Arte y ciencia
Candidatos y candidatas que conocen bien Yaxcabá
Publicado
hace 5 añosen
Las campañas políticas de Yucatán son repetitivas en varios sentidos, y el desarrollo de la política en los municipios es el escenario en el que más fácil podemos notarlo. Si prestamos atención a las actuales promesas de campaña e identificamos las prioridades de los aspirantes a las alcaldías, notaremos que en la mayoría de los casos son una reedición de discursos antaño, orientados a influir en la intención del voto de los menos favorecidos por las políticas sociales y económicas de los últimos años. En las condiciones tan precarias que la pandemia dejó a las poblaciones, muchos temen perder los apoyos sociales, las becas educativas o quedar marginados de los servicios públicos. En el caso de Yaxcabá, los candidatos y candidatas saben cuáles son los temas sensibles y a ellos repiten cada tres años las promesas eternas, “las viejas confiables”.
Tomando en consideración la trayectoria política de los candidatos y las candidatas a la alcaldía de este municipio, lo mínimo que deben tener es precisamente un conocimiento general de nuestro entorno social, político, económico y cultural. Pero este conocimiento no debe quedar como una frase hueca del discurso de un mitin, sino que debe demostrarse a través de una inteligente propaganda electoral. Los espacios que poseen en redes sociales sólo han servido para transmitir mensajes que ofrecen el mismo desarrollo municipal que en años anteriores prometieron sus organizaciones políticas y que no consiguieron, a pesar de sus múltiples triunfos en las urnas. Otros candidatos dan ideas que en realidad no son propuestas concretas y no falta el aspirante que está desaparecido.
A diferencia de la política que se desarrolla a nivel estatal, es muy complicado encontrar documentos que fundamenten la acción municipal de los partidos políticos. La existencia de comités partidistas en Yaxcabá no ha significado el desarrollo claro de directrices ideológicas o pragmáticas que sean reflejo del proyecto de trabajo que pretenden desarrollar en beneficio de la comunidad. Carecen de formalidad institucional, por lo que para saber qué hacen o qué quieren hacer es necesario asistir a las reuniones políticas en las que se presentarán, lo que resulta un total despropósito en medio de la pandemia. No queda más que sugerir a estas organizaciones que superen la visión reduccionista de su acción política, que aprovechen los medios de comunicación que tienen y que abandonen su uso superficial, porque tal parece que sólo sirven como álbumes fotográficos o breve testimonio de su “humildad” saludando y felicitando a sus “amigos” alrededor del municipio. Ser idóneos para el cargo no pasa sólo por la simpatía, afinidad o clientelismo, deben demostrarlo a través de argumentos. Prometer dispensarios médicos, ambulancias las 24 horas del día, laboratorios de análisis clínicos, la introducción de turismo masivo y hablar de generalidades como “programas culturales,” sólo refleja la falta de planeación y estrategia, aunque también es una muestra elocuente de la incapacidad de las administraciones anteriores que no han podido brindar los servicios básicos que ahora se prometen.
Para muestra del tenor de las cosas basta un botón. Durante la administración municipal 2012-2015 se consiguió brindar servicio de agua potable a toda la cabecera municipal durante la mayor parte del día (aproximadamente de 7 AM a 5 PM, por lo menos en zonas cercanas a las bombas del servicio municipal de agua) y la iluminación casi total de la calle principal. Para en 2016 estas mejoras habían sido eliminadas, y actualmente el servicio público de agua termina al medio día y el alumbrado público es aún peor. Si esto sucede en la cabecera municipal, imaginemos las condiciones en las que se encuentran las comisarías.
Confiando en los candidatos actuales, será bueno que nos presenten su opinión sobre la reciente displicencia en el municipio, para acatar las normativas estatales para disminuir los efectos de la pandemia, la democratización de los apoyos municipales al deporte y la cultura, la publicación de convocatorias publicas para ocupar puestos de servidores públicos municipales, la creación de una página web del ayuntamiento que sirva como medio de trasparencia y rendición de cuentas, la creación de comités ciudadanos que sirvan como representantes de las comunidades en asuntos de seguridad, educación, deporte, salud y obra pública.
Cada vez más yaxcabences están buscando propuestas concretas, no expresiones generales que apelen a sentimientos o resentimientos. Debemos iniciar, como buenos ciudadanos, por pedir opiniones y hacer preguntas razonadas a nuestros candidatos, porque al final de cuentas ellos conocen nuestro municipio y podrán responder. Como último apunte, señalamos que la condición actual de nuestra sociedad requiere que los aspirantes a cargos de elección popular superen el simple conocimiento de las cosas, ya que en realidad necesitamos que comprendan todas las dinámicas que se desarrollan en nuestra comunidad e inicien su análisis. ¿No creen?
También te puede interesar
-
Inicia aplicación de segundas dosis Pfizer en Mérida a personas que faltan por completar su esquema de vacunación
-
#28S: protestan a favor del aborto legal, seguro y gratuito en Yucatán
-
Último reporte de la rehabilitación del “paso deprimido”
-
Va segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus para personas de 30 a 39 años de nueve municipios
-
Acusan a candidato ejidal de comprar votos y favorecer a granja porcícola en Chapab
-
Con Layda Sansores, la Cuarta Transformación llega a la península de Yucatán
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
