Conecta con nosotros

Voz de la Península

Preocupa la reducción de las donaciones altruistas de sangre

Lilia Balam

Publicado

en

Foto: Banco de Sangre de la UMAE del IMSS

Antes de la pandemia de COVID-19, el número de donaciones altruistas de sangre era bajo, pero con la contingencia la cifra descendió aún más. Esto representa un problema para pacientes de oncología, enfermedades hematológicas y quienes se someterán a cirugía, pues en ocasiones requieren unidades de sangre de manera urgente y no encuentran personas que puedan donar.

A sus cuatro años, Dylan era como todos los niños de esa edad: vivaz e imparable. Por ello, cuando de pronto no quiso hacer otra cosa que dormir durante todo el día y presentó episodios de sudoración nocturna, pérdida de peso y palidez, su madre, Elizabeth Jiménez López, no dudó en llevarlo a una clínica familiar de su municipio de origen, Playa del Carmen, en Quintana Roo, para saber cuál era el problema.

Al ver tan decaído al pequeño, el médico actuó con rapidez. Ordenó estudios y confirmó el diagnóstico: Dylan tenía leucemia linfoblástica aguda de células T. Fue canalizado a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), conocida como la T1 de Mérida, para recibir tratamiento. Los siguientes cuatro años fueron difíciles para el menor y su familia.

Ya estaba a punto de concluir las quimioterapias cuando, en marzo de este año, comenzó a presentar sangrado en las encías y otros síntomas de recaída. Tras una serie de análisis, el doctor detectó que la leucemia mutó a una mieloide. Esto supuso una nueva serie de retos para el niño y sus familiares.

“El cuerpo de Dylan ya está muy cansado, no puede estar recibiendo más quimioterapia porque ya la rechaza. Como es una recaída, empieza a evacuar sangre, hay que llevarlo a Urgencias y necesita transfusiones. Es paciente paliativo, ahora sólo aguanta 15 días o un mes y ya le tienen que poner plaquetas y sangre. De hecho, apenas hace una semana nos dieron de alta de la UMAE y veo que ya tiene los síntomas de alerta de que necesita transfusiones”, explicó Elizabeth.

Por si fuera poco, todo sucedió justo cuando la pandemia de COVID-19 comenzaba a golpear al país, lo cual supuso una nueva dificultad: encontrar donantes de sangre para el menor.

“Cuando lo llevo a Urgencias le ponen lo necesario, el Banco de Sangre lo da, pero después tengo que llevar un donante para devolver las donaciones. Pero con todo lo del virus, las personas no han ido a donar, porque el hospital está con lo del COVID-19 y temen contagiarse; hemos tenido mucha dificultad en ese aspecto”, se lamentó la madre de Dylan.

La problemática se extiende al Banco de Sangre de la UMAE. Desde antes de la pandemia, era visible que la cultura de la donación estaba escasamente enraizada en la sociedad mexicana. De acuerdo con Daniela Rubio May, una de las químicas del equipo responsable del Banco de Sangre durante los fines de semana, solo 3 por ciento de la población realizaba donaciones altruistas, cuando en otros países la cifra se eleva hasta 60 por ciento.

Más aún, con la epidemia las bajas estadísticas de donación cayeron drásticamente, en más del 50 por ciento. Antes de la contingencia llegaban hasta 60 predonantes al Banco de Sangre los sábados y domingos, y ahora el lugar recibe máximo a 25 personas. “Incluso tuvimos un domingo fatal, cuando sólo llegaron diez predonantes. Las personas no quieren venir por temor a contagiarse, lo menos que quieren es acercarse a un hospital”, relató Elisa Gamboa Espinosa, otra integrante del equipo de fin de semana.

Esto ha generado que el Banco de Sangre esté en “números negativos”, pues “las enfermedades siguen existiendo” y muchos pacientes oncológicos, de enfermedades hematológicas, quienes se someterán a cirugía, mujeres embarazadas y personas accidentadas requieren transfusiones, algunos en calidad de urgencia, explicó Gamboa Espinosa.

