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Estilo de vida

¿A dónde has ido Pibe?

Raciel Guanche Ledesma

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Confieso que el nombre de Diego Armando Maradona llegó a mí o al vago recuerdo pueril que entraña la inocencia, a través de aquellas elocuentes imágenes junto al Comandante, Fidel Castro. Para entonces apenas conocía sobre el fútbol y mucho menos había escuchado hablar de las enigmáticas glorias que este deporte ha dado al mundo. Como buen cubano, el beisbol florece desde la raíz más auténtica del seno familiar criollo y, quizás por eso, en ese tiempo estaba condenado a ignorar lo inmenso.

Sin embargo todo cambió un día, a excepción de mi sincero amor por el beisbol. No recuerdo muy bien la fecha de aquella entrevista televisiva al Diego, pero sí sé que fue la primera ocasión que veía y escuchaba al “Pibe de Oro”, al de la “Mano de Dios” o el simple “Pelusa”. Con ese hermoso precedente comencé a entender su grandeza humana y futbolística que siempre fueron superiores a los mezquinos prejuicios.

Así lo sintió toda Argentina, acaso por ser el hombre que le dio la mayor felicidad a una afición orgullosa y llena de sentida pertenencia. Sólo bastaron dos Mundiales para que ese pueblo dejara de sentirlo como Maradona, porque luego de 1986 fue sencillamente un dios. Así de grande e inmenso era el “Pelusa”, tanto que la vida lo premió con un don sobrenatural para jugar al fútbol y de paso, como si fuera poco, lo convirtió en el “genio” de ese deporte en todos los tiempos.

Pero al Diego no le alcanzó tanta genialidad en los terrenos y fue aún más allá de lo inmenso, de lo sobrio, de lo apacible. Y es que la sensata rebeldía caló profunda en el eterno Diez de la albiceleste. Su mayor afrenta estuvo en no callar los sentimientos ante nada ni nadie y en seguir anotando simbólicos goles desde una zurda coherente que nunca dio respiro a lo injusto.      

Un pobre diablo será quien no tenga defectos o detractores en la vida y Maradona claro que los tenía. De él hablaron y hablarán siempre, porque de los grandes hombres tampoco se puede esconder esa única impureza que limpia y refina. Al Diego lo señalaron en determinado momento con miradas de desprecio. Eran almas empobrecidas que buscaron las manchas donde otros veíamos sacrificios y deseos de superar lo adverso.

Ahí estuvo Cuba para abrazarlo cuando más lo necesitó y ahí estuvo Fidel para guiarlo como el mejor de los padres. Ambos forjaron una amistad duradera que no creyó en burdas presiones y sí en lealtad recíproca. La Isla del Caribe fue sin dudas su segunda casa y nosotros, el pueblo todo, sus fieles y orgullosos admiradores.      

Por eso cuando conocimos la noticia de que el “Pibe de Oro” había partido hacia la inmortalidad precisamente un 25 de noviembre, el mismo día que lo hiciera el Comandante Fidel, resultó ser un golpe demoledor en especial para los cubanos. Quizás por las tantas veces que se divulgaron informaciones erróneas sobre el “Pelusa”, ese día no queríamos creer lo evidente y chocante. Más todo era verdad, una mezquina verdad que se aferró al mundo.  

El Diego no pudo ganar ese último partido a la vida, sin embargo, parte hacia la inmortalidad con dos mundiales y el cariño de millones a cuesta. Afortunados los hombres como él entonces que se marchan movilizando almas y dejando a su paso tantas huellas de amor y felicidad.                  

Ahora nos queda cumplir con una responsabilidad histórica, esa que apela a no dejar caer en el maltrecho saco del olvido las ideas y espíritu de los grandes hombres. A nuestros hijos habrá que contarles quién fue ese “Pelusa” que ridiculizó a los ingleses en el 86, que metió aquel gol de la “mano de Dios” y que jugaba con tanta pasión al fútbol. Sólo así mantendremos vivo el recuerdo de un tipo inigualable al que le apodaban “Pibe de Oro”, cuando apenas era Diego Armando Maradona.           

