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Estilo de vida

Ser gay y “geek”, una lucha de inclusión desde otras fronteras

César Benítez

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Los continuos avances tecnológicos, la vertiginosidad con la que avanzan varios procesos sociales, ha dado lugar a nuevas figuras de identidad que van definiéndose o redefiniéndose poco a poco, como puede ser el caso de las generaciones “millienials” o “centennial (generación z)” que día a día se debaten en una verdadera lucha por identificarse una de la otra, bajo una premisa en la cual se desprestigia la capacidad de compromiso o responsabilidad social de una y de la otra.

Sin embargo, dentro de ese abanico o espectro de “identidades”, de subculturas o de tribus, enfocaremos la atención particularmente a una, o más bien dos: los gays y los “GEEKS”. Los últimos son definidos como aquellas personas aficionadas, fascinadas, por las tecnologías, la informática y la computación, pero que de igual manera están sumamente influenciados por la cultura “pop”. En un sentido un poco más estricto, nos referimos a aquellas personas introvertidas, que se desenvuelven o interactúan con el entorno social de maneras muy diferentes o más tímidamente o lo que los demás lo harían, hablamos de aquellos fanáticos de “Star Wars”, de “Star trek”, de la ciencia ficción en general, de aquellos que buscan referencias particulares de ciertas series, por ejemplo “Los Simpson”, a cualquier platica o charla general con los amigos o conocidos.

Por las razones antes detalladas, aquellos que son etiquetados como “geeks” no necesariamente son bien vistos o integrados pues su personalidad, como se mencionó, suele ser más introvertida, sumándole a ello que muchas personas no consideran como tópicos “serios” hablar de series, de ciencia ficción, de videojuegos o de comic. Sin embargo, algunos de los aspectos de estas personas se han adoptado y popularizado sin que muchos sepan ya que, tomando por ejemplo, la interacción en redes sociales con “emoticones” para expresar emociones, fue concebido por ellos, esto debido a su continuo trabajo y lenguaje informático, heredándonos caracteres como los de “carita feliz :D”, “carita triste :c”,  entre otros más.

Ahora bien, la alta influencia mediática y de internet, la globalización, y algunos otros factores, han generado que se visibilice una subcultura que por bastante tiempo permaneció con aún mucho más invisibilidad: los gays que son “geek”, y es que esto representa un doble impacto para el posicionamiento de la gente dela comunidad LGBTTTIQ, pues si por prejuicio se les segrega o excluye de muchos círculos, al adjuntarle la otra característica de ser “geeks” se les excluye todavía mucho más, incluso dentro de la misma comunidad gay.

Entre las múltiples repercusiones que el machismo tiene sobre la concepción de género, está muy fuertemente arraigado el hecho de que, incluso dentro de la gente gay, hay cosas que “si van” y otras que “no van,” y entre las últimas está la de considerar que jugar videojuegos (o saber de consolas), que te apasione o estimule conocer sobre los “universos” entre los cuales existen los diferentes súper héroes, hablar de ciencia ficción, no es parte de la “identidad gay”, sin embargo día a día se lucha por apertura más esta situación a la sociedad.

En el año 2013, en San Francisco Californio, tuvo lugar lo que podría considerarse el primer encuentro de “Gaymers y Amigeeks” (juego de palabras que usan los conceptos gay y gamer, jugador de videojuegos en ingles así como de Amigo y geek), organizado por los hermanos Keyce y Matt Conn, quienes luchaban por generar un espacio seguro para aquellos miembros de la comunidad gay que desearan interactuar con otros cuyos gustos estuvieran enfocados hacia los videojuegos, el anime, los comics y la cultura “Pop” en general. Los hermanos Conn manifiestan que dentro de la industria de los juegos de videos, existe mucha exclusión hacia la comunidad LGBTTTIQ, ya que dentro de las historias de los juegos, pocas o nulas veces se pueden encontrar o identificar a algún personaje de sexualidad diversa. Regularmente son los patrones heteronormados lo que se repiten. Además de lo anterior, también existen los riesgo de sufrir discriminación entre aquellos que juegan “ne línea” e interactúan con otros jugadores heterosexuales o sic hombres, que no comulgan con las ideas de diversidad sexuales, atacándolos, insultándolos o siendo hostiles y agresivos en las diferentes jugadas.

Aunque la comunidad gay-geek no es grande, cada día va creciendo y añad  a más miembros, sin embargo hay mucho por lo cual luchar: en la actualidad son pocos los videojuegos que integran personajes de sexualidad diversa, sólo por citar algún ejemplo están “Assassin’s Creed: Syndicate” el cual introduce a Jacob Fry, un aventurero bisexual o a “Mass Effect 3” en la cual aparece Steve Gonzales, un comándate que mantiene un idilio con otro hombre. La grandes compañías de videojuegos aún no se aventuran abiertamente a presentar historias o personajes principales o “de poder” con sexualidad no heterosexual, y ello ha desatado una serie de discusiones en las cuales se cuestiona ¿por qué se siguen presentado historia cargadas de violencia y escenas sanguinarias o con alto consumo de armas, y no se presentan historias que incluyan relaciones homoeroticas sin desvirtuar la trama original?

Es importante que si se está trabajando en crear “nuevas masculinidades,” para los varones heterosexuales, se cuestione por qué no trabajar en nuevas “homosexualidad,” en ampliar más la diversidad y enriquecernos con ello. Sería bueno, y necesario, visibilizar e integrar dentro de la concepción, y del imaginario de la comunidad gay, que existen mucho otros aspectos, que existen gays que juegan en la PlayStation y la Xbox, gente gay que conoce sobre todos los multiversos de “Spider-man” o de la trama de la “Crisis en Tierras Infinitas”, que existe gente gay que juega “Pokemon Go” o “Call of Duty Mobile”y que no por ello sean menos serios o necesiten menos espacios o se les excluya de la lucha.

