Conecta con nosotros

Editorial

El horror México

Roque Torrecillas Mena

Publicado

en

Omar (nombre modificado) durante años ha sido brasero legal. Ha sabido compaginar su empleo, más bien de voluntariado, en una institución de salud pública como camillero, con sus viajes de 4 a 6 meses al vecino del norte. Omar gusta del campo, los animales de granja, la charrería y las tradiciones mexicanas. Quizás por ello siempre vio natural mantenerse en su comunidad originaria que se encuentra en el límite entre los estados de Morelos y Guerrero, muy cerca de la reserva de la biosfera Sierra de Huautla.

Desde hace más de 20 años Omar y su familia, hermanos y primos, han hecho el peregrinar hacia el vecino del norte para trabajar la pisca. Fresa, camote, algodón, manzana, etc. Han trabajado en Texas, Arizona, California, Illinois, Carolina del Norte y Florida. “Depende donde haiga trabajo,” señala con su peculiar acento mientras se acomoda el sombrero vaquero y juega entre los labios con un palillo de dientes. Poco a poco la familia ha ido resolviendo quedarse permanentemente en algún lugar de los Estados Unidos. Él siempre gusta de volver y disfrutar de su tierra.

Con los años se fue haciendo de su patrimonio. Primero fue la “troca”, lo dice con orgullo y satisfacción. Fue cambiando y actualizando el modelo. Compró un terreno donde construyó una cabaña, sin grandes comodidades pero con lo necesario para vivir. Poco a poco la vistió y la fue amueblando. Su gran orgullo era la pantalla de 65 pulgadas que había puesto en el cuarto principal. Tuvo que contratar Dish para poder disfrutar de la pantalla. En la parte trasera del terreno hay un hoyo, parte de un proyecto frustrado de alberca.  

Omar gusta de ayudar al prójimo. Su trabajo en México es más bien simbólico, ya que la remuneración es ridícula. Sin embargo es un espacio donde Omar ha conocido a un sinfín de personas a las que ha podido ayudar de una u otra manera. Omar es creyente, por ello dio dinero a la Iglesia del pueblo para ayudar a la reconstrucción del campanario, dañado por los sismos de 2017.

El año pasado, 2018, Omar volvió a su cabaña y descubrió con asombro que la misma había sido vaciada. “¡Se llevaron hasta los muebles de baño! Bueno hasta la antena esa roja de Dish, ¡ya no estaba!” Le quitaron todo. Troca, muebles, papeles, dólares que tenía escondidos para alguna emergencia, la Virgen y los santos que tenía en el pequeño altar de la recepción. Los ladrones no respetaron nada. Omar fue a levantar la denuncia por robo pero hasta el momento no hay ninguna novedad.

Omar no quiso que ello afectara su estilo de vida. Continuó con su vida normal, no dejó de asistir a las fiestas de pueblo y charrerías que acostumbra. Su trabajo como camillero lo retomó. Fue ahí donde un paciente le advirtió: “Joven ¿Qué hace aquí? ¿Por qué vuelve? Usted que puede ¡Quédese en los United! ¿Que no ve que ya le echaron el ojo? ¿Qué no ve que lo van a extorsionar o a secuestrar? Lo pueden matar ¡Váyase, váyase antes de que lo maten!”. Omar refiere que esas palabras le impactaron no tanto por el contenido sino por la persona de quien venían: un anciano de la comunidad que sabe muy bien lo que pasa en la región.

Al volver a la pisca en el país del norte, sus hermanos le dijeron que ya se quedara por allá, que el viejo sabía por qué le decía lo que le dijo. La más espantada era su esposa, pero Omar no quiso creer, él había sido siempre bueno con la gente, era conocido por su solidaridad con los más necesitados, lo del robo había sido mala suerte. Y aunque se hablaba de violencia en la zona, nunca les había tocado ver nada.

Este año Omar a su regreso de los Estados Unidos, en plena carretera, muy cerca ya de su tierra, lo secuestraron. Fueron minutos que le parecieron horas. Según su narración, fue al salir de la carretera de cuota para tomar la federal que dos autos sin placas, y uno de ellos con vidrios polarizados, le cerraron el paso. Dispararon para intimidar. Dos tipos fuertemente armados subieron a la “troca” a él lo cambiaron a uno de los autos, a su mujer la mantuvieron en la misma camioneta. Amenazas, golpes y solicitud de información sobre dónde y cuánto dinero guardaba. Dio por un hecho su muerte y sólo pedía que dejaran en paz a su mujer. Los maleantes se referían a él como “gringito” o “gabachito”. En el trayecto dice que lo llevaban tirado en el suelo del auto pero que escuchaba el pasar de camiones y tráileres.

A pesar de todo, ese día Omar tuvo buena estrella. Por alguna extraña razón se detuvieron en plena carretera. Lo mantuvieron amagado y tirado. Por lo que escuchó sabe que se trató de una falla mecánica en el auto escolta, no en el que venía él, ni tampoco en su “troca” sino en el tercer vehículo. Los maleantes discutían. Omar continuaba escuchando el pasar de vehículos pesados. De pronto escuchó como bajaban a su esposa de la “troca”, golpeándola e insultándola. Le rompieron la nariz y le abrieron el labio superior.  Poco después a él también lo bajaron, con su propio cinturón le amarraron las manos en la espalda y le quitaron los pantalones. Su mujer sangraba profusamente y quizás por ello ya no se ocuparon más de ella. En esos momentos el tercer auto volvió a arrancar, momentos de confusión entre los maleantes. Un cachazo en el rostro y un punta pie que lo dejo sin aire es lo último que recuerda.

Al volver en sí tenía enfrente a su mujer y a un miembro de la Guardia Nacional que lo auxiliaba. Resultó que algunos de los traileros que pasaron por el lugar notaron algo extraño y dieron el pitazo. Ante el incidente de la falla mecánica los maleantes sabían que era cuestión de tiempo para que la policía llegara, seguramente la policía no les preocupaba, pero el ejército o la Guardia Nacional son otra cosa.

Omar ya no llegó a su tierra. Él y su esposa se refugiaron en la CDMX con familiares de ella. Dice que levantaron el acta y han dado seguimiento a todo. La policía les ha mostrado videos de las últimas casetas que pasaron. Nunca se ven los autos. La troca apareció al día siguiente del secuestro, totalmente desvalijada en un camino de terracería cerca de la carretera donde todo ocurrió.

Omar y su mujer no se atrevían a volver a su tierra. El trauma era bastante, pero decidieron hacerlo. Al llegar se llevaron la sorpresa que su cabaña había sido saqueada por segunda vez “y eso que había puesto protecciones”. Se llevaron lo poco que había podido comprar: una cama matrimonial, estufa, refrigerador y un estéreo. Lo que más le duele son sus “santos”, pensaba ir este diciembre a la Basílica por su Virgen. Ese mismo día recibieron una llamada al nuevo número de Omar. Era una llamada para extorsionar. Omar no sabe si ambos eventos tienen relación, pero ello le hizo definirse por abandonar quizás para siempre su tierra querida. “Me duele mucho, pero ya no se puede vivir aquí. Mi esposa y yo queremos encargar, de hecho traíamos esa idea, pero ya no va a ser aquí”.

Hace unos días Omar recibió la notificación de que su demanda de “asilo” ha sido aceptada para revisión en un condado de los Estados Unidos. Debido a sus antecedentes laborales y judiciales limpios, puede seguir el trámite en suelo norteamericano. Quiere venderlo todo. Quiere irse y no volver. Quiere empezar de nuevo y sabe que en México no será. Sabe que el México de hoy es un horror. Me lo dice mientras su mirada nostálgica se pierde en el horizonte.                    

El pasado nos alcanzó

Mireles: misoginia y servicio público

Ricardo Maldonado Arroyo-

Publicado

en

José Manuel Mireles lo volvió a hacer. Esta semana, durante la visita a un hospital de Uruapan, el subdelegado del ISSSTE en Michoacán comentó desenfadadamente que un líder sindical lo estaba presionando para que le asignara base a una “nalguita”, en referencia a su pareja sentimental. Para no dejar lugar a dudas de que estaba haciendo uso de la jerga “folklórica” de los mexicanos, remató señalando que él las llama de formas más feas. Le creo plenamente, pues en días previos hubo constancia audiovisual de que también llama “pirujas” a las mujeres. Por “pirujas” se refería a las concubinas de los derechohabientes del ISSSTE.

Son numerosas las personas que han desaprobado las declaraciones misóginas de Mireles, incluso el Senado lo exhortó a renunciar a su cargo, por lo que está clara la gravedad del asunto. Me gustaría destacar un par de razones por las que este caso merece atención. La primera, es la disculpa implícita del presidente de la República al proceder de Mireles, a cuya buena voluntad apela para ofrecer una disculpa y adquirir el compromiso de educarse, pues es importante que “todos nos perdonemos y que todos estemos dispuestos a rectificar”. Además, si reincide, “ya sería otra cosa”.

El equívoco es pensar que las palabras “nalguita” y “piruja”, en boca de un servidor público de alto rango, son una simple ofensa o una anécdota incómoda. En realidad, son muestra de la impunidad que reina en los distintos órdenes gobierno cuando se incurre en expresiones y actos misóginos. La Ley general de responsabilidades administrativas, incluye entre las directrices del servicio público promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, dado que la misma Constitución Política es garante de la igualdad, la no discriminación y está redactada con base en los mencionados derechos. Además, el Código de ética de los servidores públicos del gobierno federal, menciona entre sus principios los de igualdad y no discriminación, así como la equidad de género; y la Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, hace mención particular de la violencia institucional.

Con estos y otros fundamentos, la Secretaría de la Función Pública ya inició una investigación a Mireles. El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y el Instituto Nacional de las Mujeres igual se han pronunciado al respecto. Pero no basta con investigar, la ciudadanía está en espera de una sanción. Recientemente, en Yucatán y Quintana Roo se despidió a dos servidores públicos que hicieron declaraciones de odio contra las mujeres, en el contexto de las protestas en el Ángel de la Independencia. ¿Cuál será el destino del subdelegado de ISSSTE?

La segunda razón que deseo destacar es la disculpa pública del propio Mireles: “Siempre he tenido un gran respeto por la mujer, no nada más porque yo salí de una mujer sino porque la mujer es la fuerza de nuestras vidas, la mujer es la alegría de nuestra nación, y también porque fue una mujer la que nos enseñó nuestros primeros pasos, fue una mujer la que nos enseñó nuestras primeras palabras, también fue una mujer la que nos dio amor, fue una mujer la que nos enseñó a amar y, en pocas palabras, fue una mujer la que nos hizo hombres”.

Al exponer los motivos por los que las mujeres merecen respeto, lo hace por las razones equivocadas. Mireles sintetiza los principios generales con los que el machismo ha definido a las mujeres. Estas son dignas de respeto porque son madres, porque crían, por sus virtudes femeninas, como la alegría y el amor, no por su calidad de personas y ciudadanas. El machismo tiene un esquema perverso para dividir a las mujeres que merecen respeto de las que no (¿pirujas?). Esta disculpa pública solo reafirma la desastrosa exhibición de ignorancia acerca de la perspectiva de género y unas cuantas dosis de soberbia pues, mínimo, el señor debió aceptar que alguien le pasara el dictado para no caer nuevamente en declaraciones misóginas.

Si siguiéramos el proyecto de buenas intenciones del presidente de México, tendríamos que preguntarnos ¿cuántas expresiones misóginas se necesitan para recibir una sanción?, ¿cuántas y cuáles ameritan la renuncia de quien ocupa un alto cargo público?, ¿cuántas capacitaciones se necesitan para erradicar la misoginia de las instituciones que deberían prevenirla?, ¿qué es lo que no vemos fuera de las cámaras?, ¿cuántos “mireles” hay por ahí usando sus cargos para decirle “pirujas” a las mujeres, mientras el personal tiene que aplaudir?, ¿qué tanto es tantito? La respuesta nos la dará el gobierno federal en los próximos días, con las medidas que aplique para corregir esta situación.

Continuar Leyendo

Editorial

Impacto en Yucatán del proyecto de presupuesto 2020

José Miguel García Vales

Publicado

en

El proyecto de presupuesto federal 2020 fue entregado por el Secretario de Hacienda a la Cámara de Diputados el domingo pasado. Como cada año, el análisis del presupuesto permite comprender las prioridades de políticas públicas de las administraciones, sus expectativas de crecimiento económico y recaudación de impuestos.

Para este editorial en Informe Fracto expondremos el reporte realizado por Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C. (CIEP), una organización civil especializada en investigación sobre el sistema fiscal y políticas públicas, y quienes realizaron un gran esfuerzo de análisis de todo el paquete presupuestario. Procederé a sintetizar sus principales hallazgos para detenerme en un solo aspecto: el gasto federalizado.

  1. Los ingresos presupuestarios estimados en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF) 2020 equivalen a 21.0 % del PIB. Esto representa una disminución de 0.4 puntos del PIB con respecto a lo estimado por la SHCP al cierre de 2019.
  2. El gasto público propuesto en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el ejercicio fiscal 2020 es de 6 billones 096 mil 336 pesos. Esto equivale a 23.2 % del PIB y a 0.8 % más que lo aprobado en 2019, en términos reales.
  3. El sector salud tiene un incremento de 2.1 con respecto a 2019, el cual se refleja especialmente en el IMSS y el ISSTE y en menor medida en el sistema de atención a ciudadanos que no cuentan con seguridad social formal.
  4. Educación tendría un incremento de apenas 0.5 con respecto al año pasado,  destinado en particular a becas en nivel medio superior y superior, sin embargo, se observan recortes en componentes como desarrollo tecnológico (55%), cultura (10.8%) y educación básica (1.4%), este último en programas como las escuelas de tiempo completo.
  5. La inversión en infraestructura pública disminuye en 5%.
  6. Debido a los recursos destinados a la construcción de la refinería de Dos Bocas, uno de las dependencias que más gana en 2020 es la de energía con un aumento cercano al 70% con respecto a 2020.
  7. El CIEP también alerta sobre la presión a las finanzas públicas por el peso de pago de pensiones que representa 4.2% del PIB, que es 0.4 puntos porcentuales más que la recaudación del IVA.

