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Estilo de vida

No solo es preparar la mochila….

Ninfa Medina y Un

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La mochila

Época de inicio de clases, y siempre estamos muy ocupados y preocupados por el material académico, libros, forros, etc., con todos los accesorios necesarios que todo esté completo, y por supuesto la mochila nueva de su héroe favorito, en fin, todo lo que se requiere que podría parecerse a un mini cambio de casa, pero cuántos nos preocupamos o nos ocupamos de pensar, ¿cómo está nuestro niño? ¿Qué está sintiendo? ¿Cómo está su ánimo?

Todos los niños se encuentran en esos días de inicios del curso escolar, sensibles, inquietos, demandantes y en ocasiones muestran conductas disruptivas: los adultos nos preguntamos ¿qué ocurre? ¡No entendemos! ¿Qué pasa ¿Si tiene todo? Lo llevamos de paseo, cuando los recursos lo facilitan. Le compramos todo lo que necesita y muchas veces más.

Sucede que el niño/a está percibiendo que hay algo enfrente que no conoce que le esta generando incomodidad, y esas inquietudes que no sabe expresar; en otros niños se puede observar una excitación mayor que no les permite un momento de quietud, esto es de acuerdo a cada personalidad, carácter, temperamento, el ambiente en que se encuentra y estilo de crianza.

El niño/a tiene dudas, ese sentimiento a lo desconocido les genera miedo. El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de peligro real o supuesto, futuro o incluso del pasado.

Los miedos de los niños son evolutivos, es decir, van cambiando según la edad y esto da lugar a que no se tenga miedo a las mismas cosas a medida que estos van creciendo.

Los niños pueden experimentar miedo desde los 6 meses de edad, (a esta edad asisten a una guardería o estancia infantil), pueden sentir lo que es perder la base de la sustentación, al separarse de sus padres, perder el soporte o el equilibrio en el espacio, temor a los ruidos fuertes y desconocidos. El miedo a los extraños, a los desconocidos, a ser abandonado, a ciertos objetos, a lugares no comunes. Con el tiempo y las experiencias los niños van modulando a los extraños, se va haciendo menor ese sentimiento cuando el contacto se realiza en compañía de personas con las que el niño tiene un vinculo afectivo (los padres, por ejemplo); también si el contacto con la persona extraña no se realiza bruscamente, sino de forma gradual y de corta duración.

Los niños de 2 a 4 años, ya en edad de preescolar, al separarse de sus padres,  generan miedo a la oscuridad, ruidos fuertes provocados por los truenos o tormentas. A la edad de 4 a 6 años se mantiene el miedo a la oscuridad, a los animales, disminuye el miedo a los extraños, pero surge el miedo a las catástrofes y los seres imaginarios (brujas, fantasmas, monstruos, etc.)  

A medida que el niño crece y aumenta su capacidad cognitiva, los miedos se vuelven mas elaborados, miedo al ridículo, a la desaprobación social, al daño físico. Estos miedos tienen su aparición en el contacto con la escuela, con otros niños y con los profesores, inquietud a la evaluación de sus habilidades escolares, deportivas y la comparación de estas con las de otros niños. A los 12 años, se inician los temas del rendimiento escolar, la familia (posible conflicto existentes entre los padres),  miedo a los accidentes, las enfermedades, a la muerte, a la desaparición de sus seres queridos.

Algunos miedos que pueden ser considerados como normales y porque pueden irse modulando con la edad y la experiencia,  si persisten puede convertirse en ansiedad que es una respuesta normal y adaptativa ante amenazas reales o imaginarias que prepara al organismo para reaccionar ante una situación de peligro.

Se considera normal y habitual que un niño pequeño, de cinco años, experimente cierto  temor al abandono  a  separarse de sus padres, sin embargo si este temor se mantiene, evita dormir en casa de familiares o amigos, ya no hablaríamos de miedo, sino de trastorno de ansiedad de separación.

Si el pequeño es de nuevo ingreso la inquietud es mayor, le desconcierta lo nuevo,  lo que esta cercano y no conoce, se encontrará con la escuela, el maestro, los compañeros; si con anterioridad estuvo en una guardería o estancia infantil, es atravesar nuevamente un proceso que aunque no lo hablan, lo manifiestan de diferentes maneras, como podría ser: que todo lo piden llorando, están muy sensibles, rompen fácilmente en llanto,  muestran conductas inquietas o ansiosas, desean comida muy seguido y también pueden ser resistentes a seguir reglas, etc.

Si se trata de volver a la misma escuela, le inquieta si volverá a ver a su mejor amigo, lo que le han comentado de la nueva maestra en pláticas familiares o los mismos compañeritos; los demás maestros que conforman y guían en las diferentes disciplinas extraescolares, incluso enfrentarse a los comentarios de ¿Donde estuviste de vacaciones?, ¿Qué hiciste? son pequeñas cosas, para los adultos, pero para ellos son sus grandes retos.

Como estas podríamos mencionar una cantidad de diversas manifestaciones, que en realidad significan que están pidiendo, “quiero estar contigo”, “acompáñame”, “abrázame”, “toma mi mano”, “sujétame, soy tu niño”.

Es importante generar un ambiente de comunicación, con tus hijos, pareja, familia y/o personas que intervienen, comparten el hogar y la crianza de los hijos.

Habrá días buenos, muy buenos y no tan buenos, cuando esto sea así y te sientes abrumado, enojado, estresado, puedes tomar unos minutos, los necesitas para respirar, retomar la calma (autoregularse) y cuando estés listo regresarás y platicarás con más serenidad y empatía, de esta manera das el ejemplo y te sentirás mucho mejor.

Los aspectos importantes para observar y dar atención a los hijos no solo es que asistan a la escuela con una mochila completa, sino también es estar alerta de sus emociones, sentimientos, porque es muy importante trasmitirle tranquilidad, seguridad, confianza y ayudarle a superar esta etapa con mucho cariño y comprensión.

Demos acompañamiento ayudándolos a gestionar sus:

Emociones es el conjunto de reacciones orgánicas que experimenta el individuo cuando responden a ciertos estímulos externos que le permiten adaptarse a una situación, persona, objeto, lugar, entre otros.

Sentimientos es el resultado de una emoción, a través del cual, la persona que es consciente tiene acceso al estado anímico propio

Ánimo, es una actitud o disposición emocional. No es una situación emocional transitoria.  Es un estado, una forma de permanecer, de estar, y se mantiene por algún tiempo. Capacidad humana de experimentar emociones y efectos, de comprender.

Autoestima es el conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nuestra persona, hacia nuestra manera de ser, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y carácter, es la evaluación perceptiva de nosotros mismos.

El cuidado y atención de lo anterior lo ayudara a gestionar las emociones de manera inteligente, significativa, canalizarlas adecuadamente para mantener el equilibrio y la armonía de las mismas, esto redundara en la formación de una autoestima apropiada de acuerdo a su edad y le proporcionara seguridad en los diferentes entornos en que se desenvuelva

Papás recuerden, que no es sólo interesarse en la mochila.

También miremos con detenimiento y cariño:

Sus emociones

Sus sentimientos

Su ánimo

Su autoestima

“Y que vaya a clase con una sonrisa en el alma

Y con la certeza de sentirse amado”

Estilo de vida

A finales de los 40: la edad más infeliz según estudio

Lupita Sol

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Según el autor, en esa etapa las personas se vuelven “más realistas”.

Si bien es frecuente escuchar sobre la “crisis de los 40”, una investigación demostró que esta frase dejó de ser un mito, al detectar que la edad en la que el ser humano es más infeliz es alrededor de los 47 años.

La extensa investigación en 134 países, realizada por David Blanchflower, economista del Darmouth College de Estados Unidos, sobre la base de encuestas que miden el bienestar y calidad de vida, arrojó que existe una curva de la felicidad que está presente en la mayoría de los países: los mayores momentos de felicidad se encuentran en la etapa inicial de la vida y después de los 50.

El estudio reporta que en los países desarrollados la gente se considera más infeliz a los 47 años, mientras que en los países en desarrollo les ocurre a los 48. La esperanza en una prosperidad futura se reduce de manera significativa en la mitad de la vida.

Según el autor del estudio, esto se debe a que las  personas se vuelven “más realistas”, se dan cuenta de que sus expectativas eran demasiado ambiciosas y no serán cumplidas. Otro factor relacionado es que a finales de los 40 se tienen más responsabilidades, lo cual genera un gran estrés.

En cambio, a partir de los 50 años las personas se quitan el peso de esas expectativas y tienen más habilidades para manejar sus emociones. Se enfocan  menos en la ambición y más en los vínculos personales. Se tiene también la idea de que en adelante las cosas van a mejorar, no porque las condiciones objetivas mejoren necesariamente, sino porque varía la percepción del bienestar.

Blanchflower sostiene que pasados los 50 años “te vuelves más agradecido por lo que tienes”.

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Estilo de vida

Las diez canciones que reducen el estrés, según estudio

Lupita Sol

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Investigadores británicos analizaron diferentes canciones y observaron que algunas son auxiliares para relajar a las personas.

En los últimos años se ha vuelto frecuente escuchar que el ejercicio y la meditación son actividades tranquilizantes, ideales para reducir los altos niveles de ansiedad.  Sin embargo, neurocientíficos británicos se dieron a la tarea de analizar los efectos de la música en situaciones de estrés y elaboraron una lista de reproducción con las diez canciones más relajantes.

La consultora independiente Mindlab Internacional realizó un experimento para saber qué canciones impactaban positivamente en la ansiedad y el estrés. Para ello, dieron a un grupo de personas varios rompecabezas complejos, con la instrucción de armarlos lo más rápido posible mientras estaban conectados a sensores que medían la actividad cerebral, ritmo cardíaco, presión arterial y respiración.

Los académicos detectaron que mientras escuchaban la canción “Weightless” de Marconi Union, los niveles de ansiedad y estrés de los participantes descendían 65%. Precisamente esa composición fue creada con ayuda de terapeutas de sonido, por lo que las armonías, el ritmo y los bajos están diseñados para bajar el estrés y la presión arterial. Las otras nueve piezas “relajantes” según los investigadores, son: “Electra”, de Airstream; “Mellomaniac (Chill Out Mix)”, de DJ Shah; “Watermark”, de Enya; “Strawberry wwing”, de Coldplay; “Please don’t go”, de Barcelona; “Pure shores”, de All Saints; “Someone like you”, de Adele; “Canzonetta sull’aria”, de Mozart y “We can fly”, de Rue du Soleil.

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COMUNICADO

Estudian factores genéticos que causan obesidad infantil

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Especialista advierte sobre consumo alimenticio inadecuado

Los estudios de asociación genética llevados a cabo en el Laboratorio de Genética del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la UADY, demuestran que existe un factor de riesgo con relación a la obesidad en niños y niñas en edad escolar de Yucatán, reveló la investigadora Lizbeth González Herrera.

“Los niños durante su estancia fuera del hogar, en el trayecto de la casa a la escuela y de regreso, tienen una alta disponibilidad de alimentos densos en energía, lo que puede condicionar su consumo y contribuir a la aparición de sobrepeso y obesidad, por lo que resulta importante investigar esta asociación en estudios prospectivos”, detalló en entrevista.

Asimismo, afirmó que este factor de predisposición genética es derivado principalmente del gen asociado a la obesidad y masa grasa.

Otro aspecto que consideró en la investigación, fue que los niños ingieren una importante cantidad de alimentos sin supervisión familiar, lo cual puede facilitar el consumo de alimentos que pueden favorecer el incremento inadecuado del peso corporal.

“Aun cuando la evidencia sobre alimentos específicos o patrones dietéticos que contribuyen al consumo excesivo de energía en los escolares es limitada, se ha observado que las raciones grandes de alimentos y bebidas, los snacks densos en energía e ingerir bebidas endulzadas, contribuyen al consumo excesivo de energía en niños y adolescentes”, advirtió.

En ese sentido, destacó que durante las últimas décadas la prevalencia de obesidad en escolares ha aumentado de manera alarmante a nivel mundial en niños de cinco a 11 años.

Dijo que la escuela y la familia juegan un papel fundamental en la prevención del sobrepeso en escolares, asimismo el Estado como eje rector y el sistema de salud para la prevención temprana y el tratamiento de esta.

Los niños con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las cardiovasculares.

“El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles, por lo que, hay que dar prioridad a la prevención de la obesidad infantil”, aseguró.

Varios estudios han enfocado sus esfuerzos a identificar factores críticos asociados al rápido crecimiento de la prevalencia de sobrepeso en escolares, a fin de diseñar estrategias para reducir su aceleración, concluyó.

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