Estilo de vida

Cuando un pensamiento se convierte en obsesión

Keren Borrás Santiago

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La preocupación obsesiva rara vez apoya. De hecho, lo que se suele lograr es elevar la ansiedad y el riesgo de agotamiento psicológico. ¿Qué se requiere para no llegar a estos extremos? ¿Cómo dejar atrás el tema para que una preocupación se convierta en una obsesión? Hay veces en las que determinadas ideas producen daños en el día a día. No podemos dejar de pensar en ciertas cosas. Les concedemos valor y presencia en la mente de manera tormentosa sin poder evitarlo, sin poder eludir ese flujo de pensamientos.

El cerebro es como una fábrica que nunca descansa y es suficiente que nos digamos “no voy a pensar en un ¨elefante rosa” para que, como bien sabemos, lo visualicemos. Entonces, ¿cómo podemos desactivar esos procesos psicológicos tan desgastantes? Existen alternativas eficaces para tranquilizar las preocupaciones patológicas.

Vivimos en una sociedad que usa la preocupación obsesiva como mecanismo de afrontamiento para toda circunstancia. Sin embargo, la alternativa no está en “preocuparse mucho”, sino en pensar de manera sana.

Alternativas para que una que un pensamiento se convierta en obsesión

Hay un proverbio sueco que dice que la preocupación tiene el poder de producir grandes sombras en objetos pequeños. Es cierto. La realidad es que tenemos derecho a preocuparnos, sin embargo, se requiere hacerlo de manera sana, es decir, orientando todo ese esfuerzo mental en solucionar aquello que nos quita la calma. Es por ello que requieres ocuparte en vez de preocuparte.

Como diría Víctor Frank, cuando nos enfrentamos a una situación adversa es responsabilidad nuestra afrontarla y transformarla. Si no es posible, el siguiente paso es aceptarla. Algo tan lógico y evidente que sólo se puede lograr mediante un enfoque tranquilo, realista y centrado. Si esto es algo que nos cuesta lo indecible conseguir se debe a varios motivos.

De acuerdo a investigaciones, como los realizados en el King’s College de Londres y la Universidad de Australia Occidental, recogen datos que apoyan la idea de que buena parte de nuestras preocupaciones se apoyan en sesgos cognitivos. Son muchas las personas que piensan que al preocuparse tienen o demuestran tener un mayor control. Si dejan de hacerlo y se relajan, temen ser sorprendidos por lo inesperado.

Es momento de cambiar esas ideas, esos sesgos. He aquí algunas alternativas para quitar una preocupación  para que no se convierta en una obsesión.

1. Comprende cómo funciona el mecanismo de la preocupación

La preocupación cumple un objetivo: elevar nuestra activación para que podamos actuar ante las amenazas que nos rodean. El fin último es actuar y para ello hay que trazar soluciones. Sin embargo, las personas en lugar de actuar o aceptar una realidad concreta, magnificamos aún más las amenazas estresantes. Lo hacemos mediante la rumia, un tipo de preocupación persistente y repetitiva que, en lugar de buscar respuestas a los problemas, se hace más preguntas. La  rumiación eleva las emociones de valencia negativa y el malestar. De ese modo, vamos cayendo cada vez más en los laberintos de la ansiedad.

Para impedir que una preocupación se convierta en obsesión, debemos tener presente que al alimentar la rumiación, nos mantendremos más estancados y sin posibilidades de resolver el problema. La preocupación, la rumia y la obsesión son el resultado de un circuito de retroalimentación cerebral orquestado entre la amígdala y la corteza prefrontal.

2. Acepta el pensamiento obsesivo, sin embargo, deja de seguir el juego

Debemos tenerlo claro, de poco nos van a servir frases como “ya no voy a pensar en esto” o “esta va a ser la última vez que me pare a pensar en aquello”. Porque la mente vuelve a pensar en lo mismo.  Los pensamientos son automáticos y requieres comenzar a fortalecer pensamientos que nutran.

De este modo, lo más adecuado es dejarlos, aceptar que están ahí. Investigadores de la Universidad de Hamburgo indican en un estudio, que debemos ver esos pensamientos obsesivos como fenómenos mentales que van y vienen. Son como el flujo de un río que corre. Lo más importante es no darles importancia ni reforzarlos. Si están ahí, dejemos que tal y como lleguen se vayan.

3. No te juzgues, sé compasivo contigo mismo

El diálogo interno de manera negativa,  que juzga y que nos critica es como el motor que alimenta la fábrica de la preocupación. No es lo adecuado. Si deseamos evitar que una preocupación se convierta en una obsesión seamos amables y compasivos con nosotros mismos. Hemos pasado por mucho en esta vida, no hay duda. Confiemos en nuestra experiencia para abordar los retos que nos vienen.  En lugar de preocuparnos, ocupémonos de lo que nos inquieta emprendiendo cambios, pensando en nuevas fórmulas para resolver problemas.

4. Haz cambios en tu rutina y que vayan en contra de tu obsesión

Si temes perder el trabajo, empieza a buscar nuevas opciones laborales. Si te preocupa lo que pueda traerte el futuro, céntrate en iniciar cosas nuevas en el presente. Hacer nuevos amigos, iniciar cursos, aprender algo distinto. Todo ello es positivo. Los pequeños cambios cotidianos son nuevos estímulos para la mente, de ese modo logramos apartarla del foco de obsesión y preocupación.

5. Sal de tu universo obsesivo y expresa lo que sientes

Salir de tu mente para sumergirte en tu vida. ¿Cómo se consigue algo así? Hay puentes que conectan un escenario y otro que pueden ser realmente catárticos. El arte en todas sus formas y dimensiones resulta un mecanismo idóneo para evitar que una preocupación se convierta en obsesión. Pintar, dibujar, esculpir, tejer, coser, componer, escribir, terapia.  Hay múltiples posibilidades capaces de apoyarnos a apaciguar la mente, a permitir que vaya más allá de su laberinto de preocupación para apreciar la vida. Cada persona debe encontrar su medio, su lienzo personal.

No nos olvidemos tampoco de compartir tiempo con personas que sepan escuchar. Hablar de lo que nos ocupa y dejar fuera lo que atenaza dentro, también es necesario y saludable.  Deja de vivir en aislado en soledad mental donde sólo crece la angustia y conecta con lo que te rodea de manera activa y comenzar a confiar.

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Estilo de vida

Guerra de las plataformas o de cuando el entretenimiento se vuelve privilegio

César Benítez

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Ansiedad netflíxtica: dícese del estado emocional producida por la dificultad para decidir entre una oferta variada de entretenimiento audiovisual. Sin duda alguna más de uno hemos experimentado esta sensación cuando llega el momento del día de descansar y nos conectamos a alguna de las diversas plataformas de contenido digital que tengamos contratada, y empezamos a “navegar” por bastante tiempo, algunas personas hasta por horas, antes de decidir qué película, serie o documental ver. Dicha condición suele verse incrementada cuando se tiene dos o más plataformas de entretenimiento digital.

El fenómeno descrito con anterioridad es relativamente nuevo y forma parte de lo que se le llama, “la guerra de las plataformas”, y es parte de las nuevas dinámicas del entretenimiento que mucha gente ha comenzado a adaptar a su vida cotidiana como parte de las estrategias del entretenimiento contemporáneo. Sin embargo, dicha situación es sólo una arista de las múltiples que podemos notar ante estas nuevas tendencias. El factor económico también se ha visto afectado directamente desde que las compañías, empresas y estudios cinematográficos comenzaron a desarrollar sus plataformas digitales exclusivas, es decir, aquellas en las cuales únicamente se distribuye contenido producido por cada una de ellas, obligando con esto, a que los usuarios tengan que suscribirse a más de una plataforma para poder acceder a contenidos variados lo cual implica gastos adicionales. A lo anterior hay que aunarle los cobros adicionales que algunas plataformas solicitan cuando se trata de películas de estreno o eventos exclusivos.

Para muchas personas, el entretenimiento se ha convertido realmente en un servicio de “lujo” cuyos costos pueden llegar a elevarse de manera significativa, el cual no se hubiera imaginado tener que pagar cuando anteriormente podía acceder a series y películas a través de un único sistema de “cable” o de servicio satelital.  Entre las plataformas más importantes, y de mayor demanda de contratación, tenemos: “Netflix”, “Prime” (de Amazone), “HBO plus”, “Disney +” y su filial “Star +”, “Apple TV+”, “Blim”, entre otras llegando a pagar, al mes, hasta $695 pesos contratado la versión estándar de, por lo menos, 5 plataformas.

Es evidente que no cualquier persona puede contratar tantos servicios. Además, por razones de los tiempos laborales, no cualquiera dispone de tiempo suficiente para disfrutar todos los contenidos que se ofrecen en los diferentes catálogos, lo que lleva a cuestionar a más de un usuario si es justificado o necesario continuar pagando por un producto que no está disfrutando o utilizando.

Otra situación que se ignora o pasa desapercibido en este tema, es la de los equipos o aparatos en los cuales se reproduce las plataformas, pues en aquellos aparatos “obsoletos” no es posible ni descargar siquiera la aplicación. Lo anterior “obliga” a muchos usuarios a tener que hacer otro gasto, ya sea comprando un equipo mas actualizado o adquiriendo algún dispositivo adicional con el cual puedan reconfigurar su televisor de plasma y convertirlo en un televisor “inteligente”. También hay que considerar que se requiere de un buen servicio de internet para reproducir con buena calidad las diferentes series y películas, por lo tanto, se necesita “invertir” en un buen servicio de internet para cumplir con dichos requisitos. No olvidemos que aún hay algunos grupos de personas que no utilizan tarjetas de crédito bancarias ni de nómina, por lo tanto, tampoco tendrán “con qué” pagar para que se realicen los cobros de sus mensualidades.

Como se puede observar, realmente, el entretenimiento se ha convertido en un privilegio, en algo que no toda la gente podría o estaría dispuesta a pagar tomando en cuenta las necesidades y prioridades que existen antes que la de suscribirse a alguna plataforma. Para muchas otras personas, contratar un servicio de streaming no es opción viable, no cuentan con la tecnología ni la capacidad económica para solventar ese gasto mes con mes, por ello solamente tiene la opción de seguir consumiendo lo que la televisión abierta produce.

Nuestra realidad y sistema consumista han convertido al entretenimiento en otro falso elemento de estatus, en un elemento que continúa acentuando las diferencias entre las clases sociales que convierte el tiempo lúdico y el esparcimiento como un privilegio destinado casi exclusivamente para aquellos que puedan pagarlo generando, además, un sesgo cultural entre las personas, pues sin tener acceso a alguna de ellas, no es posible interactuar en el grupo social que habla de la película y/o la serie del momento.

A manera de reflexión final, la intensificación comercial del entretenimiento deriva en que muchas personas opten por recurrir a la piratería digital, viendo o descargando películas o series desde paginas no oficiales, lo cual es ilegal en muchos aspectos, sin embargo, ello no se detendrá mientras las empresas sigan lucrando y siendo selectivas en cuanto al publico al cual va dirigido su producto.

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Estilo de vida

Conservar el ambiente para las generaciones futuras

Carlos E. Gómez Sosa

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“El hombre es un lobo para el hombre y
para el mundo que le rodea, ha secado la tierra
y ha transformado el clima en un mundo
donde reina la ambición y la codicia”.
Chilam Balam de Chumayel

Los recursos naturales son fundamentales para la vida, aunque algunos de estos sean cada vez más escasos debido al creciente deterioro mundial del medio ambiente, ocasionando que en algunos países de Asia Central y África, así como en Australia y México se estén presentando serios problemas relacionados con el calentamiento global.

