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DON X’PIL Y DOÑA ZENAIDA

Ariel Avilés Marín

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La participación del Abuelo Gottdiener en las Jornadas Culturales, primero en las alfabetizadoras de José Vasconcelos y, posteriormente en las Cardenistas, generaron una gran cantidad de apuntes tomados al vuelo, que luego inmortalizaría a los personajes protagonistas en sendas esculturas en caoba, que luego fueron fundidas en bronce, a la cera perdida. Cada una de las esculturas que resultó de esta amplia serie de apuntes, constituyó un testimonio vivo del acontecer cotidiano del pueblo maya yucateco, que es el gran protagonista de la obra escultórica de Gottdiener. En esta su estancia en los pueblos del interior del estado y los correspondientes apuntes, destacan dos series, la recogida en la ciudad sureña de Ticul, y la de la villa oriental de Dzitás. Cerca de veinticinco esculturas derivadas de apuntes a lápiz tomados en esas dos poblaciones, formaron una imagen de la comunidad, las costumbres, los usos y hasta los tipos pintorescos que cruzaron en el camino del artista, que con ojo y alma sensibles, los recogió en rápidos trazos de lápiz sobre papel, y que, años después, fue volcando en forma sólida en la noble, dura y roja madera de caoba, para dar vida y expresión al pueblo maya de Yucatán. De estas dos series, creo que la de mayor fuerza expresiva es la recogida en la villa de Dzitás, de la que salieron esculturas muy importantes en el contexto de la producción total del Abuelo Gottdiener.

De su estancia en Dzitás, que se prolongó por varios meses, salieron varias esculturas de la mayor importancia, a mi modo de ver, la más genial es sin duda la titulada “Pudorosa”, imagen recogida en un baile de sábado en el marco de una vaquería, y cuya historia ya relatamos anteriormente. Pero llamó mucho mi atención que el Abuelo dedicara más de una escultura a un par de personajes del pueblo, un matrimonio de la localidad, que llevaba su vida cotidiana con la mayor naturalidad. Él, era Don Felipe, un cortador de pencas de henequén que mereció ser inmortalizado, con su coa en la mano derecha y una penca en la izquierda, bajo el título de “Cortador de Pencas de Dzitás”. El hombre era popularmente conocido en el pueblo como X’Pil, diminutivo cariñoso de Felipe. Su esposa, era una mujer respetada en la población, y esto era debido a que se dedicaba a la noble profesión de enfermera. Se llamaba Doña Zenaida. Por las mañanas, Doña Zenaida salía de su casa luciendo siempre el albo uniforme de su profesión, y con la cabeza coronada con la infalible cofia. Pero al regreso a su hogar, se vestía siempre con su colorido hipil de hilo contado, asumiéndose con gran orgullo en la mestiza que era. El Abuelo la retrata primero en una magistral cabeza con el título de “Enfermera Rural”. La época de la estancia del Abuelo en Dzitás, coincide con la erección de El Gran Ejido Henequenero, y con él, el establecimiento del Hospital de Henequeneros “20 de Noviembre”, y sus correspondientes clínicas rurales, y en la de Dzitás era que ejercía su profesión Doña Zenaida.

La tercera escultura que el Abuelo dedica a este matrimonio de Dzitás y es ahora a los dos juntos, se genera una noche en el parque de la población. La noche ha caído y el Abuelo va la panadería del pueblo a comprar pan dulce y francés para su cena; sale del local con su envoltorio en papel de estraza. Algo llama su atención; en una banca del parque una pareja discute; son Don X’Pil y Doña Zenaida que se han enojado por alguna causa. En un momento de la discusión, ella se enoja y le da la espalda y finge una total indiferencia hacia su compañero; por su parte, Don X’Pil se quita el sombrero, se abanica con él, y lo coloca sobre sus piernas, como si el enojo de su esposa no le importara. Ese momento espontáneo y natural no escapa al ojo magistral del Abuelo que, rápidamente lo recoge con unos cuantos trazos sobre el papel de estraza de su envoltorio de pan. Esto es totalmente real, el apunte en el papel de estraza existe aún. Años después, en el mágico taller de la calle 60, Don X’Pil y Doña Zenaida, son inmortalizados en madera de caoba y luego fundidos en bronce. La espontánea escena de la vida de Dzitás, queda grabada en forma de magistral escultura. La vida de la gente sencilla del pueblo de Yucatán, se transforma en obras de arte que salen del corazón de la roja madera, al golpe de las mágicas gubias del escultor del pueblo maya, el Abuelo Gottdiener.

Unos años después, en febrero de 1975, la reina Isabel II de Inglaterra y su esposo el príncipe consorte, Felipe de Edimburgo, vistan Yucatán. En su estancia en nuestras tierras, la reina realiza dos inauguraciones. Pone en servicio al público el parque zoológico “La Reina”, en Tizimín; y abre al público el espectáculo de Luz y Sonido de la Ciudad Maya de Uxmal, que ahora nos ha sido arrebatado por la infausta gestión de una ignorante al frente de la Secretaría de Turismo de Yucatán. En su visita a nuestra tierra, a la pareja real la acompañan el presidente de México, Luis Echeverría y su esposa, María Esther Zuno. Era gobernador de Yucatán, el periodista Carlos Loret de Mola Mediz. El gobernador del estado, entrega una obra de arte a la reina, como recuerdo de su visita a este rincón de la patria, y ese presente fue nada menos que, la escultura “Don X’Pil y Doña Zenaida” de Enrique Gottdiener Soto, el Abuelo. Así que, la pareja de sencillos mestizos de Dzitás, ahora y para siempre, miran correr el tiempo, inmortalizados en bronce, en una galería del Palacio de Buckingham. Así, la obra del Abuelo Gottdiener, tiene presencia desde ese entonces en una de las galerías de arte más reconocidas del orbe. Mérida, Yuc., a 17 de julio de 2021.

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Rusia comienza ensayos para combinar vacunas Sputnik V y AstraZeneca

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El estudio de este “cóctel de vacunas” incluirá a 150 voluntarios y revisará la inocuidad de la mezcla de responder al virus y sus posibles efectos secundarios.

El Fondo de Inversión Directa de Rusia (FIDR), anunció que los ensayos de la combinación del primer componente de la vacuna rusa anticovid Sputnik V y el fármaco producido por la farmacéutica británica AstraZeneca, han iniciado en el país. El estudio se realizará en cinco instalaciones médicas en Moscú y San Petersburgo.

“El FIDR se congratula por la autorización del Ministerio de Sanidad de Rusia para realizar ensayos clínicos conjuntos en territorio ruso del empleo combinado del primer componente de la vacuna Sputnik V y la vacuna producida por AstraZeneca”, señaló la institución en su canal de Telegram.

Según el registro nacional de pruebas clínicas aprobadas, el estudio de este “cóctel de vacunas” incluirá a 150 voluntarios y revisará la inocuidad de la mezcla de responder al virus y sus posibles efectos secundarios. Las fases I y II de los ensayos clínicos podrían durar hasta marzo de 2022.

El Centro Gamaleya, desarrollador de la Sputnik V, ha dicho que su fármaco utiliza distintos adenovirus humanos como vectores en sus dos componentes, el primero de ellos puede ser utilizado como un preparado monodosis, al que se le dio el nombre de Sputnik Light.

El empleo de dos vectores distintos proporciona una inmunidad más prolongada que las vacunas de dos dosis que utilizan un mismo vector, afirman los científicos rusos.

El FIDR, que promociona y comercializa la vacuna Sputnik V en el exterior, indicó que desde febrero ya se realizan ensayos clínicos con la combinación de la Sputnik Light y de la AstraZeneca en Argentina, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos y otros países.

“La vacuna Sputnik Light puede emplearse en combinación con otras vacunas para elevar la eficacia de éstas también contra las nuevas cepas que aparecen como resultado de las mutaciones del virus”, recalcó el FIDR en un comunicado.

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Cada 30 segundos muere en el mundo una persona por hepatitis o sus complicaciones

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• Se transmite por contaminación de agua y alimentos con materia fecal, contacto con sangre contaminada y por vía sexual, informa Roberto Vázquez Campuzano

En México es una enfermedad bien vigilada.

Producida por un virus que provoca inflamación en el hígado y genera cáncer en este órgano, cirrosis e incluso la muerte, la hepatitis prevalece y de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 30 segundos muere una persona por esta infección o sus complicaciones.

“Existen 325 millones de personas viviendo con esa enfermedad en el orbe y nueve de cada diez no saben que la padecen, asegura Roberto Vázquez Campuzano, profesor de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Hay quienes no presentan síntomas e ignoran que están infectados. Sin embargo, cuando se presentan incluyen fiebre, fatiga, pérdida de apetito, náusea, vómitos, dolor abdominal, orina oscura, heces color arcilla, dolor en las articulaciones e ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).

En caso de ser crónica comienzan a aparecer de dos semanas a seis meses después de haberse infectado; si es crónica, es probable que los experimente varios años después y provoca complicaciones como cirrosis (cicatrización del hígado), insuficiencia hepática y cáncer de hígado. El diagnóstico y el tratamiento tempranos las previenen.

A propósito del Día Mundial de la Hepatitis, que se conmemora el 28 de julio, el también director del Departamento de Enfermedades Emergentes y Urgencias del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) de la Secretaría de Salud, explica: existen cinco tipos de hepatitis con grado progresivo de gravedad (A, B, C, D y E) y más de 20 virus asociados a este padecimiento. “Los cinco tipos provienen de virus diferentes, pero causan la misma enfermedad, con diferente evolución”.

En México la tipo A tiene una prevalencia de aproximadamente 70 por ciento en el país, lo que significa que siete de cada diez personas hemos tenido contacto con este virus que se transmite por la contaminación de agua o alimentos con materia fecal, lo cual es común. La infección se adquiere durante la infancia, la mayoría de los niños no desarrolla síntomas y pasa inadvertida.

En la B, la prevalencia es de 4.5 por ciento; menos de 0.2 por ciento son portadores crónicos. De los niños menores de cinco años que la adquieren, destaca el universitario, 90 por ciento se convierten en portadores crónicos, y la mayoría va a desarrollar cirrosis o cáncer. Por eso es importante aplicarles la vacuna pentavalente.

Para la hepatitis C es el dos por ciento. Aquí el problema más grave es que 85 por ciento de quienes sufren la infección se convierten en portadores crónicos y tienen riesgo de desarrollar cirrosis o carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado) de 15 a 25 años después de la infección.

“Sobre hepatitis D, en 30 años trabajando con esta enfermedad, no he visto un solo caso en México, no sabemos cuál es la prevalencia porque está estrechamente asociada al virus de hepatitis B. En el caso de hepatitis E estimamos que la prevalencia en México es de 15 por ciento, y también se transmite por vía fecal-oral”, agrega.

Luego de añadir que la transmisión también puede ser por vía sexual o sanguínea, Vázquez Campuzano asevera: la hepatitis es una enfermedad bien vigilada en México, toda vez que existe un Programa Nacional de Vigilancia Epidemiológica de Hepatitis A, B, C y de otros virus.

Para prevenirla hay que tener, principalmente, buenos hábitos higiénicos: lavarse las manos, comer alimentos que no se cocinen en la vía pública porque la materia fecal está pulverizada en el ambiente; desinfectar frutas y verduras, tener cuidado al entrar en contacto con la sangre y usar métodos barrera en las relaciones sexuales, recomienda el especialista.

Cortar la cadena de transmisión

El Día Mundial de la Hepatitis es una iniciativa estratégica cada 28 de julio y el lema este año es “la hepatitis no puede esperar”. Y así es: si podemos detectarla y darle tratamiento a una persona infectada con estos virus, podemos cortar la cadena de transmisión. Por ello es importante concientizarnos y tener información, refiere.

Las hepatitis virales representan una elevada carga de enfermedad y mortalidad a nivel mundial. Se estima que 57 por ciento de los casos de cirrosis hepática y 78 por ciento de los de cáncer primario de hígado se deben a infecciones por los virus de la hepatitis B o C.

En 2010 la 63 Asamblea Mundial de la Salud designó el 28 de julio como el Día Mundial contra la Hepatitis y solicitó una respuesta integral en la lucha contra esta enfermedad. Desde entonces, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS llevan a cabo una serie de acciones para unir esfuerzos y establecer estrategias, a fin de combatirla a nivel global y regional.

La dosis de vacunación al nacer, durante las primeras 24 horas, es clave para prevenir la transmisión del virus de la hepatitis B (VHB) de madre a hijo; la vacunación infantil de rutina es la mejor estrategia para lograr la inmunidad.

Los países de América registran progreso en la eliminación de la hepatitis B de madre a hijo y en la transmisión en la primera infancia; es la región con la menor seroprevalencia del VHB crónico en niños de cinco años.

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Sinkeuel, 125 años de reses bravas

Indalecio Cardeña Vázquez

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Fundada a fines del siglo XIX,  en 1896, hace una centuria y cuarta, Sinkeuel es la décima ganadería de reses bravas más antigua de México. La primera es Atenco fundada en la primera mitad del siglo XVI, en 1522, por un primo de Hernán Cortés, en el actual estado de México.

El actual propietario de Sinkeuel, don Juan Castillo González señala que, el nombre de la ganadería procede de una palabra maya formada por los vocablos “sineh,” que significa “estirar o restirar,” y “keuel” que quiere decir  “piel”, por lo que unidos estos dos vocablos dan como resultado la palabra maya Sinkeuel que significa “piel estirada o restirada”.

En relación con la historia de la ganadería, don Juan Castillo refiere que en el siglo XVIII, el 6 de mayo del año de 1783, el cura rector del Sagrario de la Catedral de Mérida, Pbro. Manuel J. González, obtuvo el permiso del Gobernador, Roberto Rivas Betancourt Montalvo y Galeana, para poblar de ganado vacuno un sitio denominado Chunchucmil, distante seis leguas al noroeste de Maxcanú.

Cuarenta años después, en 1823, falleció el Pbro. González, y Mateo Reyes compró entonces a los herederos del padre González, la hacienda Chunchucmil  en 9,039 pesos y siete reales.

Después, en 1843, Simón Peón Cano le compró a Reyes por 43, 484 pesos, las propiedades denominadas ya entonces “Haciendas de campo”: Dzidzibachi, San Mateo, Yalcacab, San Miguel Chunchucmil y su abrevadero Popolá, las cuales tenían en conjunto más de cinco mil cabezas de ganado vacuno, según apunta don Juan Castillo.

El ganadero precisa que Sinkeuel adquirió ese nombre porque en ese lugar, desde finales del siglo XVIII, hasta mediados del siglo XIX, constantemente había pieles de vacuno, extendidas para poder resecarlas. En esa época, finales del siglo XVIII, mediados del siglo XIX, no había en Yucatán buenas curtiembres por lo que dichas pieles, después de resecarse se empacaban y mandaban a Europa donde eran curtidas y se traían de nuevo listas para ser utilizadas.

Don Juan Castillo indica que cuando Simón Peón compró esas propiedades a mediados del siglo XIX, el ganado era totalmente criollo pero con cierta bravura y que ya se había hecho famoso, pues regularmente era lidiado de esa manera tan especial que narra  John Stephens, en su libro “Crónica de un viaje a Yucatán”, donde menciona a los toros de Sinkeuel que eran lidiados en las ferias de los pueblos de Yucatán, y en Mérida también, especialmente en las fiestas de Santa Lucía y  Santiago.

Al fallecer Simón Peón, sus propiedades pasaron a sus hijos José María y Rafael Peón Losa, correspondiéndole a éste último las haciendas ganaderas, incluido Sinkeuel, destaca don Juan Castillo.

La Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), indica en su portal de internet que a finales del siglo XIX, en 1896 Rafael Peón Losa fundó esta casa ganadera de Sinkeuel en el mismo sitio donde ahora se encuentra, con vacas criollas de la región y un semental de la ganadería de Murube, España.

La ANCTL agrega que en 1905 se trajeron a Sinkeuel, otros dos sementales más de Murube. Esta ganadería se presentó en El Toreo de la ciudad de México el 5 de febrero de 1909 con seis novillos para Pascual González Almanseño, Joaquín Delgado Vela y José Mejías Bienvenida Chico. A Sinkeuel se le concedió el cartel el jueves 16 de febrero de 1911, cuando lidió ocho toros, también en El Toreo de la Condesa, para Vicente Segura, Eligio Hernández El Serio, Pedro López, Rodolfo Rodarte, Jesús Tenes, Harper B. Lee (americano), Pascual Bueno y Samuel Solís.

La Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, señala que cuando Rafael Peón Losa Rafael falleció en 1925, legó la ganadería a sus dos hijas, Bertha y María Cristina Peón. En 1934 se le agregaron a Sinkeuel dos sementales de la ganadería de San Mateo.

Manolete toreó dos veces en Mérida, Yucatán, la primera fue el 22 de diciembre de 1946, en esa ocasión fueron astados de Sinkeuel los que lidió el Califa de Córdoba. Posteriormente, Manolete dijo que la mejor faena de su carrera había sido la que le dio a “Farolito” de Sinkeuel, que había sido el toro más noble que había lidiado.

La sangre de Sinkeuel se refrescó en 1954, señala la ANCTL, con dos sementales  de Rancho Seco. Esta agrupación ganadera precisa, que en 1959 compró la ganadería don Juan Castillo Castillo, quien en 1965 agregó un semental de San Mateo y, en 1968, dos de la ganadería de Jesús Cabrera.

Cuando don Juan Castillo Castillo falleció el 4 de octubre de 1976, su hijo don Juan Castillo González heredó la ganadería, siendo su actual dueño, quien en 1980, agregó dos sementales de Jesús Cabrera indica la mencionada asociación ganadera.

Mucha es la historia de Sinkeuel que escapa a la brevedad de estas líneas, como la participación del mayoral español Antonio Pedroza, quien tuvo una participación  de suma importancia en la formación de Sinkeuel como ganadería de reses bravas.

Muchos han sido igualmente los toreros célebres que han lidiado ejemplares de Sinkeuel, como Manolete, referido líneas arriba, y muchas son también las faenas memorables que ha brindado Sinkeuel.

Una de las faenas célebres de esta ganadería, es la del indulto de “Lunero”, un noble ejemplar toreado por David Silveti (1955 – 2003) en la Plaza Mérida, el 31 de enero de 1988, tarde en la que alternó con Jesús Solórzano (1942 – 2017) y Joaquín Bernardo (1935), quienes lidiaron un encierro de Sinkeuel. Mérida, Yuc., 26 de julio de 2021

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