Por ello, las especialistas del Banco de Sangre exhortan a la población a donar sangre. Aseguraron que el riesgo de contagio es mínimo, pues el sitio tiene su propia entrada, es decir, quienes acudan al lugar no tienen que atravesar todo el hospital. Además el procedimiento se lleva a cabo de manera higiénica.

Se atiende a las y los predonantes en grupos de diez, se les solicita el uso de mascarilla, cubrebocas, el lavado de manos, y cada vez que se atiende a una persona, se limpian los utensilios y el lugar donde se sienta. Además del protocolo sanitario que se practica, el o la donadora tardan alrededor de 40 minutos en consumar el proceso de donación. Cada donación, de la que se obtienen eritrocitos, plasma y plaquetas, puede beneficiar a tres o cuatro personas.

Además, quienes acudan los fines de semana pueden apoyar la Campaña del Niño Anónimo, una iniciativa que surgió para beneficiar a pacientes pediátricos que requieren transfusiones.

“El Banco de Sangre ha observado que los padres y madres, además de tener la carga de que su hijo o hija como paciente está pasando por una etapa difícil, tienen que conseguir donantes y eso a veces se complica, pues las y los menores llevan más de una unidad. Las donaciones captadas en el programa se otorgan al área de pediatría”, indicó Gamboa Espinosa.

A la fecha han participado 20 personas en la campaña, y las especialistas esperan que más personas se sumen para apoyar a niños y niñas que, como Dylan, necesitan transfusiones con mucha frecuencia.

“Por favor apoyen, no hay ayuda que alcance a esos pacientes que requieren transfusiones cada 15 días, cada mes. Donar es salvar, es dar esperanza, es una ilusión de ver a tu hijo bien”, afirmó la madre de Dylan.

Las personas interesadas en donar sangre deben ser mayores de 18 años, contar con identificación oficial, pesar más de 50 kilogramos y medir más de 1.50 metros. Los demás requisitos se pueden consultar en la página: http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/donacionsedangre.

Las mujeres pueden realizar el proceso cada cuatro meses y los hombres, cada tres. No hay efectos secundarios por donar sangre.

El Banco de Sangre de la UMAE recibe donadores de lunes a viernes de 7 a 9:30, y de 7 a 10 horas los fines de semana. De igual forma, quienes deseen apoyar a Dylan, pueden comunicarse al teléfono 984 280 6059. 

También te puede interesar: Exhorta el IMSS a donar sangre de manera altruista

Voz de la Península

100 años de historia de la ex estación de ferrocarriles

Ricardo Manuel Wan Moguel

Publicado

en

Foto de Ricardo Manuel Wan Moguel

(1920-2020)

Los caminos de hierro en Yucatán comenzaron a construirse en las postrimerías del siglo XIX. En 1881 se inauguró la primera vía de la península, la de Mérida a Progreso. En los siguientes años, tanto el gobierno federal como el estatal entregaron a diferentes personajes de la élite local, concesiones para construir vías férreas que conectaran las principales regiones productoras de henequén, con la capital del Estado.

En Mérida, en los primeros años del ferrocarril, había cuatro estaciones en puntos diversos de la ciudad. La de la primera vía, por ejemplo, estuvo en el parque de la Mejorada. En este periodo, los caminos de hierro estaban en manos de diferentes compañías, cada una de ellas con un consejo de administración encabezados por la élite local, pero en 1902 se fusionaron en una sola empresa: Ferrocarriles Unidos de Yucatán (FUY). Debido al auge del henequén, al aumento de pasajeros y probablemente, a los problemas que generaba la actividad ferroviaria, a finales de la primera década del siglo XX se propuso construir un nuevo edificio para concentrar toda la infraestructura de los caminos de hierro que estaba dispersa por la ciudad.

La proyección del edificio estuvo en manos de Carlos Hall. Además, a lo largo de su edificación, participaron otros ingenieros como Manuel G. Cantón Ramos. Cabe señalar, que se recurrió a mano de obra local desde el inicio de la construcción, lo que propició que los gastos de la empresa se elevaran sustancialmente como he corroborado en los informes emitidos por el consejo de administración de FUY.

