Arte y ciencia
El mito del empoderamiento femenino en Emma de Jane Austen
Publicado
hace 7 añosen
No suelo hacer críticas enfocadas a asuntos de género en lo que leo, y es porque prefiero en todo caso enfocarme en la calidad literaria. Si bien Austen es considerada una de las mejores escritoras de habla inglesa, su prestigio se ha fundado en torno a la perpetración de los prejuicios más perjudiciales contra la mujer. He encontrado reseñas y recomendaciones de su obra enfocadas en los personajes o los aspectos que más agradan, pero aparte de la crítica más especializada, muy pocos hablan acerca del machismo que se perpetúa en su obra, completamente normalizado. ¿En verdad no lo ven?
Puede ser un retrato de la sociedad inglesa del período y de ese estrato particular de la sociedad: La clase media rural a principios del siglo XIX, de sus costumbres, prejuicios, tradiciones, divisiones sociales, etc. La novela se enfoca principalmente en el matrimonio y el romance. Por supuesto, los primeros lustros del siglo XIX no se caracterizan por su liberalidad y el feminismo era un movimiento incipiente. Viendo la novela como un retrato de su época, tampoco sería congruente que la autora divergiera de él. Sin embargo, existen autoras contemporáneas a Austen con una conciencia de género más marcada. Si la sacáramos de contexto, bien nos podría parecer ridícula, porque muchos de los problemas y situaciones que se nos presentan a lo largo de la novela, ya sea en sus personajes principales o secundarios, son de un carácter que hoy día no tienen el mismo sentido. Estas divisiones sociales que eran tan tomadas tan marcadas y hoy día se suponen sobrepasadas, en realidad no lo son tanto, y eso es lo que a mí me pareció más interesante de la novela: El compararla con las circunstancias presentes, que tantas cosas sigan vigentes.
Creo que en la literatura de Austen, nos gusten los temas o no, podemos apreciar su agudeza al describir la psicología de los personajes. Si algo ha apasionado durante dos siglos a sus lectores es que es extremadamente coherente con ellos, sus protagonistas. En particular los femeninos son independientes, extrovertidos, con una alta confianza en sí mismos. Estas características no son exactamente acordes al ideal femenino de la época (lo que algunos consideran suficiente para llamarla feminista, lo cual yo creo es impreciso) pero, sin excepción, los personajes femeninos terminan enamorándose y casándose, lo que para mí es el falso empoderamiento. Si bien Emma en particular declara no querer casarse, lo hace pues es lo que se espera de ella. Aunque el matrimonio no la haga infeliz, vemos que los ideales de independencia no son en realidad más que autoengaños e imaginarios.
Estas ideas son las que se perpetúan también acerca del amor romántico actual: que la posición social y económica no son impedimentos para las relaciones amorosas, que el antagonismo es necesario para una pareja, y que uno tendría que aprender casi a leer la mente para averiguar las verdaderas intenciones y emociones de la gente alrededor, porque no expresan abiertamente lo que sienten y piensan. Todos estos mitos han sobrevivido hasta la actualidad y por eso Emma es tan popular. Qué peligroso es mantenerlos. No se confundan, no digo que no se deba leer a la autora o que sea mala. Al contrario, si ha habido tantas adaptaciones, blogs y fans es por algo, y es que literariamente está bien escrita, con unos recursos impecables, historias divertidas, enredos, circunstancias y retratos atractivos tanto de personalidad como de paisajes. Es cierto que Emma expone una sociedad machista. También debe entenderse que en ese entonces no había muchas opciones. Si la visión de Austen tiene algo de auténtica es también la crítica a su propia sociedad, en la medida que juzga la vanidad de Emma y su orgullo. La protagonista cae del pedestal que ella misma se ha construido y así logra un conocimiento más profundo de sí misma. Lo que Austen claramente dice es: qué peligroso es hacer nuestra voluntad en los otros, o algunos podrían decir: “el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones”. El egoísmo de Emma es de lo más común, un egoísmo disfrazado de altruismo, pues legítimamente cree que hace lo mejor para los demás y con las mejores intenciones, pero sin considerar ni los deseos de los demás ni las repercusiones de lo que hace. Lo que no creo que se deba hacer, en todo caso, en ninguna lectura, es leerla sin entenderla, sin una visión crítica y sin cuestionarnos. Por lo demás disfruten a “Emma”. Es la obra más larga de Austen, y cuando digo larga, es larga, así que si no gustan de las lecturas largas o no tienen la disciplina pueden incluso ver la película, aunque ciertamente puede no ser la misma experiencia cultural.
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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
