaVinci, Cleopatra y Ptolomeo, César y Rodrigo Borgia, George Washington, Benjamín Franklin, Chales Dickens, Jack el Destripador, y una pléyade de personajes más, los cuales ofrecían una visión mas completa respecto a su papel dentro de sus momento, ayudando a romper con la dicotomía de personajes “buenos” o “malos” ya que en general, todos respondieron a necesidades e intereses de sus tiempos y épocas. De igual manera AC, nos puede ayudar a generar los valores de historia patrimonial, pues en cada entrega existen las recreaciones de monumentos históricos que fueron sumamente importes y representativos y que hoy día yacen deteriorados o totalmente destruidos, como el caso de la Halle Aux Blés, edificio que sirvió para el acopio y distribución de granos en la ciudad de París durante el Siglo XVIII y actualmente ya no existe. Cabe señalar que fue gracias al videojuego de “Assassin’s Creed: Unity” ambientando en la Revolución Francesa, que fue posible recuperar gran parte de la fisonomía de la Catedral de Notre Damm después del incendió del 2019, ya que el equipo de diseño del videojuego tenía digitalizada tanto el exterior como el interior de la catedral.

Sin duda en los juegos de video tenemos un nicho sumamente rico para explotar nuevas técnicas de enseñanza de la historia de una manera más dinámica aunque, claro, también existen factores que hay que considerar, como: la fantasía y la ciencia ficción que acompañan la historia de todos estos videojuegos, la capacidad de adquisición de los alumnos de consolas de videojuegos, así como la brecha generacional entre los alumnos y los maestros por entenderse dentro del lenguaje fuera del aula, así como la actitud anquilosada de los profesores de continuar perpetuando los sistemas tradicionalistas. También está el aspecto de que no todas las escuelas cuentan con la infraestructura para poder mantener un centro de cómputo en condiciones optimas para que los estudiantes puedan jugar las campañas de los videojuegos, está también el sesgo de género pues es considerado que los juegos de video son de interés y apreciación para los varones y no tanto para las adolescentes, y varios factores más, sin embargo no se pude dejar de considerar, que en un futuro cercano, ya se pueda trabajar con juegos de video para enseñar historia, así como pensar en crear juegos de video didácticos para que los alumnos tengan una experiencia mas divertida, amena y enriquecedora en cuestiones del aprendizaje de la historia.

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Disminuye presencia de mariposas monarca en bosques mexicanos

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Foto: https://www.lareserva.com/sites/default/files/styles/article_image/public/field/image/monarcaf.jpg?itok=iYFc7O25

La presencia de mariposas monarca se redujo 26% en bosques mexicanos en 2020, alertó la UNAM en un comunicado.

Además de las condiciones meteorológicas que pueden ser inclementes, las mariposas monarca que viajan de México al norte del continente deben enfrentar un mayor problema: la reducción de su alimento debido al uso de herbicidas y agroquímicos, explicó Gabriela Jiménez Casas, del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Es una dificultad que encuentran tanto de ida como de regreso, los agroquímicos son terriblemente dañinos no sólo para la fauna, sino también para las mismas plantas; aunque pueda hacerse una selección y eliminar ciertas hierbas, las plantas no, y es un efecto antes de querer eliminar la ‘mala hierba’, que se le llama así porque los agricultores no la quieren”, comentó la bióloga en un comunicado difundido en el sitio web de la universidad.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas reportó este año la reducción de 26 por ciento de la presencia de monarcas en bosques mexicanos: ocuparon 2.10 hectáreas de terreno respecto de las 2.83 hectáreas registradas en 2019.

La falta de alimento o néctar es un gran inconveniente en el proceso de migración de los lepidópteros, pues muchas de las plantas que tienen la mayor cantidad de néctar son eliminadas cuando los productores usan herbicidas.

La especialista destacó que las larvas de las mariposas monarca se alimentan de asclepias, mejor conocidas como algodoncillo, una hierba que los agricultores desechan, y “al faltar la planta de polinización de las mariposas esto afecta la densidad de la población, es lo que tenemos que entender, que no por ser hierbas las podemos eliminar indiscriminadamente”.

Sobre qué sitios de alimentación de esos insectos son afectados por este problema, indicó que no se tiene una clara idea, pues el estudio de estos animales durante su migración implica el trabajo de muchas personas, no sólo de los científicos, sino también de gente que las observa en su viaje y participan en proyectos como el Programa Correo Real.

Las mariposas adultas pesan medio gramo, y pueden llegar a tener una extensión de hasta ocho centímetros, lo que las hace más frágiles a fuertes vientos o condiciones meteorológicas en el territorio nacional, aunque sorprendentemente han demostrado que son mucho más fuertes de lo que aparentan.

