Editorial
Resumen de noticias 2020
Publicado
hace 5 añosen
Se cumplieron el primero de enero 62 años del triunfo de la Revolución Cubana y, como pequeño homenaje a esa efeméride, hemos titulado nuestra primera colaboración del 2021 con una paráfrasis del nombre de uno de los primeros éxitos internacionales de Silvio Rodríguez Domínguez, el mayor cantor de dicha Revolución. Nuestro resumen, empero, se ceñirá a lo local, enfocándose a las que consideramos más importantes noticias de orden político en el devenir de nuestro Estado en el intenso 2020 que acaba de terminar.
Como en el mundo entero, el acontecimiento que enmarca el año en Yucatán es la pandemia de COVID-19, la más grave amenaza en su tipo desde la gripe española que asoló el planeta a principios del siglo XX. Al finalizar el 2020, nuestro Estado acumulaba unos 30 mil contagios y cerca de tres mil muertes, aunque estimaciones conservadoras, basadas en las proyecciones del propio gobierno federal, nos hacen presumir que el número real de contagios podría superar fácilmente los 200 mil casos. El impacto ha sido brutal, tanto en el aspecto sanitario-morbilidad y mortalidad-como en el económico y psicológico. Los yucatecos hemos sufrido las consecuencias de la pandemia con gran rigor, en una experiencia que seguramente no olvidaremos jamás. Miles de empresas cerradas, decenas de miles de empleos afectados, una aguda crisis de trastornos psicológicos y el dolor de miles de deudos ha sido la estela dejada por el Coronavirus, y aún se espera que el golpeteo de la segunda ola se resienta con mayor vigor en las próximas semanas. El hito de Año Nuevo nos impulsa a la esperanza, fortalecida por la muy próxima llegada de las vacunas, pero lo cierto es que aún nos esperan semanas muy complicadas en el futuro inmediato.
Un segundo punto a resaltar en esta retrospectiva del 2020 es el manejo local de la pandemia. El punto álgido del tema se alcanzó en los meses de junio y julio, cuando quedó claro que las cifras y declaraciones del gobierno del Estado no tenían nada que ver con la realidad. Cuando se hablaba de una suficiencia de hasta un 30 por ciento de camas para pacientes COVID, lo cierto es que la saturación era absoluta, y cientos de personas sufrieron lo indecible en aquella coyuntura. Cuando la situación se develó, el gobierno federal reaccionó con dureza, poniendo en evidencia a las autoridades locales. ¿El gobernador Vila engañó a las autoridades nacionales? ¿El secretario de salud engañó al gobernador Vila? ¿Fueron falsedades de funcionarios menores? Lo cierto es que la primera crisis cedió, y nunca se aclaró donde estuvo el error. Vila mantuvo su apoyo al inexperto secretario Sauri, y el gobierno federal cerró filas con las autoridades estatales, por lo que el asunto quedó para la posteridad. Otro aspecto polémico del manejo de la pandemia fue la reiterada e inoperante Ley Seca, que produjo una expansión del comercio clandestino, de las intoxicaciones por consumo de bebidas adulteradas, así como la ruina de cientos de negocios de alimentos y bebidas. Empero, también es de reconocerse que el gobierno de Vila mantuvo en términos generales la armonía con la federación, evitando ridículos y contraproducentes papelones, como los protagonizados por los gobernadores de Jalisco y Nuevo León.
Pero la moderación de Vila en el manejo pandémico no se extendió al campo de la política. Sólidas evidencias manifiestan que en las últimas semanas del año, el gobernador tuvo una actividad inusitada, asumiendo el liderazgo local de su partido y negociando candidaturas con otros políticos de alto nivel, como la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco. Si bien aún no hay humo blanco al respecto, lo cierto es que ya se da por hecho que varias de las fórmulas blanquiazules a los puestos más importantes en juego el próximo mes de junio se entregarán precisamente a antiguos enemigos mortales del PAN. Por lo pronto, como hemos señalado en colaboraciones anteriores, en el marco de estos manejos el PRI parece encaminarse a su segura extinción, pero a mediano plazo el gran perdedor podría ser el mismo PAN, cuyos líderes y militantes han guardado disciplina hasta el momento, pero se anticipa que ello durará por breve tiempo.
