Arte y ciencia
23 de septiembre: Natalicio de Gelasio Luna y Luna
Publicado
hace 5 añosen
En una de mis visitas al Archivo General del Estado de Yucatán (AGEY) encontré algunos documentos relacionados con la vida y formación académica de Gelasio Luna Luna, un destacado ingeniero que jugó un papel esencial en los ferrocarriles del estado, en las décadas de 1960 y 1970.[i] Nació el 23 de septiembre de 1921, en un México convulsionado por la lucha de caudillos. Tenía 13 años cuando el comenzó el gobierno de Lázaro Cárdenas y es probable que en algún momento de su adolescencia haya escuchado la idea de unir los ferrocarriles del estado de Yucatán con las líneas del resto del país, ya que fue durante la gestión del michoacano cuando comenzaron los trabajos para realizar este proyecto. Sin embargo, a esa edad apenas cursaba la primaria en la Escuela Urbana Superior del Tlaxcala. En ese mismo estado estudió la secundaria y posteriormente se enroló en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Cabe recordar que esa institución se encargaba de capacitar a los estudiantes de media superior para que, al llegar a la universidad tuvieran los conocimientos claves para realizar la carrera. En esa dialéctica, Gelasio Luna y Luna cursó sus prevocacionales en el Instituto Técnico Industrial y sus vocacionales en la escuela no. 1. Continuó sus estudios en el IPN, ya que de 1942 a 1945 se especializó en ingeniería mecánica, cuyo examen de grado presentó el 28 de octubre de 1948. Los documentos nos dicen que desde 1946 Gelasio Luna y Luna ya laboraba para empresas particulares. En ese año, por ejemplo, trabajó para la compañía de materiales refractarios A.P. Green en Tlanepantla, Estado de México. En 1947, en el ingenio “San José de Tapia” en Veracruz. Pero a finales de ese año se desplazó hacia San Luis Potosí para desempeñarse como superintendente en la Compañía Fundidora y Manufacturera Potosina donde laboró hasta los últimos meses de 1948.
Gelasio Luna y Luna: ferrocarrilero
En 1949 Gelasio
Luna y Luna ocupó su primer cargo relacionado con los caminos de hierro ya que
fue designado superintendente auxiliar de maquinaria de Ferrocarriles Unidos
del Sureste (FUS). Estuvo en ese puesto solamente por dos años ya que desde
1951 hasta 1953 fue director de la Escuela de Capacitación e Instructor de
Locomotoras. Gobernaba México en esos años Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958),
cuyo gobierno “austero” contrastaba con las grandes obras realizadas por su
antecesor, Miguel Alemán (1946-1952). A pesar de ello, la construcción de los ferrocarriles
en el Sureste avanzaba y se requería equipo de arrastre para el país. Por ello,
en 1954, Gelasio Luna y Luna fue comisionado a Alemania Occidental para recibir
54 unidades que se usarían en la línea del Sureste, Sonora Baja California y el
Chihuahua Pacífico. Pasó ocho meses en la Europa de la posguerra y observó de
cerca la división del mundo de la Guerra Fría. Regresó a México en 1955 y debido a sus
avanzados conocimientos en tecnología ferroviaria fue nombrado Jefe de la
Oficina de Control de Capacitación del Departamento de Maquinaria y Equipo de
Dirección General. Cabe señalar que desde 1950 se había puesto en marcha la
primera parte de la línea de FUS, la que unía Coatzacoalcos a Campeche y en 1957 fue inaugurada la vía
ancha entre Mérida y Campeche, que a su vez ya estaba conectada con
Coatzacoalcos y esta, con el centro del país. Pero Gelasio Luna y Luna tuvo que
esperar cuatro años para trabajar en esa línea porque de 1959 a 1951 laboraba como
administrador del Ferrocarril Coahuila-Zacatecas. En julio de 1961 fue nombrado
gerente de los Ferrocarriles Unidos de Yucatán. Estuvo a cargo de la compañía
rielera hasta 1968 cuando hizo una breve estancia como gerente de productos
especiales en Cordemex (1969-1970). En 1970 fue nombrado Gerente General de
Ferrocarriles Unidos del Sureste, puesto que ocupó hasta 1976. 13 años de
historia de los caminos de hierro en Yucatán estuvieron marcados por la visión
de Gelasio Luna y Luna. Aún hay que sopesar su gestión dentro de la compañía,
pero sin duda, dejó huella en todo el gremio rielero que el día de hoy celebra
su natalicio.
[i] Agradezco a Gelasio Luna Consuelo por la información que me aportó para escribir este breve texto.
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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
