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Arte y ciencia

Simbolismo calendárico del atrio del convento de Izamal

Indalecio Cardeña Vázquez

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La iglesia, el convento, el atrio, y el camarín de la Virgen de Izamal, es un conjunto arquitectónico que se edificó a lo largo de poco más de 100 años, durante la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII, esto es, de 1553 a 1656 aproximadamente.

El convento y la iglesia comenzaron a edificarse en 1553 y las obras concluyeron en 1561, en tanto que el atrio se  terminó en 1618, y el camarín, según el historiador Miguel  Bretos, se realizó entre 1648 y 1656. El convento de Izamal fue el cuarto que hicieron los franciscanos en la península de Yucatán, después de los de Campeche, Mérida y Maní.

En la época de la civilización maya, Izamal fue una importante ciudad precolombina. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) esta urbe prehispánica tuvo una larga secuencia de desarrollo. Actualmente constituye un lugar que muestra más de dos mil años de ocupación humana ininterrumpida.

La cronología de la antigua metrópoli maya tendría su inicio en el período Protoclásico (150 a.C. – 250 d.C.), y continúa en las siguientes etapas: Clásico Temprano (250 – 600 d. C.) y Clásico Tardío (600 – 800 d. C.). El fin del apogeo de  esta ciudad precortesiana inició durante el Postclásico Temprano (1000 – 1200 d.C.), destaca el INAH.

Durante el período Clásico, Izamal, fue un trascendente lugar de adoración de Itzamná, y de la diosa Ixchel, cónyuge de Itzamná. Al sitio llegaban peregrinaciones de diversos puntos del área maya.

Hoy en día, el atrio de la iglesia de Izamal, considerado el segundo más grande del mundo, después del de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, nos muestra su forma rectangular no exacta, con un eje norte sur, llama poderosamente la atención con la totalidad de sus 123 arcos, 75 internos, 48 externos, y su extremo sur más corto que el lado norte.

Asimismo destaca en esta construcción colonial, la asimetría que presentan los accesos de sus costados norte y sur, ubicados en la parte central de esos pórticos, y la entrada igualmente central de la galería oeste, con la puerta principal de la iglesia.

La orientación que tienen la iglesia y el convento, presenta una desviación de 12 a 15 grados al NE, similar a la que poseen los edificios Itzamatul, Kabul, Kinich Kakmo, así como a la orientación que tienen algunas estructuras realizadas en estas mismas edificaciones. El atrio muestra una desviación menor hacia el NE.

La totalidad de los arcos del atrio, está distribuida de la siguiente manera. Arcos internos: galería oriente, 26; galería norte, 13; galería oeste, 25, galería sur, 11. Sub-total: 75. Arcos externos: lado norte: 13; lado oeste, 25, lado sur, 10. Sub-total: 48. Gran total: 123.

Aquí llama la atención las cifras, pues son cantidades que en el tiempo de la civilización maya tenían un profundo simbolismo diverso. En el pórtico oriente, tenemos que 26 es la mitad de 52, esta cantidad es el número de años que tenía una Rueda Calendárica, esto es, el ciclo completo de la unión de dos calendarios que los mayas antiguos empleaban, el civil y el sagrado, con lo cual terminaba ese período y comenzaba otro de la misma duración, era el equivalente a nuestro siglo, ese período de 100 años. El antiguo calendario maya por su parte, tenía un hondo significado mítico, astronómico, mágico, religioso, y agrícola.

En el costado norte del atrio, podemos observar las cantidades 13 y 13, 26 nuevamente, esto es la mitad de 52, una vez más la cifra relativa al calendario; además 13 es un número relacionado con kaan, lo alto, con Oxlahuntikú, el lugar de los trece dioses, un sitio mítico equivalente al cielo.

En el costado poniente, están las cifras 25 y 25, en este flanco los arcos centrales, el interno y el externo, están construidos de tal manera que hacen sugerir la posibilidad de que podrían contarse como dos en vez de uno, lo que podría darnos la cifra de 52, nuevamente la cantidad vinculada al calendario.

El pórtico sur por su parte, presenta 11 arcos internos y 10 externos, sin embargo, el arco central externo también podría considerarse dividido en 2 por la pilastra del pórtico interno que alinea con su centro. Aquí la cantidad 11 estaría relacionada con el número de cuartos que presentan dos emblemáticas estructuras, en igualmente dos importantes zonas arqueológicas de Yucatán.

Las observaciones iniciales, más el análisis de las fuentes históricas, tanto indígenas como de los conquistadores, misioneros y colonizadores, revelan dos hechos importantes. 1) El templo y el atrio conventual de Izamal, tienen algunas orientaciones y alineaciones que igualmente poseen los edificios prehispánicos de Itzamatul y Kabul. 2) Forman un conjunto arquitectónico que aparenta tener un simbolismo calendárico, mítico, religioso, astronómico, matemático y mágico maya, toda vez que las observaciones iniciales en este sitio, estarían indicando que el atrio rectangular con el conjunto de sus 123 arcos, entre internos y externos, aparenta ser una construcción desde la cual sería posible apreciar detenidamente el paso del sol, la luna y las estrellas, a través de sus arcos, las columnas de los pórticos, y la entrada principal a la iglesia, en fechas específicas y momentos determinados, como el medio día y la puesta del sol en los solsticios de verano e invierno, así como la puesta del sol en los equinoccios de primavera y otoño.

Este atrio podría ser la representación de un calendario, donde sería posible llevar el registro del paso día a día, mes a mes, a lo largo del año, del sol y la luna, en probable continuidad de la práctica astronómica, mágica, mítica y religiosa, entre otros simbolismos, efectuada en la época prehispánica. Sería un edificio donde estarían asimismo representados períodos mayas superiores al año, tales como la Rueda Calendárica y la Cuenta Corta, a través de las probables cantidades y sus eventuales múltiplos señalados con el número y la distribución que los arcos de esos pórticos tienen.

Este conjunto arquitectónico conventual debe ser visto en el contexto del sincretismo religioso, efectuado por los mayas, surgido a partir del inicio de la Colonia y la evangelización. Sincretismo que tuvo su materialización en muchas ocasiones a través del arte.

Última página

El enorme reto de un espacio cultural

Ariel Avilés Marín

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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de  Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.

Carlos Bojórquez Urzaiz 

Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.

En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.

Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.

La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.

Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.

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Arte y ciencia

El periodismo necesario

Joed Amílcar Peña Alcocer

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La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.

Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.

Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.

Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.

No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.

Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.

La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.

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Notas al margen

Perspectiva y constancia de lo escrito

Manuel Tejada Loría

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Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.

Fidel Castro

La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.

Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.

Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.

De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.

Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.

Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad.  Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.

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