Pero las convulsiones de la política pragmática de Vila han quedado un tanto enmascaradas por el notable y sorprendente encono con el que en Yucatán se siguen negando derechos humanos básicos, como es el caso del matrimonio igualitario. Nuestro Estado va quedando a la zaga en este importante tema, en el que los legisladores de todos los partidos, incluido MORENA, han presentado un sólido dique contra las aspiraciones de la comunidad de la diversidad sexual y el propio mandato de la ley nacional. La tendencia es imparable, y más temprano que tarde Yucatán reconocerá estos derechos, consagrados por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia, pero hoy por hoy seguimos siendo una de las pocas entidades en las que se continúa discriminando impunemente a las personas con motivo de sus preferencias sexuales.
Cerramos este apretado resumen de noticias con una muy dolorosa: la crisis del periódico Por Esto!, la obra magna de Mario Renato Menéndez Rodríguez, todo un guerrero de las lides periodísticas. ¿Qué motivó su separación de la dirección del periódico, y que éste diera un giro de 180 grados y abandonará sus posiciones críticas y su compromiso con el progreso? Es otra cuestión que se mantiene en el enigma, mientras que el que fuera cotidiano generalista de mayor importancia en la entidad ha quedado herido de muerte, siendo que, en las actuales condiciones, ninguno de los diarios que circulan en el Estado reivindica las causas populares y un compromiso con el desarrollo de nuestra entidad.
Como vemos, este 2020 ya ahora concluido, ha traído en sus alforjas muchas sombras y escasas luces. El porvenir se presenta enigmático, pero desde esta trinchera, desde este Informe Fracto y desde otros espacios, muchos yucatecos y yucatecas continuaremos bregando día con día con la mira puesta en la construcción de una realidad de progreso, de dignidad y de justicia.
Hace justo dos años y un poco más, recibí atenta llamada del entrañable amigo Carlos Bojórquez Urzaiz para invitarme a colaborar en Informe Fracto, un proyecto editorial digital que coordinaba desde hacía algunos meses. Inmerso en el trabajo cotidiano y las mil vicisitudes que conforman nuestro día a día en estos tiempos, no había reparado en esta nueva apuesta mediática. Acepté gustoso la invitación, y, antes de elaborar aquella mi primera colaboración, me permití recorrer virtualmente la propuesta, que me sorprendió gratamente por su frescura, profundidad, diversidad y calidad.
Desde aquel día y hasta hoy, escribir para Informe Fracto se convirtió en un muy grato hábito, que me conducía a la reflexión sobre algún problema o situación de nuestra dinámica realidad. Siendo la discusión histórica una de sus muchas vertientes, acordé con Carlos, desde inicios de 2020, abrir un espacio en este ámbito, proponiendo cada semana un tópico historiográfico de interés, mostrando una perspectiva distinta, una óptica novedosa en pasajes diversos de nuestro devenir. De esta manera, mi relación con Informe Fracto -dos colaboraciones semanales- se volvió un ejercicio habitual, un compromiso y un auténtico deleite para las neuronas.
Conforme el proyecto se desarrollaba, durante 2020 y el actual 2021, lo percibíamos cada vez más fuerte, cada vez más influyente y cada vez más diverso… Muchas voces se fueron sumando, convirtiendo a nuestro medio en un auténtico caleidoscopio de la sociedad yucateca y peninsular, con constantes y enriquecedoras incursiones en el paisaje nacional, el mundo caribeño y la realidad de Nuestra América. NO hubo tema tabú ni una postura única sobre los muchísimos aspectos de la realidad que en este espacio fueron analizados… Informe Fracto se convirtió rápidamente en uno de los mayores y mejores escaparates de nuestro clima social…
Esta impronta llegó, además, en una coyuntura muy especial: el advenimiento al gobierno yucateco de Mauricio Vila se caracterizó, sorprendentemente, en una importante mutación en el actuar de la prensa escrita… tarea para el futuro será analizar a fondo esta situación. Pero lo cierto es que desde fines de 2018 y hasta la actualidad, los medios escritos, y un porcentaje significativo de los electrónicos, han mantenido una actuación más bien complaciente con el Ejecutivo estatal que -se afirma entre bambalinas- dicta agendas, veta temas y matiza editoriales. El arribo de Informe Fracto sin duda quebró esa realidad, y este espacio se convirtió en el más libre, crítico y analítico de la región.
En muy poco tiempo, Informe Fracto se consolidó como líder entre los medios electrónicos, incrementando semana con semana su influencia, y enriqueciéndose a cada paso con nuevas voces, nuevos enfoques, nuevas perspectivas, con ópticas diferentes, muchas de ellas que encontraron en él cauce a su expresión y a su visión de la realidad. El largo camino recorrido en estos pocos meses seguramente llena de orgullo a sus impulsores, al gran amigo Carlos y, por supuesto, a todas y todos quienes aportamos para este exponencial crecimiento en un tiempo sorprendentemente breve.
Hoy hace Informe Fracto un alto en su camino. Confiamos en que esta pausa -que esperamos breve- de paso a un nuevo andar más vigoroso aún. Los tiempos del porvenir demandan estas presencias, estas propuestas, estos debates, estas reflexiones… De cualquier modo, la senda queda, la convocatoria permanece abierta y la respuesta obtenida es, sin duda, acicate para el quehacer. Ante la apuesta conservadora por un pensamiento único y una visión neoliberal, el humanismo progresista respondió con fortaleza. Nuestro compromiso, en el marco de esta pausa, es mantener vigorosa la respuesta y contribuir al desarrollo de nuestra sociedad.
A propósito de…
Se cierra un ciclo en Informe Fracto, otros se abrirán
Publicado
hace 5 añosen
septiembre 30, 2021
A propósito de los cierres de ciclo, hoy se publica esta columna por última vez en Informe Fracto, luego de más de dos años y medio en que nos hemos encontrado cada semana. Mi primer sentimiento es de tristeza por tener que dejar un espacio en el que pude escribir con total libertad y me dio la oportunidad de llegar a tantos lectores.
De inmediato, viene la necesidad de agradecer. El agradecimiento a Carlos Bojórquez Urzaiz quien me abrió esta oportunidad. Me dijo: “a tus textos no se les va a cambiar ni una coma” y cumplió ese compromiso a carta cabal. También debo dar las gracias, a Lilia Balam y Rocío Valencia cuya información muchas veces me dio la pauta para elegir el tema, así como a todo el equipo de Informe Fracto. A todos los colaboradores, cuyos escritos enriquecieron mis puntos de vista y contribuyeron a afinar el enfoque.
Pero, principalmente, quiero darle las gracias a cada uno de los lectores, que ocasional o constantemente prestaron atención a mis palabras. Coincidimos en tiempos inimaginables: ¿quién iba a decir que viviríamos la experiencia de encerrarnos en nuestras casas, a piedra y lodo, ante el temor del contagio de un virus desconocido que nos regresaría a la Edad Media?, ¿Quién hubiera previsto que el cubrebocas se convertiría en parte indispensable-casi la más importante-de nuestra indumentaria cotidiana?, ¿Quién que se formarían filas de cientos de personas para recibir el antídoto inyectado?
Esta es una época fecunda en cambios y noticias. Informe Fracto ha consignado con ética, con compromiso social, con honestidad: el movimiento de las mujeres que se han hecho escuchar como nunca en este país y le han arrancado al poder reivindicaciones fundamentales, el reconocimiento del derecho humano del matrimonio igualitario prácticamente en todo el territorio, la visibilización, con respeto, sin condescendencia de las personas con discapacidad como parte imprescindible de una sociedad que se pretende incluyente.
