Arte y ciencia
Gira en KAsas: un nuevo modelo de la música independiente
Publicado
hace 6 añosen
¿Aún existen los músicos independientes? Y si es así ¿qué es determina esa “independencia”? En el transcurso de los últimos años, estas preguntas me han acercado a la escena de la música local de la ciudad de Mérida, para encontrarme con la complejidad del concepto, porque los límites de lo que puede o no ser considerado como “música independiente” no quedan suficientemente claros. Por una parte, tal y como Julián Woodside propuso en su texto “tener un blog no me hace ser independiente”, hablar de música independiente puede referirse a una cultura, al desarrollo de estrategias de autogestión y a una estética comercial. Por la otra, es el músico quien decide si se identifica o no con esa idea. Es decir que el grado de “independencia” se establece de acuerdo con el nivel control y poder de decisión que posee sobre la creación, producción, promoción y comercialización de su proyecto musical.
Podemos encontrarnos con muchos esquemas de “independencia musical”. Está desde formar parte de un sello independiente, contratar los servicios de agencias de representación, o de plano ahorrarse a cuantos intermediarios de la música sea posible al estar enteramente a cargo. En mi contacto con músicos locales, he encontrado que son muy pocos los que se conciben así mismos como “músicos independientes”, quizá porque queda implícito en su práctica y forma de vida como músico local, o porque el concepto les resulta un anacronismo. De cualquier forma, he encontrado en el modelo de trabajo de Josué Guijosa, líder de Kill Aniston, que lo “independiente” es más que una estrategia de autogestión o una estética, es una forma de reivindicación del ethos DIY punk. Es un posicionamiento político que se planta de frente, y le da la cara, sin miedo alguno, a las desigualdades impuestas por la economía política de la música en el contexto de plataformas digitales.
Gira en KAsas nace del hartazgo de Josué, quien después de haber editado 9 discos producto de su trabajo con Sad Breakfast (3 discos) y con Kill Aniston (6 discos) comenzó a cuestionarse el sentido de su carrera, momento al que todo músico se enfrenta: “¿qué puedo hacer para no estar pidiendo favores? ¿Qué puedo hacer para no trabajar con gente que no respeta? ¿Qué puedo hacer para darle promoción que se merece mi nuevo disco? ¿Cómo puedo hacer crecer a mis fans ayudándome de los mismos fans? Y la más importante ¿cómo puedo vivir decentemente de la música?”. La respuesta fue, literalmente, tocar en la sala de las casas de los fans. De acuerdo con la nota que el propio Josué escribió en el fanpage del proyecto, la primera gira fue en 2012 con apenas 18 fechas repartidas entre la CDMX y el Estado de México, ahí descubrió, que, pese a los errores, el formato tenía toda la capacidad para permitirle vivir dignamente de la música. La Gira en KAsas, tal y como la conocemos ahora arrancó en 2014 con 30 fechas a lo largo de la república mexicana, hasta convertirse en lo que es hoy en día, un nuevo modelo de música independiente.
Conocí a Kill Aniston gracias a un amigo. Una mañana me dijo- tienes que escuchar esto-. La verdad es que el video de la canción “Afortunados” y otras del disco “Viva la KA” que me mostró no me engancharon a la primera, debo confesar que, hasta cierto punto, se me hicieron condescendientemente cursis. De cualquier forma, ese mismo amigo me contó de la Gira en KAsas, que aprovechara ir. Toda la información estaba en el fanpage: la ubicación secreta que sería develada el día del concierto, el número de cuenta personal de Josué para depositar los 150 pesos de la entrada, la posibilidad de llevar tu consumo. Toda la dinámica me generó una enorme curiosidad. Hice mi depósito, guardé la copia de la transferencia y la imprimí. La noche de la presentación, fue justo como se promocionó, se compartió ese día la dirección de la ubicación secreta, daba la impresión de llegar la fiesta de un amigo con música en vivo. Literal, el concierto sucedió en la sala de la casa (una pequeña), con Josué vendiendo personalmente su merch y platicando con todo aquel quisiera acercarse. La música misma cobró otro sentido cuando la re-escuche en el formato acústico, donde se acompaño, es esa ocasión de una batería. Esa noche de febrero de 2015 mi cabeza explotó, mi percepción sobre su música dio un vuelco de 360 grados.
Nunca, una presentación de la Gira en KAsas es siempre la misma, ese es el atractivo. El proyecto se ha fortalecido gracias a las redes de colaboración que el propio Josué genera con otros músicos de la escena nacional. Así, ha compartido escenario y carretera con Kar Accidentes, Javier Blake, Thermo, Seltzer, La Gusana Ciega, entre otros. El modelo ha logrado consolidarse de tal forma, que la gira ocurre durante todo el año en distintos formatos, ya sea acústico o en full band. Apenas hace dos años expandió sus fronteras con 43 Gira en Kasas en España, donde el formato varía un poco, pero sigue consistiendo en conciertos en casas, con un proyecto musical distinto por cada fecha, siempre en formato acústico. Con la primera gira de 2012 hasta el día de hoy, Josué ha logrado pulir el modelo hasta convertirlo en una máquina que va creciendo año con año. Eso sí, su “independencia” constantemente es negociada con las alianzas que el decide hacer con otros músicos, patrocinadores y una comunidad de fans que crece año con año y que lo van llevando a cambiar las casas por foros de 150 personas por fecha. Irónicamente, este trabajo le ha permitido entrar a algunos espacios que le fueron negados al inicio de su carrera musical: festivales nacionales (Vive Latino, Catrina, Marvin) e importantes foros de música de la CDMX.
Desde 2015 trato de no perderme ninguna presentación de la gira, aquí en Mérida. Cada fecha es distinta, en ocasiones el sold out ocurre a las dos semanas de la liberación de los boletos y otras veces, la afluencia suele disminuir permitiendo la seguridad de llegar el mero día y alcanzar espacio. Es verdad, toda su discografía está disponible en Spotify, pero la fuerza del proyecto radica en que está pensado para ser escuchado en vivo. Ese primer concierto al que pude asistir me permitió experimentar esa conexión entre músico-público que difícilmente se puede conseguir. Un show de Kill Aniston es una catarsis colectiva que termina por convertir a todos los asistentes en un mismo cuerpo sónico, donde la intimidad proporcionada por el ambiente cotidiano de una casa, que bien pudiera ser la tuya, permite compartir la misma experiencia sin necesidad de sentirse avergonzado: la de las partidas, las ausencias, de parejas sentimentales, de amigos y de familiares.
Durante el día Josué maneja por carretera para llegar a cada una de las fechas, a las casas o espacios, montar el mismo escenario y dejar listo el PA, para que esa noche se suba al escenario desmontable, tome el micrófono, la guitarra y se desgarré durante superformance reencarnando una y otra vez las historias que motivaron la creación de esas canciones. Es verdad que hay una colección de historias de chicas que ya no están mas con él, pero esto le ha permitido conectar y compartir colectivamente con su público, masculino casi en su totalidad, de presentarse como una herida abierta, una que no nos resulta ajena, sino nos alcanza como espejo de los sensible.
Mientras el músico local concentra todos sus esfuerzos en subir la música a plataformas de streaming, crear contenido a sus cuentas de Facebook e Instagram y tener cuanto video musical y lyric video pueda en YouTube. Josué le ha apostado a algo que queda minimizado la mayor parte del tiempo: la presentación en vivo. Gira en KAsas nos ha mostrado que lo más importante es la experiencia del público, la de conectar a través del show, de ir hasta donde estén los fans, conocerlos, convivir con ellos sin tener que estar en un venue o escenario con todas las comodidades soñadas. Kill Aniston, a lo largo de estos siete años con la Gira en KAsas nos ha mostrado que “se puede ser independiente, se puede ser real”.
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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
