Conecta con nosotros

Crónicas de Ixil

Los días de muertos en Yucatán

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

El Janal Pixán, la ceremonia maya de los muertos, es la conmemoración más importante de los difuntos. Los yucatecos y sus familias se organizan para recordar a todos sus antepasados que duermen el sueño eterno. La misma celebración del Janal Pixán involucra a todos: padres, parientes, hogar, cementerio, templo parroquial, clero. A los fallecidos se les limpia y prepara el camino; se arregla la casa, se desempolvan sus objetos personales, se busca el mejor retrato y, desde luego, se adquiere la “botellita y los cigarros que eran de su preferencia y se preparan ricas viandas aunque en vida, el muerto, no hubiera disfrutado de tal abundancia.

El trajín y los gastos, que se hace en el hogar, lo merecen los muertos porque sólo una vez al año llegan a la tierra y hay que recibirlos como se merecen. Aquí bien cabe decir que sí París bien vale una misa, El Janal Pixán bien vale una mesa de ofrendas.

Continuar Leyendo

Crónicas de Ixil

Recordando a papá

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

Guardó en el baúl de la abuela, este retrato para mí muy valioso. El día que se casaron mis padres Teodosio y Catalino. Fue por allá de 1916 cuando la persecución religiosa de Salvador Alvarado, cerró los templos piadosos. Ellos se casaron en la céntrica y elegante casona de los señores Anatolio Aguilar y María Rodríguez, mismos que fueron padrinos de la boda. Ofició el Padre Isidro Marín.

Así se inició la familia que se multiplicó como el henequén; tuvieron siete hijos, “machos y muchos” presumía Papá. En medio de pobrezas, logró levantar a su prole y nunca se rajó. Nos enseñó a respetar y hacernos respetar.

Era cariñoso pero muy estricto. A quién no le gustaba el caldo, le daba 2 tazas. Los domingos le gustaba ver a sus hijos jugar pelota en la plaza del pueblo. Eran su orgullo. Cuando tomaba los “tragos”, de seguro, entonaba su canción favorita:

Si vas al campo

donde los muertos reposan ya,

busca mi tumba,

y ahí solita la encontrarás.

Llévame flores

como gardenias y un rosal

muchas violetas y nomeolvides

y nada más.

En este día que se dedicará a los padres yo he querido recordar al mío. Un hombre bueno por antonomasia.

También te puede interesar: Antiguo retrato

Continuar Leyendo

Crónicas de Ixil

Antiguo retrato

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

Esta foto nos dice mucho a los ixileños. ¿Cómo era nuestro pueblo hace 77 años? Por lo pronto podemos distinguir que nuestro Palacio Municipal era un poco diferente: la fachada principal era de madera tallada y los  techos de láminas de zinc. Además, en el costado izquierdo, la casa que fue de los esposos Pedro Zapata y Carmen Baquedano, era de concreto y el techo de tejas rojas. A lado del mismo predio, está una tradicional casita de paja.

También se observa la plaza principal donde apenas se distingue a tres mestizas, que cargan sus palanganas de nixtamal, rumbo al molino de granos. ¿Qué les parece amables lectores? Disfruten de esta imagen como lo  hago yo, vale la pena.

También te puede interesar: Las últimas mestizas

Continuar Leyendo

Crónicas de Ixil

Estampas de Yucatán

Miguel Ángel Orilla

Publicado

en

Por estas épocas, se inicia la cosecha de ciruelas (abal, en maya) que hacen del paladar una delicia, con chile molido y sal. Hay diversas clases de estos deliciosos frutos: tuxpana, campechana, chíabal, etc.

Recuerdo que cuando viajaba por el sur de Mérida en la ruta a Timucuy, Tekik, y sobre todo en San Pedro Chimay, era bonito ver en los patios de las casas florecer los sembradíos de ciruelas.

 Aún hoy, las humildes campesinas abordaban el autobús llevando palanganas y cubetas de ese fruto para su venta en el mercado de San Benito, y con ello ayudan su modesta economía familiar. Bueno ¡a comer ciruelas¡ he dicho.

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS