Arte y ciencia
Jeff Beck, auténtico monstruo del rock
Publicado
hace 7 añosen
Por
Ricardo Pat
Posiblemente sea el guitarrista más innovador de la historia, un músico nacido en Wallington, Inglaterra, el 24 de junio de 1944, predestinado a dejar huellas indelebles con su enorme capacidad creativa. Grupos como Pink Floyd y los Rolling Stone lo quisieron en sus filas, pero él decidió ser su propio patrón.
Sus padres Arnold y Ethel, vieron con buenos ojos que a su hijo le gustara la música desde temprana edad, sobre todo cuando formó parte del coro infantil de la iglesia, pero fue cuando el pequeño Jeff escuchó en la radio a Les Paul tocar “How High the Moon” quedó prendado definitivamente de la música, y supo que aquellos sonidos provenían de una guitarra eléctrica la cual se prefijó en su destino.
Reuniendo sus mesadas, comenzó a comprar discos sencillos de otros guitarristas como Cliff Gallup, quien tocaba con Gene Vincent, de B.B. King y Steve Cropper. Ya era un adolescente cuando comenzó a aprender a tocar el instrumento que lo convertiría en un titán años después, y de hecho se inscribió en el Wimbledon College of Art, para depurar su técnica, siendo esa época cuando su hermana Annetta, le presentó a un chico que a ella le gustaba llamado Jimmy Page.
Con el inicio de la década de los sesentas comenzó su peregrinar por diversos grupos, iniciando con Screaming Lord Sutch y The Savages en 1962, con quienes grabó dos sencillos. Un año más tarde entró con The Nightshift, con quienes también dejó algún registro grabado, y también estuvo un corto período con los Rumbles. En 1964 se pasó a Los Tridents donde perfeccionó su forma de tocar R&B. De allá comenzó a trabajar con la compañía Parlophone acompañado a diversos artistas.
Sin embargo, lo verdaderamente importante en su carrera comenzó cuando los Yardbirds, la prometedora banda de blues/rock británica perdió a Eric Clapton, considerado el guitarrista más importante de su generación, que decidió dejar esa banda para pasar a tocar con los Bluesbreakers de John Mayall blues. Si bien en un principio, el manager decidió reclutar a Jimmy Page, quien sin duda era el mejor guitarrista de sesión en el Reino Unido, este declinó la oferta y recomendó a su amigo Jeff Beck y todo fue perfecto, ya que desde su primera grabación para el sencillo Heart of Soul (en abril de 1965), Jeff solucionó el sonido oriental que la banda quería imprimir enchufando su mítica Esquire del 54 a su ‘Fuzz box’ para tocar el riff.
Con eso quedó comprobado que Beck era el adecuado para el puesto, ya que era capaz de buscar sonidos completamente originales y de llevar al instrumento un paso más allá, como lo hizo en “Evil Hearted You”, donde su guitarra insinúa el ritmo surf utilizando magistralmente el slide para el solo creando una sonoridad llena de expresión y síntesis. En 1965 logra otro hit con “Train Kept A Rollin’”, donde imita el silbato de un tren con su Esquire, para dar paso a un riff pesado que sin duda fue de los pioneros del hard rock. Beck plasmó en este tema un par de solos increíbles para la época, el segundo lleno de distorsión y fuzz, antes de que Cream y el propio Hendrix hicieran lo propio. No podemos dejar de mencionar “Stroll On”, grabado para la película Blow-Up de Antonioni, ya con Jimmy Page a bordo.
Jeff estuvo menos de dos años con los Yardbirds, pero antes de irse, todavía tuvo tiempo de grabar con ellos “Shapes of Things”, que con su innovador uso del feedback y su influencia oriental se anticipó a los sonidos psicodélicos que se volverían famosos poco después con Los Beatles.
Tras dejar esa banda, reunió a un grupo de estrellas entra las que estaban Jimmy Page, John Paul Jones, Nicky Hopkins y Keith Moon, para grabar “El Bolero de Beck” más otros dos sencillos “Hi Ho Silver Lining” y “Tallyman”, que se posicionaron muy bien en el Reino Unido. .
Un par de años después, grabó su primer disco en solitario titulado “Truth”, reclutando ni más ni menos que a Rod Stewart para la voz, a Ron Wood como bajista, Nicky Hopkins en el piano y Micky Waller en batería, utilizando para entonces su Les Paul Standard del 58.
Con la Columbia Records grabó otro segundo disco: Beck-Ola (julio de 1969), para colaborar brevemente con Vanilla Fudge. En los tortuosos setenta formó “The Jeff Beck Group”, quedando claro que navegaría durante el resto de esa década por las aguas del soul, rhythm-and-blues y también el jazz. Con ellos grabó “Rough and Ready” (1971) y Jeff Beck Group (1972). Para 1975 llegarían dos obras maestras “Blow by Blow” (1975) y “Wired” (1976), trabajos por los que alcanzaría la inmortalidad.
Los ochenta solamente vieron tres obras del maestro: “There & Back” (1980), “Flash” (1985) y Jeff Beck’s Guitar Shop (1989), y peor estuvieron los noventa con solo dos lanzamientos: “Crazy Legs” (1993) y “Who Else!” (1999), aunque todos son trabajos realmente recomendables, como lo han sido los cuatro trabajos que nos ha compartido en el Nuevo milenio: “You Had It Coming” (2001), “Jeff” (2003), “Emotion & Commotion” (2010) y “Loud Hailer” (2016).
Si aún nos has disfrutado de su obra, te recomiendo escuchar temas como “Let Me Love You”, “I Ain’t Superstitious”, su versión a la original de Howlin’ Wolf, “Over Under Sideways Down” (con Los Yardbirds), “Going Down” y “Cause We’ve Ended As Lovers”, puras maravillas para tus sentidos.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
