Conecta con nosotros

Historias de viajero

Tengo chuenio

José M. Tec Tun

Publicado

en

foto Cortesía del ISSSTE

En el marco de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de agosto de 2021, quiero contarles una anécdota observada durante un viaje en el transporte público de nuestra ciudad capital, Mérida.

Un día, después de salir del trabajo, abordé el transporte público de la ruta Chenkú-Lindavista, todo el trayecto parecía normal, viendo las calles, las avenidas, el tráfico y escuchando la plática de la gente. Eso era posible antes de que los pasajeros hicieran el trayecto sin estar consultando sus teléfonos celulares. De pronto, un niño de aproximadamente 2 años, con su vestimenta humilde y un raspón en la nariz, tal vez resultado de sus primeros pasos, empezó a buscar entre la blusa de su mamá.  La joven señora, un poco apenada, trataba de distraer al niño y le hablaba en voz baja, pero se podía intuir lo que le decía; que en el transporte no le podía dar su chuchu’, es decir, el pecho. Era tanta la insistencia del niño que al fin la mamá alzó un poco la voz y le dijo: –ya te dije que es sólo para dormir, cálmate.

El niño, con su carita inocente, observó a los viajeros y con una expresión infantil le respondió diciendo: –Tengo chuenio.

La joven madre se empezó a reír y no habiendo más razones para no atender aquella necesidad natural, le dio el pecho y en menos de cinco minutos el niño ya estaba dormido.

Lo acontecido es una estampa muy propia de la gente del pueblo, amamantar a los hijos en público es algo normal y una muestra de amor maternal. Muchas cosas suceden en esta vida, pero no todas se llegan a saber. JMT. 5 de agosto de 2021.

BOLETÍN FRACTO

RECOMENDAMOS