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Estilo de vida

A finales de los 40: la edad más infeliz según estudio

Lupita Sol

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Según el autor, en esa etapa las personas se vuelven “más realistas”.

Si bien es frecuente escuchar sobre la “crisis de los 40”, una investigación demostró que esta frase dejó de ser un mito, al detectar que la edad en la que el ser humano es más infeliz es alrededor de los 47 años.

La extensa investigación en 134 países, realizada por David Blanchflower, economista del Darmouth College de Estados Unidos, sobre la base de encuestas que miden el bienestar y calidad de vida, arrojó que existe una curva de la felicidad que está presente en la mayoría de los países: los mayores momentos de felicidad se encuentran en la etapa inicial de la vida y después de los 50.

El estudio reporta que en los países desarrollados la gente se considera más infeliz a los 47 años, mientras que en los países en desarrollo les ocurre a los 48. La esperanza en una prosperidad futura se reduce de manera significativa en la mitad de la vida.

Según el autor del estudio, esto se debe a que las  personas se vuelven “más realistas”, se dan cuenta de que sus expectativas eran demasiado ambiciosas y no serán cumplidas. Otro factor relacionado es que a finales de los 40 se tienen más responsabilidades, lo cual genera un gran estrés.

En cambio, a partir de los 50 años las personas se quitan el peso de esas expectativas y tienen más habilidades para manejar sus emociones. Se enfocan  menos en la ambición y más en los vínculos personales. Se tiene también la idea de que en adelante las cosas van a mejorar, no porque las condiciones objetivas mejoren necesariamente, sino porque varía la percepción del bienestar.

Blanchflower sostiene que pasados los 50 años “te vuelves más agradecido por lo que tienes”.

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Estilo de vida

Las diez canciones que reducen el estrés, según estudio

Lupita Sol

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Investigadores británicos analizaron diferentes canciones y observaron que algunas son auxiliares para relajar a las personas.

En los últimos años se ha vuelto frecuente escuchar que el ejercicio y la meditación son actividades tranquilizantes, ideales para reducir los altos niveles de ansiedad.  Sin embargo, neurocientíficos británicos se dieron a la tarea de analizar los efectos de la música en situaciones de estrés y elaboraron una lista de reproducción con las diez canciones más relajantes.

La consultora independiente Mindlab Internacional realizó un experimento para saber qué canciones impactaban positivamente en la ansiedad y el estrés. Para ello, dieron a un grupo de personas varios rompecabezas complejos, con la instrucción de armarlos lo más rápido posible mientras estaban conectados a sensores que medían la actividad cerebral, ritmo cardíaco, presión arterial y respiración.

Los académicos detectaron que mientras escuchaban la canción “Weightless” de Marconi Union, los niveles de ansiedad y estrés de los participantes descendían 65%. Precisamente esa composición fue creada con ayuda de terapeutas de sonido, por lo que las armonías, el ritmo y los bajos están diseñados para bajar el estrés y la presión arterial. Las otras nueve piezas “relajantes” según los investigadores, son: “Electra”, de Airstream; “Mellomaniac (Chill Out Mix)”, de DJ Shah; “Watermark”, de Enya; “Strawberry wwing”, de Coldplay; “Please don’t go”, de Barcelona; “Pure shores”, de All Saints; “Someone like you”, de Adele; “Canzonetta sull’aria”, de Mozart y “We can fly”, de Rue du Soleil.

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COMUNICADO

Estudian factores genéticos que causan obesidad infantil

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Especialista advierte sobre consumo alimenticio inadecuado

Los estudios de asociación genética llevados a cabo en el Laboratorio de Genética del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la UADY, demuestran que existe un factor de riesgo con relación a la obesidad en niños y niñas en edad escolar de Yucatán, reveló la investigadora Lizbeth González Herrera.

“Los niños durante su estancia fuera del hogar, en el trayecto de la casa a la escuela y de regreso, tienen una alta disponibilidad de alimentos densos en energía, lo que puede condicionar su consumo y contribuir a la aparición de sobrepeso y obesidad, por lo que resulta importante investigar esta asociación en estudios prospectivos”, detalló en entrevista.

Asimismo, afirmó que este factor de predisposición genética es derivado principalmente del gen asociado a la obesidad y masa grasa.

Otro aspecto que consideró en la investigación, fue que los niños ingieren una importante cantidad de alimentos sin supervisión familiar, lo cual puede facilitar el consumo de alimentos que pueden favorecer el incremento inadecuado del peso corporal.

“Aun cuando la evidencia sobre alimentos específicos o patrones dietéticos que contribuyen al consumo excesivo de energía en los escolares es limitada, se ha observado que las raciones grandes de alimentos y bebidas, los snacks densos en energía e ingerir bebidas endulzadas, contribuyen al consumo excesivo de energía en niños y adolescentes”, advirtió.

En ese sentido, destacó que durante las últimas décadas la prevalencia de obesidad en escolares ha aumentado de manera alarmante a nivel mundial en niños de cinco a 11 años.

Dijo que la escuela y la familia juegan un papel fundamental en la prevención del sobrepeso en escolares, asimismo el Estado como eje rector y el sistema de salud para la prevención temprana y el tratamiento de esta.

Los niños con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las cardiovasculares.

“El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles, por lo que, hay que dar prioridad a la prevención de la obesidad infantil”, aseguró.

Varios estudios han enfocado sus esfuerzos a identificar factores críticos asociados al rápido crecimiento de la prevalencia de sobrepeso en escolares, a fin de diseñar estrategias para reducir su aceleración, concluyó.

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