A “Nani” Aguilar
Orlando
Aguilar Gómez, hermano de Narciso, nuestro anterior biografiado, desde pequeño
fue muy aficionado a la charrería y lo siguió siendo toda su vida. Claro, había
nacido en la pequeña hacienda San Antonio, donde se cultivaba y desfibraba
henequén y en la que desempeñó labores campiranas.
Allá
por el año 1960, cuando se encargó de la administración de la heredad se ganó
la amistad de todos los trabadores, dado que Orlando era muy amiguero.
En su
juventud lucía con orgullo el traje de charro, y en la tradicional fiesta de
Ixil, con un grupo de amigos, de seguro participaba ejecutando el floreo del
lazo, el paso de la muerte e infinidad de suertes propias de la charrería.
También
fue beisbolista: jugó con las “Estrellas”, fue cácher y tuvo de compañeros
de equipo a Eligio Moguel, Silvio Sánchez, Juan Orilla y Paulino Escobedo,
quien fuera su vaquero de toda la vida.
Orlando
casó con Mirza Farfán y tuvo cinco hijos: Aurora, William, Alejandro, Fernando
e Iván.
Fue
también caballerango en el Rancho del Charro, en la ciudad de Mérida. A causa
de un padecimiento viajó a California en busca de salud, pero no regresó con
vida. Aún nos parece verlo ejecutar con destreza y gracia las diversas suertes
de la charrería. Hoy traemos el recuerdo de nuestro amigo el “Charro”
Aguilar.