Arte y ciencia
¿De qué hablamos cuando decimos izquierda?
Publicado
hace 7 añosen
Actualmente en redes sociales se lee mucho acerca de los términos izquierda, centro y derecha, teniendo como elemento común entre los que discuten, un aparente desconocimiento sobre lo que representa cada uno de estos conceptos relacionados con la política. La intención de estas líneas es tratar de ayudar a despejar el más común de los desaciertos que radica, ni más ni menos, que en la comprensión de lo que es la izquierda, inclinación que sin mayor juicio se relaciona con las tiranías, el comunismo, el anarquismo, el socialismo y las dictaduras, como si la palabra aplicara a todos estos epítetos. Por supuesto que hay una intencionalidad clara, y quizás hasta premeditada, en crear ese panorama desinformado por lo que resulta necesario hacer algunas acotaciones.
Empecemos con la aclaración histórica de su significado. La idea más fatal es asociar la izquierda con el marxismo, como parte de la creación de este concepto a mediados del siglo XIX, cuando en realidad aparece desde el siglo XVIII, justamente en 1789 durante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), surgida después de la Revolución Francesa. Se originó, ya se sabe, cuando concluyó aquel conflicto histórico que redujo el poder político de la realeza y de la iglesia en Francia, así como en otras partes de Europa y el resto del mundo colonizado hacia donde extendió su influencia.
En este nuevo escenario debía decidirse desde dónde se asumiría el poder, por lo que en la Asamblea Nacional Constituyente, un grupo de aristócratas y grandes burgueses, denominado Club des Feullants y los Girondinos, defendía que el monarca debería continuar manteniendo el poder absoluto, y en ese momento decidieron situarse al costado DERECHO de la Asamblea. En contraparte, otro grupo de representante de la pequeña burguesía y de los campesinos, denominado el Club de los Cordeliers o Jacobinos se situaba a la IZQUIERDA de la ANC.
Siendo más estrictos, quizás pudiéramos ubicar la semilla occidental de dicha contraposición de ideas, desde el Renacimiento, (siglos XV y XVI) como una revolución intelectual en las obras de la Nueva Atlántida de Francis Bacon, La Ciudad del Sol de Tommaso Campanella y más importante aún la de Utopía de Tomás Moro. Se trataba del surgimiento del humanismo que sirvió de base a las posturas de los jacobinos e intelectuales que durante la ANC apoyaban a los diputados ubicados en la izquierda del recinto.
En parte, gracias al surgimiento de la izquierda, como resultado del movimiento de libertad francés, surgen las repúblicas modernas y los movimientos de independencia latinoamericanos. Los parlamentos se hacen más activos y paradójicamente surge el capitalismo y posteriormente el socialismo, que siendo antagónicos reúne en la izquierda a la madre que los vio nacer. Históricamente la derecha surgió como un movimiento que asumía que las diferencias sociales son normales, naturales y necesarias, en tanto la izquierda velaba por una igualdad social en las que las diferencias debían ser reducidas o erradicadas.
Teniendo esto en cuenta, resulta más fácil comprender si realmente eso que discutimos corresponde o no a alguno de los puntos que pensamos o pensábamos que eran la izquierda. Por supuesto la realidad llevó a los burgueses sustituir a la aristocracia con la llegada de la Revolución Industrial y como consecuencia, el cambio social generó una reorganización del poder, en cuya contraparte surgen movimientos obreros liderados por Robert Owen, Proudhon, Henri de Saint-Simón, Cabet y Charles Fourier como los principales intelectuales de la década de 1830 a 1840, que proponían reformas a las leyes para disminuir las desigualdades sociales y la explotación de los obreros, pero sin oponerse a la propiedad privada ni a la industrialización. Y no es sino hasta después de estos eventos que surge Karl Marx, que con ingenio creador resume ideas que van desde la dialéctica de Hegel hasta autores del Socialismo Utópico y la Economía Política inglesa, las que conjuga en lo que denominó una nueva visión conocida como Socialismo Científico. En ella introduce cambios fundamentales como la lucha de clases como motor de la historia, y diferentes etapas de evolución económica, en la que después del capitalismo, surgiría el socialismo, basado en un grupo elegido por la sociedad para dirigir la economía y la política por el bien de todos, y que daría pie a la última etapa de la humanidad, una sociedad donde no se requeriría de ningún grupo dominante, sin clases sociales y la comunidad se autoregiría, es decir, el comunismo.
Precisamente con la muerte de Marx y la continuación de sus ideas surge el marxismo, la figura política de la izquierda que encajó perfectamente con sus ideales de justicia social, salvo que en la práctica no siempre se llevaran a cabo. Como se puede ver, la izquierda existía mucho antes del capitalismo y el socialismo, y si bien no fue un invento marxista si fue usado por éste corriente como instrumento legitimador para el impulso de sistemas socialistas que en algunos casos no distaron mucho de los capitalistas.
A lo largo de la historia han existido dictaduras de derecha e izquierda en cualquier latitud del planeta, por lo que no son exclusivas de uno u otro bando. Y si bien es cierto que bajo la denominación de la izquierda política se han arropado múltiples corrientes como el anarquismo, la socialdemocracia, el socialismo y el comunismo, hablar de izquierda no siempre se reduce a alguna de ellas. Y es que también es común encontrar corrientes de izquierda en sistemas capitalistas que no todas pugnan por sistemas socialistas o comunistas sino que buscan un punto de equilibrio necesario para el capitalismo, pero a menudo son invisibilizadas por la propaganda política.
El tema es más amplio, pero para cerrar, se presenta una lista de destacados revolucionarios de izquierda, en las que su común denominador es la defensa de las minorías, los derechos civiles, el empoderamiento femenino y las causas sociales que buscan la igualdad entre las personas de una nación. Es así como tenemos personajes como Ricardo Flores Magón, Elvia Carrillo Puerto, Simone de Beauvoir, Martín Luther King, Malcolm X, Mohamed Alí, Harvey Milk, Nelson Mandela, Charles Chaplín y Albert Einstein, personajes que seguramente mucha gente no se imaginaba que formaran parte de la izquierda .
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
