Editorial
La ciudad oculta
Publicado
hace 7 añosen
Debo al Ing. Armando Báez Pedrajo, excelente amigo y experto en asuntos presupuestales y sindicales en materia educativa, y a quien se le acredita la asombrosa, imperecedera expresión de que “en México todo está arreglado excepto la lucha libre”, la lectura de una extraordinaria obra en dos tomos, “La ciudad oculta. 500 años de historias”, del escritor y periodista Héctor de Mauleón, quien “es un narrador que ha abordado todos los géneros literarios y ha dedicado su vida a un personaje inasible, que a veces parece eterno y otras hubiera nacido ayer: la Ciudad de México”.
Se trata de 93 crónicas denominadas: “Calles centrales”, “Puntos de encuentro”, “Figuras sobresalientes”, “Grandes transformaciones”, “Muerte en la ciudad”, y “La sorpresa de lo cotidiano”. Es un registro puntual de sucesos de la Ciudad de México, de la que Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander Freiherr von Humboldt dijo en su Diario Americano: “No hay en toda Europa una ciudad que en general sea más hermosa que México. Esta ciudad posee la elegancia, la regularidad, la uniformidad de los bellos edificios de Turín o Milán, de los bellos barrios de París o Berlín” (en revista Nexos número 501, septiembre de 2019).
La lectura de “La ciudad oculta. 500 años de historias”, es placentera, no solo por la brevedad de los textos, sino por la información que proporciona que no es fácil de conseguir para el lector inexperto, y que ilustra el desarrollo de la capital del país. Por ejemplo, algunos datos en las crónicas, y para invitar a su lectura:
– “Victoria es la calle de las lámparas; Chile, la calle de las novias. En Bolívar es posible hallar un catálogo completo de sastrerías. En Madero se concentran, desde el lejano siglo XVI, negocios dedicados a la joyería. Como un eco de la antigua ciudad gremial, a la extensa 5 de Febrero le ha tocado funcionar como la calle de las boticas”.
– “Todavía recorre la Malinche el mundo que habitó. Eso dicen los alumnos de una de las primarias más antiguas del Centro, la Miguel Serrano, en donde, desde hace muchos años, de acuerdo con la leyenda compartida por incontables generaciones, la célebre compañera de Cortés ha sido vista bajo la forma de una sombra que vaga y gime. Un espectro que deambula por los pasillos añosos y oscuros. A un lado del pesado portón de la escuela aparece un mensaje inscrito en una placa de azulejo: Según tradición aquí estuvo la casa de la Malinche y su marido, Juan Xaramillo. 1527”.
– “En el mismo sitio en donde alguna vez centelleó la marquesina del cine Olimpia, 16 de Septiembre, hoy se encuentra un espacio extraño, casi onírico: la Capital del Sexo. Uno halla condonerías, venta de juguetes eróticos y locales en los que se ofrecen cremas, esencias, perfumes y lencerías lúbricas. Algunos fetiches acaso no han sido soñados por las máximas autoridades del tema”.
– “En 1772, en una imprenta de la calle que hoy conocemos como Monte de Piedad y que antes se llamó del Empedradillo, el padre Juan Ignacio Castorena y Ursúa editó el primer periódico de Hispanoamérica: La Gaceta de México. Aunque la gaceta del padre Castorena solo vivió seis meses, otros periódicos del mismo nombre siguieron apareciendo a lo largo del siglo XVIII. En enero de 1748, una de esas publicaciones –la que dirigía el editor Manuel Antonio de Valdés- publicó el primer Aviso Oportuno en la historia del periodismo mexicano. Con ese aviso nacía una institución central de nuestra prensa: el anuncio de ocasión”.
– “En 1834, un viajero inglés recorrió las calles de la Ciudad de México y tuvo la misma impresión que Bernal Díaz del Castillo tres siglos antes: sintió que atravesaba un sueño. Aquel viajero inglés se llamaba Charles Latrobe. Fue él quien impuso a la capital el título que la acompaña desde entonces –y que muchos atribuyen, equivocadamente, al barón de Humboldt-: la Ciudad de los Palacios”.
