Conecta con nosotros

Madre América

La plantación esclavista

Sergio Guerra Vilaboy

Publicado

en

La política mercantilista de Holanda, Francia e Inglaterra, impuso desde los primeros tiempos de su ocupación de islas del Caribe, en el siglo XVII, una economía agrícola de exportación con productos de gran demanda como el azúcar, índigo, cacao y café. La masiva utilización de esclavos en esas pequeñas colonias permitió un crecimiento más acelerado de las plantaciones del que tenía lugar entonces en Hispanoamérica. 

La primera potencia europea que fomentó en América una exitosa economía de plantación basada en la esclavitud de africanos–e indígena-fue Portugal, que tuvo su centro en la costa del nordeste del Brasil (Pernambuco) desde fines del siglo XVI. La riqueza azucarera de este territorio atrajo pronto el interés de las demás metrópolis del Viejo Continente y particularmente de Holanda, que se apoderó de esta valiosa porción de territorio brasileño en 1630, aprovechando la favorable coyuntura creada con la fusión de las casas gobernantes de España y Portugal en 1580.  A pesar de que la corona lisboeta terminó convalidando de manera oficial la ocupación holandesa de Pernambuco, los colonos se sublevaron alentados por la separación de los tronos en 1640 y lograron la victoria en 1654.

El proceso de expansión de la economía de plantación por el Caribe fue favorecido por sus condiciones climáticas y geográficas, dado que la distancia entre las Antillas y los puertos del Viejo Continente era tres veces menor que el de las posesiones europeas en Asia. Además, se ubicaban en el paso obligado de las principales rutas mercantiles, del comercio triangular y muy cerca de las fuentes africanas de esclavos. Eso explica que en los comienzos de la revolución industrial, las islas caribeñas se consideraran las tierras más valiosas del planeta, pues sus producciones se pagaban a precio de oro–en particular el azúcar-y los costos eran muy bajos gracias a la explotación intensiva de esclavos. 

Las plantaciones se distinguían por la producción agrícola especializada, a gran escala, para el mercado externo, el predominio del monocultivo, una mayor capitalización que en las viejas haciendas tradicionales, su dependencia de los circuitos mercantiles y la utilización preferente de trabajadores forzados africanos. Importados de lugares tan distantes unos de otros, como Angola y Senegal, la costa oeste y el área contigua a las montañas intermedias de África, esos infelices pertenecían a diversas culturas y hablaban disímiles lenguas: mandingo, ibo, congo y otras.  La trata de esclavos fue tan brutal que sólo al atravesar el Atlántico, durante unas seis semanas, moría al menos uno de cada siete cautivos. Una vez en América, los africanos eran tratados como bestias y obligados a vivir en barracones sin distinción de lengua, origen o creencia. Muchos esclavos se sublevaban contra sus explotadores o huían de las plantaciones como cimarrones, perseguidos con saña por capataces y rancheadores

De todas las economías de plantación la más importante del siglo XVIII fue la de Saint Domingue, que tenía su vértice en la parte noroccidental de la isla La Española. Por aquí había comenzado en el siglo anterior la colonización francesa, que adquirió un ritmo vertiginoso gracias a la economía de plantación. Ya en 1754 la Parte Norte tenía unos 70 mil esclavos, y 325 molinos de azúcar, de los cuales 204 elaboraban el 80% del dulce refinado en toda la colonia, embarcado cada año en Cap François, en más de 500 barcos, con destino a Europa y Norteamérica.

Por su extraordinaria opulencia, la compacta villa de Cap François, capital de la Parte Norte, era conocida como el París de las Antillas, con sólidas viviendas, algunas de dos y tres pisos, iglesias, cuarteles y hospitales. Fue la primera en toda la isla con imprenta, periódico, teatro, librería, clubes y logias masónicas, así como la única sociedad científica. Su primacía era indiscutible cuando, el 20 de abril de 1788, 743 plantadores de esa rica región septentrional de Saint Domingue enviaron una misiva con sus demandas, en 16 folios, dirigida al monarca francés Luis XVI. Redactada por el marqués de Rouvray, la Carta al Rey, encontrada hace poco tiempo y publicada en Santo Domingo por el ex presidente Leonel Fernández (2016), refleja las agudas contradicciones existentes en el actual territorio haitiano en vísperas de la Revolución Francesa, que puso en crisis el régimen de plantación al desencadenar el mayor levantamiento de esclavos de toda la historia de la humanidad.