Ejemplo de su fortaleza, es su comportamiento cuando el huracán Patricia, en 2015, cuando azotó las costas de Jalisco e hizo una gran destrucción, justo en el tiempo en que aquéllas viajaban rumbo a Michoacán, describió Jiménez Casas.

“En vez de enfrentar el meteoro y viajar por su camino de siempre, que es la costa del Pacífico y la ladera occidental de la Sierra Madre, ese grupo de mariposas monarca viajó entre las dos Sierras Madre, la Oriental y la Occidental, protegiéndose en las grutas y hendiduras de las barrancas y no sufrieron ningún daño.”

La experta en lepidópteros añadió que existen dos tipos de esta especie, una local (que llega a vivir sólo 30 días) y la llamada matusalén, que es la que migra desde Canadá hasta México, que vive hasta siete u ocho meses y se orienta gracias a la detección del campo magnético, los cambios barométricos y, sobre todo, su genética.

Las poblaciones de monarcas que llegan a los santuarios en Michoacán no son las mismas que se van, pues al arribar cumplen su misión de aparearse, dejar hijos y morir, y son sus nietos los que regresan, en este caso a California; a la parte central de Estados Unidos; debajo de la zona de los Grandes Lagos, también en Estados Unidos, y otras a Canadá.

Al igual que las abejas, pero especialmente aquellas que tienen forma de campanita o trompeta, por lo que recomendó que en las ciudades y poblaciones por donde pasan estos insectos, la gente procure conservar este tipo de capullos que son útiles no sólo para las monarca, sino igual para abejas y muchos otros polinizadores, concluyó Jiménez Casas.

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Herminio Almendros, maestro de maestros

Gabriel García

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“Por ahora nos sobra, nos estorba el maestro señorito que abomina y huye del pueblo por asco de la contaminación del campesino sudoroso y analfabeto. Nos estorba el maestro que lleva al pueblo la pedantería de su sapiencia libresca, y dedica la reacción de su sensibilidad ramplona a denigrar, a menospreciar la existencia aldeana y a escarnecer las costumbres y dolerse de la vida inconfortable y a mofarse de la ignorancia, ofreciendo una radical incomprensión ante los resortes del alma campesina. Necesitamos al maestro de sólida formación cultural, sí, pero, principalmente, al maestro que posea un sentido reverencial y altruista de su misión, una clara conciencia y una honda emoción por la obra de la educación popular. Es decir, necesitamos educadores proletarios, no educadores señoritos”.

Herminio Almendro

Un espíritu crítico y comprometido. Una sensibilidad irreductible y unas ansias irrefrenables de contribuir al nacimiento de una humanidad más humana, mejor. Estos son los grandes motivos que inspirarían la vida de Herminio Almendros. Pedagogo, maestro de maestros y amigo de los niños y niñas de España, de nuestra América y del mundo. En especial de ese mundo honesto, duro, rudo, simple y silvestre del campesino. De aquel que labra palabras rasgadas en la tierra viva con burro, hoz y azada, y cuyos hijos e hijas estaban educados en la resignación. Nacido en el seno de una familia muy humilde en 1898, el año del “Desastre”, en la pequeña localidad de Almansa, villa incrustada a medio camino entre la estepa castellana y las vegas valencianas. Lugar donde en la inquieta mente de este joven, empático y solidario, arraigarían profundos sentimientos de rebeldía. Rebeldía contra la condición de postración intelectual que la enseñanza liberal y caciquil instaurada en España otorgaba al campesino. Rebeldía contra la cadena silenciosa que ligaba a los hijos e hijas del labrador a la tierra del señorito. Rebeldía que sería perseguida y censurada por el fascismo y que finalmente encontraría otro ejército de rebeldes en el que florece como poderosa fuerza emancipadora.

Pertrechado con estas profundas convicciones, y gracias al salario de su padre–peón ferroviario- conseguiría acabar los estudios reglados de magisterio en Alicante, provincia en que ejercería como maestro hasta 1921, año en que marcha a Madrid para proseguir sus estudios en la Escuela Superior de Magisterio. En la capital entra en contacto de lleno con las teorías reformadoras que tratan de impulsar una transformación radical del sistema de enseñanza, dentro y fuera de la institucionalidad. Las primeras décadas del siglo XX en España suponen la llegada al país de multitud de corrientes intelectuales con vocación transformadora, que arraigan entre la intelectualidad progresista. Es el momento del regeneracionismo de Joaquín Costa que apuestan por un impulso renovador que modernice al país. Es también el momento en que se consolidan las organizaciones marxistas y anarquistas. Todo este hervidero de ideas conmociona a Almendros, que después de culminar sus estudios superiores y ser destinado como inspector de enseñanza media a Aragón y Cataluña, se vincula con la escuela Freinet de pedagogía. Esta escuela-muy influenciada por las innovadoras técnicas de enseñanza desarrolladas en la Unión Soviética-preconizaba la superación definitiva del sistema de formación tradicional de corte memorístico y aleccionador, y pasa a concebir al niño como un sujeto activo y creador. Además, trata de implementar el uso de las entonces nuevas tecnologías al magisterio (como el cine o la imprenta) y fomenta la creación de Escuelas-Taller. Todo ello con el objetivo de superar la fractura que existe entre la escuela tradicional y las condiciones reales de vida de los estudiantes.

En 1931, durante su estancia en Cataluña, es instaurada la Segunda República. Sobre la base de una gran movilización popular se instala entre la intelectualidad progresista un ilusionante clima de transformación y de reforma social. En ese momento Almendros difunde artículos como: “La escuela rural” o “La función del libro en el trabajo escolar”, en ellos diagnostica los principales problemas del sistema educativo instaurado en España, al que califica como excluyente, desigual y deformador de las capacidades innatas del niño. Participa también entonces de las “misiones pedagógicas” en las que caravanas compuestas por personalidades del mundo de la cultura–artistas, escritores, maestros– recorren los pueblos remotos y olvidados de la geografía del país, haciendo llegar a ellos el cine, la biblioteca, el teatro. Sin embargo, todo ese impulso reformador desde la base y la institución sería abortado a sangre y fuego por la intentona golpista que daría comienzo a la guerra civil. El avance de la contienda conducirá al exilio a miles de maestros y profesores, tachados de “degenerados”, “rojos” y “masones” por el bando franquista, que iban a ser perseguidos y-en caso de ser capturados-torturados, encarcelados y ejecutados en juicio sumarísimo. En 1939 Herminio consigue exiliarse a Francia a través de los Pirineos instalándose en la casa del propio Freinet. Sin embargo, las autoridades de este país recelan de los refugiados españoles, a quienes consideran “subversivos izquierdistas”. La situación es irrespirable y con Hitler ya a las puertas, nuestro “maestro de maestros” es convencido, casi arrastras, para trasladarse a Cuba. Lejos de la inminente gran guerra, pero también lejos de su hogar y su familia, con la que tardaría casi diez años en poder reencontrarse.

Instalado en Cuba colabora con diferentes instituciones pedagógicas, realiza sus estudios de doctorado en la Universidad de Oriente, e imparte conferencias por todo el país, hasta que el gobierno de Carlos Prío Socarras (1949-1952) lo contrata como asesor técnico de inspección escolar. Inmerso de lleno en el sistema educativo de la república descubre el profundo carácter neocolonial, clasista, corrupto y clientelar del sistema político previo a la revolución. No obstante, la relativa estabilidad de este periodo le permite concentrarse de lleno en la elaboración de libros infantiles, su auténtica pasión, a la que se entregaría con devoción durante toda la vida. Para Almendros, la escuela debía desterrar de una vez y para siempre los manuales y fomentar una relación creativa y genuina con el lenguaje del niño, y por eso, creía que la práctica totalidad de la literatura infantil no servía a tal propósito. Al niño debía tratársele con sobriedad y sin artificios imaginativos, se le debía preparar para la vida y al mismo tiempo educarlo en valores morales elevados de paz, justicia, igualdad, solidaridad y de armonía entre los seres. Todos esos motivos los encontraría Herminio en la obra y pensamiento de José Martí, a cuya difusión e investigación se encomendaría hasta los últimos días de su vida. Fruto de ese impetuoso encuentro en 1952 publica su célebre “A propósito de la Edad de Oro”, que msentaría las bases para el estudio de una auténtica pedagogía martiana.

La llegada al poder del dictador Fulgencio Batista y el clima de censura y represión que se cierne sobre el país le fuerzan de nuevo a emigrar, esta vez a Venezuela, donde desempeñaría tareas para la UNESCO hasta el triunfo de la Revolución cubana. Tras la consolidación del nuevo gobierno, es contratado como asesor por el recién nombrado Ministro de Educación Armando Hart, desempeñando desde ese momento y hasta la fecha de su muerte en 1974, multitud de cargos y responsabilidades. Participando activamente en la colosal campaña de alfabetización, en los enérgicos debates en torno a la reforma universitaria, y ayudando a diseñar la nueva escuela revolucionaria. Enfrentado como Fidel al sectarismo, sentiría esa revolución como una gran segunda oportunidad, como un tsunami de esperanzas, como un terremoto de “energías jóvenes” –diría él- al que se sumaría como uno más, dispuesto a relanzar aquel proyecto que hubiera quedado truncado en su añorada España.

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