Conecta con nosotros

A propósito de…

Cómo medimos el tiempo durante el doble veinte

Cristina Martin Urzaiz

Publicado

en

A propósito del año que termina, como uno de los más emblemáticos en la vida de muchos de nosotros, cabe preguntarnos ¿aprendimos algo o ni siquiera un evento de la magnitud de una pandemia ha logrado transformar nuestras formas de actuar?

Estoy segura de que la mayoría reconocimos nuestra gran capacidad de resiliencia, es decir, nuestra posibilidad de adaptarnos, de aceptar situaciones que en otro tiempo nos parecían imposibles de transitar, como el encierro, la mínima interacción social y el sedentarismo extremo.

En algunas películas veíamos a reclusos dentro de una prisión marcando cuatro líneas verticales en la pared, para luego cruzarlas con una diagonal, a fin de no perder la noción del tiempo. Hoy, en muchos momentos hemos requerido de ciertos artilugios, para saber en qué día vivimos, dado que todos transcurren iguales.

Inventamos estrategias para ubicarnos. Para mí, la actividad determinante en este sentido fue justamente la que realizo en este momento, la redacción de mi columna para entregarla los miércoles por la noche y la asistencia a un seminario un lunes sí y otro no durante varios meses. Sin embargo, hay otras tareas más “domésticas” que son mis señales para no perderme en el calendario: días fijos para tirar la basura, la preparación de una receta en fecha específica, la llamada semanal a un familiar.

Tal vez parezca ocioso mantener la costumbre de conocer la realidad temporal cuando da la impresión de que vivimos como esos hámsteres que pasan la vida haciendo girar una rueda a partir de la potencia de sus patas, en una obsesiva repetición que cesa sólo para satisfacer necesidades orgánicas, o esas películas en las que el protagonista se levanta siempre en la misma mañana y repite fielmente cada paso, cada movimiento hasta el momento de ir a la cama otra vez.

¿O será que esa obediencia a convenciones como las fechas y los horarios nos da cierta sensación de control? Hemos perdido muchas de nuestras antiguas costumbres y nos negamos a deshacernos de algunas, nos aferramos a algunos bastiones de las épocas prepandémicas.

El ganador indiscutible de la cuarentena multiplicada es el teléfono celular, hoy más que nunca, parte fundamental de la anatomía y la sique humanas. Herramienta fundamental para el trabajo, el ocio, la convivencia, la soledad, el hastío, la depresión, el festejo, la educación y hasta la muerte, porque son muchos los casos de postreras despedidas de enfermos de Covid, a través de ese instrumento.

En este punto, no puedo evitar la referencia al cuento del extraordinario escritor argentino Julio Cortázar “Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj” que finaliza advirtiendo que cuando te regalan un reloj, en realidad, eres tú el regalo para el reloj del que te mantendrás dependiente y esclavo. Solamente habrá que cambiar la palabra reloj por celular.

Continuar Leyendo

A propósito de…

Aniversario de la Cineteca Nacional: 47 años de conocer mundos diversos, de vivir otras vidas, de soñar nuevos sueños

Cristina Martin Urzaiz

Publicado

en

A propósito del cuadragésimo séptimo aniversario de la Cineteca Nacional, lo menos que puedo decir es que gracias a  esa institución, muchas generaciones de capitalinos, primero, y de mexicanos de todas partes, más tarde, hemos tenido la oportunidad de adentrarnos en otras culturas, en formas de ser y de pensar de lugares remotos en geografía y tiempo y en realidades diversas.

No temo equivocarme si aseguro que, a la par de la lectura o complementaria a ella, muchos jóvenes desde hace casi 5 décadas, crecimos, nos formamos, aprendimos, cuestionamos, entendimos o nos confundimos, soñamos, conocimos, llegamos a lugares lejanísimos y nos sumergimos al interior de nuestros pensamientos y nuestros sentimientos de la mano de los grandes realizadores.

Para los que hoy son jóvenes y tienen la posibilidad de acceder a toda la creación cinematográfica de la historia a través de alguno de sus dispositivos y de las múltiples plataformas existentes, debe sonar extraño saber que 20, 30, 40 años atrás, la presentación de la Muestra Internacional de la Cineteca era un acontecimiento que esperábamos todo el año, porque era la ocasión de acercarnos y dejarnos deslumbrar con el quehacer de los cineastas más importantes.

El domingo 17 de enero de 1974 se inauguró la “primera” Cineteca Nacional en el sitio donde se encontraban los foros de los Estudios Churubusco, sede actual del Centro Nacional de las Artes. En esa fecha se proyectó la cinta de la Revolución Mexicana, “El Compadre Mendoza” filmada en 1933 por el director Fernando de Fuentes.

Tres años más tarde–1977–tuvo lugar la Primera Muestra Internacional de Cine y en 1980 inició el Foro Internacional de la Cineteca. Sin embargo, ese edificio, obra del arquitecto Manuel Rocha Díaz, tuvo una vida breve: la tarde del 24 de marzo de 1982, durante la exhibición de la película La Tierra de la Gran Promesa del polaco Andrrzej Wajda, un incendio, que se prolongó por 16 horas, consumió la construcción, así como unas seis mil quinientas cintas, casi 10 mil libros y revistas y más de 2 mil guiones.

Se buscó otra sede y la nueva Cineteca empezó a funcionar en enero de 1984, en la Plaza de los Compositores, en la zona de Coyoacán en la Ciudad de México. En 1994 se inauguraron ahí las bóvedas de almacenamiento, con controles de humedad y temperatura, para el resguardo adecuado del material fílmico.

Fue ahí, principalmente, donde supimos que existía “otro cine”, uno que no siempre llegaba a los circuitos comerciales ni provenía de Hollywood. Conocimos el trabajo de creadores europeos, asiáticos, latinoamericanos y mexicanos gracias a las muestras, los foros, los ciclos, las retrospectivas.

Ese recinto nos dio la oportunidad de acercarnos a cineastas como Igmar Bergman, Akira Kurosawa, Wim Wenders, Francois Truffaut, Bernardo Bertolucci, Luis Buñuel, Federico Fellini, Krzysztof Kielowski, Emir Kusturica, Peter Greenaway, Woody Allen, Oliver Stone, Martin Scorsese, Stanley Kubrick, Brian de Palma, Sergio Leone, Francis Ford Coppola, Arturo Ripstein, Felipe Cazals. Por supuesto, son menos pero también importantes las realizadoras que conocimos ahí: la francesa Agnés Varda, la norteamericana Sofía Coppola, la mexicana María Novaro.

Tantas anécdotas, tantos recuerdos; dos muy puntuales, el primero, cuando exhibieron 1900 de Bertolucci. Tas poco más de dos horas, vino el intermedio, prendieron las luces y se acabó la función, porque una película de 5 horas 15 minutos no podía presentarse de una sola vez, quien quiso terminar de verla debió acudir al día siguiente y quien no pudo, se perdió la mitad.

La segunda remembranza es respecto a la planeación cronométrica para disfrutar dos o tres filmes el mismo día y así cubrir la mayor cantidad de cintas en el tiempo disponible. Teníamos los minutos contados para pasar de una sala a otra, con los boletos adquiridos de antemano. 

Desde hace algunos años tanto la Muestra como el Foro se presentan también en sedes alternas, en horarios más amplios y, afortunadamente, en otras entidades del país, con lo que un público mayor tiene la oportunidad de ver buen cine. Felicidades Cineteca Nacional y felicidades a quienes tanto hemos podido ver, vivir y sentir ahí.

Continuar Leyendo

A propósito de…

El juicio contra Trump o cómo se ven los estadounidenses

Cristina Martin Urzaiz

Publicado

en

A propósito de la sesión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en la que se tomó la decisión de someter por segunda ocasión al presidente de aquel país, Donald Trump, a un juicio político, resulta muy interesante la forma en que los integrantes de esa institución-y seguramente la mayoría de sus conciudadanos–se sitúan en la composición geopolítica mundial.

La sesión duró cerca de cuatro horas, tiempo en el cual, se intercalaban demócratas y republicanos para justificar el sentido de su voto e intentar convencer a los demás de la verdad de sus argumentos. Unos alegaban su obligación de defender los preceptos constitucionales, en favor del juicio; los otros aducían el imperativo de lograr la unidad nacional en momentos complicados para su sistema democrático.

Como casi siempre sucede, las palabras pronunciadas en esos recintos tienen muy poco o nulo poder para modificar la decisión en uno u otro sentido, ya que la mayoría acude con posiciones bien definidas de antemano, de acuerdo con intereses específicos.

Quienes se decantaron por efectuar el juicio, arguyeron que el ataque al Capitolio del pasado 6 de enero para impedir la declaración de Joe Biden como presidente electo fue provocado por Trump, acto que calificaron como “la mayor traición de un presidente de Estados Unidos al país” y calificaron como “terroristas internos” a quienes participaron en la protesta.

Por su parte, los que estaban en contra, ponderaron “los logros” de Trump durante su gobierno, entre ellos, “frenar la migración ilegal”, construir el muro fronterizo, renegociar el Tratado de Libre Comercio y “reactivar la economía y recuperar empleos”, negaron que haya llamado a la violencia y afirmaron que quienes participaron en los hechos “lo hicieron por su voluntad

Aunque todo lo anterior era previsible, no deja de ser interesante la manera en que los estadounidenses se visualizan, a pesar de todo.

Al inicio de la sesión, la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, parafraseó el discurso que el presidente John F Kennedy había preparado para su gira por Dallas, el día en que lo asesinaron, en 1963: “en este país, más por destino que por opción, somos los custodios de los muros de la libertad mundial

Luego citó a otro presidente, Abraham Lincoln, quien afirmaba que los Estados Unidos de América deben sobrevivir “como la última esperanza del mundo”. Pelosi no fue la única, la frase se repitió en varias ocasiones, durante la sesión.