– “Maximiliano el trágico. Su cuerpo fue recogido a las siete de la mañana con cinco minutos del 19 de junio de 1867. Lo envolvieron en una sábana y los depositaron en un ataúd corriente. Nadie había reparado hasta entonces en su estatura: cuando intentaron meterlo en el féretro, se descubrió que era demasiado alto, que sus pies no cabían en el ataúd (…). Maximiliano tenía cinco impactos de bala en el pecho y el abdomen. Tenía también un tiro de gracia en el corazón”.
– “En 1936, un decreto firmado por Lázaro Cárdenas ordenó que el Monumento a la Revolución se convirtiera en recinto funerario y recibiera los restos de los principales héroes de la lucha armada. Los huesos de Carranza llegaron en 1942. Los de Madero en 1960. Los de Calles en 1969. Los del propio Cárdenas en 1970. El último en sumarse fue Francisco Villa. Su esqueleto decapitado llegó a la Plaza de la República en 1976, medio siglo después de que su tumba fuera violada y a su cadáver le cercenaran la cabeza”.
– “Llega la madrugada del día 26 (de mayo de 1911): con el mayor sigilo, varios autos se estacionan frente al número 8 de la calle de Cadena. Ocho baúles con archivos de Porfirio Díaz son montados en los vehículos. El general y su esposa, Carmen Romero Rubio, abordan un Mercedes negro. En la oscuridad, bajo la luz titubeante del alumbrado que él mismo inauguró, Díaz ve por última vez la silueta del Palacio Nacional”.
– “A las doce de la noche (del 5 de abril de 1932), el ministerio público levantó el acta correspondiente, que era en realidad el acta de defunción de un estilo –la música quedaba a merced de Agustín Lara-. Decía el documento: Sobre el piso y cerca de un pequeño aparato de juego, se encontró el cadáver de un individuo de sexo masculino como de veinticinco años de edad (…) con el cuello de la camisa y chaleco desabrochados. En el lugar (el Salón Bach, ubicado en Madero 32) fuimos informados por el cantinero Enrique del Valle que el cadáver pertenecía a Guty Cárdenas”.
– “Cuando el gobierno de Miguel Alemán terminó la autopista México-Laredo, el empresario hotelero Luis Osio y Torres Rivas comprendió que la Ciudad de México había quedado conectada con Estados Unidos de un modo distinto; supo que el ferrocarril iba a perder el monopolio que explotaba desde el Porfiriato y que empezaba una nueva forma del turismo: el turismo automovilístico. De ese modo ideó la construcción de un hotel que ofreciera lo que no existía en ningún otro: un amplio estacionamiento. Bajo esa noción elemental inició, en 1946, la construcción del Hotel del Prado, un moderno sistema de torres, terrazas y escalinatas que en poco tiempo aniquiló el prestigio del que hasta entonces había sido el habitante más ilustre de la Avenida Juárez: el Hotel Regis”.
– “La marihuana se fuma en México desde el siglo XVIII. La trajeron los marinos que atravesaban el Pacífico a bordo de la Nao de China. Su consumo allanaba, hacía más dócil una travesía de cerca de tres meses, en la que mucho morían víctimas del hambre, el calor y el escorbuto”.
– “El mayor terremoto registrado en la historia de México sobrevino el 28 de marzo de 1787. Se calcula que tuvo una magnitud de 8.6. Fue tan brutal que desató un tsunami en las costas del Pacífico”.
– “7 de junio de 1911. Uno de los días más extraños del que sería un siglo excepcional. Con pocas horas de diferencia llegaron a la capital Madero y la revolución triunfante, y el peor terremoto de cuantos habían ocurrido en los últimos cincuenta años. La ciudad de México se convirtió en dos. Una parte era luminosa. La otra, oscura. Por un lado: fiesta, vivas, desfiles. Por el otro: llanto, tragedia, ayes de dolor”.
– En opinión de otro extraordinario cronista, Carlos Monsiváis: “La crónica. Es un género literario y periodístico que se presta a todo: a la objetividad y a la subjetividad; al minitratado y al desmadre; a la denuncia y a la frivolidad; a la descripción de las tediosas volteretas del PRI y de la confiable renovación del Maromero Páez; a la política y al jogging, a la perestroika de un solo hombre en la cúpula y a la perestroika de millones de personas en las plazas y en las urnas. El género es muy fértil, y lo demás va por cuenta de uno”.
