Conecta con nosotros

Estilo de vida

Derecho a la vida privada

Mariana Reyes

Publicado

en

Hasta hace relativamente poco tiempo, comunicarse con alguien era complicado: el correo tardaba muchos días en llegar, y si de llamadas se trataba, sólo el teléfono fijo podía resolver la cuestión, siempre y cuando del otro lado hubiese alguien para contestar.

Hoy es diferente, pues en cuestión de segundos podemos localizar a alguien, lo que ha sido bendición y maldición a la vez: bendición porque la gente a la que amamos está en esa ilusoria cercanía y ante las urgencias la rapidez es maravillosa. Y maldición porque no podemos escaparnos tan fácilmente como antes.

Y esto último puede ser un peligro para nuestro derecho a la vida privada, una vez que ponemos el pie fuera del trabajo: correos a media noche con carácter de urgente que, de no ser contestados, aseguran el paredón laboral; chats de WhatsApp con notificaciones las 24 horas con instrucciones; grupos de Facebook donde se marca tarea fuera del horario de clase y que si no viste porque te han quitado el celular y no tienes computadora no es problema de nadie más que tuyo y tanto más.

El “ponte la camiseta mientras, no te pago horas extra,” se extiende más allá del cuerpo físico: invade nuestro espacio virtual, colándose-cuando por fin ponemos pies fuera del trabajo o de la escuela-en la intimidad de nuestras casas.

No importa que queramos dormir o convivir con la familia que amamos o con los amigos que añoramos (aunque sea, precisamente, por esas mismas redes): el trabajo o la escuela estarán primero: serán tu primer mensaje del día y el último de tu noche.

Y no, la vida no se debe resumir en esto ni debemos aceptarlo: debemos pelear por nuestro derecho a desconectarnos, a quitarle la batería al celular si lo deseamos, o a estar activos en whatsapp e ignorar los chats que queramos sin que por ello se nos reprima al día siguiente. Luchemos por nuestra vida propia, personal ¡venceremos¡

Estilo de vida

Recomendaciones para evitar incendios en temporada decembrina

Avatar

Publicado

en

PROCIVY solicita tomar medidas para prevenir accidentes en los hogares

Con el inicio de la temporada decembrina también llegan las decoraciones navideñas a los hogares yucatecos: se colocan los tradicionales pinos, se adornan con esferas y series de luces, o se instalan los nacimientos de todas las extensiones posibles. Precisamente para prevenir incendios relacionados con esos ornamentos, la Coordinación Estatal de Protección Civil (PROCIVY), emitió recomendaciones para evitar accidentes en las viviendas y disfrutar las celebraciones de esta época.

Para comenzar, la dependencia sugirió adquirir los artículos, como las luces eléctricas, en establecimientos reconocidos, pues los de dudosa procedencia no cumplen con estándares de calidad  y seguridad.

Recordó que los “foquitos” no deben colocarse sobre pasto seco, papel o guano; además se debe evitar el uso de multicontactos e instalaciones improvisadas. Es buena idea que una persona se haga responsable de encender las series de luces sólo por las noches y desconectarlas antes de dormir, pues con eso disminuye el riesgo de sobrecalentamiento y se ahorra energía eléctrica.

En el caso de los árboles navideños naturales,  PROCIVY solicitó a la ciudadanía cerciorarse de que estén frescos antes de comprarlos, es decir, que tengan las hojas de color verde oscuro y que no se desprendan con facilidad. Dichos ornamentos deben estar separados de contactos eléctricos y objetos inflamables, como muebles, cortinas y materiales combustibles, al menos por un metro de distancia. Cabe mencionar que después de cuatro semanas, los árboles se secan y deben ser desechados. Los pinos artificiales no deben tener partes filosas que puedan dañar los cables o representar un riesgo físico, reiteró la PROCIVY. También se debe evitar el uso de decoraciones peligrosas hechas de vidrio y en caso de usarlas, situarlas lejos del alcance de los menores. 

Continuar Leyendo

Estilo de vida

¿A quién no le preocupa llegar a enero con unos kilos de más?

Coach Charly

Publicado

en

No te esperes al año nuevo para “resolver” con dietas extremas y matándote de hambre los kilos que subas en Navidad. Claro que se puede disfrutar de la época y de la deliciosa comida, pero recuerda que también se trata de convivir. Aquí te dejo una lista de tips para que no llegues con el mismo propósito que todos los años a enero, mejor aún, hazte ya el propósito de pasar unas fiestas sin dejar por completo tu estilo de vida saludable.

