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Arte y ciencia

Gira en KAsas: un nuevo modelo de la música independiente

María de Lourdes Pérez

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¿Aún existen los músicos independientes? Y si es así ¿qué es determina esa “independencia”? En el transcurso de los últimos años, estas preguntas me han acercado a la escena de la música local de la ciudad de Mérida, para encontrarme con la complejidad del concepto, porque los límites de lo que puede o no ser considerado como “música independiente” no quedan suficientemente claros. Por una parte, tal y como Julián Woodside propuso en su texto “tener un blog no me hace ser independiente”, hablar de música independiente puede referirse a una cultura, al desarrollo de estrategias de autogestión y a una estética comercial. Por la otra, es el músico quien decide si se identifica o no con esa idea. Es decir que el grado de “independencia” se establece de acuerdo con el nivel control y poder de decisión que posee sobre la creación, producción, promoción y comercialización de su proyecto musical.

Podemos encontrarnos con muchos esquemas de “independencia musical”. Está desde formar parte de un sello independiente, contratar los servicios de agencias de representación, o de plano ahorrarse a cuantos intermediarios de la música sea posible al estar enteramente a cargo. En mi contacto con músicos locales, he encontrado que son muy pocos los que se conciben así mismos como “músicos independientes”, quizá porque queda implícito en su práctica y forma de vida como músico local, o porque el concepto les resulta un anacronismo. De cualquier forma, he encontrado en el modelo de trabajo de Josué Guijosa, líder de Kill Aniston, que lo “independiente” es más que una estrategia de autogestión o una estética, es una forma de reivindicación del ethos  DIY punk. Es un posicionamiento político que se planta de frente, y le da la cara, sin miedo alguno, a las desigualdades impuestas por la economía política de la música en el contexto de plataformas digitales. 

Gira en KAsas nace del hartazgo de Josué, quien después de haber editado 9 discos producto de su trabajo con Sad Breakfast (3 discos) y con Kill Aniston (6 discos) comenzó a cuestionarse el sentido de su carrera, momento al que todo músico se enfrenta: “¿qué puedo hacer para no estar pidiendo favores? ¿Qué puedo hacer para no trabajar con gente que no respeta? ¿Qué puedo hacer para darle promoción que se merece mi nuevo disco? ¿Cómo puedo hacer crecer a mis fans ayudándome de los mismos fans? Y la más importante ¿cómo puedo vivir decentemente de la música?”. La respuesta fue, literalmente, tocar en la sala de las casas de los fans. De acuerdo con la nota que el propio Josué escribió en el fanpage del proyecto, la primera gira fue en 2012 con apenas 18 fechas repartidas entre la CDMX y el Estado de México, ahí descubrió, que, pese a los errores, el formato tenía toda la capacidad para permitirle vivir dignamente de la música. La Gira en KAsas, tal y como la conocemos ahora arrancó en 2014 con 30 fechas a lo largo de la república mexicana, hasta convertirse en lo que es hoy en día, un nuevo modelo de música independiente.

Conocí a Kill Aniston gracias a un amigo. Una mañana me dijo- tienes que escuchar esto-. La verdad es que el video de la canción “Afortunados” y otras del disco “Viva la KA” que me mostró no me engancharon a la primera, debo confesar que, hasta cierto punto, se me hicieron condescendientemente cursis. De cualquier forma, ese mismo amigo me contó de la Gira en KAsas, que aprovechara ir. Toda la información estaba en el fanpage: la ubicación secreta que sería develada el día del concierto, el número de cuenta personal de Josué para depositar los 150 pesos de la entrada, la posibilidad de llevar tu consumo. Toda la dinámica me generó una enorme curiosidad. Hice mi depósito, guardé la copia de la transferencia y la imprimí. La noche de la presentación, fue justo como se promocionó, se compartió ese día la dirección de la ubicación secreta, daba la impresión de llegar la fiesta de un amigo con música en vivo. Literal, el concierto sucedió en la sala de la casa (una pequeña), con Josué vendiendo personalmente su merch y platicando con todo aquel quisiera acercarse. La música misma cobró otro sentido cuando la re-escuche en el formato acústico, donde se acompaño, es esa ocasión de una batería. Esa noche de febrero de 2015 mi cabeza explotó, mi percepción sobre su música dio un vuelco de 360 grados.

Nunca, una presentación de la Gira en KAsas es siempre la misma, ese es el atractivo. El proyecto se ha fortalecido gracias a las redes de colaboración que el propio Josué genera con otros músicos de la escena nacional. Así, ha compartido escenario y carretera con Kar Accidentes, Javier Blake, Thermo, Seltzer, La Gusana Ciega, entre otros. El modelo ha logrado consolidarse de tal forma, que la gira ocurre durante todo el año en distintos formatos, ya sea acústico o en full band. Apenas hace dos años expandió sus fronteras con 43 Gira en Kasas en España, donde el formato varía un poco, pero sigue consistiendo en conciertos en casas, con un proyecto musical distinto por cada fecha, siempre en formato acústico. Con la primera gira de 2012 hasta el día de hoy, Josué ha logrado pulir el modelo hasta convertirlo en una máquina que va creciendo año con año. Eso sí, su “independencia” constantemente es negociada con las alianzas que el decide hacer con otros músicos, patrocinadores y una comunidad de fans que crece año con año y que lo van llevando a cambiar las casas por foros de 150 personas por fecha. Irónicamente, este trabajo le ha permitido entrar a algunos espacios que le fueron negados al inicio de su carrera musical: festivales nacionales (Vive Latino, Catrina, Marvin) e importantes foros de música de la CDMX.

Desde 2015 trato de no perderme ninguna presentación de la gira, aquí en Mérida. Cada fecha es distinta, en ocasiones el sold out ocurre a las dos semanas de la liberación de los boletos y otras veces, la afluencia suele disminuir permitiendo la seguridad de llegar el mero día y alcanzar espacio. Es verdad, toda su discografía está disponible en Spotify, pero la fuerza del proyecto radica en que está pensado para ser escuchado en vivo. Ese primer concierto al que pude asistir me permitió experimentar esa conexión entre músico-público que difícilmente se puede conseguir. Un show de Kill Aniston es una catarsis colectiva que termina por convertir a todos los asistentes en un mismo cuerpo sónico, donde la intimidad proporcionada por el ambiente cotidiano de una casa, que bien pudiera ser la tuya, permite compartir la misma experiencia sin necesidad de sentirse avergonzado: la de las partidas, las ausencias, de parejas sentimentales, de amigos y de familiares.

Durante el día Josué maneja por carretera para llegar a cada una de las fechas, a las casas o espacios, montar el mismo escenario y dejar listo el PA, para que esa noche se suba al escenario desmontable, tome el micrófono, la guitarra y se desgarré durante superformance reencarnando una y otra vez las historias que motivaron la creación de esas canciones. Es verdad que hay una colección de historias de chicas que ya no están mas con él, pero esto le ha permitido conectar y compartir colectivamente con su público, masculino casi en su totalidad, de presentarse como una herida abierta, una que no nos resulta ajena, sino nos alcanza como espejo de los sensible.

Mientras el músico local concentra todos sus esfuerzos en subir la música a plataformas de streaming, crear contenido a sus cuentas de Facebook e Instagram y tener cuanto video musical y lyric video pueda en YouTube. Josué le ha apostado a algo que queda minimizado la mayor parte del tiempo: la presentación en vivo. Gira en KAsas nos ha mostrado que lo más importante es la experiencia del público, la de conectar a través del show, de ir hasta donde estén los fans, conocerlos, convivir con ellos sin tener que estar en un venue o escenario con todas las comodidades soñadas. Kill Aniston, a lo largo de estos siete años con la Gira en KAsas nos ha mostrado que “se puede ser independiente, se puede ser real”.

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Arte y ciencia

Beloved de Toni Morrison

Aracelly Guerrero Maldonado

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Hablar de Beloved en términos lineales o tradicionales no es fácil, ya que la novela no está escrita en una forma tradicional o lineal, no es por ello incomprensible, pero sí hace difícil de encuadrarlo en una categoría, podríamos decir que hay realismo mágico, aunque no es enteramente el género, hay un fantasma y hay una historia de muchas tragedias, pero por su puesto eso no es todo lo que hay en el libro.  A Morrison no la conocía de nada, supe que fue ganadora del premio nobel de literatura en 1993, cuando mi hermano me lo dijo al prestarme el libro, de no haber sido por él y su obsesión con leer a los ganadores del nobel, tal vez no la habría conocido o tardara varios años en hacerlo.

Ya después hice una breve investigación, Toni Morrison, además de mujer, es afroamericana, y en el libro el color de la piel y el racismo son temas centrales, se narra la historia de varias mujeres afroamericanas en un período muy particular, que fue la transición de la esclavitud a la emancipación poco después de la guerra civil de EUA, un período turbulento, como todos los períodos de transición, pero especialmente para aquellos que fueron esclavos y de repente ya no lo eran.

Aunque la esclavitud de nuestro vecino del norte vive en nuestro imaginario colectivo, a través de múltiples referencias: cine, series, libros, música, etc.; y es traído a cuento casi tanto como la segunda guerra en los referentes norteamericanos, para nosotros como mexicanos en general, representa siempre un contexto lejano, una realidad que puede ser vista, explorada pero no vivida o recordada.

Mi primer referente consciente de la esclavitud norteamericana vino de leer a Harriet Becker Stowne, su famoso y panfletista libro La cabaña del tío Tom, que narra en un tono muy emocional y un tanto romántico,  las consecuencias de la esclavitud y por su puesto la célebre novela y película, Lo que el viento se llevó, múltiples películas, series y referencias después, llegué a hacerme clara la idea de la esclavitud, o bueno, eso creía.  Después de leer Beloved estoy segura de que tengo otra perspectiva, no es que estuviera equivocada antes, o que el resto de los autores lo estuvieran, pero eran miradas distintas, miradas que vienen de otros contextos.  La sensibilidad de Morrison para enajenarnos en la historia, para aceptar lo que nos dice sin reparos y al mismo tiempo hacernos temblar de ternura, de alivio, o de melancolía, no sólo dan fe de la maestría de su pluma, también de un trabajo de introspección, de verdadero autoconocimiento y de entendimiento de la propia historia. Gracias a ella, esta etnia, esta cultura, me pueden parecer cercanas, puedo desde la comodidad de mi asiento, sentir empatía, sentir el horror, la desesperación y el odio que en momento lleva a decir a uno de los personajes:  En el mundo no hay mala suerte, si no blancos.

Para finalizar, les diré que no la considero una lectura fácil, sobre todo para los más rigurosos, o que están acostumbrados a las historias lineales o tradicionales, también puede ser por momentos muy agobiante o confuso, pero su calidad es indiscutible.  Si deciden dejarse llevar de la mano de Morrison, no se arrepentirán, garantizado.

“Que se marchara antes de que Sethe le hiciera comprender que peor aún –mucho peor- era lo que había matado a Baby Suggs, lo que Ella sabía, lo que Stamp había visto y lo que había hecho temblar a Paul D:  cualquier blanco podía apropiarse de toda tu persona si se le ocurría.  No sólo hacerte trabajar, matarte o mutilarte, sino ensuciarte.  Ensuciarte tanto como para que ni tú mismo pudieras volver a gustarte.  Ensuciarte tanto como para que olvidaras quién eras y nunca pudieras recordarlo”.

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Cartas a Paloma

Un lugar limpio y bien iluminado

Luis Edoardo Torres

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Querida Paloma:

Mi amor a los libros siempre me remite a ti; a los primeros días de nuestra amistad y la firmeza de tus enseñanzas. Recuerdo que una de las primeras cosas que me dijiste fue: “Si quieres escribir tienes que leer”. Así fue como empezamos un intercambio de primeros textos, los míos, y obras esenciales, las de tu biblioteca. Así fue como atravesé la «noche oscura» de San Juan montado en «el barco ebrio» de Rimbaud (y de alguna manera llegué hasta aquí).

No sé cuántos años y lecturas han pasado desde entonces. Podríamos hacer la cuenta, pero para qué perder el tiempo si puedo contarte historias. Por ejemplo, que ahora estoy obsesionado con las librerías de usado. Me he enamorado del caos y las sorpresas que ofrecen las pilas de libros o estantes improvisados en estos sitios y a donde quiera que vaya las visito.

Neapoli, el barrio donde vivo, es hogar de editoriales con gran tradición y de algunas de las librerías más antiguas en Atenas; pero mi atención la tiene una modesta tienda de libros usados en la calle Asklipiú. Ubicado entre un centro de Cienciología y un bar de smoothies, el bazar hace resistencia a las sectas y los extranjerismos heredados por el capitalismo. Además, como abre hasta entrada la noche, es común ver trabajadores cansados que, en su camino a casa, se detienen a buscar nuevas lecturas por un par de euros. Quizá en una de esas jornadas, algún oficinista gris descubra a Kafka y evite su propia «metamorfosis» o encuentre el camino a algún pueblo como Macondo o Cómala.

Es por esa idea de que los libros pueden cambiar nuestras vidas que me uní como voluntario en una librería comunitaria en Kypseli, uno de los barrios más diversos en la ciudad. En uno de esos tantos edificios comerciales abandonados se resguarda una colección de libros que espera ser organizada, leída y apropiada por los miembros de la comunidad. Por ahora luce un poco como esos bazares de usado donde el orden es cuestionable, pero creo que ahí es donde radica su encanto.

El área infantil ya hace su magia y se ilumina con las risas de los niños y el estruendo de sus juegos. Las gastadas alfombras y sofás rescatados del olvido crean ya acogedores rincones donde los visitantes leen callados, serenos y aislados del mundo. Cada uno tiene ya su sitio y sus lecturas. Alí, por ejemplo, se sienta siempre en el sillón rojo bajo la ventana que da al jardín. En ese viejo mueble estilo Luis XV ha leído todas las traducciones disponibles al farsi de Nikos Kazantzakis. Siempre bajo el amparo de la luz y el silencio. Pensé que jamás me atrevería a molestarlo, pero el otro día, mientras trataba de organizar las novelas policiacas, decidí hablarle. La plática nos llevó a uno de los sitios comunes: nuestras nacionalidades. Cuando le dije que era mexicano su cara se iluminó de alegría y me dijo:

“No lo puedo creer. Mi escritor favorito es mexicano. Se llama…”

No entendí de todo el nombre, pero lo más cercano era Hemingway. De cualquier manera no había conexión con México, pero en mi cabeza deduje que como Hemingway escribió sobre España, Alí lo había asociado con México por alguna extraña razón. En fin, su entusiasmo me impidió hacer cualquier aclaración y mejor intenté confirmar el nombre del autor del que hablaba con tanto entusiasmo. “Cuál es tu libro favorito de él?”, le pregunté intentando obtener más información. “Me gustan todos sus libros, pero hay una historia en particular. Espera, debo traducir el nombre porque sólo lo sé en farsi”, tras usar el traductor de su móvil me lo dijo en inglés, “Un lugar brillante y limpio”. No reconocí el título, pero le prometí que iba a buscar la historia para leerla.  Cuando llegué a casa hice una búsqueda. Resultó que el título en realidad era, Un lugar limpio y bien iluminado, y era un cuento de Hemingway. Una texto breve (quizá triste) y poderoso.  Una historia que habla de lo que se vuelve esencial cuando no se tiene: «luz y una cierta limpieza y orden».

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Arte y ciencia

Estudiante de la UNAM diseña impresora 3D para regenerar huesos

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La impresora trabaja con ácido poliático, un polímero económico, obtenido de plantas de cebada, trigo y maíz, incluso de la leche.

Aarón Misael Ortiz de la O, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aplicó su ingenio para diseñar una impresora 3D, la cual reproduce estructuras porosas muy pequeñas con alta resolución, similares a los huesos, con materiales biodegradables.

Mediante un Boletín de la Dirección de Comunicación Social, la UNAM informó que con este prototipo denominado Biomaker, el alumno de Posgrado en Diseño Industrial obtuvo un pase para representar a la UNAM en el Global Grad Show 2019, en la Dubai Design Week, encuentro donde estudiantes, académicos, empresarios e inversionistas del mundo exhiben, dan a conocer, analizan y evalúan sus proyectos de diseño.

Destaca que una de sus ventajas es el bajo costo en comparación con aparatos similares que se ofrecen en el mercado, además de contar con una campana de esterilización de materiales dentro de ella. No obstante, uno de los objetivos es disminuir aún más los costos para que pueda ser adquirida por laboratorios de ingeniería de tejidos y tener mayores avances científicos.

Respecto al proceso, Ortiz de la O explicó que en el Laboratorio de Manufactura Digital realizan archivos digitales para obtener una tomografía de los huesos, que convierten en un modelo 3D. Posteriormente imprimen un andamio (estructuras biológicas diseñadas para ser implantadas y reemplazar o restaurar tejidos), con cierta geometría y porosidad, dependiendo de la zona del hueso que se quiera recuperar. “El archivo digital se envía a la impresora, que construye capa por capa cada poro de la pieza”.

Una vez terminado el andamio, se manda a ingeniería de tejidos, donde aplican cultivo celular para que se reproduzcan células. Los primeros resultados se pueden observar en tres o siete días, pero para obtener el tejido como tal, deben pasar tres meses, aproximadamente, precisó.

Uno de los grandes beneficios del Biomaker es que trabaja con ácido poliático, un polímero económico, obtenido de plantas de cebada, trigo y maíz, incluso de la leche. “Tiene grandes posibilidades en el organismo y puede usarse no sólo para andamios de regeneración celular, sino en guías quirúrgicas, sin riesgo para los pacientes”, destacó el joven.

Finalmente, Ortiz de la O aclaró: “Mi plan es mejorar la impresora, porque todavía es un prototipo y debemos continuar hasta que esté lista”.

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