En mayo de 1912, se celebró un contrato entre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y los directivos de FUY para que no se pagaran impuestos por la importación de materiales necesarios para edificar el inmueble. Adicionalmente, el municipio le otorgó permisos para ampliar las calles contiguas siempre y cuando se indemnizara a los propietarios de los predios que se expropiaran. Según los documentos consultados, a mediados de 1914 las obras estaban avanzadas y se planteaba la construcción de la torre central. Además, las autoridades discutían qué reloj se colocaría en el inmueble. En efecto, durante el segundo semestre de 1917, se invirtieron $55,000 pero las autoridades creían importante destinar $200,000 más para concluir los trabajos.

Foto de Ricardo Manuel Wan Moguel

    Después del gobierno de Alvarado (1915-1917), Carlos Castro Morales asumió la gubernatura del Estado y para ese periodo los trabajos de la estación central estaban muy avanzados. Los documentos oficiales señalan que las autoridades seguían con la idea de que con el nuevo inmueble “se obtendrá una economía en los gastos de administración, el servicio será eficiente y completo”. Pero los problemas económicos por los que atravesaba la empresa eran grandes debido a que “el precio de algunos materiales y el pago de la mano de obra ha ocasionado que su costo sea más de lo que se había pensado”. Solamente en ese último año se invirtió $517, 202 y el dinero destinado a la nueva estación  hasta ese momento ascendió a $1,037, 403. Cabe señalar que, además de estos gastos, la empresa estaba lidiando con el pago de una deuda de £ 825,000 con inversionistas extranjeros encabezados por los británicos Bruno Von Schröder y Walpole Greenwell y el estadounidense Ernst Thalmann Baronet, como he publicado en otros artículos.

La economía de los ferrocarriles yucatecos no estaba en el mejor momento, pero los trabajos continuaron hasta que en los primeros días de septiembre de 1920 se dio por terminada la obra. A juzgar por lo que publicó la prensa local, se creía que el edificio lo inauguraría Álvaro Obregón, quien estuvo de gira unos días antes por el Estado, sin embargo, partió hacia Campeche por lo que el gobernador del Estado, Antonio Ancona Albertos, se encargó de las celebraciones.

 El edificio, construido de mampostería, tenía dos salones de espera, cuatro andenes interiores para los pasajeros, bodegas para almacenar mercancías y en la segunda planta se establecieron las oficinas de los directivos quienes se encargaban de operar y administrar el sistema ferroviario yucateco. Los planos finales fueron firmados por el ingeniero Manuel G. Cantón y su costo final de $1,484, 007. La estación operó desde su construcción hasta 1940 recibiendo principalmente población local pues no había una línea de tren que conectara la península con el resto de México. No obstante, a partir de 1950 se habilitó el Ferrocarril del Sureste por lo que el número pasajeros aumentó considerablemente.

A pesar de la gran importancia de los ferrocarriles, la aparición de carreteras y la falta de inversión propiciaron que dejaran de ser rentables hacia las últimas décadas del siglo XX. En ese contexto, las diferentes líneas que conectaban con la capital dejaron de operar paulatinamente. Al no haber transporte de pasajeros, la ex estación central comenzó a caer en desuso, aunque las oficinas siguieron operando. El gobierno estatal autorizó establecer en el inmueble la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) que se ha encargado de rescatar y dar impulso al edificio y, además, actualmente, los andenes están pasando por un proceso de restauraciónn.

A 100 años de su construcción, diferentes instituciones como la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY)  El Centro Escolar Rochavi Pensiones, la Secretaría de Cultura Jalisco, la Universidad de Guadalajara a través de la Maestría en Gestión y Desarrollo Cultural y el Centro Cultural González Gallo, participan en el proyecto 100 del tren que tiene el objetivo de replicar la celebración que se llevó a cabo en Chapala, por el centésimo aniversario de su ex estación de trenes. A través de este proyecto, el gestor cultural Alberto Paz Bustamante, pretende hacer promoción y difusión de la historia y la cultura de ambas ciudades y su patrimonio ferroviario.

Fuentes.

Archivo General del Estado de Yucatán.

Fondo: Archivo Histórico del Museo de los Ferrocarriles de Yucatán

FERRER de Mendiolea Gabriel, Historia de las comunicaciones, en Enciclopedia yucatanense, Mérida, Gobierno de Yucatán, 1947, T. III, pp. 507-626.

