Arte y ciencia
Nada deberá ser igual después de la pandemia del nuevo coronavirus
Publicado
hace 6 añosen
El desastre sanitario creado por la pandemia del COVID-19 obliga a reflexionar sobre el futuro de la Humanidad. Se ha acelerado una crisis económica que más temprano que tarde explotaría. Los Estados montados sobre estructuras y proyectos neoliberales no tienen respuestas para las grandes mayorías. El mal manejo de la situación y las debilidades del sistema de salud en Estados Unidos, hacen que Trump se enfrente a una crisis sin precedentes. Alerta a estadounidense un importante experto norteamericano que “hay que prepararse para lo peor”. Sólo países donde las políticas sociales son básicas en la gestión del Gobierno, garantizan la atención que los pueblos agradecen y reconocen.
El desastre sanitario creado en la mayoría de los países del mundo con la pandemia del nuevo coronavirus COVID-19, ha puesto a reflexionar a los analistas internacionales, economistas, politólogos y otros especialistas en torno al futuro inmediato y más lejano de la Humanidad.
De momento esta situación ha destapado, o más bien ha acelerado, una crisis económica que más temprano que tarde se veía venir en países de alto grado de desarrollo, como Estados Unidos y naciones del viejo continente. La contracción económica la reconocen ya todos los organismos internacionales, y algunos economistas comparan la recesión que se avecina con la del “crack” de los años 30 del siglo pasado, que provocó suicidios en masa en el país norteño.
Las pérdidas de las empresas aeronáuticas superan cualquier previsión; la industria turística y consecuentemente todo lo que de ella depende en encadenamientos productivos y de servicios a nivel global se encuentran paralizados; millones de trabajadores en el mundo han tenido que ir a sus casas sin respaldo financiero. El efecto dominó en las fábricas y en la producción ya es un hecho.
Los Estados montados sobre estructuras y proyectos neoliberales no tienen respuestas para las grandes mayorías. El capitalismo salvaje, aquel que sólo tiene en cuenta los intereses del complejo militar-industrial, de las transnacionales, de las grandes entidades financieras y los bancos, carente de políticas sociales de fondo, se ha puesto al descubierto de una manera brutal.
El magnate presidente Donald Trump, en los Estados Unidos, donde mueren cientos de personas todos los días a causa del COVID-19 y cuyo sistema de salud demuestra diariamente sus enormes debilidades para atender a la población, insiste en poner a la economía por delante de las vidas de los seres humanos. Empezó diciendo que el tema del nuevo coronavirus se trataba de una simple gripe, que era utilizado por los demócratas para oponerse a sus aspiraciones presidenciales, que había que evitar que los negocios se afectaran, y que todo estaba “bajo control”.
Lo cierto es que el Gobierno norteamericano no se preparó para afrontar esta crisis. Todos los analistas coinciden en que fue muy mal manejado el tema sanitario, más allá de las enormes grietas de un sistema donde la salud pública prácticamente no existe. La percepción de que lo más importante es el dólar, no permitió escuchar numerosas advertencias de científicos, entre ellas la del doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU.
La actitud del doctor Fauci, siempre dispuesto a decir las verdades más duras, incluso en contra de la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, le ha granjeado numerosas amenazas de muerte en un país donde las armas pululan.
Desde un principio, Fauci pidió a Trump que decrete el confinamiento en todo el país, sin embargo, el mandatario se dedicó a minimizar la gravedad de la enfermedad y sostuvo que no es posible exigir semejante sacrificio en aquellos lugares donde el coronavirus todavía no había causado estragos.
Hace unos días, el médico advirtió que varios millones de estadounidenses se infectarían con el coronavirus y que podrían morir entre 100 000 y 200 000 personas en el país norteamericano. En una entrevista con una televisora local, Fauci subrayó asimismo que fue un error decir que el brote del coronavirus en Estados Unidos estaba bajo control. “Estamos trabajando para controlar este virus y eso estamos haciéndolo recién ahora”, aseguró el especialista y avisó que hay que prepararse para lo peor.
Frente a la realidad que no puede ocultarse, y con los reportes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) alertando sobre el aumento de contagios y muertes por el coronavirus, el presidente Trump dio un giro oscuro en la crisis y declaró el estado de emergencia. Ahora se presenta como la figura principal “en tiempo de guerra”, aprovechando los medios televisivos para apuntalar su candidatura para las próximas elecciones.
Pero la verdad es que la Administración del presidente Trump se enfrenta a una situación crítica y sin precedentes en su país, por su mala respuesta a esta epidemia, así como por desinformar sobre las cifras de las muertes por el COVID-19. Los infectados en Estados Unidos superan los 370 mil y más de 11 mil muertos, hasta ahora.
En Europa no es menos complicada la situación. Ya muchos políticos, parlamentarios y analistas locales dejan entrever en sus intervenciones que el modelo comunitaria, basado en resortes económicos y limitando las políticas sociales, tendrá necesariamente que cambiar después de la crisis mundial. En América Latina, donde se reflejan las mayores desigualdades económicas y sociales, el drama que viven los sectores más empobrecidos es realmente una vergüenza para la especie humana. Bastaría ver las imágenes de Ecuador, con los muertos en las calles, sin que autoridad alguna se ocupe de recogerlos ni sepultarlos.
Sólo aquellos países donde las políticas sociales forman parte esencial de la gestión de los Estados, hoy están dando una respuesta que los pueblos agradecen. Toda esa realidad fertilizará los cambios que la Humanidad necesita.
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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
