Arte y ciencia
Nacha Rock o el amor eterno por la radio
Publicado
hace 7 añosen
Por
Ricardo Pat
A su de edad, joven y dinámica como pocas, Jennifer Ramos, mejor conocida como “La Nacha Rock”, experimenta un momento crucial en su vida, manteniendo en alto su buen humor, su positivismo y su valentía, trabajando con la convicción de que cada instante es mágico e irrepetible
“Una de las cosas que más he amado en la vida es la radio, es de las cosas que me encantan, algo que no puedo dejarlo, es como una droga en el buen sentido de la palabra, es como un refresco que cuando lo tomas ya no puedes dejar de probarlo y quieres más, más, más, eso es lo que a mí me pasó con la radio”, dijo para iniciar la entrevista con Informe Fracto.
Jenni recordó que la primera vez que le dieron la oportunidad de hacer radio fue cuando estudiaba la carrera de periodismo, en la universidad en un espacio que se llamaba “Tu Onda 2000”, donde le pidieron hacer un análisis de su personalidad para que con base en eso, definieran qué tipo de programa podría ser para ella. “Comprendí totalmente que para hacer radio no solamente es ir a hablar y ya, sino que tienes que prepararlo para que la gente se interese para que además exista un buen contenido. Así que desde allá comencé a prepararme con esas personas increíbles que fueron las que me empezaron a guiar”, comentó.
Reconoce que en esa etapa que duró como dos años, cometió todos los errores, como pegarse demasiado al micrófono, gritaba, etcétera. En ese tiempo compaginaba esa actividad con clases de teatro, algo que considera que la ayudo mucho cuando adoptó la locución como una profesión. “Siempre je dicho que para hacer radio tienes que estudiar muchas disciplinas y una de ellas es el teatro, ya que tus expresiones y emociones tiene que estar controladísima”.
Por lo demás recordó que desde los 15 años comenzó con la música, también con la danza, aunque a esa edad su verdadero sueño era convertirse en narradora y comentarista de lucha libre, un deporte que ama profundamente. “Soy malísima comentarista pero no me importa”, dijo divertida, con ese gesto de alegría que la desborda. Sobre el mote de “Nacha Rock” dijo que nació cuando trabajaba con su amiga Nalleli Anaya (la “Nacha Pop”), cuando compartieron micrófono en el programa “Las Nachas”, que se transmitía de 6 a las 10 de la mañana por Exxa F.M., un espacio donde se divirtieron mucho, porque podía implementar bromas, además de que la interacción con el público llegó a ser sobresaliente. “Todo se dio porque el que después se volvió mi jefe, Marco Hernán Ramos, me convenció para pasarme de “La Comadre” a Exxa, allá hice mancuerna con Nalleli y así surgió el nombre de las nachas, la pop y la rock.”
Jennifer Ramos siempre ha pensado que en la radio hay gustos para todo, algo que aprendió cuando estaba con “Las Nachas”, donde hubo gente que las odiaba, acusándolas de ser irreverentes, pero conforme fue pasando el tiempo y añadieron actividades altruistas y abordaron temas delicados y trascendentes como los altos índices de suicidio, entre otros, se fueron ganando a un mayor sector de público.
Sobre las críticas que a través de las redes sociales se han extendido acerca de que la radio actual en Yucatán vive momentos bajos, ella considera que no es tan lamentable como la pintan. “Ahora hay una fórmula en la radio convencional, comercial, que han pasado algunos años que la siguen teniendo las nuevas generaciones y no está tan mala como todo mundo está diciendo ahora que es un horror, pero yo creo que no es así, ahora es muy importante la radio por internet, hay muy buenas propuestas, además, siempre he dicho que para poder criticar algo primero tienes que sentarte a escuchar, a observar, porque no puede decir uno nada más “está horrible, que asco”, basándote solamente en una locutor, cuando hay demasiadas opciones interesantes. Hay gente encantadora que está haciendo un muy buen trabajo, como Cindy Hueso, Alex Cámara, Pedro Sánchez, solo por mencionar a algunos”, aseguró.
Comentó, asimismo, que siempre estuvo interesada en incluir otras facetas en su trayectoria, como participar en obras de teatro regional, por lo que agradece a gente como Pixculin, a quien considera su padrino del teatro y la televisión junto a Taco de Ojo, agradeciendo la oportunidad que tuvo de actuar en el teatro Héctor Herrera. Señaló que incluso estuvo haciendo música con una banda de thrash metal, entonces sus padres, al ver tanta energía en ella, le pusieron como condición que culminará una carrera antes de decidir cuál sería la actividad con la que se ganaría la vida, algo que agradece porque eso la convirtió en una mujer productiva. “Eso me ayudó a valorar mucho más las cosas, sobre todo porque cuando vivíamos en la Ciudad de México no siempre fueron fácil las cosas, así que con mi familia aprendí a que las cosas no se dan fácil ni gratis, por eso cuando llegué a Yucatán, pese a no conocer a nadie, tuve la capacidad de irme abriendo mi propio camino”, dijo orgullosa.
La “Nacha Rock” sigue siendo congruente en sus convicciones y actualmente está coordinando el programa nacional “Dilo Fuerte”, a través del cual se están realizando castings en toda la república para chavos que estén interesados en hacer radio o televisión y también de hacer actividades sociales y ya le tocó a Yucatán. “La respuesta ha sido maravillosa y pues yo llevo tiempo asesorando chavos desde hace unos ocho años y ahora me tocó esta nueva etapa con el Instituto Mexicano de la Juventud y la subsecretaría de la Juventud que depende de la Secretaría de Desarrollo Social, para darle oportunidad a chavos de entre 18 y 29 años que no estén laborando o que no tengan ahora la oportunidad de trabajar, y se abre este proyecto para estos chavos a los que vamos asesorar durante un año para que puedan tener las herramientas necesarias para que puedan entrarle a los medios de comunicación”.
Jennifer tuvo la amabilidad de compartir cómo se sintió cuando se enteró que padecía cáncer. “Lo tomé de manera fatal, me dije ‘¿Por qué a mí Dios mío, aquí ya valí, ya fui’, pero creo que como tomemos las cosas y la actitud que tengamos ante estas situaciones es lo que va a determinar qué es lo que pase en un futuro. Nos van a pasar cosas, nos va a dar el bajón, nos vamos a caer un poquito, pero el resultado y lo siguiente es cómo lo tomes y hacia donde vayas, y lo que tienes que hacer es respirar, sí llorar, sufrirlo, pero luego seguir adelante, porque ahí abajo no vas a poder hacer nada, te vas a ir más abajo”.
La Nacha finalizó agradeciendo a todos los amigos y amigas que están con ella, apoyándola a través de eventos, llamadas, buenas vibras y demostrándole su cariño de las maneras más creativas posibles.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