A causa de esta situación diversas organizaciones han planteado tomar medidas más eficaces para atender esta problemática, que a pesar de los esfuerzos realizados por crear campañas para impulsar el uso consciente de los recursos, no ha sido posible puesto que resulta evidente la indiferencia existente entre algunos sectores de la  sociedad y gobiernos.

Actualmente uno de los recursos que cada vez tendrá más serios problemas para su uso, es el agua.  Y que mientras  unos carecen de este vital líquido y/o tienen que pagar una alta suma de dinero por ella, quienes la poseen en abundancia lamentablemente no tienen una cultura sobre el cuidado del agua, sin darle un uso adecuado que reduzca su desperdicio.

 En este sentido, aunque el agua es uno de los recursos de importancia para la vida, de poco sirve la realización acciones que contribuyan a su cuidado si continúan acciones inapropiadas para la protección de nuestro ambiente. El futuro podría llegar a ser totalmente desolador, ya que dentro de veinte años, la reserva mundial disponible por habitante será tres veces menor a la que tenía en 1950.  De acuerdo con la Dirección Estatal de la Comisión Nacional del Agua, entre 1950 y el año 2000, la disponibilidad de agua se redujo de 2,640 a 758 metros cúbicos por habitante, lo que representa una disminución del 72 por ciento, pero lo más grave es que las proyecciones para este 2021 son que descenderá aún mas hasta llegar a 598 metros cúbicos por persona, por lo tanto, no hay que esperar presenciar situaciones desagradables, sino que hoy es inevitable poner en práctica acciones que permitan conservar nuestro ambiente natural para preservar el recurso para las futuras generaciones.

El Programa de Mediano Plazo, “Yucatán Verde y Sustentable,” del Gobierno del estado de Yucatán 2018-2024, señala que la riqueza biológica de Yucatán está constituida por la variedad y variabilidad genética de flora, fauna y microorganismos. Estos son necesarios para sostener las funciones clave de los ecosistemas. De este modo, en Yucatán el 63% de la flora es considerada útil para la apicultura, y el 30% tiene un uso medicinal. En este mismo sentido, existen en el estado 95 especies de flora que son consideradas endémicas, de las cuales 14 de ellas se distribuyen estrictamente dentro los límites de la entidad. Asimismo, 32 de estas especies (frutales, granos y semillas, raíces y tubérculos, vegetales) representan la base de recursos nativos esenciales para la alimentación de las comunidades.

Por lo anterior, don el paso de los años la conservación del agua y los recursos naturales va tomando mayor relevancia. Esto se debe a que este recurso es primordial para conservación de los ecosistemas y la biodiversidad con la que cuenta el estado.

Algunas organizaciones consideraron que “el modelo de desarrollo económico y las valores del sistema de relaciones de mercado, son las principales causas que ocasionan el cambio climático en el mundo y en la moral de la humanidad, hoy profundamente afectados…La cultura de mercado y visión del mundo occidental no le dan importancia a la vida humana y menos a la del planeta, que es casa de todas las especies para priorizar el individualismo materialista”. Subrayan que la agricultura industrial es la causa principal, directa o indirectamente, de los cambios en la naturaleza, por contaminación y excesos de extracción de agua en el subsuelo”.

Algunas otras organizaciones sostienen que la vida campesina es indispensable para la humanidad, pues su forma de producir y de conservación en el consumo de alimentos es sustentable y enfría el planeta, por lo que es el modelo de producción que se necesita, no sólo para acabar con el hambre en el mundo, sino para recuperar la estabilidad del medio ambiente.

Por lo anterior, resulta vital promover la cultura de respeto y conservación del agua, el mejoramiento de los suelos y la producción de alimentos en huertos y patios familiares para el auto-abastecimiento, de acuerdo a la posible recuperación de formas tradicionales de alimentación. Igualmente es importante recolectar y aprovechar el agua de lluvias para el abastecimiento y consumo doméstico, y desde luego socializar las tecnologías para el uso de energías renovables en todas sus manifestaciones, como son la solar, eolítica, micro-hidráulica, biomasa, etc. Quizás por esta vía podamos salvar el ambiente para las generaciones futuras.

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