Más adelante, otro legislador aseguró “Este gran país, es el mejor país que haya existido”. Uno más, utilizó un lenguaje casi bíblico al señalar que el Congreso debería hacer una declaración inequívoca en el sentido de que “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá en la tierra

Más adelante, se escuchó decir: “Estados Unidos de América era y es el faro que ilumina al mundo”. Otro representante se refirió al monumento que se encuentra a la entrada del Capitolio, llamado Apoteosis de la Democracia, lo que – sostuvo – refleja la genialidad de los Estados Unidos.

No deja de sorprender que los ciudadanos de los Estados Unidos sigan considerándose los poseedores de la verdad y los paladines de la democracia mundial, en los tiempos que corren, cuando su propio sistema político parece tan frágil y acaban de aprobar someter a juicio político a un presidente que se niega a aceptar los resultados de una elección que no le favoreció.

Continuar Leyendo

A propósito de…

En el plan de vacunación COVID 19 las personas con discapacidad no se consideran prioritarias

Cristina Martin Urzaiz

Publicado

en

A propósito del plan de vacunación que el Gobierno Federal implementará para enfrentar la pandemia por el coronavirus SARS COV-2, es evidente la ausencia de las personas con discapacidad, entre la población de mayor riesgo, ya que deberán esperar su turno por edad, sin tomar en cuenta su situación de desventaja.

Desde el inicio del actual sexenio, quedó claro que el presidente Andrés Manuel López Obrador no tiene en su imaginario a los casi 8 millones de mexicanos que viven con alguna discapacidad. Considera suficiente entregar una “pensión” -que tampoco reciben todos– sosteniendo el binomio de discapacidad igual a mendicidad, sin considerar programas para facilitar la participación de estos grupos en el desarrollo del país.

Sin atender las muchas críticas contra un mecanismo de recaudación basado en la lástima y la simplificación, hace apenas un mes, el titular del Poder Ejecutivo Federa llamó a colaborar con el Teletón, proyecto de la empresa Televisa, subrayando la importancia de la rehabilitación. Aquí nuevamente, olvidó que ésa debería ser una función del estado, como sucede en muchos otros países, actualmente.

Si bien el presidente de la República no incorpora en su visión a este grupo social, sus colaboradores tampoco entienden el tema. Al inicio de la llegada del SARS COV-2 a México, la Secretaría de Salud hizo una serie de recomendaciones preventivas; una de ellas, dirigida a quienes viven con alguna discapacidad, conminándolos a designar una persona de apoyo sustituta en caso de que el cuidador principal enfermara.

Quienes convivimos con la discapacidad sabemos que no hay filas de voluntarios dispuestos a atender al familiar, al conocido, al vecino o al amigo. Generalmente, es una persona quien cumple con esa tarea, aun con fatiga o enfermedad. Es conocida la consigna ¿quién cuida al cuidador? Las autoridades de Salud evidentemente desconocen esta realidad.

Como desconocen- y por ello no consideran prioritaria la vacunación para las personas con discapacidad –que, al restarles la posibilidad de utilizar el sentido del tacto a quienes no ven, por el riesgo de contagio, se les priva de su principal herramienta para relacionarse con el entorno. Como todos sabemos, el sistema de lectoescritura braille, requiere del contacto de los dedos con la superficie.

Muchos de quienes carecen del sentido del oído han desarrollado la impresionante habilidad de leer los labios. Si todos a su alrededor usan cubrebocas y no pueden mirar la posición de los labios, de los dientes, de los músculos de la cara de quienes hablan ¿cómo podrán comunicarse?

Buena parte de quienes tienen dificultad para moverse, requieren del apoyo de otras personas para realizar sus tareas cotidianas, algunas de ellas tan vitales como la alimentación o el aseo. En tiempos de sana distancia, recibir ese tipo de atención entraña un riesgo adicional. Sé de personas contagiadas por su enfermera.

Quienes viven con autismo precisan de actividades y horarios muy estructurados para sentir seguridad al anticipar lo que sigue; cuando esa cotidianeidad se trastoca les es extremadamente difícil adaptarse a nuevas rutinas y sufren.

La pandemia les quita la posibilidad de “ver” de “oír” de “moverse” o tener alguna certeza. Los despoja de los elementos que les permiten la interacción social, la actividad laboral, la comunicación y hasta la sobrevivencia. Pero, eso no los hace candidatos prioritarios a recibir la vacuna en el proyecto gubernamental.

Así como el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador requiere de asesoramiento en materia de los derechos de la mujer, no le vendría mal conocer las necesidades de los mexicanos con discapacidad, si lo que busca es la construcción de un país más justo.

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS