Arte y ciencia
Músicos de Yucatán logran hacer escuchar su voz
Publicado
hace 7 añosen
Por
Ricardo Pat
La capital de Yucatán vive momentos de crecimiento pleno en cuanto al movimiento artístico autogestivo, pese a navegar casi siempre a contracorriente. El eco alcanzado en la zona y su repercusión a nivel peninsular y nacional, se debe al incansable trabajo de artistas, promotores y gestores culturales que casi nunca cuentan con apoyos oficiales.
A esto se suma la reciente operación de clausura de bares y foros en Mérida, donde varios grupos de rock y otros géneros musicales han logrado establecer un medio de sobrevivencia y avance. El motivo de estos cierres fue el cumplimiento de un reglamento municipal relacionado con el factor del ruido, marcando un total de 63 decibeles de volumen como máximo en estos sitios, lo que resulta dramático, a lo que se añade una verificación sonora arbitraria que propició el cierre temporal de muchos negocios y la cancelación del 60 por ciento de eventos ya programados, por temor de otros empresarios de que sus negocios fueran clausurados. Por ejemplo la clausura del Delorean Santuario Sonoro, afectó un calendario de actividades que incluyó la actuación de bandas internacionales que debieron buscar de emergencia otros foros para tocar, como fue el caso de la banda originaria de Jerusalén, Melechesh, que debió tocar allá el domingo 25 de agosto y precisó hacerlo en Lola Bar de Ciudad Caucel.
Debido a esto circunstancia adversa, el domingo 1 de septiembre, músicos, promotores y gestores culturales realizaron una protesta frente al Palacio Municipal de Mérida, entonando a coro el estribillo: “La música no es ruido,” y señalando el daño que estos cierres ocasionan. Plantearon, además, que con estas clausuras que se realizan argumentando “ruido,” como denominan el exceso de volumen, la comuna está afectando a empleados de estos lugares, meseros, cocineros, etcétera. El impacto que pueden causar estas medidas en el Centro Histórico de la ciudad, que se ha revitalizado con inversiones respetables de empresarios, pudiera morirse paulatinamente y volverse de nuevo un área oscura y sombría, carente de vida para la gente local y los turistas.

Músicos como el legendario bajista Iván Martínez, Emiliano Buenfil de la Chancil Tropical, Marcelino Martín de Jam Gorila y Vinnie Luis, entre otros, acompañados de unas 80 personas participaron en la marcha, que inició a las 11 de la mañana, saliendo del Palacio de la Música incluyendo varias mujeres y algunos niños. Cerca de las 11:30 y tras lanzar algunas protestas de manera pacífica, dijeron a los medios de comunicación asistentes que presentarían un pliego de demandas a las autoridades municipales, recalcando que el punto medular es que las mediciones sonoras se realicen de manera adecuada, por personal capacitado, conocedor de las artes y no de manera arbitraria como había sucedido hasta ahora, que se efectúa dentro del lugar donde se ejecuta la música y no a la distancia adecuada.
Emiliano Buenfil considera que no sólo no se han tratado de encontrar soluciones de fondo, sino que también afectan de manera terrible a los artistas independientes de Mérida. “De entrada- señaló el joven artista- el nivel de sonido, 63 decibeles dicen que debes de tener para trabajar, pero un autobús que transita por aquí por el centro, emite arriba de 90, una iglesia en misa tiene 90 decibeles. Para que un bar pueda emitir solamente 65 decibeles, tendría que estar toda la gente hablándose bajito, mandándose mensajes con el teléfono, no muy fuerte, para que no haya porque esa bulla se hace a final de cuentas. Entonces desde el nivel ya estamos hablando de algo que es absurdo, y ahora la manera de medirlo, la norma dice que se tiene que medir a 8 metros de la puerta del lugar hacía afuera, tiene que haber un sonómetro y otro aparato que regula para que tú puedas hacer la conversión y puedas restarle al ruido del bar todo el ruido de ambiente pero eso lo tiene que hacer alguien que esté especializado en el tema, los ingenieros con los que nosotros hemos hablado nos han dicho que para poder hacer esa conversión tienes que medir el bar desde que abre hasta que cierra y ya luego hacer tus cuentas para saber exactamente cuántos decibeles está emitiendo el bar.
El reclamo de los músicos en la protestas fue precisamente por el uso inadecuado de la medición y la mala interpretación que se hace de su labor. “Lo que hacen es llegar con un teléfono con una aplicación que mide decibeles, pero que no es una cosa profesional, entran al bar y lo miden dentro del bar, se paran junto a la bocina pues obviamente le van a dar más de ciento y tantos decibeles, y la norma pide que se mida de otra manera, porque está hablando de la sección hasta afuera, lo cual es un absurdo, desde la aplicación, desde la misma norma y que se piense por ejemplo que son los músicos en vivo los que hacen más bulla en esta ciudad es sumamente absurdo. A mí me huele a gato encerrado, eso porque a final de cuentas no se resuelven los problemas y vuelven a ver este levantamiento político, porque me parece que es un asunto mucho más político, otra vez una cuestión de incapacidad de las autoridades de entender que el problema no se va a resolver ni con una legislación mal hecha, porque está mal hecha, están retomando una legislación nacional y están aplicando mal los criterios y están mandando pues gente que no tiene capacidad de entender cómo funciona el sonido, nos siguen mandando inspectores o policías, en lugar de mandar ingenieros de sonido y mientras esto siga pues el problema no se va a resolver”.
Desde hace un año que comenzó el problema por las quejas de una comunidad de extranjeros que viven en el centro, los músicos se organizaron para crear la campaña “La Música no es Ruido”, proponiendo la búsqueda conjunta de soluciones entre el capital privado, los bares y los hoteles que están siendo afectados.
Marcelino Martín, vocalista y líder del grupo “Jam Gorila”, considera que el problema requiere de un verdadero compromiso de las autoridades para encontrar soluciones adecuadas para todos y no solo para un parte. “Desde mi punto de vista es un mal manejo que viene desde administraciones pasadas que fueron las que otorgaron el uso de suelos de bares y restaurantes y ahora que lo ejercen están cerrando de manera drástica los lugares, eso afecta a muchas personas, afecta a los trabajadores que forman parte de la cuadrilla de esos lugares, pero directamente también a la música, la música viva, a los músicos de aquí de la ciudad y bueno en ese caso también están planteando la cuestión de que la música es ruido, pero la música a lo largo de su historia nunca ha sido contemplada así, menos en esta ciudad pese a que siempre ha sido bastante conservadora, pero ya han pasado muchos años como para que no se pueda considerar como esta ciudad está creciendo y tenemos el derecho los músicos de hacer valorar nuestro trabajo”.
Vinnie Luis, un guitarrista yucateco, fue afectado directamente en una semana con tres eventos, un tributo a Santa que se realizaría en el Delorean y otras dos cancelados por los empresarios por miedo, porque se afirmaba que las autoridades no estaban respetando los parámetros de llegar a realizar correctamente las mediciones, sino que llegan directamente a clausurar.
Emiliano Buenfil, resaltó a Informe Fracto el enorme impacto negativo que ocasiona el cierre de bares y foros, en el desarrollo de la cultura emergente, además de que hay mucho daño colateral que afecta directamente el sueño de estas mismas autoridades de que Mérida llegue realmente a ser una capital internacional de la cultura.
“No entiendo bien qué tipo de turismo estamos buscando, porque por un lado la gente que está políticamente alrededor de este asunto, y entiendo yo que tienen otro entendimiento de lo que es el centro de la ciudad de Mérida, piensan que la gente a dormir, a descansar y a morir, a pasar un vejez tranquila, y yo creo que esa ciudad ya no es se caracteriza por su ambiente. Ahí hay una dialéctica que no estoy entendiendo en cosas que se están haciendo, pero por otro lado la música sucede todos los días en esta ciudad en nuestro día a día y lo estamos haciendo en los bares hoy en día. A mí me parecer que es importantísimo en todos los géneros está súper chingón y está siendo aplastado con esto.”
José Francisco Méndez Novelo, quien convocó a la marcha de protesta, y promotor de muchos eventos de la comunidad alternativa, dijo que decidieron asesorarse sobre cómo se deben realizan correctamente estas mediciones, también dijo que normalmente publicitaba unos 10 eventos a la semana y con los cierres publicitó cuatro, lo que significaba una afectación del sesenta por ciento de lo que normalmente había.
Méndez Novelo junto a Marcelino Martín, como representantes de los afectados, se reunieron el martes 3 de septiembre con el Secretario de Participación Ciudadana, antropólogo Julio Sauma y el Secretario de Desarrollo Urbano, arquitecto Federico Sauri. Fue una reunión productiva donde se acordó que los foros afectados soliciten por escrito la visita para realizar las mediciones preventivas sin temor a clausuras, en un afán de saber si están bien o en caso de estar mal en algún punto, el bar podría tomar las medidas necesarias. En el caso del Delorean, para que pueda reabrir deberán cumplir con un proceso jurídico que se extiende entre dos a cuatro semanas. Finalizó invitando a todos los interesados a acudir este jueves 5 a la Canirac donde habrá una demostración de medición de decibeles, para saber cuál debe de ser el procedimiento adecuado.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