Ahora bien, la propuesta de presupuesto 2020 limita el gasto a los estados. En términos generales el gasto federalizado asciende a 1.97 billones de pesos, lo cual es -0.5% menor a 2019.

Las entidades federativas reciben recursos de la federación mayoritariamente a través de los ramos 33 y 28. En el ramo 33 se encuentran los fondos etiquetados a acciones específicas como son las aportaciones para infraestructura social municipal y estatal, para nómina y gasto operativo, servicios de salud o educación tecnológica y de adultos. A este ramo se destina 759 mil 383.9 millones de pesos, lo cual es 2 mil 862 millones de pesos menos que en 2019, equivalente a una disminución de 0.38%

Por su parte el ramo 28 son recursos que corresponden a los estados y no tienen un destino etiquetado por lo que son de libre disposición. A este ramo se le asignan 944 mil 270 millones de pesos, lo cual es 8 mil 660 millones de pesos menos que en 2029, para una reducción de casi 1%.

De acuerdo al CIEP, al distribuir los recursos federalizados por la población estatal, los estados que más recursos reciben son la Ciudad de México (23 mil pesos per cápita), Campeche y Baja California Sur. Los que menos reciben son Estado de México (14 mil pesos per cápita), Guanajuato y el Estado de México. Yucatán ocupa la posición número 20, con alrededor de 15 mil pesos per cápita.

Para 2020, el presupuesto presentado prevé que a Yucatán se destinarán de gasto federalizado 28 mil 668 millones de pesos, 21 millones de pesos menos que 2019.

Del ramo 28, es decir los recursos de libre disposición, el gobierno de Yucatán tendría 15 mil 793 millones, que son 160.5 millones más que 2019.

En cuanto al ramo 23, se proyecta que Yucatán reciba 12 mil 892 millones, que serían 181 millones menos que 2019. El recorte más drástico se encuentra en el Fondo de Aportaciones Múltiples, que tiene como objetivo asistencia social y construcción y mantenimiento de escuelas, con una reducción del 60%.

Entre los fondos también se encuentra el de Seguridad Pública, el cual tiene una reducción global nacional de -0.3%. Sin embargo, como se determina en las leyes que acompañan el paquete presupuestal, este fondo aún no especifica cuánto le corresponde a cada estado, pues ello depende de la ley de coordinación fiscal y por lo tanto se especificará hasta que los estados presenten sus leyes de ingresos. En ese sentido, las declaraciones que ha dado la Secretaria de administración y finanzas de Yucatán en medios de comunicación, son imprecisas al dar por sentado que el estado no recibirá estos fondos en 2020. El año pasado el FASP ascendió a 163.5 millones.

En otras palabras, cuando se defina el FASP, Yucatán podría recibir un monto cercano al año pasado en el ramo 33, por lo que el gasto federalizado total podría llegar a ser mayor en 2020, en términos nominales, aunque puede ser menor si se toma en cuenta la inflación.

Ramo Aprobado 2019 Proyecto 2020 Diferencia
Ramo 28 Participaciones 15,632,669,140 15,793,196,811 160,527,671
Ramo 33 Aportaciones 13,074,496,523 15,892,840,091 -181,666,432
Total 28,707,165,663 28,686,026,902 -21,138,761

Un dato

Las dependencias del gobierno federal planean invertir 68 mil 58 millones de pesos, una suma que es menor en -3.02% con respecto a 2019. Los sectores más castigados son bienestar con una reducción de 56.49%, comunicaciones y transportes (obra pública) de 36.51%, educación de 30.50%, y el sector agropecuario con una reducción de 16.89%. Es un recorte muy negativo en áreas clave. El punto positivo es que el sector salud tendría un gasto 17.70% mayor.

Continuar Leyendo

A propósito de…

Rostros recorren el país

Cristina Martin Urzaiz

Publicado

en

A propósito de esfuerzos para difundir el quehacer artístico y proyectos para hacer llegar las diversas expresiones a la mayor cantidad de personas posible, me encontré en el norte del país, en la Casa de la Cultura de Nuevo Laredo, en Tamaulipas, con la iniciativa de un grupo de artistas jaliscienses, a la que se han sumado colegas de diferentes estados, se trata de “Dando la Cara”

A partir de la premisa “nunca más una casa de la cultura vacía” el grupo Rutas Plásticas Jalisco propone la realización de exposiciones individuales y colectivas en diversas sedes culturales, con el compromiso de cada artista de impartir talleres en su lugar de origen, a fin de que vivan la experiencia de la creación visual, el uso de materiales y las formas de expresión.

Esta agrupación se creó en febrero de 2016. A partir de esa fecha ha realizado más de 150 exposiciones y talleres que han tenido una asistencia de más de 80 mil participantes. Inicialmente, se buscaba cubrir  los 125 municipios de Jalisco, de los cuales ya han integrado a 66, pero al paso del tiempo, se han sumado creadores de distintas entidades e inclusive de otros países.

La primera muestra titulada “Rutas Plásticas de Jalisco” se realizó en Lagos de Moreno, con la participación de 34 artistas reconocidos que han expuesto su trabajo en Europa, Estados Unidos y Sudamérica.

No se trata solamente – asegura la agrupación – de llevar el arte a los municipios, sino de rescatar el gran potencial cultural de nuestro pueblo.

La intención era llevar la exposición colectiva y los talleres a municipios pequeños, cuyos centros culturales estaban prácticamente abandonados, a fin de darles un impulso y convocar a los habitantes a revivirlas, a fin de aprovechar en beneficio de la población la infraestructura existente. La finalidad es generar una red de actividad, integrada por los propios creadores, a la que se invita a sumarse a instituciones gubernamentales y a la iniciativa privada.

La exposición itinerante que forma parte de este proyecto y se presenta actualmente en la Casa de la Cultura de Nuevo Laredo Tamaulipas se titula “Dando la Cara” y está constituida por autorretratos de más de 100 artistas originarios de Jalisco, Puebla, Veracruz, Guanajuato, Tamaulipas, Zacatecas, Sinaloa, Colima, Quintana Roo, Yucatán, Oaxaca, Querétaro y Chihuahua, además de Uruguay y Argentina.

Menciono algunas de las obras: “Instantáneas” de Gabriela Tolentino, de Guadalajara, Jalisco; “El Cristal con que se Mira” de Graciela Valdéz de Nuevo Laredo Tamaulipas; “Cuarenta” de Manuel Guardado de Mérida Yucatán; Autorretrato de Oscar Basulto de Guadalajara, Jalisco, coordinador del proyecto.

La exhibición “Dando la Cara” consiste en mostrar los autorretratos de creadores que forman parte de Rutas Plásticas. Tiene la particularidad de hacer su recorrido por municipios y  poblados de donde son originarios los creadores. Se busca que los habitantes establezcan una relación con los artistas de su comunidad.

Las obras, de muy diversos estilos con técnicas óleo, grabado, carboncillo, acrílico fotografía, crayón y mixta, nos muestran los rostros de esos creadores plásticos, empeñados en conservar sitios destinados a la producción y divulgación de la actividad artística; nos muestran los rostros de artistas empeñados “en crear mejores condiciones para sus comunidades por medio del desarrollo creativo”

En el texto de la exposición, la artista Irma Gutiérrez señala que ha sido a través del arte que las sociedades han expresado parte de su realidad, pasiones, pensamiento y filosofía a lo largo de los siglos. “El arte confronta, sacude, susurra, grita, dialoga, creando vínculos sociales”

Es el autorretrato, encuentro, exploración íntima  y profunda del pasado de un artista, cuyo análisis es expresado a través del espejo de un lienzo donde se confronta al autor-modelo, el autor reflejado y el espectador.

Por ello – agrega –en la entusiasta e inclusiva propuesta de Rutas Jalisco, en su reciente proyecto “Dando la Cara” los creadores dialogan con quien observa su obra, su percepción de sí mismos, su descubrimiento, favoreciendo nuevos diálogos.

De esta forma, un grupo de artistas comprometidos con propiciar el involucramiento de comunidades  que difícilmente tienen acceso a  la actividad cultural se presentan “dan la cara” a quienes observan su trabajo, más allá del aspecto material de su rostro.

Son 100 creadores plásticos que se atreven a exponerse para mostrar las muchas maneras en que el arte nos interpreta y las muchísimas en que podemos interpretarlo, como espectadores.

Continuar Leyendo

BOLETÍN FRACTO

RECOMENDAMOS