En
el próximo mes de septiembre se cumplirán 108 años del nacimiento del ilustre
hijo de Trinidad y Tobago, Eric Williams, un hombre que alternó la
actividad política con sus labores de investigación y el pensamiento, centrando
en la búsqueda de explicaciones históricas a los problemas que afectaban a los
pueblos del Caribe. Williams despuntó en su labor con su obra cumbre: Capitalismo y Esclavitud (1944) donde
se propuso realizar un estudio que contiene los mayores aportes de su autor en
el campo de la historia económica caribeña. Este se resume en el análisis de la
interrelación entre el surgimiento del capitalismo británico y el desarrollo de
la economía de plantación, sobre la base del trabajo esclavo, alimentado por el
desmesurado tráfico de africanos hacia las Antillas y otros puntos de la
América continental. Dentro de tal tesis, William destacó que el capitalismo
fue amantado por la esclavitud y solo cuando cobró fuerza le dio muerte, de
modo que los capitales provenientes del tráfico y la explotación de los
esclavos financiaron la revolución industrial inglesa y el avance capitalista.
Tal criterio defendido desde Europa por Carlos Marx, introdujo elementos
novedosos al debate de la esclavitud en Latinoamérica y el Caribe, cuando aún el
marxismo tenía escasa influencia en los estudios históricos latinoamericanos.
Sobre esta obra he decidido resaltar tres cuestiones defendidas por Williams
que sientan cátedra en la esfera de los
estudios sobre la esclavitud:
En
primer lugar Eric Williams relacionó la
esclavitud con una dinámica de tipo económica, que se tuvo que justificar luego
con la cuestión racial, resumida en su frase: La esclavitud no nació del
racismo; por el contrario, el racismo fue la consecuencia de la esclavitud.
Este elemento desmintió toda asociación de que había esclavos porque había
negros, pues como apuntara el propio autor: los capitalistas hubieran buscado
la mano de obra esclava donde fuese, sólo que África estaba más cerca. De ahí
que las teorías racistas que justiciaban la esclavitud negra nacieron o se
desarrollaron después de esta y no viceversa. Debemos recordar que el escritor
trinitario dio a conocer su obra en pleno desarrollo de la guerra mundial, cuando
el fascismo se planteaba un nuevo sistema global basado en la superioridad de
una raza sobre otra.
En
segundo orden, Williams, desmitificó el peso exagerado dado por los
historiadores europeos al humanista del abolicionismo británico. El autor
trinitario no descartó el papel del movimiento abolicionista en la propaganda
en contra de la esclavitud e incluso su influencia en determinadas acciones
políticas, pero apuntó con valentía que la esclavitud desapareció
fundamentalmente como necesidad del capitalismo industrial y no por la acción
generosa de los abolicionistas. Este criterio había sido esbozado para el caso
de las colonias hispanas por el sabio cubano Fernando Ortiz, en las páginas del
prólogo a la Historia de la Esclavitud de la Raza africana en el Nuevo Mundo,
del también cubano José Antonio Saco.
Un
tercer elemento que señala el autor es la necesidad de destacar el papel del
negro en el proceso de eliminación de la esclavitud, una buena parte de la
historiografía hacia ver que la esclavitud era un asunto que se decidía
solamente en las cortes europeas, los gabinetes , las reuniones de comerciantes
,propietarios y de abolicionistas, sin embargo se tiende a obviar que los
esclavos no estuvieron ajenos al proceso de lucha por su propia emancipación , así
como en Latinoamérica el negro en el Caribe acudió al cimaronaje, los palenques
y quilombos, las rebeliones y otras formas de resistencia. En las Antillas los esclavos atinaron a la
conquista por sus medios propios de la libertad, protagonizando numerosas
rebeliones que presionaron, tanto como los capitalistas, a que fuera abolida la
cruel institución.
De
manera que Eric Williams se sumó a la discusión de la esclavitud partiendo de
la máxima según la cual la historia debe tener como función explicar el
presente y guiar el futuro, por ello planteó la cuestión de un modo diferente,
en su época. Con sus argumentos se convirtió en un teórico de la esclavitud en
el Caribe, a más de un siglo de su nacimiento y más de 65 años de la
publicación de su trabajo Capitalismo y Esclavitud su nombre será obligado
referencia al pie de cada página que en Latinoamérica y el Caribe siga
debatiendo en torno a la esclavitud.