Conecta con nosotros

Crónicas de Ixil

El primer camión de pasaje

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

El Sacristán y varios campesinos, desde lo alto del campanario de la Iglesia gritaron ¡Ya viene!… ¡Ya viene!

Sorteando hoyancos y dando tumbos hizo su entrada triunfal el “San Bernabé”, como le llamaron al camión, en honor al Santo patrono de Ixil. Aquella noche, el pueblo todo se reunió en la plaza, para ser testigo de este acontecimiento que nunca imaginaron y mucho menos olvidaron. Se trataba del arribo del primer autobús que durante la década de los 50 marcó un hito en la historia de la comunidad, ya que en atención a las necesidades de transporte, don Felipe Nery Aguilar Rodríguez, un dinámico empresario del transporte, hizo realidad un sueño largamente acariciado por los ixileños al poner a su servicio un vehículo colectivo capaz de transportar a numerosos pasajeros por los pedregoso caminos que conducían a este hermoso lugar.    

También te puede interesar: Caminos de México

Crónicas de Ixil

El Charro Aguilar

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

                                                                 A “Nani” Aguilar

Orlando Aguilar Gómez era hermano de Narciso-a quien dedicamos este espacio, hace un par de semana-. Desde pequeño fue muy aficionado a la charrerería y toda su vida lo siguió siendo. Claro, había nacido en la pequeña hacienda San Antonio donde se cultivaba y desfibraba henequén y desempeñaba labores campiranas.

Por allá de 1960, cuando se encargó de la administración de la heredad se ganó la amistad de sus trabadores pues era muy amiguero.

 Durante su juventud lucía con orgullo el traje de charro y en la tradicional fiesta de Ixil, con un grupo de amigos, de seguro participaba ejecutando el floreo del lazo, el paso de la muerte, etc. También fue beisbolista: jugó con las “Estrellas”, fue cátcher  y sus compañeros de equipo fueron  Eligio

Moguel, Silvio Sánchez, Juan Orilla y Paulino Escobedo, quien fue su vaquero de toda la vida.

Casó con Mirza Farfán y tuvo de hijos a Aurora, William, Alejandro  Fernando e Ivan. Fue además caballerango, en el Rancho del Charro, en Mérida.

 En busca de salud, viajo a  California, pero no regreso con vida. Aún nos parece verlo ejecutar las diversas suertes de la charrería. Hoy traemos el recuerdo de nuestro amigo el  “Charro” Aguilar. Ixil, Yuc.19 de julio de 2020.

También te puede interesar: Don Narciso Aguilar Gómez

Continuar Leyendo

Crónicas de Ixil

Pancho Orilla, gloria del beisbol

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

                                                 A su viuda Guadalupe Moguel

 Tengo frente a mí una foto que para mí y para los antiguos aficionados al beisbol, dice mucho. Allá por la década de 1950 en Ixil como en muchos otros pueblos, jugar pelota en domingo era lo más importante que sucedía. Entonces los juegos se efectuaban en la Plaza Principal.

Mi hermano Francisco Javier Orilla Canche, tendría 17 años y estrenaba uniforme con el equipo del Ayuntamiento. Debía estar nervioso, era su debut como pelotero. Jugaba de short stop y no dejaba pasar ni el aire. También cubría los jardines.

Chocaba bien la pelota y era ágil corredor. Una vez que alcanzaba la primera base, seguro que llegaba a la segunda. En su larga trayectoria siempre fue primer bate. Un jugador completo.

Sus hazañas beisbolísticas con los “Cebolleros“, aún se recuerdan. Cuando dejó de jugar, continuó activo como asesor del equipo y consejero de sus hijos Oli Fili, Chino, a quienes cuando niños los enseñó a jugar pelota todas las tardes…

Como persona fue mejor. Hasta luego Pancho, algún día nos reuniremos en otra dimensión para continuar comentando tu legado deportivo. 16 de julio de 2020.

Continuar Leyendo

Crónicas de Ixil

Don Narciso Aguilar Gómez

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

 Hoy traemos el recuerdo de este popular personaje que fue conocido también como “Nachito” o “Chiquillo”, y fue por allá de 1940, administrador o encargado de la finca henequenera San Antonio Chunchucum, ubicada en las cercanías de este Municipio de Ixil.

Aún se recuerda que durante su vida fue el eterno gobernador de los carnavales, porque ponía todo su entusiasmo, recursos y todas sus carretas para que la gente paseara durante la lectura del bando y en la batalla de flores durante las fiestas a Momo.

Su inseparable compañero fue el “Flaco” Ávila. Finalizado el carnaval se la pasaba en su finca trabajando pues sólo en esa época solía divertirse.

Falleció en Mérida a donde había trasladado su residencia. Aquí le proporcionamos una imagen en los años juveniles de “Nachito“.

Continuar Leyendo

BOLETÍN FRACTO

RECOMENDAMOS