  • NO DEJES DE HACER EJERCICIO: No es que el ejercicio nos de carta blanca para comer lo que sea y en las cantidades que queramos (recuerda que no puedes compensar con ejercicio una mala dieta) pero si además de no comer tan saludable como lo has venido haciendo, dejas de un lado tu actividad física, el resultado podría no ser favorable. Otro tip que te doy es que el día que sepas que vas a pecar más, utilízalo para hacer las rutinas mas pesadas o que tengan ejercicios compuestos en los  que usen grupos musculares grandes como piernas, glúteos, etc.
  • NO PIQUES TODOS LOS DÍAS NI TODO EL DÍA: Que llegó el compañero de la oficina con un pan, con un pastel. O si eres maestro llegó un alumno con chocolates o cualquier situación de este tipo. En estas fechas la comida está en TODOS lados. No se trata de sufrir, pero elige y planea. ¿No tienes nada ese día? Come saludable y disfruta un pedacito de pan o un chocolatito, pero que no se vuelva el desborde total. ¿Tienes evento? Mejor evita picotear, haz tus comidas del día saludables y de preferencia baja en carbohidratos y altas en vegetales verdes, así disfruta con moderación tu evento.
  • NO DEJES DE COMER: “Voy a desayunar un jugo verde, comer una pechuga hervida para en la noche darle vueeeelo a la hilacha” Esto es una de las PEORES cosas que puedes hacer. Primero, vas a llegar muerto de hambre a la fiesta y lo más seguro es que te des un atracón que te haga sentirte peor al día siguiente. Como en el punto anterior, planea.
  • ELIGE LO QUE MÁS TE GUSTA: ¿Llevaron un pan a la oficina pero no te encanta? No comas por comer o porque todos están comiendo. “Ay! Pero es que coooooooomo no voy a comer si todos están comiendo?” ¿Te digo un secreto? Si se puede. Aprende a decir no y quédate por la convivencia, no por la comida.
  • TOMAR O COMER: ¿Eres de los que les gusta disfrutar de un vinito, tequila o cerveza? Entonces trata de que tu comida sea un poco más balanceada. Tampoco es que te aconseje tomar 10 tragos, además recuerda que el alcohol desinhibe y terminarás en la taquería más cercana en la madrugada comiendo tacos al pastor y guacamole. Trata de que tus comidas previas al alcohol (o durante el evento) sean altas en proteína y bajas en grasas y carbohidratos. Si sabes que no habrá nada rescatable en el evento, come una buena merienda o snack antes de salir de casa y así no llegarás muerto de hambre.
  • “AJONJOLÍ DE TODOS LOS MOLES”: ¿Eres de lo más sociable y tienes eventos y fiestas todos los días? No hay cuerpo que aguante (bueno, creo jajaja). Si controlas tus comidas en la semana, haces ejercicio y no te excedes, puedes disfrutar sin consecuencias extremas 2-3 comidas libres a la semana. Léase 2 a 3 COMIDAS, no DÍAS.
  • RETENCIÓN DE LÍQUIDOS: En ésta época lo que abunda son comidas altas en sodio, carbohidratos, grasa y alcohol. Todos “mejores amigos” de la retención de líquidos. Por cada gramo de sodio retenemos 5 de agua, por cada gramo de carbohidrato o grasa, 4 de agua, por cada gramo de alcohol 10 de agua y si a eso le sumas exceso de calorías, falta de ejercicio, etc. Una vez más, el resultado puede ser terrible. Pero, si te controlas y lo que “subes” es solamente agua, te recuperas en un dos por tres y no tienes que sufrir o empezar de cero en enero.
  • DISFRUTA DE LA COMIDA ELIGIENDO MEJOR: Cómo les he dicho antes, no se trata de comer por comer. Puedes disfrutar de todo un poco, haciendo mejores elecciones y “pasándote” un poco más con lo que más te guste, si controlas las demás cosas. Por ejemplo, no ahogues tu pavo en gravy, ponle solo lo suficiente, no abuses de los aderezos. Sírvete en un plato pequeño, come lento y ¡DISFRUTA!
  • CUIDA TUS PORCIONES: Balance es la clave. No es lo mismo que te sirvas pure de papa, pasta, ensalada de frutas y 3 pedazos de pan a que te sirvas pierna o pechuga de pavo, un buen tanto de ensalada y 1 o 2 porciones de los carbohidratos que más te gusten.
  • ¡NO TE SIENTAS CULPABLE! Si un día (o varios) te pasas NO PASA NADA. Todo tiene solución. Sé más consciente con tus elecciones y regresa al buen camino.

