Arte y ciencia
Pedro Tec, presencia de un yucateco en Ghana
Publicado
hace 6 añosen
La Embajada de México en Ghana llevará a cabo en fecha próxima una exposición digital de arte mexicano en la ciudad de Accra, capital de ese país africano. El encargado de negocios de la sede diplomática, Dr. Felipe González Lugo, ha extendido invitación a un artista yucateco para incorporar su obra a esta importante exposición. Pedro Tec, el fotógrafo del pueblo maya, es el invitado especial para este evento internacional. Es un privilegio que, un artista local, lleve la imagen de nuestro pueblo maya, a latitudes tan lejanas, como lo es una república del África Occidental. Ghana, es una república situada en la costa atlántica del gran Continente Negro; tiene una población de casi treinta millones de habitantes, sus costas están ubicadas en la importante Bahía de Guinea. Tiene una fauna de las más ricas de ese continente. En el pasado, esta nación sufrió un brutal saqueo de oro, que era muy abundante en su territorio, por parte de países europeos, lo cual motivo que en el pasado se le llamara Costa de Oro. Entre sus culturas madre destacan las etnias Akan y Ewé, las más numerosas. Penosamente, por el dominio extranjero, el idioma más usado en el país es el inglés, aunque perviven algunas lenguas originarias, como el asante akánico y el ewé. Pues hasta estas lejanas latitudes, viajará la imagen del pueblo maya, capturada por la sensible lente del yucateco Pedro Tec.

Pedo Tec, es un artista originario del pueblo de Ixil, tiene formación universitaria en la Facultad de Ciencias Antropológicas, pero su camino en el arte es el que ha ido definiendo su senda en la vida. Él mismo relata cómo, sus caminatas por el monte yucateco, fue despertando su sensibilidad, va sintiendo la voz de la naturaleza que le toca las fibras más sensibles, y también, la vida de la gente de su pueblo, le va moviendo los más profundos sentimientos, en especial los más vulnerables, los niños y los ancianos. Un día, cae entre sus manos un mecanismo que ha de cambiar el rumbo de su vida, una cámara fotográfica se vuelve el arma maravillosa que le permite empezar a librar las más fecundas batallas por su gente, su pueblo, sus semejantes. La gran decisión en su vida, es tomar el camino del arte, e ir transitando hacia un leguaje que, desde el papel y la imagen, lleve el grito desgarrador de su mensaje, lleve la voz de los que no la tienen. Y ese su lenguaje del arte, es ocupado fecundamente por la imagen ancestral del pueblo maya. En septiembre de 2017, Pedro Tec salta a la palestra en una exposición colectiva de seis fotógrafos, pero sólo él dedica su lente y su mirada al pueblo maya. Ya entonces nos dijo: “Los personajes me los encuentro en la vida diaria, y me permiten entrar en ella, captarla y con ello, enaltecer nuestras raíces. La fotografía, convertida en arte, es penetrar la identidad y pertenencia del pueblo maya”. En ese entonces, definiría su camino en el arte.
El arte fotográfico de Pedro Tec, se ha ido abriendo camino dentro y fuera de la patria. En diciembre de ese mismo año, su serie de obras “Los Dueños del Monte” participa en una importante exposición en Benevento, Italia, donde obtiene la mención honorífica del evento. En junio de 2018, en la Galería del Teatro Peón Conteras, la maravillosa serie expuesta en Italia, engalana los muros de nuestro principal coliseo cultural. Veintisiete impactantes fotografías integran la exposición “Los Dueños del Monte”, ahora en un evento individual del artista. En esa memorable exposición, Pedro nos revela que también tiene alma de poeta, pues reflexiona con profundidad: “Una noche, cuando caí dormido, después de la milpa, en mi hamaca, mire a la señora de la luna, vestida de luz, como un cadáver vivo… <Tú no agradeces de dónde tu Dios te ha sacado> Me dijo, me tomó de la mano y me guio hacia los árboles obscuros de mi vida… como un libro viejo”. En esta exposición, sus personajes son tomados de la vida diaria del pueblo. En ella están presentes mayas de Yucatán y de Chiapas; niños y ancianos son de nuevo el punto central de su arte. Su trayectoria en el arte se va consolidando. En esta colección destacamos entonces algunas fotografías: “El Señor del Monte”, tomada en los Altos de Chiapas; y “Paktení”, en la que la fuerza de la mirada de un niño, no pide, sino exige nuestra atención.
Ahora, seis fotografías de Pedro Tec, con el título de “Los Mayas Eternos”, viajarán por vía digital hasta la lejana república de Ghana; en ellas de nuevo, el punto toral de la lente son niños y ancianos. En esta serie encontramos dos niños, ambos en el marco de la que fuera la riqueza de nuestra tierra, el henequén; y también están presentes cinco ancianos, dos viejas y tres viejos, en situaciones cotidianas todos ellos, en pobreza todos ellos, en su dura realidad todos ellos. La fuerza del pueblo maya se hará presente en África, no sabemos qué impresión dejará en los Akan y en los Ewé que entren en contacto con ellos, pero es innegable que, Pedro Tec, el fotógrafo del pueblo maya, está llevando su voz, su imagen, su fuerza, a estas latitudes nunca soñadas por nuestro pueblo. Pedro Tec, es la presencia de un yucateco en Ghana, y con él lleva la presencia esencial del pueblo maya.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