(“La ciudad oculta. 500 años de historias”, Héctor de Mauleón, Editorial Planeta, México, 2019, tercera reimpresión).
Cronistas. En la entidad, existe desde 2018, una Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán, que preside el Dr. Renán Góngora Biachi, cronista de Valladolid, y cuyo secretario es Miguel Vera Lizama, cronista de Izamal, y cuenta con 37 cronistas comunitarios, según datos disponibles de las redes.
En el caso de Mérida, también se sabe que legalmente hay un Consejo de Cronistas. Hasta donde se tiene información, los únicos dos cronistas, nombrados por la ciudad y vigentes, son Gonzalo Navarrete Muñoz y Jorge Álvarez Rendón.
El primer cronista vitalicio de Mérida, fue el escritor Renán Irigoyen Rosado. A su iniciativa, se efectuó en Mérida, del 28 al 30 de abril de 1977, la Primera Reunión Nacional de Cronistas, y quedó constituida la Asociación de Cronistas de Ciudades Mexicanas, que presidió el propio Irigoyen Rosado.
La reunión nacional definió, a propuesta del cronista de Guadalajara, Juan López Gómez, en los siguientes términos: “Cronista de la Ciudad es el funcionario público fedatario del haber histórico y curador, investigador y expositor de la cultura de la comunidad”.
Registro también que el auténtico –acaso el único- cronista yucateco, en los tiempos actuales, es el distinguido escritor Roldán Peniche Barrera.
Méridas del mundo. En el marco de la Primera Reunión Nacional de Cronistas y en sesión del cabildo meridano, de fecha 30 de abril de 1977, según consta en las actas municipales, el Ayuntamiento propuso a las autoridades de las otras Méridas del mundo, en España y Venezuela, “el establecimiento de vínculos de hermandad con nuestra ciudad”.
En la sesión estuvieron presentes, Pedro José Aránguez Gil y Jesús Moreno Rangel, alcalde de Mérida, España, y primer vicepresidente del Concejo Municipal de Mérida, Venezuela, respectivamente, quienes la aceptaron en principio. El español incluso propuso crear la Asociación Internacional de Ciudadanos de Mérida, que aprobó el cabildo de la capital yucateca. Hoy nadie sabe de la existencia de esta asociación internacional.
Traspunte. “Máscara contra cabellera” es un anuncio atrayente, al menos en la lucha libre. También, por lo visto, en las letras. Dice el crítico Julio Ortega, en su libro “La comedia literaria” (Excélsior, 18 de julio de 2019):
– “Rosario Castellanos me contó que Octavio Paz, con unas copas, se ponía demasiado amable con las señoras y tenía la manía de olfatearles la cabellera”.
Hace justo dos años y un poco más, recibí atenta llamada del entrañable amigo Carlos Bojórquez Urzaiz para invitarme a colaborar en Informe Fracto, un proyecto editorial digital que coordinaba desde hacía algunos meses. Inmerso en el trabajo cotidiano y las mil vicisitudes que conforman nuestro día a día en estos tiempos, no había reparado en esta nueva apuesta mediática. Acepté gustoso la invitación, y, antes de elaborar aquella mi primera colaboración, me permití recorrer virtualmente la propuesta, que me sorprendió gratamente por su frescura, profundidad, diversidad y calidad.
Desde aquel día y hasta hoy, escribir para Informe Fracto se convirtió en un muy grato hábito, que me conducía a la reflexión sobre algún problema o situación de nuestra dinámica realidad. Siendo la discusión histórica una de sus muchas vertientes, acordé con Carlos, desde inicios de 2020, abrir un espacio en este ámbito, proponiendo cada semana un tópico historiográfico de interés, mostrando una perspectiva distinta, una óptica novedosa en pasajes diversos de nuestro devenir. De esta manera, mi relación con Informe Fracto -dos colaboraciones semanales- se volvió un ejercicio habitual, un compromiso y un auténtico deleite para las neuronas.
