Arte y ciencia
El Covid-19 y el Ingreso Básico
Publicado
hace 6 añosen
La crisis económica y social provocada por las consecuencias de la pandemia del Covid19, ha hecho que el debate sobre la aplicación de un Ingreso Básico Universal (IBU), resurja y sea retomado por diferentes actores sociales, organismos internacionales e incluso partidos políticos, algunos incluso antes reticentes al tema.
El IBU ha sido retomado en varios países como uno de los elementos centrales de la política social que tiene por objetivo un cambio de enfoque de los programas sociales predominantes en los últimos 30 años, caracterizados por una aplicación focalizada y condicionada a determinados requerimientos sean de trabajo, educativos, salud, nutrición, etc. El IBU ya ha sido aplicado en algunos países desarrollados a nivel nacional o regional con diferentes resultados. En los últimos años también ha sido experimentado en varios países pobres o en vías de desarrollo.
El IBU tiene por objetivo el combate a las desigualdades, la pobreza y la pobreza extrema, entregando de manera directa una cantidad en dinero a todas las familias por la única condición de ser ciudadanos de sus respectivos países, sin ningún tipo de condicionamiento de trabajo, de educación, de salud, de cualquier otro y mucho menos de carácter político y electoral, de ahí su carácter universal. En México, de larga tradición corporativa, ha sido una gran tentación imprimirle un sentido electoral de la cual difícilmente algún partido en el gobierno se ha podido salvar al aplicar los programas sociales.
Dichos recursos, según diferentes estudios, deben ser una cantidad que contribuya con las familias a resolver sus problemas alimentarios y sociales más básicos y con autonomía tomar decisiones económicas y sociales que les permitan salir de su condición de pobreza. Según distintas recomendaciones las aportaciones deben de ser de una cantidad cercana al 25% del Ingreso Percapita Nacional o que permita satisfacer las necesidades básicas que en el caso de nuestro país, el CONEVAL ha definido como la Línea de Bienestar Mínimo o de pobreza extrema. Dicha cantidad es cercana a un salario mínimo que hoy está alrededor de los 3,200 pesos mensuales.
La crisis económica derivada del Covid19 y ante la necesidad de paliar sus consecuencias sociales y reactivar la economía, diferentes instituciones, actores sociales y partidos políticos han propuesto la implementación del multicitado IBU. La CEPAL ha recomendado su implementación por 6 meses, como paso previo a su implementación universal. A partir de una Propuesta inicial del PRD, el ingreso básico fue adoptado como programa de la alianza PAN-PRD en las elecciones presidenciales del 2018. Ahora el PAN lo propone como una especie de Seguro de Desempleo por 3 meses con 2 salarios mínimos. El PRI, por su parte, se ha expresado por su aplicación universal. Morena siendo más proclive a la entrega de recursos, se ha opuesto argumentando el monto que eso representaría.
Por su parte, el actual gobierno ha implementado una serie de programas sociales sobre todo con la característica de entrega de dinero, pero que no han podido liberarse de las ataduras de los antiguos programas sociales, en lo se refiere a la falta de claridad de los objetivos en los que se mezclan el de combate a la pobreza, los educativos, los productivos, los de empleo, los de combate al crimen organizado, etc., pero que además adolecen de una falta de claridad en los padrones, que las cantidades entregadas son pequeñas y acaban no impactando la condición social de las familias y finalmente tampoco se salvan del clientelismo político.
Para 2020, al conjunto de los programas sociales federales más importantes le fueron asignados un total de 170.3 mil millones de pesos, con un pequeño incremento en relación a 2019. Esos programas incluyen el de Pensión a Adultos Mayores, Becas de Educación Básica para el Bienestar Benito Juárez (que sustituyó a Prospera), Becas para Estudiantes Educación Media Superior, Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando vida, Producción para el Bienestar, Pensión para Personas con Discapacidad Permanente, más otros 9 programas. Pero hay que señalar que los aquí señalados representan el 88% del presupuesto, sólo el de Adultos Mayores significa el 43% del total, el de Becas para Educación Básica el 10%, Becas para Educación Media 10% y Jóvenes Construyendo el Futuro 9%.
Implementar inmediatamente el Ingreso Básico de manera universal, es decir para toda la población, en medio de las actuales circunstancias es prácticamente imposible, aunque a muchos se les bonificara en sus declaraciones de impuestos como ocurre en otros países, pues representaría más de un billón de pesos, lo que significaría cerca del 20% del Presupuesto Total, pero subiría al 25% del Gasto Programable que es en realidad el rubro que debemos tomar en cuenta.
Pero iniciar la aplicación del programa con la población en condiciones de extrema pobreza, aún con los incrementos consecuencia de la pandemia y la crisis económica, es totalmente viable y posible, nada más que habría que poner orden y claridad en los objetivos y en la implementación de los diferentes programas, clarificar entre cuales son de combate a la pobreza y las desigualdades y cuales tienen objetivos educativos, productivos, de vivienda, de salud, etc., con normas bien claras y padrones en el mismo sentido.
Según CONEVAL, como secuela de la pandemia en 2020, los pobres extremos llegarán a cerca de 19 millones de personas aproximadamente, el 14% de la población de México. Lo que significa cerca de 5.27 millones de familias y un gasto de 202.63 mil millones de pesos para el 2021. Cantidad que solamente representa el 4.3%del Gasto Programable, o el 3.6% del Gasto Total y solamente el 0.81 del PIB esperado para 2021. Muy por debajo de los requerimientos para impactar la economía.
Estas familias en pobreza extrema se encuentran principalmente en las zonas indígenas, rurales y en las colonias marginadas de las ciudades. El CONEVAL cuenta con una radiografía bastante precisa de donde se ubican. Pero también se pueden revisar los padrones a partir de lo que eran los programas de Prospera (ahora Becas de Educación Básica Benito Juárez), los de Proagro (ahora Producción para el Bienestar), los de Adultos Mayores y el de Personas con alguna Discapacidad Permanente. Estos 4 programas tienen presupuestado 195.9 mil millones para 2021, pero seguramente habrá duplicidad en el cruce de padrones. En el universo de las 5.27 familias estarán comprendidos seguramente la absoluta mayoría de los beneficiarios. Lo que lo hace totalmente viable, incluso otorgándole mayores recursos. Además, por ahora, valdría la pena fijar un límite máximo para aquellos que cuentan con otra pensión para recibir la Pensión para Adultos Mayores.
Para 2021 el gobierno federal ha priorizado 19 programas de desarrollo social que incluyen de combate a la pobreza y las desigualdades, educativos, productivos, de construcción de infraestructura, desarrollo urbano y vivienda que suman un total de 331.9 mil millones de pesos, un 1.32% del PIB para el 2021, importante pero aún insuficiente para la reactivación económica.
En conclusión, como ya hemos asentado, la aplicación del Ingreso básico como una primera etapa empezando por los ciudadanos en condiciones de pobreza extrema, es totalmente viable y financiable, pero poniendo orden en los padrones y estableciendo claramente los objetivos de cada uno de los programas y diferenciando claramente los que son de combate de la pobreza y las desigualdades, con los que cumplen también otros objetivos. Pero sobre todo, con un ingreso como este, se les daría a estas familias la oportunidad de una trasformación social y económica con autonomía y dignidad que no se logra con pequeñas cantidades entregadas en monetario.
Los avances en el combate a la pobreza y la pobreza extrema hasta 2018, fueron más una consecuencia de las transformaciones económicas y sociales del país en su conjunto, que de los programas sociales de los últimos 30 años. La política social por si sola tiene alcances muy limitados, sino es acompañada de un conjunto de políticas públicas económicas y sociales que impacten positivamente la vida de esas familias, regiones, municipios y colonias.
Referencias
Castañeda, Andrés. Lloviznas en el desierto. Nexos 513. Septiembre 2020.
Hernández, Rafael. “Servidores de la Nación: la maquinaria electoral”, en Nexos, 1 de septiembre de 2019. Recuperado de https://www.nexos.com.mx/?p=44276 y Jaramillo–Molina, Máximo Ernesto.
Jaramillo-Molina, Máximo. Después de Prospera. Nexos 513. Septiembre 2020.
Jaramillo Molina, Máximo Ernesto. ¿Una nueva política social?: cambios y continuidades en los programas sociales de la 4T. https://analisisplural.iteso.mx/2020/05/07/una-nueva-politica-social-cambios-y-continuidades-en-los-programas-sociales-de-la-4t/
Philippe Van Parijs. Ingreso Básico. Ed. Grano de sal. 2014.
Villanueva Mukul, Eric. Un Ingreso Básico para México. El Punto Sobre la Í. México, 2018.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
