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Arte y ciencia

Imagen de la familia tradicional como propaganda política

César Benítez

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Esta semana un anuncio del partido político PES originó mucha controversia e indignación las cuales quedaron manifiestas a través de las redes sociales. Y es que dicha agrupación política tuvo la doblemente desafortunada idea de presentar su spot publicitario haciendo una atrevida apología a  la conservación de la familia “tradicional”, desconociendo abiertamente a las familias homoparentales y a todas aquellas otras diversas que constituyen el espectro de las familias en la realidad contemporánea.

Señalábamos que fue doblemente desafortunado dicho spot, porque además, tuvo el sin sentido de haberse lanzado el 26 de abril, precisamente el “Día de la visibilidad lésbica”. No podemos asegurar si esto se hizo con algún afán provocativo o por una incómoda “coincidencia,” pero el hecho es que desagradó a una franja importante de la ciudadanía.

Ahora bien, el caso de usar la imagen de la “familia tradicional”, aquella que se forma por el padre, la madre  y los hijos, sigue siendo un recurso muy recurrente para exaltar valores y orgullo social. Hoy día es un elemento al cual hacen referencia gran cantidad o quizás todos los políticos durante sus campañas. Apenas hace unas semanas, el ex deportista olímpico y hoy candidato por el IV Distrito, Rommel Pacheco, anuncio su boda con la que es su actual compañera sentimental. Lo anterior no es casual, ya que esto probablemente busca ayuda a fortalecer su imagen pues le da un matiz más “formal” al convertirse en un hombre casado y con responsabilidades de pareja, a diferencia de la de un joven deportista soltero y quizás poco comprometido con las responsabilidades. Por otro lado, la decisión de contraer nupcias tal vez respondió también a intereses del partido por el cual milita actualmente, el PAN, ampliamente conocido por sus valores morales y su conservadurismo.

En redes sociales es ya habitual ver a los candidatos a diversos puestos políticos, subir fotos de su esposa e hijos, ya sean en actividades cotidianas o representando escenas dignas de un “bodegón” de la edad media al más puro estilo de Petrus Christus. Algunos candidatos incluso nos han hecho participes de situaciones más íntimas, como sus aniversarios de bodas, cumpleaños de sus hijos, etc. Si bien todo lo anterior tiene un tinte emotivo y hasta romántico, la realidad es que puede llegar a ser considerado discriminativo y hasta elitista, pues estando dentro de una realidad social compleja,  no todas las familias tienen el “privilegio” de estar constituidas por padre, madre e hijos. Los políticos están invisibilizando a todas aquellas otras familias que carecen de alguno de los dos padres (los solteros, viudos o divorciados), las familias cuyos niños fueron criados por otros familiares como los abuelos, tíos e incluso entre hermanos, y desde luego se excluye y discrimina categóricamente a todas aquellas familias homoparentales que poco a poco, y con base a luchas sociales, buscan abrirse camino en un entorno difícil y en una sociedad altamente tradicionalista, conservadora y homofóbica.

Es altamente cuestionable el hecho de que se siga usando la figura de la familia “tradicional” como un elemento o valor determinante dentro de esta sociedad, llámese meridana, yucateca o mexicana en general, ya que al final de cuentas la estructura de la familia no es vertical, como insisten en hacernos creer, sino que lo es horizontal por lo que deberíamos dejar detrás el falso discurso de que tener o concretar una familia es sinónimo de realización plena o peor aún, que tener una familia “tradicional” es sinónimo de valor positivo, dando a entender, entre líneas, que si la familia que tienes o en la que te encuentras no se ajusta a los estándares que “se venden” a través de imágenes políticas y/o institucionales tu valor como persona o ser humano puede llegar a ser cuestionable. Se excluyen sistemáticamente a todas aquellas que no estén dentro de dichos parámetros y eso implica también a las personas solteras, las que viven en unión libre o que, estando casados, han decidido no tener hijos ni procrear o las familias compuestas.

Parece increíble que ya en los tiempos en los que nos encontramos aún se invisibilicen, o no se les de el lugar que deben ocupar, todas aquellas otras familias que existen en la realidad. Existen varios tipos de ellas, y todas son completamente validas, aceptadas y totalmente respetables, sólo por mencionar algunos ejemplos tenemos: la familia nuclear(que es la más afín a lo que muchos llaman “tradicional” pues se compone de padre, madre e hijos), la familia compuesta, aquella constituida por dos padres, cada uno con sus respectivos hijos que se han integrado en una nueva entidad, la familia monoparental, constituida por un solo padre o tutor, la familia extendida, en la cual conviven padres e hijos, más algunos otros integrantes como abuelos o tíos dentro del mismo entorno, la familia homoparental conformada por dos padres o dos madres, familias trans, que se integran por uno o dos padres transgénero, las familias unipersonales, que son aquellas en la cual un solo individuo constituye la estructura y lo cual deconstruye la idea de que familia tiene que estar conformada, necesariamente, por varios individuos.

Como podemos observar, la figura de la familia tiene muchas formas de expresión y sin embargo se sigue valorando o dando mayor presencia y relevancia a la “tradicional” llegándonos a cuestionar si en algún momento alguna institución o político llegará a presentarse sin necesidad de utilizar este recurso o quizá presentarse con otro modelo de familia diferente a la que siempre se ha venido presentando a lo largo de los años.

Si bien la religión ha jugado un papel determinante en cuanto a la concepción del concepto de “familia” bien vendría secularizar de igual manera dicho concepto ya que, repitiendo lo dicho con anterioridad, la sociedad ha avanzado en múltiples niveles por lo tanto la familia ya no debería concebirse únicamente dentro de los parámetros o acotaciones de la iglesia y la religión católica, pues “familia” es un concepto vivo, dinámico que evoluciona y se adapta de acuerdo a las necesidades y circunstancia de la sociedad y la época.

Finalmente ¿Por qué se sigue considerando que aquel político que lucra con la imagen de su familia es “mejor” o de “más confianza” que aquel otro que no? ¿Por qué la figura de la familia se considera como un factor determinante al momento de emitir el voto, o por qué se cree que lo es? ¿En qué momento el concepto “familia” pasará de tener una connotación moral, a tener una más de tipo ética? Mucha gente en Mérida sigue sintiéndose orgullosa de la falacia de que somos una ciudad “de primer mundo” sólo porque los gobernantes dicen que lo somos, cuando en la praxis y en la vida cotidiana es todo lo contrario, ya que hoy en día han sido DOS VECES las que se ha negado el derecho al Matrimonio Igualitario en esta ciudad, truncando con esto la posibilidad de homologar a todos los ciudadanos a un mismo nivel en materia de Derechos Humanos y garantías constitucionales. Mérida se siente orgullosa de que entre sus elementos de identidad más distinguidos se encuentra “la familia”, pero únicamente aquella familia heteroparental, la de un padre y  una madre clasemedieros, blancos, católicos, con fuertes “valores” y principios y al mismo tiempo desconoce categóricamente a todas aquellas otras familias diversas que, hasta ahora, están en la órbita del reconocimiento y de la visibilidad.

Última página

El enorme reto de un espacio cultural

Ariel Avilés Marín

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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de  Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.

Carlos Bojórquez Urzaiz 

Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.

En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.

Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.

La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.

Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.

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Arte y ciencia

El periodismo necesario

Joed Amílcar Peña Alcocer

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La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.

Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.

Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.

Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.

No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.

Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.

La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.

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Notas al margen

Perspectiva y constancia de lo escrito

Manuel Tejada Loría

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Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.

Fidel Castro

La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.

Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.

Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.

De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.

Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.

Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad.  Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.

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BOLETÍN FRACTO

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