Arte y ciencia
Los gremios del Niño Dios en Espita, un atisbo histórico
Publicado
hace 5 añosen
La villa de Espita, se destaca por la celebración de un considerable número de gremios durante el mes de diciembre. Espita es una población que durante parte del siglo XIX y la primera mitad del XX vivió un auge económico y cultural que la llevó a ser conocida como “La pequeña Atenas.” Localizada al oriente del estado, cuenta con una población de poco más de 15,000 habitantes, y su nombre, según el cura Antonio García, deriva de la voz maya Ppithá: brincar o saltar agua, o también: poca agua. Esta toponimia la podemos seguir en el Breviario de toponimias mayas siglos XVIII i XIX del profesor Santiago Pacheco Cruz.
Este municipio, tiene como Santo Patrón a San José, pero curiosamente la fiesta del pueblo se realiza alrededor de una advocación del Niño Dios –Niño Jesús de Praga-, cuya festividad se celebra en la villa del 19 al 25 de diciembre. La fiesta se da propiamente durante este período, aunque generalmente se extiende unos tres días después del 25.
En el marco de la fiesta se organizan bailes, corridas y eventos artísticos, e igualmente se instalan juegos mecánicos y se colocan puestos de ropa, artesanías y fritangas. Pero entre todas las actividades destaca una de suma importancia: la de los gremios. Su planeación y organización comprende varios meses, si bien la celebración es de apenas tres días por gremio. Esta actividad es la parte central de la “fiesta del pueblo”, y tiene tal arraigo que los días dispuestos para el festejo no son suficientes para que los gremios realicen su entrada a la iglesia, por ello inician el 8 de diciembre y concluyen el 29 del mismo mes.
Según recopilación de las maestras Josefina y Elizabeth Triay Peniche, la fiesta inicia con la bajada y velación del Niño Dios, en casa de Don Miguel Güemez (nieto), donde se congregan todos los sectores y gremios, “dándose de esta manera el inicio de las festividades religiosas la noche del 9 de diciembre, saliendo desde nuestro RECINTO SACRO, hasta la casa del mencionado señor, retornando a nuestra parroquia a las 11 de la mañana del día 10”.
El término gremio, en su sentido de festividad religiosa, empieza a utilizarse en Yucatán durante algún momento de finales de la primera mitad siglo XIX. Sin embargo, esta palabra tiene su origen en la organización laboral de ciertos grupos especializados, como talabarteros, albañiles, artesanos, los cuales se agruparon en asociaciones para regular sus actividades productivas. De manera que los nombres de los gremios religiosos derivan en gran medida de actividades económicas y/o profesionales que en diversos momentos fueron de trascendencia para las economías locales. Por otro lado, también es posible hallarlos relacionados con grupos sociales unidos por género o por edad, con la adoración a un Santo o con una celebración específica de la Iglesia.
La tradición gremial es muy antigua en esta villa, ya que desde 1906 se avisaba en El Demócrata periódico publicado en Espita que:
“Con mayor algaraza [sic por algazara] que en el año anterior, se está celebrando en esta villa la fiesta religiosa del NIÑO, formada por gremios, a imitación de la del Sr. de las Ampollas en Mérida. Cada gremio procura supeditar al otro, y el bullicio es general. Pueblan a cada momento el aire, globos vistosos, fuegos artificiales; las calles ostentan banderolas y las noches semejan una Venecia, por la iluminación de colores que profusamente está distribuida por las calles y plazas”.
Esta noticia, expresa el hecho indiscutible de que, al menos desde 1905, varios gremios se encontraban ya organizados. De cualquier manera los gremios se fueron fundando en diferentes años, según intereses de diversos grupos y de acuerdo a contextos específicos, por ejemplo, el Gremio de Labradores Independientes se fundó el 14 de octubre de 1941, de acuerdo con el sello de una vieja invitación. Parece que los primeros datan de 1905, entre ellos podemos mencionar al Gremio de Carpinteros Paz y Fraternidad fundado el 19 de marzo de 1905. Ese mismo año surge el Gremio de Labradores y Agricultores, y cuatro años después en 1909, se establece el Gremio de Alarifes y Similares “Unión y Trabajo”. Este último, como posiblemente sea el caso de otros, dejó de celebrarse en algún momento de su historia, reactivándose en 1966 bajo el impulso de don Teodoro Canul.
