Arte y ciencia
Sobre los aduladores
Publicado
hace 6 añosen
“Los aduladores tienen apariencia de amigos,
como los lobos tiene apariencia de perros “
George Chapman
Poeta y dramaturgo inglés
(1559-1634)
Si se considera una persona pública, tenga siempre presente que, por las razones que sean, su presencia le será atractiva a muchas otras que verán en usted, distintas formas de obtener algo; ya sea aprendizaje o, en la mayoría de los casos, las utilidades del trabajo que creen se ahorrarán al estar cerca suyo. De estos últimos hay que cuidarse y protegerse a toda costa. Son como sanguijuelas que buscarán succionarle todo lo que consideren les beneficia, es decir buscan obtener los frutos y gozar de las prebendas de sus éxitos. Es común que este tipo de personas se acerque a través de obsequios y comentarios constituidos en saetas mortales dirigidas a nuestro ego. En ello reside la ineludible necesitad de aprender a controlar nuestra arrogancia.
Es muy fácil ser víctima de la petulancia y, abrazar nuestros éxitos como si sólo se debieran al reconocimiento de nuestros talentos, lo es también olvidar que nos debemos a la confianza de otros y, en ese escenario, los aduladores caben perfectamente con un papel estelar. Intentarán hacerle creer su propia historia; la historia suya que considera “de éxito”, la que, repetidamente se decía a usted mismo para soportar las tormentas. Jamás olvide que esas historias tenían el único fin de hacerle más fuerte para sobrevivir, pero ese fin ya no lo cumple cuando ocupa una posición de poder. El panorama se amplía y usted deja de ser el fin de los demás -si es que alguna vez lo fue- y pasa a convertirse en un medio para los fines de los demás. Le buscarán por su encargo téngalo presente en todo momento y, eso, le permitirá protegerse de los que, por conocidos aduladores, le procurarán hasta fingir amistad y aprecio. En cuanto mejor pueda reconocerlos, será menos desconfiado y sabrá apreciar mejor a los sinceros, a los francos, a los que estarán después de que su posición o encargo se vean disminuidos.
Es fundamental que conozca a sus colaboradores lo que más pueda, póngalos a prueba, pero nunca en jaque. Diferencie la lealtad de la incondicionalidad. Es leal quien reconoce valores en su líder, es incondicional el que es parte de fechorías, pero sólo o hasta donde se vea beneficiado. De sus colaboradores debe saber cómo viven, de qué viven, a dónde van y vienen, sus gracias y desgracias, sus virtudes y sus vicios, con quienes se frecuenta y cuáles son los temas de su interés. Pero no confunda mis palabras: dedique tiempo para afinar su “olfato” y no pierda tiempo en investigaciones profundas sobre la vida personal de quienes le rodean, salvo así lo amerite.
Los lisonjeros son una especie que habita en donde los hombres y mujeres de influencia, tal como los hongos proliferan en la humedad o los gusanos en la inmundicia. Sea consciente de lo inevitables que son dentro de su contexto, pero no dentro de sus proyectos y equipo más cercano. Eso le diferenciará de otros personajes; rodearse de las personas indicadas requiere de experiencia y camino recorrido. Procure no cometer el error de muchos, pensar que rodearse de los mejores es tener a los mejores técnicos en su primera línea, no es lo mismo contar con conocedores de toda su confianza que ocupen las posiciones donde antes que conocimiento se requiere confianza absoluta, que rodear a ese colaborador en el que confía de los mejores técnicos: esto último es indispensable.
Rodearlos de esta especie de técnicos, le garantizará que su colaborador se dedicará a lo que debe y no hará mayor jugada que aquellas donde usted decida que debe jugar. De otra forma, la cadena de fracasos que le esperan se diluirá en sus subordinados y permeará hacia usted. Hay lisonjas que son resultado de lo que un adulador profesional le dijo a un hombre bueno que jamás ha ocupado una posición de influencia, en este caso su colaborador de confianza será el mensajero de un mensaje equivocado. Procure detectar estas situaciones, puede ser que tome una decisión apresurada y entonces, sustituya a su cercano por aquel que generó el mensaje original.
Tema de aquellos que nunca han ostentado posición alguna, son los más susceptibles de caer en la viscosidad de los aduladores. No sea como ellos. Entienda donde está parado. Si lo asimila con serenidad y con cierto “desprecio” a la banalidad del encargo, logrará entenderlo. Si por el contrario siente estar en la cúspide de su trayectoria, usted mismo se ubicará en el grupo de los pasajeros, de los débiles, pues su apego a la posición le hará equivocarse y cometer errores.
Los galopines estarán siempre a su acecho, esperando ofrecerle sus servicios y “favores” cuando identifiquen en usted la más pequeña muestra de debilidad o inseguridad. Cuando eso sucede, equivale a derramar un litro de sangre en donde habita todo tipo de fauna marina, incluyendo tiburones. Es importante que, de vez en cuando, sostenga charla alguna con personajes como estos, pues le “informarán” y pasarán el reporte de las murmuraciones de su persona o de sus más cercanos colaboradores y, si no, las que ellos mismos inventaron para luego poder acercársele con mayor celeridad de la prevista. Tenga siempre carnada lista para esta especie. Pueden ser una herramienta eficaz dentro del equipo de sus detractores.
Si bien quien le adula, equivale a traicionarle, sepa reconocer los gestos sinceros de los que son auténticos. La palestra de lo público atrae a todo tipo de fauna; la miel atrae por igual a moscas que abejas. Sin embargo, su capacidad residirá no es desconfiar siempre de todos todo el tiempo, sino de llevar de manera razonada la forma de conducirse al tomar sus decisiones. Escuche y preste atención a los gestos, tonos de voz y vestimenta de quien tiene enfrente, cuanto más practique el ejercicio de observar, podrá identificar con mayor facilidad, la especie que tiene enfrente. Si de un adulador se trata, empléelo para sus propios fines. Después de todo, lo que tendrá que aprender a dominar será su propio ego.
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Una colección de la Revista Luz, órgano de la Liga de Profesores del Estado de Yucatán
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
