En el mes de
octubre de 2018 fue inaugurada una estatua en honor de “Miguelito, el Rey
de los Pastelitos”, personaje popular que fue un gran animador de béisbol por
muchos años y le daba ambiente festivo a los juegos de los Leones en los parques Carta
Clara y Kukulcan de Mérida.
Voy a recordar una personal anécdota de su última reaparición pública en el Kukulcan, el 23 de agosto de 2016, durante el play-off contra los Piratas de Campeche. De repente divisé a Miguelito, entre la fanaticada; sombrero en mano solicitaba apoyo para sus medicinas. La generosidad del público no se hizo esperar. Después esbozó una sonrisa y como si hubiese bateado jonrón, agradeció la ayuda.
Rápidamente descendí unos escalones lo salude
y le tomé una foto del recuerdo. Note una lágrima de emoción y luego se perdió
entre el gentío.
El 8 de octubre de 2016 falleció Miguel Echevarría Ontiveros “Miguelito“, que por su don de
gentes y su característica alegría supo ganarse la estimación de los amantes
del Deporte Rey. Todavía aún me parece escuchar su pregón: ¡Que lloren niños!