Ya ves que si se puede disfrutar sin los efectos indeseables, pasar las fiestas decembrinas pueden ser divertidas y balanceado al mismo tiempo.

¡Te deseamos felices fiestas!

También te puede interesar: Adecuada nutrición para una competencia deportiva

Continuar Leyendo

Cartas a Paloma

Mercados de Grecia

Luis Edoardo Torres

Publicado

en

Querida Paloma:

Todos los sábados vamos al mercado callejero (λαϊκή) en Kallidromiou, muy cerca de nuestra casa. Nos gusta empezar el fin de semana comprando frutas y verduras, a veces plantas, así que se ha convertido en parte de nuestra rutina desde las primeras semanas que nos mudamos a Atenas. A mí la experiencia me resulta fascinante porque, habiendo crecido en la frontera estoy más familiarizado con los supermercados que con los mercados al aire libre.

Para ir al λαϊκή hay que prepararse. Es buena idea llevar tus propias bolsas y suficientes monedas. Hacer una lista es recomendable, pero sólo hay frutas y verduras de temporada; así que muchas veces hay que improvisar. Ahora abundan las granadas, castañas, mandarinas y naranjas, por ejemplo. Nosotros visitamos con cierta regularidad a algunos merchantes: el hombre delgado que vende las papas y cebollas, el hombre mayor al que le compramos las uvas, la señora simpática de la miel y las especias; pero en general somos bastante veletas porque como bien dicen: “de la vista nace el amor”.

Para los turistas el λαϊκή es una curiosidad, una atracción más en sus guías, pero la verdad es que puede resultar una experiencia extrema. El bullicio y las aglomeraciones son de esperarse, pero el “ímpetu” griego puede ser intimidante. Ellos podrán vivir sin prisas, pero no perdonan la falta de determinación. Si te acercas a un puesto de forma automática e inmediata recibirás los buenos días (Γεια σας) y una bolsa de plástico para comenzar a empacar. Es por eso por lo que a mí toda la experiencia me deja exhausto. Ir al λαϊκή es un asalto a los sentidos: el olor a tierra oscura, té, cebollas y paprika; el brillo tornasol en la piel de los pescados, el rojo intenso en la pulpa de los tomates; las voces apiladas unas sobre otras como ladrillos de Babel. A veces es demasiado.

De vez en cuando también paramos en la carnicería. A mí me gusta esperar afuera porque el espacio en la tienda es pequeño y, a veces, me da la oportunidad de socializar con los perros que esperan a sus dueños. Esté sábado no había nadie, así que para no aburrirme me puse a observar a la gente. Enfrente estaba el hombre que vende jugo de granada. Me distraje un rato viendo como escurría el jugo rojo dentro de las botellas, pero luego reparé en el puesto de la acera de enfrente. Había dos chicos en sus veinte que, por la semejanza entre ellos, asumí que eran hermanos. Los dos tienen la piel apiñonada, el pelo negrísimo, los ojos oscuros y la barba tupida cortada al ras. No podrían ser más parecidos y diferentes a la vez. Uno más corpulento, de expresión severa y a veces triste. Como un oso que habla y sonríe con los ojos. El otro atlético, con una sonrisa coqueta y los movimientos de un lince. Es él quien atrae a los clientes y empaca la mercancía con la gracia de un malabarista. Su hermano, con su tierna torpeza, cobra y da el cambio. Intento imaginar su vida fuera del mercado, la relación entre ellos. ¿Tendrán más familia? Quizá han aprendido a llevarse bien porque ya no tienen padres. Eso explicaría la mirada triste del hermano osuno. Luego imagino que huelen a tierra, sol y cebollas; que los chicos del colegio se burlaban de ellos cuando eran niños. Los imagino como tiernos tubérculos creciendo debajo de la tierra tomados de la mano: los hermanos patata solos contra el mundo. (Ojalá Chéjov hubiera escrito sobre ellos).

Quizá algún día me anime a hablarles. Me gustaría conocer su historia, pero temo ser como uno de esos turistas alemanes, de los que nos advirtió Kostís, que hacen fotografías en el mercado como si la cotidianeidad de los otros fuera un souvenir.

También te puede interesar: De canciones y anécdotas

Continuar Leyendo

BOLETÍN FRACTO

RECOMENDAMOS