VIDAL Rivero Miguel, Los ferrocarriles de Yucatán a la luz de la historia,Mérida, Editorial Zamná, 1975.

Continuar Leyendo

Voz de la Península

En los últimos dos años, más de 300 menores han sido integrados a familias

Avatar

Publicado

en

FOTOS CORTESÍA DEL DIF YUCATÁN

Los procesos de adopción han continuado pese a la pandemia de COVID-19.

Mérida, Yucatán, 14 de septiembre del 2020.- En los últimos dos años, 369 niñas, niños y adolescentes han sido integrados a una familia. Los procesos de adopción han continuado incluso durante la pandemia de COVID-19, señaló un comunicado del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Yucatán.

De hecho en días pasados un niño de 10 años y uno de ocho, fueron adoptados. “Este momento ha sido el mejor de  nuestras vidas, hoy estamos consolidando lo que tanto queríamos: formar  un hogar con nuestro hijo”, expresó uno de los padres.

De acuerdo con el boletín, desde octubre del 2018 se ha integrado a 119 menores a familias. De igual forma, 250 infantes que se  encontraban en Centros de Asistencia fueron entregados a sus hogares.

A través del comunicado, la dependencia aseguró que la cifra “histórica” fue alcanzada gracias a que se  agilizaron los trámites necesarios para resolver oportunamente la situación jurídica de las y los menores, y porque en marzo del 2019 se puso en marcha del programa de Redes Familiares.

Ficho esquema arrancó para que niñas, niños y adolescentes, que fueron separados de entornos no favorables y quedaron bajo la tutela pública en los Centros de Asistencia Social, puedan vivir bajo la guarda y cuidados de su familia extensa o ampliada, ya que se les prioriza como proveedoras de un hogar y cuidados.

En el boletín, se explica que un equipo de trabajo social, psicológico y jurídico de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (PRODEMEFA), se encarga de buscar a las y los parientes idóneos que brinden las mejores atenciones.

Estos esfuerzos han incluido la coordinación con otros estados para la localización y valoración de idoneidad de estas personas, así como el seguimiento oportuno de cada caso. Esta sinergia entre autoridades ha permitido integrar infantes en Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Estado de México, Veracruz, Baja California y Tamaulipas.

Continuar Leyendo

Voz de la Península

Inicia la semana con diez muertes por COVID-19

Lilia Balam

Publicado

en

Foto de Reuters

Perdieron la vida  hombres  y mujeres de Mérda, Dzan, Chapab, Panabá, Acanceh, Tizimín y Quintana Roo.

Mérida, Yucatán, 14 de septiembre del 2020.- La semana inició con diez defunciones por COVID-19 en Yucatán. Perdieron la vida personas de seis municipios yucatecos, de acuerdo con la Secretaría de Salud estatal (SSY).

Entre las personas fallecidas, se encuentran tres mujeres y un hombre de Mérida, un varón de Dzan, uno de Panabá, uno de Acanceh, una mujer de Tizimín y una de Cozumel, Quintana Roo. Tenían entre 46 y 89 años, y la mayoría padecían obesidad, hipertensión o diabetes. En total, se han reportado 2 mil 196 decesos desde abril.

También se confirmaron 64 diagnósticos de la enfermedad: 29 en la capital yucateca; 13 en Valladolid; tres en Buctzotz y Hunucmá; dos en Chumayel, Progreso, Ticul y Tixkokob; uno en Cenotillo, Chemax, Chicxulub Pueblo, Espita, Izamal, Kanasín, Motul y Tekax.

16 mil 895 personas han dado positivo a la prueba del coronavirus, 166 eran de otro país o estado. 250 se encuentran hospitalizadas por presentar síntomas graves, 957 tienen cuadros leves y 13 mil 492 ya se recuperaron.

Se puede consultar información sobre la COVID-19 en la página http://www.coronavirus.yucatan.gob.mx. También se encuentran a disposición la línea telefónica (800 982 2826), y los chats de Whatsapp en español (999 200 8489) y en maya (9991 40 6622), para obtener diagnóstico automatizado; y la aplicación “Meditoc”, tanto en Apple Store como en Play Store.

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS