Arte y ciencia
Luto en la música tradicional de charanga; falleció don Wilbert de Jesús Cool Ramos
Publicado
hace 5 añosen
Hoy por la madrugada falleció don Wilbert Cool Ramos, emblemático músico nacido en Mérida, Yucatán, el 30 de abril de 1951. Comenzó sus estudios en el Centro Estatal de Bellas Artes en el año de 1960 y posteriormente continúo estudiando en el Conservatorio Nacional de Música en la Ciudad de México entre los años 1974 a 1976.
Don Wilbert Cool, proviene de una estirpe de músicos tradicionales, mejor conocidos en el ámbito artístico como “Colitos,” y no era sino la continuidad de una tradición musical iniciada por su abuelo y su padre que durante muchos años formaron diversas charangas que amenizaban las fiestas tradicionales y populares de Yucatán.

Don Wilbert inició su carrera artística a los 7 años, ya que le gustaba disfrazarse de diferentes personajes, y cantando con el acompañamiento del guitarrista don José Valdez, hizo sus primeras interpretaciones musicales con temas vernáculos como, Alma de acero, Amorcito corazón, La Enorme distancia y Los Laureles. Pronto comenzó a ensayar en la banda COLITOS, fundada por su abuelo don Marcos Cool Novelo que para entonces eran muy solicitada en las corridas que se realizaban en la Plaza de Toros Mérida, en El Circo Teatro Yucateco o en la Plaza de Toros “La Macarena de la colonia Azcorra.
A la edad de 13 años Wilbert Cool Ramos empieza a ofrecer audiciones en teatros y escuelas tocando Mazurcas, Pasos Dobles, Polkas y Jaranas, bajo la dirección de la maestra Mimí Concha. Debido a su aventajada formación artística y a su gusto por la música popular, a partir de 1966 Cool Ramos incursiona en diversos grupos musicales de la entidad, entre los que podemos señalar a los “Los Condes del Trópico”. A los 16 años se integro al grupo “Los Cósmicos”, y un poco más tarde formó parte del grupo “Los Fantásticos”. Dada su aceptación entre los sectores populares, y en vista de la calidad de sus presentaciones en diferentes salones de baile, don Wilbert se hizo acreedor del “Galardón de la Popularidad”, ofrecido por un nutrido grupo de admiradores de su música.
Durante muchos años formo el grupo “Colbert y sus Soul Fins” y fue parte en una primera etapa del conjunto internacional Los Aragón, con quienes recorrió diversas partes de la república Mexicana. En 1980 con su grupo “Colbert y su Playa Bonita” es invitado a grabar un LP por la compañía disquera C.B.S.
Entre los galardones recibidos podemos señalar el “Disco de Plata” de la compañía Super Hits en 1981. También recibió el premio del “II Festival de la Música Latina”, ese mismo año. Recibió la “Medalla al Merito Artístico” de manos del gobernador Víctor Cervera Pacheco, en el año 1997 por preservar la música tradicional de Yucatán.
Al conformar la charanga “COLITOS”, junto con sus familiares, se presentan en diversas calles y parques de la ciudad de Mérida, invitados por los comerciantes y vecinos. Asimismo realiza presentaciones en otras ciudades de la entidad, y en los últimos años participó en diversos festivales locales, como “Ponte Chula Mérida”, “El Equinoccio de Primavera de Chichen Itzá”, el festival “Kiwi del Mundo Maya”, “El equinoccio de Otoño Dzibilchaltún”, La Expo Feria de Motul, La Expo Feria de Ganaderos de Tizimin, Convenciones en Haciendas de “Teya”, “San Antonio Chimay”, “Poxila”, “San Antonio Cucul” y “San Diego Kux. Vale la pena recordar que miles de turistas que arribaban a Yucatán se alegraron con su extraordinario estilo de interpretar jaranas.

En 1970 impartió clases de música popular a niños en la escuela Miguel Alemán de la ciudad de Mérida, y en los últimos cinco años se había dedicado a trasmitir sus conocimientos impartiendo clases de música a niños y jóvenes de escasos recursos de las colonias “Melitón Salazar”, “Chuburna de Hidalgo” “Mulsay” y “Emiliano Zapata Oriente” de esta capital. En el año 1999 tuvo el alto honor de recibir con su charanga “COLITOS” la visita del presidente de Estados Unidos Bill Clinton, y aun de dirigir la Orquesta Jaranera Yucatán para dar un concierto esa misma noche. Además, con su música tuvo el privilegio de recibir al presidente Ernesto Zedillo Ponce de León en el 2000 en el Palacio de Gobierno de Yucatán.
En su paso por los escenarios teatrales, don Wilbert Cool participo en algunas obras entre las que se recuerda, “Cada quien su vida”, de Luis G. Basurto, y la obra alemana “La Honesta Persona Sechúan”, de Berthol Breech, dando fondo como músico a esas interesantes puestas en escena. Participo en “Festivales Carnavalescos” de Mérida, “Gremios Tradicionales de la Iglesia Santiago”, “San Sebastián”, “La Catedral de Mérida”; incursionó en la televisión en el programa de “Las Locuras Dzereco y Nohoch” como charanga invitada y recibió un reconocimiento por difundir la música tradicional de Yucatán. Con su inolvidable charanga “COLITOS” hizo giras por diversos lugares de la república como: Querétaro, Oaxaca, Tlaxcala, Veracruz, Villa Hermosa, Campeche, Quintana Roo, Puebla y la Ciudad de México, interpretando sus tradicionales jaranas, así como música española, francesa, italiana, colombiana, argentina, chilena y peruana, sin perder jamás la esencia mexicana.

Durante sus últimos 15 años de vida, fue miembro activo de la Unión de Museos Comunitarios de Yucatán, donde se distinguió como un gran promotor de la cultura maya y difusor de la música tradicional de charanga. El maestro Wilbert de Jesús Cool Ramos contribuyó como pocos, durante más de 50 años, a fortalecer la música tradicional con sus insuperables armonías jaraneras. Descanse en Paz. ¡Hasta pronto maestro “Colitos!
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