Puede pensarse que esta práctica inició en el cruce del siglo XIX con el XX, pues Víctor Ojeda, que describe la fiesta de Espita con detalle, no refiere a los gremios en su representación, siendo que publica sus memorias en 1921, pero se refiere a recuerdos de su niñez y su adolescencia, aclarando que él nació en 1861. Sobre las prácticas religiosas únicamente expresa que: “En la mañana se verificaban las solemnidades religiosas en el templo parroquial, con acompañamiento de orquesta, concluyendo con el estruendo de cohetes y tronadores”.
Para 1909, en el periódico El Demócrata figura una invitación del párroco de la Iglesia para participar en la celebración de las fiestas en honor del Niño Jesús. En ella se mencionan los referidos gremios, algunos de ellos hoy desaparecidos; la lista completa la conformaban:
| GREMIOS (1909) | FECHA DE ENTRADA A LA IGLESIA |
| Profesores y Estudiantes | Día 15 |
| Mecánicos y Artistas | Día 16 |
| Agricultores | Día 17 |
| Mayordomos, Administradores y Encargados | Día 18 |
| Alarifes | Día 19 |
| Carpinteros | Día 20 |
| Señoras y Señoritas [La Caridad] | Día 21 |
| Abastecedores | Día 22 |
| Comerciantes y Hacendados | Día 23 |
En la lista precedente, se observan elementos de expresión socioeconómica de la villa: la importante vida cultural y los adelantos educativos se reflejan en el gremio de mecánicos y artistas y en el de profesores y estudiantes; la importancia de las haciendas, los hacendados y la actividad comercial en el propio gremio del día 23. Las actividades relacionadas con el campo, la construcción y la explotación de la madera en los gremios de alarifes, carpinteros y agricultores.
Es importante, dejar constancia que la fundación y el papel social de los gremios, responde a momentos históricos donde la política y la economía juegan papeles importantes y no cumplen únicamente objetivos religiosos. Podemos ejemplificar esta aseveración, con la fundación del gremio de “Labradores” en 1920. En su libro de actas, encontramos a uno de los impulsores de su establecimiento, al presbítero Celestino Chiclín, natural de Espita, quien en uso de la palabra al momento de levantar el acta de fundación, expresó “que el gremio no tenga por único fin el de celebrar las fiestas y sí el de procurar el mayor beneficio para todos los asociados organizándose en algo así como sociedad cooperativa evocando las circunstancias críticas actuales”. El gremio, en aquella época, se entendía como mecanismo para apoyarse y satisfacer necesidades individuales y colectivas, como una asociación, para brindar ayuda frente a riesgos eventuales.
Ese mismo gremio en el año de 1944, en el que ejercía su presidencia Leandro Cuxim, anexa a su nombre original el término agricultores, pasando a ser conocido como “Gremio de Labradores y Agricultores”. Este hecho hace notar que la labor del campo empezaba a ser conceptualizada por sus actores, a partir de una nueva perspectiva, donde el nuevo trabajo agrícola se diferenciaba de las tradicionales labores de campo. La importancia de este gremio se representa en la fecha de entrada a la iglesia, el 24 de diciembre.
El padre Chiclín fue también promotor del establecimiento del gremio “Obreros y Campesinos Unión y Progreso” en el año de 1924. Sirvan estas breves líneas para mirar el pasado de los gremios en Espita, y preparar la escritura de su presente.
También te puede interesar
-
Inicia aplicación de segundas dosis Pfizer en Mérida a personas que faltan por completar su esquema de vacunación
-
#28S: protestan a favor del aborto legal, seguro y gratuito en Yucatán
-
Último reporte de la rehabilitación del “paso deprimido”
-
Va segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus para personas de 30 a 39 años de nueve municipios
-
Acusan a candidato ejidal de comprar votos y favorecer a granja porcícola en Chapab
-
Con Layda Sansores, la Cuarta Transformación llega a la península de Yucatán
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
