Iniciar el mes de octubre significa
muchas maravillas en la península de Yucatán. Significa que se acerca el “pib” y el “bix”, pero lo más importante es que simboliza una temporada de
cambios quizás por ser un mes que pronto nos conectará con nuestros
antepasados, lo que sin duda remarca la
llegada inminente del “Janal Pixan”.
Describir al “Janal Pixan” como un cambio, es regresar al tiempo de aquellos que
ya no están. Es el aviso de que llegan a visitarnos los seres queridos, para
recordar que hace años, meses o acaso días, estuvieron entre nosotros. Es una
retrospectiva que muchos celebran, por ser un cambio bueno de recordar.
Durante mucho tiempo se ha hablado del
“Janal Pixan” como una festividad
cultural maya, porque en ella se exponen las comidas típicas, trajes
tradicionales y música de la región, con el fin de ofrecer respeto por medio de
una celebración a quienes regresan este plano de la vida.
Además, en este mes de octubre podemos
comenzar a recordar que nuestros antepasados sufrieron hace años cuando la
conquista española empezó a efectuar cambios en la identidad cultural de lo que
era una población maya, incrustando otra religión, en celebraciones como el día
de muertos. Y si bien se fue modificando en muchos sentidos, se quedó la
esencia del sufrimiento de muchas personas, que decidieron no cambiar
totalmente su identidad maya.
Hay que valorar que aún se venera la Cruz Verde, que se respeta el origen de
los alimentos, y que el origen del huipil y de la lengua maya no se perdió del
todo. Por eso pero se debe tratar de
mantener lo mejor posible la cultura que se ha heredado, en razón de que se
sufrió para llegar a conservar un poco de lo que fue arrebatado, y lograr ser
hoy en día un maya contemporáneo.
Actualmente todo se comercializa, más
antes del día de muertos, y si bien se sobrevivió a una conquista, no se logró
conservar totalmente el origen del “Janal
Pixan”. Las mezclas de cultura son notorias, como pensar, por ejemplo, que
un altar de Yucatán incluye pan de muerto, cuando originalmente se colocan unos
tamales colados. Sin embargo, esto no es razón para discutir, si la persona no
sabe el origen de cada cosa, son sólo detalles que se van dando, pero lo único
que no cambia, son las razones para seguir con la tradición.
En este mes de octubre se tocan tantos
temas, hay muchas cosas que analizar, y en las familias existe los debates de
la preparación de una casa antes del 31 de octubre que es dedicado a los
difuntos niños o limpiar la casa el mismo día de llegada de los difuntos. Otros
comentan que es desde inicios del mes de octubre, antes de la llegada de los
difuntos, se debe estar preparados, pero cada familia lo hace diferente y eso
no significa que esté mal, simplemente que cada una cuenta su propia historia
al momento de realizar su ofrenda a los difuntos.
“El
día de los finados”, es lo mismo que el “Janal
Pixan”, sólo que los abuelos lo relacionan mucho con el viento que entra en
el mes de octubre, al que llaman viento de los finados.
A nosotros esta temporada otoñal nos da
tranquilidad, prepara a la familia para recordar el cambio que hubo en casa,
por las personas que ya no están presentes, y que a partir del 31 de octubre,
se podrá sentir su presencia.
Se siente diferente el día, porque es
octubre, porque se recuerda el sufrimiento de muchos, y el cambio de otros,
porque hay un viento más frío que señala que está cerca el día de los difuntos
o “Janal Pixan”; se siente diferente
el día, porque hay nuevos frutos de temporada y huele a mandarina, porque aún
sigue la cosecha de maíz, y hay masa nueva; se siente diferente el día porque
octubre se aprecia desde la puerta de la casa, cuando la abuela exclama “se siente diferente el día”.