Informe Fracto ha estado siempre atento para darle voz a esas luchas, pero también para denunciar abusos policiales, actos de injusticia, violencia contra las mujeres, hechos de discriminación. Y mantuvo la mira. Siguió los casos, acompañó a las víctimas con un muy claro compromiso social, para prevenir, en la medida de lo posible, la impunidad y el olvido.
A esa visión quise sumarme en todo momento con la mínima contribución de un texto semanal, en el que, lamentablemente, fue escaseando el humor de las primeras fechas, dada la gravedad de muchos de los temas indispensables de abordar.
Para celebrar la libertad que se me ofreció me atreví a escribir de movimientos sociales, de política, de arte, de literatura y de cine. También aproveché para compartir algunas reflexiones y experiencias personales, como mi devenir en este mundo pandémico. Tuve algunas conversaciones con artistas extraordinarias.
Siempre encontré la recepción afectuosa y la aquiescencia de mi querido Carlos Bojórquez Urzaiz y la seguridad de que en algún lugar, en algún momento, A propósito de… hallaría a un lector que le permitiera cumplir con su vocación de encontrarse con otra mente, con otra inteligencia.
A todos muchas gracias y espero que podamos encontrarnos otra vez.
La política en Yucatán
Introspección histórica: en busca de los orígenes locales de la Revolución Mexicana (XV)
Publicado
hace 5 añosen
septiembre 29, 2021
El lunes 6 de noviembre de 1911, Francisco Madero y José María Pino Suárez juraron ante el Congreso de la Unión como Presidente y Vicepresidente Constitucionales de los Estados Unidos Mexicanos para concluir el período 1910-1916, que había iniciado como Jefe del Ejecutivo el Gral. Porfirio Díaz. Ello significaba, de jure, la aceptación de la legalidad de la elección de Díaz y, paradójicamente, colocaba fuera de la ley al propio Madero y su convocatoria del 20 de noviembre. El conservador periódico El Imparcial leyó a la perfección los acontecimientos, y así lo editorializó al día siguiente de la ceremonia:
“La Revolución deja desde ahora de ser una palabra de significación actual en la vida política de la República Mexicana. LA REVOLUCIÓN NO EXISTE YA, [el resalte en mayúsculas es nuestro] acaba de morir, acaba de extinguirse, acaba de transformarse en el gobierno constituido, y de dejar, por lo mismo, inquietudes, para entrar, consciente de sus deberes, y con la serenidad necesaria en su nueva y alta función: la de encaminar honrosa y decorosamente al país hacia un constante y definido progreso”.
El tema había sido furiosamente discutido en las negociaciones de Ciudad Juárez. Carranza y Pino Suárez encabezaron a quienes se negaban a transigir y urgían el pleno reconocimiento del Plan de San Luis; pero Francisco Madero, a través de sus familiares, logró que prevaleciera la idea de mantener el orden constitucional, aceptar la renuncia de Díaz como si hubiera sido un asunto de salud y no consecuencia de una Revolución, y permitir la vigencia de las estructuras del Antiguo Régimen. En ese contexto, uno de los Jefes más importante del Ejército Federal fue el Gral. Victoriano Huerta, sanguinario perseguidor de los mayas de la Guerra de Castas a fines del siglo XIX y principios del XX, y feroz represor de lo que los porfiristas y la gente de bien llamaban las hordas zapatistas.
Durante los quince meses del gobierno maderista, Francisco Madero fue el perene optimista, que siempre veía el lado bueno de las cosas y jamás las amenazas; en tanto que José Maria Pino Suárez fue el puntilloso analista que advertía los peligros que se cernían sobre la nueva administración. Madero era el atrevido, Pino el cauto; Madero el arrojado, Pino el prudente… Al final, como casi siempre, prevalecía la opinión de la máxima autoridad, y así pronto se materializaron las palabras que en Ciudad Juárez pronunció Carranza: “Revolución que transa es Revolución perdida”.
El gobierno de Francisco Madero terminó estrepitosa y trágicamente… El 9 de febrero de 1913, una importante sección del Ejército Federal se sublevó en su contra. Los leales obtuvieron victorias importantes, pero la fatalidad intervino, encarnándose en el Gral. Huerta, quien por herida del Gral. Lauro Villar, quedó accidentalmente al mando de la Ciudad de México. Pronto el llamado chacal consumó la traición, y tanto el Presidente como el Vicepresidente fueron tomados prisioneros. Aún en esas condiciones, Madero continuó haciendo alarde de optimismo, incapaz de reconocer la gravedad de la situación. Angustiado y sin esperanzas, Pino Suárez le escribió a su amigo Serapio Rendón Alcocer la mañana del viernes 21:
“Dispensa que te escriba con lápiz, pero no he logrado que nuestros carceleros me proporcionen una pluma. Como sabes, hemos sido obligados a renunciar a nuestros respectivos cargos de Presidente y Vicepresidente de la República, pero no por eso están a salvo nuestras vidas. Creo que peligran aún más que antes. Nunca estuve de acuerdo en esas renuncias precipitadas, pero el Presidente insistió”.
Sin faltar a la lealtad al entrañable amigo y Jefe, Pino Suárez hizo constar a Rendón, entonces diputado, la ingenua actitud de Madero, y las previsibles consecuencias de la misma:
“… yo no soy tan optimista como el Presidente Madero respecto a que Huerta cumplirá su palabra de respetar nuestras vidas. ¿Por qué ese afán de confiar en alguien como Huerta? Temo lo peor, y en caso de que suceda, te ruego que hables con María, mi esposa, sobre las circunstancias trágicas de mi muerte”.
En la epístola que terminó siendo su testamento sentimental, el poeta romántico se condolió, ante su martirio, de la difícil coyuntura en la que quedaría su compañera de vida:
“La pobre quedará sola, con apenas unos cuantos pesos ahorrados, y seis hijos a los cuales criar y educar”.
Emocionado seguramente hasta las lágrimas, Pino Suárez cerró su carta con una frase lapidaria:
“… la política me endilgó un sueño que en realidad era una pesadilla”.
Unas cuantas horas después, durante la noche del sábado 22, Madero y Pino Suárez fueron ignominiosamente ejecutados a escasos metros de la Penitenciaria de Lecumberri… Serapio Rendón entregaría la emotiva correspondencia a doña María Cámara Vales, esposa de José María, y, a la vuelta de unas cuantas semanas, él mismo sería asesinado en esa horrible danza de sangre en la que se convirtió la feroz dictadura de Victoriano Huerta. Así terminó aquel hermoso proyecto revolucionario, aunque luego otros hombres y mujeres de Yucatán y de toda la Nación lo impulsaron a mejores puertos… Dieciocho meses después de los asesinatos, el revolucionario progreseño Lino Muñoz Nogueira tomaría a sangre y fuego el Puerto de Progreso, ejecutaría al Jefe Político huertista y se acercaría a la residencia de la viuda del poeta en homenaje a su martirio. Luego vendrían los tiempos de Alvarado y Carrillo Puerto, pero esos son otros temas…
Con esta introspección, la número 90 publicada de manera ininterrumpida en Informe Fracto, culminamos la primera etapa de este feliz esfuerzo. Hemos repasado, durante estos casi dos años, muchísimos episodios y procesos de la historia de nuestro querido Yucatán… muchos más se quedan en el tintero, seguramente en próximos tiempos podremos compartirlos con ustedes. Aprovecho las últimas líneas de esta final introspección -repito, final de esta primera etapa- para agradecer al gran amigo Carlos Bojórquez Urzaiz, hermano de luchas ideológicas y pesquisas históricas, por su invitación para incluir un espacio de reflexión historiográfica semanal. ¡Hasta siempre!
