Conecta con nosotros

Arte y ciencia

EN LA HORA PARA SIEMPRE TUYA

Manuel Tejada Loría

Publicado

en

Se ha ido Tomás Ramos Rodríguez este 20 de abril. El poeta. El músico. El académico. El esposo. El hijo. El hermano. El amigo. El buen amigo. A la memoria vienen tantos recuerdos de la universidad, donde lo conocimos, pero también, y principalmente, los que se fueron cultivando los últimos años, después de su regreso de Arizona, donde realizó su Doctorado en Estudios Culturales.

La literatura y la música fueron sus grandes motivos, y la poesía fue ese espacio a donde siempre volvió para refugiarse y tratar de comprender la vida. Un gran compañero de café. Sin duda alguna, muchas calles de la ciudad de Mérida habrán de recordar nuestros itinerarios nocturnos en tiempos de la licenciatura en la UADY, cuando la mesa del café se volvía una extensión más de la universidad, y ahí estábamos, aquella primera generación de literatos.

En casa de los Sánchez (Arón y Fausto) coincidíamos para hacer ensayos, ampliar lecturas y hablar de todo y nada. Fue ahí, cuando una madrugada, acompañado de una guitarra, Tomás Ramos me mostró una canción poderosísima que había compuesto su tocayo Tomás Martín. Se llama “El día que me tenga que ir”, y es una canción intensa y suave que aquella noche tocó y cantó con tanto corazón, que sus acordes aún siguen sonando en la memoria, y ahora mismo es imposible no recordar.

Fue gracias a Tomás Ramos, también, y a sus constantes lecturas de poesía, que una ocasión, en un evento literario de la UADY, se encontró fortuitamente con el poeta José Díaz Cervera, y luego de un primer café, cada sábado se fue formando una experiencia de amistad y poesía llamada “Marsias” que incluyó a tantas personas maravillosas y un libro. Hoy nos hermanan aquellos años.

Pero con Tomás también nos hermanó la preocupación por la mente, el pensamiento, la depresión y el suicidio, sobre todo después de haber coincidido en un diplomado encabezado por el Dr. Gaspar Baquedano sobre este problema social que aún nos aqueja. A Tomás le interesaba los vínculos de la literatura con el tema. Hace unos años publicó un gran poema titulado “Los suicidas” que empezó a mostrar una nueva veta en su poesía.

Cuando se fue a Estados Unidos nuestra comunicación apenas se sostuvo por cartas o mensajes de celular. Fue hasta su regreso, tiempo después, y hasta que se estableció de nuevo en Mérida, que, en la medida de nuestras ocupaciones, volvimos a los cafés, a las pláticas y a ponernos al día. A veces pasaba a saludarlo a su cubículo en la universidad; otras, nos veíamos un par de horas en algún café céntrico. Entonces me llevaba, como años atrás en la universidad, fotocopias de alguna lectura que quería compartir, casi siempre algún poema. Tuve la fortuna que también fuera mi maestro.

Y bueno, la pandemia se cruzó este último año, pero curiosamente tuvimos más comunicación por videollamadas o mensajes. A través de esas pláticas, fueron cerrándose varios ciclos antes abiertos en tiempos de la universidad. A través de esas llamadas, pude mirar a un Tomás Ramos que había alcanzado una serenidad quizá propia de los años vividos. Admirable la dedicación para cuidar a su familia en tiempos difíciles. Buen amigo, siempre cariñoso y cortés con mi hija y mi esposa.

Sin duda nos hará falta su charla, su compañía, su buen humor, su música y su literatura. Tomás Ramos publicó poco pero gran parte de su pensamiento, de su literatura puede leerse en su blog personal https://sargaza.blogspot.com Desde la llamada de nuestro maestro Carlos Bojórquez, apenas iniciada la tarde de este 20 de abril de 2021, para compartirnos la triste noticia, recibí otras llamadas más y mensajes de amigas y amigos mutuos que no daban crédito a su partida. En ellos habita como en mí un buen recuerdo del buen Tomás Ramos Rodríguez. Nos toca ahora preservar su memoria, leerlo, escribir de él.

Desde este espacio envío mis sinceras condolencias a su familia, a su esposa Beatriz, a su madre, a sus hermanos, a sus profesores, colegas y amigos.

Descansa en paz, querido amigo. En la hora para siempre tuya que ahora nos recorre.

Última página

El enorme reto de un espacio cultural

Ariel Avilés Marín

Publicado

en

El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de  Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.

Carlos Bojórquez Urzaiz 

Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.

En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.

Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.

La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.

Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.

Continuar Leyendo

Arte y ciencia

El periodismo necesario

Joed Amílcar Peña Alcocer

Publicado

en

La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.

Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.

Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.

Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.

No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.

Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.

La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.

Continuar Leyendo

Notas al margen

Perspectiva y constancia de lo escrito

Manuel Tejada Loría

Publicado

en

Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.

Fidel Castro

La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.

Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.

Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.

De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.

Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.

Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad.  Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.

Continuar Leyendo

BOLETÍN FRACTO

RECOMENDAMOS