Síntesis
El
vencedor es posible que no se conozca de inmediato. Marchan muy parejos, pero
demorará el escrutinio de los votos por correo. Apenas unas horas de cerradas
las urnas dice Trump que hay fraude, pero se declara vencedor aún sin conocerse
los resultados. Biden confía en el recuento que falta y pide paciencia a sus
simpatizantes. Los números indican que continuarán ligeramente con ventaja en la Cámara de representantes
los demócratas, pero es incierto aún el balance en el Senado. Ante la situación
de incertidumbre bajan las acciones en Wall Street. Se temen nuevos hechos de
violencia.
Tal y como había venido proclamando
durante casi toda la campaña electoral, el candidato republicano a ocupar la
Casa Blanca por un segundo mandato, Donald
Trump, en una conferencia de prensa apenas unas horas después de haber cerrado
las urnas en los Estados Unidos–y todavía sin conocerse los escrutinios totales
de votos-dijo que este proceso constituía un “fraude público” y que
impugnará el mismo ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Como se sabe, cerca de 100 millones de
personas –debido a la pandemia-ejercieron su voto por correo, y el conteo de
éstos demorará para conocerse finalmente los resultados. Y el mandatario se ha
opuesto a ese mecanismo, aduciendo que puede servir para acciones fraudulentas.
Trump, obsesionado por el poder,
coherente con su estrategia y a sabiendas de que corre peligro su segundo
mandato, había apresurado el nombramiento de una jueza conservadora en el
Tribunal Supremo, lo que le garantiza que, de los 9 juristas que lo integran, 6
sean de tendencia derechista, con lo cual –supone- que sus reclamos tendrían
éxito.
En dicho encuentro con periodistas y
simpatizantes, en su cuartel de campaña, después de asegurar que había ganado-a
pesar de que no se ha concluido el conteo de boletas en varios estados, por lo
que este mensaje fue etiqueteado de engañoso en las redes sociales- expresó que
el fraude de los votos por correo es una vergüenza para Estados Unidos y “un momento muy triste”.
Antes Joe Biden, el aspirante
demócrata había expresado ante reporteros de diversos medios, en Delaware, su
seguridad de que ganaría las elecciones, pues faltan por escrutar millones de
votos, en particular en estados que pueden decidir. Pidió fe y paciencia a sus
seguidores. Lo ciertos es que, dada la gran cantidad de votos ejercidos por
correo, es probable que no se conozca al vencedor enseguida, como ha sido
tradicional.
Los dos candidatos marchaban muy
parejos en estas elecciones, consideradas históricas por la polarización social
que existe en el país, y que se refleja en las mismas, por los costos millonarios
record de publicidad de uno y otro partido y por la afluencia de electores en
el proceso.
Con respecto a los congresistas a
elegir en este proceso todo indica que los demócratas continuarán dominando,
esta vez con ligera mayoría, la
Cámara de Representantes; pero aun era incierto como quedaría
el Senado.
Esta condición de incertidumbre que se
extiende más allá del 3 de noviembre multiplica los temores de acciones
violentas en diversas ciudades, sobre todo en aquellas donde existen grupos
armados partidarios del Jefe de Gobierno.
Toda esta caótica situación veníamos
pronosticándola en anteriores comentarios sobre el proceso electoral en Estados
Unidos, que se han publicado sistemáticamente en INFORME FRACTO y que han
mantenido actualizados a los lectores.