Arte y ciencia
Mejorar los hábitos alimenticios de la infancia
Publicado
hace 6 añosen
Actualmente existen diversas causas para el incremento de la obesidad infantil en México; entre otros, los factores más relevantes son los malos hábitos alimenticios y la falta de actividad física en la población. Los hábitos alimenticios no son los correctos y se presentan en combinación con la facilidad con la que se puede consumir comida chatarra. México es el país de múltiples contrastes: somos la primera nación en el mundo con más de 4 millones de niños, entre cinco y once años, gorditos pero -desafortunadamente- desnutridos. En nuestro país, estos niños padecen obesidad, o sobrepeso. La cifra se triplicó de 1980 a la fecha. En México, se destina el 0.5% del producto interno bruto, y el 9.0% del presupuesto del sector salud, para afrontar los problemas causados por la obesidad. Hoy en día en nuestro país, la obesidad es considerada la pandemia del siglo XXI, existe el 32% de los niños mexicanos entre 5 y 11 años que tienen problemas de sobrepeso u obesidad, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Esta situación pone a los menores en un problema vulnerable frente a enfermedades que pueden resultar irreversibles. En el caso de Yucatán de acuerdo a la SSY, la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial son las tres principales causas de defunción asociadas al COVID-19, pues al menos uno de ellos prevalece 4 de 5 occisos. En este sentido, Yucatán ocupa a nivel nacional el 7 lugar en hipertensión, con el 21.7% de la población, y de este modo somos el 15 estado con una población mayor de 20 años con diabetes (10.7%) más alto que la media nacional de 10.3% y ocupamos el 5 lugar nacional con obesidad con mayor porcentaje en niños con este padecimiento con el 19.1% de la población.
Ante esta situación hace varios años, se creó una ley para atender los problemas de obesidad en los niños, y recientemente se consideró incluir en los libros de texto material que permita concientizar a los alumnos de la necesidad de tener una cultura alimenticia. Se dice, asimismo, que las escuelas deben ser, conjuntamente con los hogares, los lugares donde se fomente una mejor cultura de la alimentación.
Los problemas de obesidad empiezan a los dos años, y brinca radicalmente en la primaria, donde las cifras de sobrepeso y obesidad se da del primero a sexto año en un 10% (Secretaría de Salud). La obesidad comienza cuando los niños adquieren malos hábitos de la familia al cocinarse con mucha grasa (se come mucha carne de cerdo frita con manteca), y utilizarse azúcar con exceso en las bebidas. Posteriormente, reproducen estas malas costumbres al adquirir, en la escuela o las tienditas, alimentos chatarra (frituras, galletas, panes industrializados, gaseosas, chocolates), aunque los malos hábitos alimenticios son producto de una masiva difusión de productos sin valor nutritivo por los medios de información, sobre todo electrónicos.
Si los niños que no comen hamburguesas, “perros calientes”, pizzas, “carnitas”, o carne al pastor son mal vistos por sus compañeros, y eso se debe a que no hay cultura de la salud. Por tal motivo, se debería empezar por incluir en las escuelas la materia de nutrición, la cual no existe pero es igual de importante que otras. Asimismo, los ejemplos dados por los padres al inculcar a sus hijos la ingesta de productos no nutritivos (cuando se sientan a ver el fútbol con sus caguamas y sus bosas de botanas), propicia la obesidad en casa; y por otra parte, en las escuelas se venden productos no nutritivos o los niños, por lo cual quienes llevan su lunch nutritivo se les ve como bichos raros.
El sector salud del gobierno, tiene la obligación de establecer las políticas públicas nutricionales necesarias para evitar que el problema de la obesidad continúe afectando a los niños mexicanos para tender al logro de una vida más sana. Si realmente se pretende atender este grave problema de salud pública, se debe regular la promoción y difusión de productos alimenticios sin valor nutritivo en los medios de comunicación, sobre todo en los horarios infantiles, para evitar la manipulación de los mismos hacia el consumismo no nutritivo.
En el ámbito educativo, se deben generar acciones en las escuelas a partir de concientizar a padres de familia, maestros y alumnos, sobre la importancia de mejorar su nutrición, así como cuidar que en las cooperativas escolares no vendan productos dañinos para la salud. De la misma manera, se debe insistir en la necesidad de incluir en el plan de estudios escolar una asignatura de nutrición, donde se sensibilice a los alumnos sobre las consecuencias de la obesidad con el fin de mejorar los hábitos alimenticios. Al mismo tiempo, se debe generar una cultura del deporte entre los educandos, lo cual implica organizar mejor las clases de educación física, contratar personal docente con esta especialidad, así como mejorar las instalaciones deportivas para una mejor condición física en la jornada escolar.
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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
