No existía otro mejor escenario para la
inauguración de la novena edición de la Feria Internacional de la Lectura
Yucatán (FILEY) 2021, que la explanada del Centro Cultural Universitario de la Universidad
Autónoma de Yucatán (UADY). Escenario esplendoroso para una ceremonia
protocolaria donde el escritor mexicano Enrique Serna recibió el Premio
Excelencia en las Letras “José Emilio
Pacheco”, y donde, a través de la Secretaria de la Cultura y las Artes de
Yucatán, la Licda. Erica Millet, se refrendó la defensa de la cultura como un
bien social necesario para enfrentar las penurias de este presente convulso.
Citando a la escritora española Irene Vallejo, la
Licda. Erica Millet aseveró que “no puede
desaparecer lo que nos salva”, precisamente cuando la pandemia y la
ausencia de políticas públicas en el país han doblegado al sector cultural,
dejando en una situación compleja a la comunidad artística, y detenidos cientos
de procesos culturales para la preservación de nuestro patrimonio. En un foro
de relevancia como la inauguración de la FILEY era importante decirlo, y se
dijo bien.
En el marco del Día Internacional del Libro y los
Derechos de Autor, la FILEY, en su versión en línea por la pandemia, arrancó de
esta manera esplendorosa y propositiva el pasado viernes 23, apenas iniciada la
noche. Bajo la batuta del Mtro. Enrique Martín Briceño como su nuevo director, su
sello ya es perceptible en el entramado temático de las más de 210 actividades
incluidas en el programa general; aunque me atrevería a decir que, aún cuando se
trata de la novena edición, esta ocasión, por tantos motivos, sabe a una
primera.
Por lo pronto esperamos que la plataforma virtual
de la FILEY permita el disfrute de las diversas actividades y expositores que
este año participaron, que, desde luego, esta modalidad amplifique la audiencia
participante. Causa curiosidad saber cómo será el proceso de adquisición de
libros, de participación en algún evento específico. Ya iremos dando cuenta por
este medio de nuestras impresiones. Por lo pronto, que este 2021 tengamos la
posibilidad de la FILEY, en sí, ya es muy buena noticia.
La cultura y las expresiones artísticas regulan el
sentir de una sociedad. Estudios sociológicos, desde el siglo XIX, han
observado la relación existente entre problemas de carácter social como el alcoholismo
o el suicidio, y el nivel de fragmentación de una comunidad. La cultura y el
arte tienen muchas veces un rol aglutinador, crean identidad y pertenencia,
incluso nos hace reflexionar en torno a la individualidad y la diversidad.
Más de un año después de iniciada la pandemia, es
una prioridad atender la salud pública desde la parte afectiva y emocional. Hay
gente sufriendo por las pérdidas de vidas humanas, pero también por los efectos
colaterales como son el recorte de empleos o esta vida en confinamiento. El
arte y la cultura nos liberan. La FILEY nos permitirá asomarnos a diversas
expresiones propias y de otras culturas como la argentina. Eso, por demás, es
enriquecedor para el espíritu.
Por eso “no puede desaparecer lo que nos salva”. E
insisto, el arte y la cultura nos liberan. Todo intento, esfuerzo y propuesta no
puede soslayar la conciencia social que hoy solo clama una cosa: unidad.