Arte y ciencia
La escuela a distancia acentuó la brecha social
Publicado
hace 5 añosen
Bajo la sombra de una pandemia por Covid-19 que obligó a entrar a una nueva realidad educativa, las clases para millones de niños en nuestro país han sido a distancia, por televisión o en línea, y han provocado emociones encontradas. En el caso de Yucatán hace un año se incorporaron a las activadas escolares a distancia 429 mil estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. Para lograrlo se contó 35 mil docentes, correspondientes a 3 mil escuelas de la entidad.
Uno de los problemas que enfrentaron los estudiantes ha sido la poca conectividad que poseen, especialmente los que no cuentan con los recursos para hacerlo, incluyendo a los niños que viven las comunidades mayas. A ello se suma la insuficiente capacitación de los docentes, sobre todo los de mayor edad, en el manejo de las tecnologías de la información. En este contexto, es importante considerar que los sistemas educativos en todos sus niveles todavía hoy no están preparados para la educación a distancia, pues las escuelas formadoras de docentes únicamente se han abocado a formar maestros para dar clases en forma presencial.
Si bien la educación es un factor que influye en el avance y progreso de una sociedad en conjunto, también es proveedor de conocimientos, enriquece la cultura, los valores como la responsabilidad, la paz y la justicia. Hoy a través de las cases en línea o por televisión, no se está cumpliendo de manera satisfactoria los objetivos de formar individuos para un mejor futuro, ya que no todos los alumnos tienen la posibilidad de acceder a los servicios educativos que ofrece las autoridades del ramo. En este sentido, los padres de familia y expertos en educación han señalado que ante el regreso a clases, el cual ha sido a través de contenidos transmitidos por televisión, en el caso de las escuelas públicas, será con opacidad, carencia de presupuesto para materiales educativos y herramientas tecnológicas que han generado un ambiente de incertidumbre en el ciclo escolar. En el mismo sentido, los profesores no cuentan con suficientes contenidos que se trasmiten en la televisión para poder planear didácticamente sus clases. En el caso de los padres, muchos trabajan y tienen que optar por los horarios vespertinos de las televisoras; y quienes tienen más de tres hijos en edad escolar pasan casi todo el día frente a la computadora y televisión. Otros, lo que tienen capacidad adquisitiva, optaron por contratar clases particulares en casa, en donde los menores verán a un maestro por lo menos tres veces a la semana.
Es justo reconocer el gran esfuerzo que realizan los maestros para tratar de acompañar a sus alumnos, ya que han tenido que acondicionar sus recamaras con la finalidad de crear ambientes de aprendizaje. En el caso de alumnos del medio indígena, los profesores han creado guías de aprendizaje en su lengua materna para que puedan seguir aprendiendo de acuerdo su contexto cultural. En otros casos los docentes han creado plataformas digitales para que sus alumnos puedan continuar de acuerdo a los contenidos que les ofrecen, aportando sus equipos tecnológicos, el pago de internet y luz eléctrica, que no son compensado por la autoridad educativa, todo ello con el fin de evitar un rezado en sus programas educativos. Con estas alternativas pedagógicas y didácticas, estas acciones se dirigen a la finalidad de crear las condiciones necesarias para que sus alumnos avancen en su aprendizaje, esperanzados en un incierto retorno a clases de manera presencial.
Los maestros han señalado las dificultades que ha tenido la enseñanza por televisión, ya que impone a los alumnos, padres de familia, y sobre todo a las comunidades más pobres y apartadas, muchos problemas para lograr un buen aprendizaje. La muestra de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019, señala que el 43.6 por ciento de hogares no tiene internet con conexión fija. También se estima que en el área rural el porcentaje de usuarios de teléfonos móviles es de 58.9 por ciento, es decir, casi un 40 por ciento carece de esta tecnología. Lo que genera un problema para los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.
A pesar de los riesgos sanitarios, hay un grupo que plantea como urgente el regreso a las clases presenciales, argumentando que las clases en línea ha generado una falta de socialización entre maestro y alumno, y entre los mismos alumnos, asunto que se traduce, según argumentan, en la pérdida la vinculación didáctica que permita a los alumnos un buen aprendizaje.
Por otra parte, es importante señalar que, no existe un balance público por parte de las autoridades educativas sobre los errores y aciertos de esta llamada experiencia “Aprende en casa 1 y 2”. El discurso público de las autoridades ha sido en cierto modo triunfalista y no se reconoce las limitaciones ni los problemas que presentaron los alumnos, como los profesores al concluir el periodo de clases por televisión, tanto en cobertura como en el terreno laboral, ni en el pedagógico.
Creo que para pensar en un regreso a clases presenciales, debiera valorarse las condiciones sanitarias y escolares de cada estado del país, ya que no todos están en las mismas condiciones Otro aspecto a considerar será saber cuáles son las condiciones educativas de México cuando ya se tengan vacunado a los todos los adultos mayores, así como a todos los profesores, para pensar en el regreso a clases presenciales.
El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