Madre América

MANIFIESTO 26 DE JULIO

Avatar

Publicado

en

Desde la llegada a Nuestra América de la cultura europea, entre Cuba y Yucatán se establece una profunda relación humana y cultural que es indisoluble. Desde ambas orillas del Canal de Yucatán, han ido y venido  productos naturales, música y poesía, circunstancia que ha afianzado una entrañable relación entre estas dos tierras. Puede  aseverarse que lo que sucede en Cuba afecta a Yucatán, y lo que sucede en Yucatán, afecta a Cuba, y esto no es una metáfora, sino una realidad de hermandad. Esto abraca incluso rubros tan trascendentes como la educación y la medicina, planos en los que, especialmente, se ha expresado esa profunda relación que nos hermana.

En las últimas semanas ha tenido lugar un fenómeno mediático, en relación a sectores de la población cubana que se han manifestado por una serie carencias, situación que ha se ha manipulado para hacer una campaña, encabezada por los EU y sus aliados, para desestabilizar a la Revolución Cubana.

Hoy, el hermano pueblo cubano, está viviendo momentos de necesidades profundas en forma por demás trágica, acentuadas por la pandemia que padece el mundo entero y la crisis económica que ésta conlleva para la sociedad en Cuba. Esta desafortunada circunstancia, quiere ser utilizada por enemigos que, embozados de mil formas, tratan de dañar al pueblo cubano, de desestabilizar su vida cotidiana y, a fin de cuentas, beneficiarse de ello. Y lo hacen agravando las ya difíciles circunstancias, para provocar un estallido social que, si fuera auténtico y de real entraña nacional, su resolución sería un asunto del pueblo cubano y ningún gobierno extranjero tendría el derecho de intervenir.

Hay que recordar que muchas de las limitaciones del pueblo cubano,  tienen su origen en el bloqueo que hace más de 60 años ha impuesto el gobierno de EU y que se recrudeció con la administración de Trump y que se ha mantenido con el actual gobierno estadounidense. La mayoría de los países de la ONU, incluyendo Mexico, se han opuesto reiteradamente a esta medida.

Los que suscribimos este documento, somos gente que venimos del ámbito de la cultura, de la academia, del arte y por encima de cualquier diferencia existente entre nosotros, somos solidarios con el pueblo de Cuba, por lo que levantamos la voz para hacer estos planteamientos:

1-. Demandamos al presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, que levante inmediatamente el inhumano y genocida bloqueo a Cuba, de más de sesenta años, que afecta gravemente la economía de ese país, y causa profundo daño al pueblo cubano. Que atienda el sentido de la votación masiva de la Organización de las Naciones Unidas, que ya se pronunció en forma totalmente mayoritaria, votando por el levantamiento del bloqueo.

2.- Nos pronunciamos por el derecho a la autodeterminación del pueblo cubano y el retiro de cualquier interés ajeno al mismo. Reconocemos que el pueblo cubano tiene el criterio y la capacidad de decisión, como lo ha demostrado desde el triunfo de la Revolución en 1959. Los cubanos tienen el derecho de elegir su camino por voluntad propia, no impulsada por intereses ajenos al país.

3.- Exigimos el libre acceso a Cuba de los productos, insumos y medicamentos que otras naciones puedan proveer a ese país sin intereses políticos y sin impedimentos de ninguna clase. Rechazamos la injerencia extranjera simulada en la figura de la llamada “ayuda humanitario,” usada como pretexto intervencionista por los Estados Unidos en numerosas ocasiones.

4.- Señalamos enfáticamente que pocos países latinoamericanos han manejado tan eficazmente la pandemia como lo ha hecho Cuba. Los números son un lenguaje frío, pero preciso: las tasas de infección y mortalidad por número de habitantes son notablemente más altas en los Estados Unidos que en Cuba (EE. UU Registró 182.62 muertes por cien mil habitantes, mientras que Cuba tiene 18.87 muertes por cien mil habitantes. Datos publicados por la OMS). En medio de todo esto, y pese al bloqueo, Cuba es uno de los pocos países que ha producido su propia vacuna, y no una, sino tres: Soberana 1, Soberana 2, y la muy eficaz Abdala. A contra parte, el bloqueo impide la llegada de los insumos indispensables para su aplicación masiva, para Cuba y para el mundo. Cuba, como nación, ha logrado para su pueblo avances innegables en materia de salud, educación, arte y deporte, logros que, en algunos casos, ni las naciones más poderosas del mundo han conseguido.

Por lo antes expuesto, nos solidarizamos con el pueblo cubano y exigimos los términos antes citados.

“SIEMPRE ES 26”

Mérida, Yucatán, México,  a 26 de julio de 2021.

Dr. Rubén Reyes Ramírez.

Profr. Ariel Avilés Marín.

Dr. Alfredo Barrera Rubio.

Arq. Jaime Magos Lópe

Ing. Jorge López Heredia.

Lic. Carlos E. González Gómez

Antr. José E. Avilés Marín.

Lic. Eduardo Sobrino Sierra.

Mtro. Fernando J. Muñoz Castillo.

Dr. Sergio Aguilar Alcalá.

Antr. Noemí del R. Avilés Marín.

Maestro Carlos Hevia Cervantes.

Lic. Jorge Fernández Souza.

Lic. Cristóbal León Campos.

P. C. Enrique Pérez Polanco.

Ing. Jorge I. Albertos Solís.

Maestra. Verónica García Rodríguez.

Mtro. Renán A. Guillermo González.

Continuar Leyendo

Madre América

Declaración de la Sociedad Cubano Mexicana de Relaciones Culturales

Avatar

Publicado

en

La Sociedad Cubano Mexicana de Relaciones Culturales, agradece al Presidente Manuel López Obrador, sus declaraciones sobre Cuba y su iniciativa de que nuestro país sea declarado Patrimonio de la Humanidad por su defensa de la soberanía y la independencia, y por su capacidad de vencer un Bloqueo de más de sesenta años. Cuba está a favor de un diálogo respetuoso con los Estados Unidos, sin renunciar a los principios que la han convertido en baluarte de la dignidad y la resistencia cultural.

  1. Miguel Barnet, Presidente.
  2. Rubiel García González, Vicepresidente primero.
  3. Magda Resik, Vicepresidenta.
  4. Miguel Hernández Montesino, Vicepresidente.
  5. Fernando González Llord.
  6. Luis Morlote Rivas.
  7. Abel Prieto Jiménez.
  8. Silvio Rodríguez Domínguez.
  9. Félix Julio Alfonso López.
  10. Eduardo Torres Cueva.
  11. Viengsay Valdés.
  12. Nancy Morejón.
  13. Lázaro Castillo.
  14. Margarita Ruiz Brandi.
  15. Lesbia Vent Dumois.
  16. Fidel Orta Ruiz.
  17. Yoel Cordoví Núñez.
  18. René González Barrio.
  19. Fabiola López Albisu.
  20. Sergio Guerra Vilaboy.
  21. José Villa Soberón.
  22. Marta Bonet de la Cruz.
  23. Corina Mestre Vilaboy.
  24. Pedro de la Hoz.
  25. Yusuam Palacios Ortega.
  26. Eduardo (Choco) Roca Salazar.
  27. Zaida del Río.
  28. Tubal Páez Hernández.
  29. Alberto Prieto Rozos.
  30. José Eulalio Loyola.
  31. Gladys Collazo Usallán.
  32. María Eugenia López.
  33. Ana Suárez Díaz.
  34. Javier Villaseñor Alonso.
  35. Digna Guerra Ramírez.
  36. Waldo Leyva Portal.
  37. Amaury Pérez Vidal.

Continuar Leyendo

Madre América

Mediatización, pueblo y los hechos recientes en Cuba

Raciel Guanche Ledesma

Publicado

en

La matriz noticiosa internacional sigue jactándose de  titulares a raíz de los acontecimientos recientes en nuestro  país. Eso es algo normal cuando se trata de esta Cuba  socialista e irreverente en un mundo de grandes monopolios  mediáticos y neoliberales. Ahora la prosa malintencionada y repetitiva de los grandes medios vino acompañada de ese sobresalto doblemente sensacionalista a causa de hechos casi  ignotos, como los ocurridos el pasado 11 de julio en la Isla.

Lo cierto es que su ruta discursiva los condujo al mismo círculo vicioso en el que llevan empantanados hace varias  décadas. Volvieron a rondar en sus páginas las supuestas rupturas totales entre pueblo-gobierno y la hipócrita “ineficacia” estatal para lidiar con los problemas económicos y sanitarios que nos aquejan. Eso sí, ninguna palabra para el bloqueo norteamericano, causante principal de los problemas que daña a esta nación.

Pero todo este oportunismo mediático no tiene nada de rareza. Más bien constituye un acto natural, porque cualquier hecho convenientemente noticiable para las portadas extranjeras que suscite nuestra Isla, será un triunfo periodístico, sobre  todo, en los diarios y medios digitales de derecha. Da igual  a base de qué sustenten esas noticias, al final contra Cuba  todo se vale, incluida la mentira.

El caos social que han pretendido elevar y magnificar a  grados de extremismo y a costa de la malintencionada desinformación, más allá de los disturbios del 11 de julio en distintas localidades, entra en el apartado que nuestro  Presidente, Miguel Díaz-Canel, catalogó como terrorismo mediático. Sin dudas, la campaña creada en redes sociales y encadenada  a su vez con los medios de prensa internacionales para darles  un respaldo de “veracidad” y legitimidad a los hechos del domingo 11, surtió un efecto deseado dentro y fuera de Cuba por quienes apuestan a la ruptura y el odio en la Isla.

Digamos entonces que ese escenario resultó uno de los  principales detonantes para esparcir la pólvora instigadora que al final encontró lamentablemente, en algunos jóvenes, contrarrevolucionarios y personas descontentas con la actual  situación socio-económica que atraviesa Cuba, a un aliado. Los que pretendieron mostrar al mundo una imagen de protestas “pacífica” vivieron por esos días contagiados de infodemia. Porque en realidad predominaron escenas de vandalismo y  violencia, exacerbadas por las redes sociales y su eco en la matriz noticiosa que invitaban con morbo al odio y al  desorden ciudadano, principalmente, desde el centro anticubano de la Florida.

Aunque es justo no reducir la totalidad de los hechos al  bandidaje, porque también algunas personas confundidas por el momento (los menos) salieron a expresarse de forma  legítima. Sin embargo, estaban siendo ellos sin sospecharlo, objeto de un complejo entramado golpista que fue fríamente  calculado en tierras norteamericanas. Otra vez el fantasma imperial de las “Revoluciones de Colores” y de los “Golpes blandos” parecía por un momento reavivar en el Caribe una historia conocida primero en países  balcánicos y del Medio Oriente y pretendida sin éxito en tiempos recientes en naciones como Nicaragua o Venezuela. Lo cierto es que en esta cruzada que quisieron mostrar como  una guerra pueblo-Estado, no hubo un ápice de improvisación o espontaneidad práctica y sí de cinismo bárbaro. Todo parte de un manual (Guerra No Convencional), ideado por quién si no, los propios Estados Unidos. Solo basta con ver la  secuencia de hechos hasta la fecha para darnos cuenta que lo ocurrido en Cuba no tiene nada de casual.

Una conjugación de fenómenos internos, empezando primero por los fuertes embates de la pandemia (en su peor momento hoy), una economía golpeada con crudeza por las sanciones norteamericanas que causan escases de todo tipo al pueblo cubano y las limitaciones coyunturales en la generación eléctrica de los últimos días, serían utilizados como arma  externa que incitaba a la “sublevación” o desorden social.

En realidad, la táctica encaminada contra Cuba desde laboratorios con centro de acción en Miami y denunciados por las autoridades antillanas, no fue nueva. Mas sí alcanzó un nivel mediático y tecnológicos pocas veces visto. A través de plataformas como Facebook o Twitter circularon etiquetas, frases cortas y videos falsos con un sentido muy claro: crear dudas en la población, tocar la sensibilidad del cubano por sus vicisitudes cotidianas para luego instigar al caos que justifique una supuesta ingobernabilidad en la Isla y claro, una “Intervención Humanitaria” como guinda del pastel.

Pensar entonces que no se esconde una intención maquiavélica contra la Isla detrás del entramado digital, es cuando menos un acto cegador de inoperancia ante lo evidente. El fin resulta preciso desde los lares anticubanos cuando piden para sus compatriotas, para sus familias y amigos: Una Intervención Militar estadounidense. ¡Vaya forma tan perversa de querer el bien!

Mientras tanto, dentro de esta Cuba auténtica, soberana, se impone otra realidad distinta a la mostrada incoherentemente en las redes digitales. Luego del 11 de julio la tranquilidad volvió a adueñarse de la vida social y el rechazo a cualquier muestra de violencia e injerencismo extranjero en nuestras problemáticas ha sido un acto generalizado.

Quizás por esto último el respaldo mayoritario al socialismo en Cuba ha quedado manifiesto a raíz de los hechos recientes. Como también la necesidad de tocar con urgencia problemas sociales como la marginalidad acrecentada por años de dificultades económicas, el burocratismo y la atención directa a los barrios para escuchar sus inconformidades con oídos firmes.

Hacia esos objetivos se mueve con prontitud el gobierno cubano, quien en medio de acosos y sanciones, se concentra en continuar el camino revolucionario de “cambiar todo lo que deba ser cambiado” en beneficio del pueblo Antillano todo.

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS