Arte y ciencia
Los patrones de consumo que impactan el medio ambiente en México van en aumento
Publicado
hace 5 añosen
Por
Informe Fracto
Consumo responsable y comercio justo: pasos para liberarse del control de la publicidad
Ciudad de México, 12 de marzo del 2021.- Decidir qué, cuánto, dónde y cómo compramos y hacerlo de forma consciente e informada es un derecho y los gobiernos deben brindar opciones que promuevan el consumo alternativo, ya que los modelos de producciòn, compra y venta de productos que hoy en día están al alcance de la mayoría de las y los mexicanos promueven el esquema del sobreconsumo y consideran el lucro como principal objetivo, dejando de lado la salud y la protección ambiental.
Los procesos de producción y los patrones de consumo dominantes generan impactos ambientales importantes que se distribuyen de manera desigual entre la población. Por ejemplo, la industria textil requiere 2 mil litros de agua para generar una playera de algodón, 10 mil para una falda o pantalón y 8 mil para un par de zapatos, de acuerdo con la SEMARNAT. Esto quiere decir que esta industria es responsable de 20 por ciento de las aguas residuales en el mundo y de 10 por ciento de los gases de efecto invernadero que se emiten en la atmósfera.
Así lo revela el reporte de investigación El consumo en México y sus impactos en el cambio climático, realizado por el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, y Greenpeace México. Esta investigación muestra que los niveles de consumo de los mexicanos y las mexicanas se incrementan en dos períodos principales: en los meses de mayo a agosto y en un segundo periodo en los meses de noviembre y diciembre.
En el marco del Día mundial de los derechos de las y los consumidores , este reporte proporciona información sobre las conductas de adquisición de bienes y servicios más relevantes entre las y los mexicanos, destacando que El Buen Fin es la campaña de promoción del consumo más grande de México, alcanzando en 2019, 117.9 miles de millones de pesos, lo que representa 4.9% más que en la edición anterior. En 2020 se realizaron 157 por ciento más de transacciones que en 2019, es decir, la gente realizó más compras en esta edición que en cualquier otra en la historia de El Buen Fin.
Por otro lado, los patrones de consumo evidenciados en El Buen Fin también tienen repercusiones ambientales mediante las emisiones de carbono, pues en 2019, 4.7 por ciento de las emisiones anuales de la Ciudad de México ocurrieron durante estos cuatro días. Del total de éstas, 67 por ciento se debieron a la producción y comercialización de productos, 33 por ciento a transporte (tanto de personas que van a comprar como a la entrega de mercancías) y menos de uno por ciento a embalaje.
En este sentido, Ornela Garelli, especialista en consumo responsable y cambio climático de Greenpeace México, mencionó que “el cambio climático ve sus orígenes justamente en el modelo económico dominante, en los patrones actuales de producción masiva y sobreconsumo. Este sistema económico lineal (extraer-producir-consumir-desechar) está acabando con nuestro planeta, ya que se basa en la explotación de la naturaleza y de las personas para el beneficio de unos cuantos”.
Por su parte, el Dr. Ignacio Román Morales, del Departamento de Economía, Administración y Mercadología, del ITESO, señaló que este modelo de adquisición desmedido e innecesario impacta económicamente en contra de la población de menores ingresos y su patrimonio, así como en las unidades económicas de menor tamaño.
“En efecto, los procesos de consumo globalizado no sólo contribuyen al deterioro del medio ambiente por el uso energético requerido para el transporte, empaquetado, almacenamiento y distribución de las mercancías, sino que obstaculizan gravemente las posibilidades de producción, comercialización y venta de gran parte de las micro y pequeñas empresas, con excepción de las comercializadoras de los bienes importados. En términos de los hogares, la degradación del medio ambiente y el agotamiento de las riquezas naturales genera mayores impactos entre la población que no cuenta con las posibilidades económicas para enfrentar localmente tal degradación y por el aumento de precio de los recursos en proceso de agotamiento. De igual manera, tanto para las empresas como para los hogares se propicia un proceso de desplazamiento de población, dado el incremento de los riesgos de catástrofes derivadas del mal uso de las riquezas naturales, lo que a su vez implica la potencial pérdida del patrimonio de la población más vulnerable”, explicó Román Morales.
El consumo electrónico va en aumento
Durante la última edición de El Buen Fin, el comercio electrónico se vio beneficiado al aumentar las operaciones en un 351 por ciento en comparación con el año anterior y el ticket promedio de ventas con tarjetas de crédito se duplicó: pasó de $592 en 2019 a mil 93 pesos en 2020.
Estos resultados son consecuencia de que la inversión publicitaria de las empresas para promover el comercio electrónico aumentó más de 50 por ciento. Es importante mencionar que cuatro de cada 10 personas que compraron por internet lo hicieron por primera vez en esta edición de El Buen Fin.
Lo más comprado fue: moda (45 por ciento), eléctricos (34 por ciento), electrodomésticos (27 por ciento), belleza y cuidado personal (25 por ciento) y juguetes (24 por ciento). Los cinco sitios de internet más visitados durante estos días para realizar compras en línea fueron: MercadoLibre, Amazon, Walmart, Coppel y Liverpool. Nueve de cada 10 recibieron los productos directamente en casa, a pesar de todos los desechos y el impacto ambiental que éstos pueden generar.
El consumo responsable, una alternativa
El consumo responsable se traduce en una serie de prácticas que favorecen estilos de vida sostenibles, buscando la justicia social, desde la equidad y la solidaridad. En sí, el consumo responsable se opone a las relaciones económicas y comerciales que van en detrimento del ambiente y que favorecen el incremento de las desigualdades.
Este tipo de consumo permite replantear nuestras necesidades y la forma en que las satisfacemos. Con esto es posible retomar nuestro poder y nuestra capacidad de actuar para decidir y optar por otros modelos de producción, distribución, consumo y desecho, y romper con la idea de que el consumidor está controlado por las estrategias publicitarias y los precios del mercado, atrapado en una lógica en donde solo se busca minimizar los costos y maximizar los beneficios obtenidos.
El consumo responsable y el comercio justo se presentan como una alternativa para relocalizar la economía, para poner al centro de la producción y el consumo la sostenibilidad de la vida. Se trata de una acción política local que exige modificar y reorientar las formas insostenibles de consumir, pero también de producir.
“El consumo debe adquirir nuevas características: local, ecológico, justo, de temporada y respetuoso de los derechos humanos. De tal manera que se logre la relocalización de la economía, es decir, poner la sostenibilidad de la vida en el centro de la economía y de todos los procesos sociales, políticos y culturales. Para que de esta manera se genere un cambio de paradigma que incluye el impulso a la economía social y solidaria”, señaló Viridiana Lázaro, especialista en Agricultura y cambio climático de Greenpeace México.
“Necesitamos ser muchos los que demandamos producción responsable de lo que consumimos. Tenemos que pensar en los productos de inicio a fin, desde la extracción de bienes naturales, y la afectación que esto conlleva, pasando por el procesamiento, transporte y hasta que llega a su desecho. Cada uno de estos productos que consumimos recorre un largo camino de deterioro ambiental. Por ello la decisión más importante, en términos ambientales, es consumir menos, no sólo seleccionar mejor lo que se consume”, enfatizó la Dra. Marinés Peña Domene, Académica del Centro Interdisciplinario para la Formación y Vinculación Social del ITESO.
También te puede interesar
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