Conforme el proyecto se desarrollaba, durante 2020 y el actual 2021, lo percibíamos cada vez más fuerte, cada vez más influyente y cada vez más diverso… Muchas voces se fueron sumando, convirtiendo a nuestro medio en un auténtico caleidoscopio de la sociedad yucateca y peninsular, con constantes y enriquecedoras incursiones en el paisaje nacional, el mundo caribeño y la realidad de Nuestra América. NO hubo tema tabú ni una postura única sobre los muchísimos aspectos de la realidad que en este espacio fueron analizados… Informe Fracto se convirtió rápidamente en uno de los mayores y mejores escaparates de nuestro clima social…
Esta impronta llegó, además, en una coyuntura muy especial: el advenimiento al gobierno yucateco de Mauricio Vila se caracterizó, sorprendentemente, en una importante mutación en el actuar de la prensa escrita… tarea para el futuro será analizar a fondo esta situación. Pero lo cierto es que desde fines de 2018 y hasta la actualidad, los medios escritos, y un porcentaje significativo de los electrónicos, han mantenido una actuación más bien complaciente con el Ejecutivo estatal que -se afirma entre bambalinas- dicta agendas, veta temas y matiza editoriales. El arribo de Informe Fracto sin duda quebró esa realidad, y este espacio se convirtió en el más libre, crítico y analítico de la región.
En muy poco tiempo, Informe Fracto se consolidó como líder entre los medios electrónicos, incrementando semana con semana su influencia, y enriqueciéndose a cada paso con nuevas voces, nuevos enfoques, nuevas perspectivas, con ópticas diferentes, muchas de ellas que encontraron en él cauce a su expresión y a su visión de la realidad. El largo camino recorrido en estos pocos meses seguramente llena de orgullo a sus impulsores, al gran amigo Carlos y, por supuesto, a todas y todos quienes aportamos para este exponencial crecimiento en un tiempo sorprendentemente breve.
Hoy hace Informe Fracto un alto en su camino. Confiamos en que esta pausa -que esperamos breve- de paso a un nuevo andar más vigoroso aún. Los tiempos del porvenir demandan estas presencias, estas propuestas, estos debates, estas reflexiones… De cualquier modo, la senda queda, la convocatoria permanece abierta y la respuesta obtenida es, sin duda, acicate para el quehacer. Ante la apuesta conservadora por un pensamiento único y una visión neoliberal, el humanismo progresista respondió con fortaleza. Nuestro compromiso, en el marco de esta pausa, es mantener vigorosa la respuesta y contribuir al desarrollo de nuestra sociedad.
A propósito de…
Se cierra un ciclo en Informe Fracto, otros se abrirán
Publicado
hace 5 añosen
septiembre 30, 2021
A propósito de los cierres de ciclo, hoy se publica esta columna por última vez en Informe Fracto, luego de más de dos años y medio en que nos hemos encontrado cada semana. Mi primer sentimiento es de tristeza por tener que dejar un espacio en el que pude escribir con total libertad y me dio la oportunidad de llegar a tantos lectores.
De inmediato, viene la necesidad de agradecer. El agradecimiento a Carlos Bojórquez Urzaiz quien me abrió esta oportunidad. Me dijo: “a tus textos no se les va a cambiar ni una coma” y cumplió ese compromiso a carta cabal. También debo dar las gracias, a Lilia Balam y Rocío Valencia cuya información muchas veces me dio la pauta para elegir el tema, así como a todo el equipo de Informe Fracto. A todos los colaboradores, cuyos escritos enriquecieron mis puntos de vista y contribuyeron a afinar el enfoque.
Pero, principalmente, quiero darle las gracias a cada uno de los lectores, que ocasional o constantemente prestaron atención a mis palabras. Coincidimos en tiempos inimaginables: ¿quién iba a decir que viviríamos la experiencia de encerrarnos en nuestras casas, a piedra y lodo, ante el temor del contagio de un virus desconocido que nos regresaría a la Edad Media?, ¿Quién hubiera previsto que el cubrebocas se convertiría en parte indispensable-casi la más importante-de nuestra indumentaria cotidiana?, ¿Quién que se formarían filas de cientos de personas para recibir el antídoto inyectado?
Esta es una época fecunda en cambios y noticias. Informe Fracto ha consignado con ética, con compromiso social, con honestidad: el movimiento de las mujeres que se han hecho escuchar como nunca en este país y le han arrancado al poder reivindicaciones fundamentales, el reconocimiento del derecho humano del matrimonio igualitario prácticamente en todo el territorio, la visibilización, con respeto, sin condescendencia de las personas con discapacidad como parte imprescindible de una sociedad que se pretende incluyente.
Informe Fracto ha estado siempre atento para darle voz a esas luchas, pero también para denunciar abusos policiales, actos de injusticia, violencia contra las mujeres, hechos de discriminación. Y mantuvo la mira. Siguió los casos, acompañó a las víctimas con un muy claro compromiso social, para prevenir, en la medida de lo posible, la impunidad y el olvido.
A esa visión quise sumarme en todo momento con la mínima contribución de un texto semanal, en el que, lamentablemente, fue escaseando el humor de las primeras fechas, dada la gravedad de muchos de los temas indispensables de abordar.
Para celebrar la libertad que se me ofreció me atreví a escribir de movimientos sociales, de política, de arte, de literatura y de cine. También aproveché para compartir algunas reflexiones y experiencias personales, como mi devenir en este mundo pandémico. Tuve algunas conversaciones con artistas extraordinarias.
Siempre encontré la recepción afectuosa y la aquiescencia de mi querido Carlos Bojórquez Urzaiz y la seguridad de que en algún lugar, en algún momento, A propósito de… hallaría a un lector que le permitiera cumplir con su vocación de encontrarse con otra mente, con otra inteligencia.
A todos muchas gracias y espero que podamos encontrarnos otra vez.
La política en Yucatán
Introspección histórica: en busca de los orígenes locales de la Revolución Mexicana (XV)
Publicado
hace 5 añosen
septiembre 29, 2021
El lunes 6 de noviembre de 1911, Francisco Madero y José María Pino Suárez juraron ante el Congreso de la Unión como Presidente y Vicepresidente Constitucionales de los Estados Unidos Mexicanos para concluir el período 1910-1916, que había iniciado como Jefe del Ejecutivo el Gral. Porfirio Díaz. Ello significaba, de jure, la aceptación de la legalidad de la elección de Díaz y, paradójicamente, colocaba fuera de la ley al propio Madero y su convocatoria del 20 de noviembre. El conservador periódico El Imparcial leyó a la perfección los acontecimientos, y así lo editorializó al día siguiente de la ceremonia:
“La Revolución deja desde ahora de ser una palabra de significación actual en la vida política de la República Mexicana. LA REVOLUCIÓN NO EXISTE YA, [el resalte en mayúsculas es nuestro] acaba de morir, acaba de extinguirse, acaba de transformarse en el gobierno constituido, y de dejar, por lo mismo, inquietudes, para entrar, consciente de sus deberes, y con la serenidad necesaria en su nueva y alta función: la de encaminar honrosa y decorosamente al país hacia un constante y definido progreso”.
El tema había sido furiosamente discutido en las negociaciones de Ciudad Juárez. Carranza y Pino Suárez encabezaron a quienes se negaban a transigir y urgían el pleno reconocimiento del Plan de San Luis; pero Francisco Madero, a través de sus familiares, logró que prevaleciera la idea de mantener el orden constitucional, aceptar la renuncia de Díaz como si hubiera sido un asunto de salud y no consecuencia de una Revolución, y permitir la vigencia de las estructuras del Antiguo Régimen. En ese contexto, uno de los Jefes más importante del Ejército Federal fue el Gral. Victoriano Huerta, sanguinario perseguidor de los mayas de la Guerra de Castas a fines del siglo XIX y principios del XX, y feroz represor de lo que los porfiristas y la gente de bien llamaban las hordas zapatistas.
Durante los quince meses del gobierno maderista, Francisco Madero fue el perene optimista, que siempre veía el lado bueno de las cosas y jamás las amenazas; en tanto que José Maria Pino Suárez fue el puntilloso analista que advertía los peligros que se cernían sobre la nueva administración. Madero era el atrevido, Pino el cauto; Madero el arrojado, Pino el prudente… Al final, como casi siempre, prevalecía la opinión de la máxima autoridad, y así pronto se materializaron las palabras que en Ciudad Juárez pronunció Carranza: “Revolución que transa es Revolución perdida”.
El gobierno de Francisco Madero terminó estrepitosa y trágicamente… El 9 de febrero de 1913, una importante sección del Ejército Federal se sublevó en su contra. Los leales obtuvieron victorias importantes, pero la fatalidad intervino, encarnándose en el Gral. Huerta, quien por herida del Gral. Lauro Villar, quedó accidentalmente al mando de la Ciudad de México. Pronto el llamado chacal consumó la traición, y tanto el Presidente como el Vicepresidente fueron tomados prisioneros. Aún en esas condiciones, Madero continuó haciendo alarde de optimismo, incapaz de reconocer la gravedad de la situación. Angustiado y sin esperanzas, Pino Suárez le escribió a su amigo Serapio Rendón Alcocer la mañana del viernes 21:
“Dispensa que te escriba con lápiz, pero no he logrado que nuestros carceleros me proporcionen una pluma. Como sabes, hemos sido obligados a renunciar a nuestros respectivos cargos de Presidente y Vicepresidente de la República, pero no por eso están a salvo nuestras vidas. Creo que peligran aún más que antes. Nunca estuve de acuerdo en esas renuncias precipitadas, pero el Presidente insistió”.
Sin faltar a la lealtad al entrañable amigo y Jefe, Pino Suárez hizo constar a Rendón, entonces diputado, la ingenua actitud de Madero, y las previsibles consecuencias de la misma:
“… yo no soy tan optimista como el Presidente Madero respecto a que Huerta cumplirá su palabra de respetar nuestras vidas. ¿Por qué ese afán de confiar en alguien como Huerta? Temo lo peor, y en caso de que suceda, te ruego que hables con María, mi esposa, sobre las circunstancias trágicas de mi muerte”.
En la epístola que terminó siendo su testamento sentimental, el poeta romántico se condolió, ante su martirio, de la difícil coyuntura en la que quedaría su compañera de vida:
“La pobre quedará sola, con apenas unos cuantos pesos ahorrados, y seis hijos a los cuales criar y educar”.
Emocionado seguramente hasta las lágrimas, Pino Suárez cerró su carta con una frase lapidaria:
“… la política me endilgó un sueño que en realidad era una pesadilla”.
Unas cuantas horas después, durante la noche del sábado 22, Madero y Pino Suárez fueron ignominiosamente ejecutados a escasos metros de la Penitenciaria de Lecumberri… Serapio Rendón entregaría la emotiva correspondencia a doña María Cámara Vales, esposa de José María, y, a la vuelta de unas cuantas semanas, él mismo sería asesinado en esa horrible danza de sangre en la que se convirtió la feroz dictadura de Victoriano Huerta. Así terminó aquel hermoso proyecto revolucionario, aunque luego otros hombres y mujeres de Yucatán y de toda la Nación lo impulsaron a mejores puertos… Dieciocho meses después de los asesinatos, el revolucionario progreseño Lino Muñoz Nogueira tomaría a sangre y fuego el Puerto de Progreso, ejecutaría al Jefe Político huertista y se acercaría a la residencia de la viuda del poeta en homenaje a su martirio. Luego vendrían los tiempos de Alvarado y Carrillo Puerto, pero esos son otros temas…
Con esta introspección, la número 90 publicada de manera ininterrumpida en Informe Fracto, culminamos la primera etapa de este feliz esfuerzo. Hemos repasado, durante estos casi dos años, muchísimos episodios y procesos de la historia de nuestro querido Yucatán… muchos más se quedan en el tintero, seguramente en próximos tiempos podremos compartirlos con ustedes. Aprovecho las últimas líneas de esta final introspección -repito, final de esta primera etapa- para agradecer al gran amigo Carlos Bojórquez Urzaiz, hermano de luchas ideológicas y pesquisas históricas, por su invitación para incluir un espacio de reflexión historiográfica semanal. ¡Hasta siempre!
