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Voz de la Península

Erase una vez en Cancún

Jorge González Durán

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La gente llegaba sin saber a qué, pero llegaban impulsados por un espíritu de aventura, ese espíritu que está en la raíz del ser humano y que adormecen la rutina y la inercia. Cancún despertó el espíritu de aventura en miles de mujeres y hombres de México, y después de otros ciudadanos del mundo, deseosos de iniciar una nueva vida en un lugar todavía incierto. Vinieron literalmente a abrir brecha, a dormir bajo los árboles, a batallar por la comida. Trabajo es lo que sobraba, bastaba tomar un machete, saber manejar un tractor, un camión de volteo; y los que no sabían aquí aprendieron.

Los ingenieros y los arquitectos fueron enviados por las empresas que los contrataron. Llegaron con la idea de estar un tiempo y luego regresar a sus ciudades de origen. Muchos se quedaron aquí.

Los trabajadores llegaron porque escucharon en sus pueblos de Yucatán, de Campeche, de Tabasco, de Chiapas y de Veracruz, que en un lugar del oriente de la península se estaba construyendo una nueva ciudad y se necesitaban trabajadores. Las condiciones eran duras pero la paga era buena.

En el llamado “Crucero” descendían los hombres de los autobuses como si llegaran a una fiesta -las mujeres llegarían después – y de inmediato eran contratados para construir campamentos y para desmontar la selva. Los carpinteros, los plomeros y los electricistas llegarían un poco más tarde.

Años después, el entonces presidente municipal Joaquín González Castro (1984-1987) le preguntó a Rafael Lara Lara –que también sería alcalde de 1996-99–Oye Rafa, ¿cuando comenzaron a trabajar los primeros tractores? El 20 de abril de 1970– fue la respuesta. Y 20 de abril se llamó un pequeño auditorio ubicado en la planta baja del Palacio Municipal de Cancún.

Tiempo después, siendo ya presidente municipal José González Zapata (1987-90), el cabildo aprobó que el 20 de abril sea declarada la fecha oficial de la fundación de Cancún.

Don Crisanto Tun, originario de Chichimilá, recuerda: “yo dejé el campamento donde dormíamos los que empezamos a desmontar lo que hoy es la avenida Tulúm, y me fui atrás del crucero. Ocupé un terreno atrás del antiguo hospital general y construí una palapa. Luego traje a mi mujer y aquí nacieron mis cinco hijos. Los tres son profesionistas y las dos mujeres no pudieron estudiar en ese tiempo pero se casaron con hombres trabajadores. Tengo 15 nietos muy que me buscan para que yo les cuente historias de cuando me vine a trabajar a Cancún. Mi esposa murió hace cinco años y fue cuando vendí mi casa grande, porque fue creciendo poco a poco conforme nacieron mis hijos, y me compré una pequeña en la 102. Mis hijos tienen sus casas propias. Cuando voy a la fiesta de Chichimilá me dicen que me quede a vivir allá, que a mi edad no debo estar en una ciudad grande como Cancún. Pero yo les digo que para mi Cancún no es grande. Para mi sigue siendo el lugar que yo ayudé a construir con machete, con pala y pico. Es como si fuera mi casa toda la ciudad. A veces voy al crucero a ver pasar a la gente. Pero ya no sé si pueda seguir viniendo porque ya no tengo donde sentarme. Ayer agarré una silla y salí a tomar un taxi. El chofer me preguntó:
-¿qué va a hacer al crucero con su silla? Yo le dije: voy a ver si pasa algún amigo para conversar. -A lo mejor pensó que yo estaba loco.

Me acabo de dar cuenta que Cancún ya no es como antes. Pero ni así me regreso a Chichimilá. Allí no tengo historias que recordar”.

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Artistas denuncian nepotismo en Sedeculta y exigen ser incluidos en proyectos estatales

Lilia Balam

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Argumentan que el Ejecutivo estatal únicamente realiza proyectos con “un grupo de 20 amigos” de funcionarios de la Secretaría de la Cultura y las Artes (SEDECULTA), y que se suelen pagar fuertes cantidades a artistas extranjeros pero a los locales no se les brindan apoyos.

Artistas yucatecos protestaron frente al Palacio de Gobierno. Denunciaron haber trabajado gratis en la Secretaría de la Cultura y las Artes (SEDECULTA), a cambio de apoyos que no les fueron otorgados y exigieron ser incluidos en proyectos del Ejecutivo estatal, ya que consideran que únicamente  se favorece a “un grupo de 20 amigos” de funcionarios locales, además que se pagan fuertes cantidades a artistas extranjeros pero a los de la entidad no les brindan apoyos.

Hacia las 10 horas, malabaristas, contorsionistas, cantantes y comediantes se aglomeraron frente a la sede del Gobierno local y manifestaron su inconformidad ante los  programas culturales de la entidad.

En entrevista el comediante y secretario general del Sindicato Autónomo de Trabajadores del Entretenimiento Yucatán (SATEY), Jorge Maldonado Soberanis, mejor conocido como “Pinole”,  informó que desde el año pasado se acercó a la SEDECULTA para solicitar que se les incluyera en los proyectos artísticos del Ejecutivo, pero su petición no ha sido escuchada y únicamente se contrata a  “un grupito de 20 amigos” y personas cercanas a autoridades estatales para realizar festivales y otros programas culturales.

“Nos dijeron que si apoyábamos nos iban a tomar en cuenta. Apoyamos en tres eventos sin cobrar ni un peso pero cuando llegaron los fondos no nos dieron ni uno solo a nosotros. De nada sirve que el artista se ponga propositivo y quiera apoyar si cuando llega el dinero se lo dan solo a los amigos”, precisó.

Además las autoridades estatales suelen pagar cantidades millonarias a artistas extranjeros, mientras que a los locales no les brindan recursos, añadió. Incluso el artista mencionó que el Centro Cultural de la  Niñez Yucateca (CECUNY), costeó la presentación de tres malabaristas para un evento infantil cuyo precio ascendía a los 116 mil pesos.

“No solamente no le dan trabajo a otros artistas, sino que se están embolsando dinero que no les corresponde utilizando a artistas de fuera. Hacemos un llamado al gobernador [Mauricio Vila Dosal], para tomar cartas en el asunto y poner las cosas en su lugar en la SEDECULTA, porque hay nepotismo y amiguismo”, señaló.

Los miembros de la SATEY también solicitaron la implementación de una carpa artística itinerante para dar empleo a artistas yucatecos y llevar eventos culturales a los 106 municipios, así como a las comisarías. Según Maldonado Soberanis, dicho proyecto costaría medio millón de pesos y podría dar trabajo hasta a 10 personas por espectáculo, además de personal para montaje, sonido, iluminación, entre otros rubros.

“Algunos dirán que es mucho dinero, recuerdo que en SEFOTUR se pagaron 600 mil pesos por canapés en un día y 400 mil por bebidas, entonces si existe dinero para esas cosas, ¿por qué no existe dinero para darle a un sector que solo pide una herramienta para buscarse la vida?”, externó.

Cabe mencionar que en la protesta algunos artistas presentaron números de malabarismo y baile, lo cual atrajo la atención de los transeúntes.

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Reclasifican el delito, pero joven golpeador permanecerá en prisión

Lilia Balam

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Aunque se reclasificó el delito del que se le acusa, C.J.C.D. continuará en prisión durante el tiempo que dure el proceso judicial en su contra por haber golpeado brutalmente a una joven.

Mérida, Yucatán, 6 de diciembre del 2019.- Tras la reclasificación del crimen del que se le acusa y ser vinculado a proceso por su probable participación en delitos de violencia familiar y lesiones calificadas, el joven C.J.C.D. permanecerá en prisión preventiva mientras concluye el proceso judicial en su contra, iniciado tras golpear salvajemente a una mujer.

Como se ha comunicado en Informe Fracto, en días pasados el Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa del 14° Circuito de Yucatán otorgó un amparo a C. J.C.D., acusado de feminicidio agravado en grado de tentativa por golpear y dejar gravemente herida a la joven con quien sostenía una relación sentimental. La resolución del recurso incluye prescindir del ilícito de intento de feminicidio, lo que abría la posibilidad de que el sujeto recuperara la libertad.

Esta tarde, la jueza del Primer Distrito Judicial del estado, Blanca Bonilla González acató el mencionado amparo y vinculó a proceso al individuo por los delitos de violencia familiar y lesiones calificadas. Debido a que dichos ilícitos no ameritan prisión preventiva oficiosa, los asesores jurídicos de la joven agredida presentaron argumentos para que la jueza determinara que permaneciera en la cárcel. Finalmente, Bonilla González resolvió que el sujeto representa un peligro para la víctima, por lo cual debe continuar en prisión en tanto concluye el proceso judicial. La jueza concedió un plazo de diez días hábiles para que la Fiscalía General del Estado (FGE) realice su investigación complementaria.

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Rito del Xchook´ bajo el eco del tunk’ul

José Antonio Cutz Medina

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Xchook

A la memoria de don Enrique Dzib

Danza ancestral circular de pueblo maya de Yucatán ejecutada en algunas comunidades para ofrecer tubérculos como agradecimiento a los dioses por las bondades de la tierra

En su expresión cultural más elemental, la danza entre los pueblos nace como ritual de agradecimiento y júbilo a los dioses por las bondades que de la tierra obtienen. Hasta el presente, en algunas localidades del oriente yucateco, en el municipio de Valladolid, continúan practicando el antiguo ceremonial de danzar motivados por el deseo de corresponder a la madre tierra por sus bondades, desde su visión religiosa y cosmogónica.

En la comunidad de Kanxoc, el ritual del Xchook’, es una de las expresiones dancísticas que ejecutan para alabar y agradecer a sus dioses por los alimentos que obtuvieron durante el año. Con meses de anticipación las familias que asumen la responsabilidad de organizar la danza se preparan, identifican e invitan a los danzantes con la finalidad de que vayan alistando la vestimenta que portarán ese día y que es poco usual en la vida diaria.

Los insumos que se usan para llevar a cabo la danza son los que la tierra provee durante el año: maíz, ñame, camote y la yuca son los ingredientes alimenticios principales para dicho ritual, y son las familias organizadoras  las que se encargan de ofrendarlas en día de la danza.

El espacio donde se lleva a cabo el rito del Xchook, por lo general es un terreno abierto o solar de alguna de las viviendas del pueblo, aunque ocasiones se ha realizado enfrente de la Iglesia de la comunidad, situada en el centro de la población a pedimento de los feligreses, con anuencia del responsable de dicho templo.

Los danzantes son campesinos ataviados con vestimenta femenina, con ipil o terno, rebozo y sandalias femeninas. Ese día el tunk’ul de la comunidad, percusión cuya antigüedad aproximada es de un siglo, resguardado en el interior de la iglesia, es sacado para ser toca con magistral dominio por don Enrique Dzib, uno de los ancianos más respetados del pueblo, fallecido el 22 de noviembre del año en curso.

De igual manera, una de las charangas del pueblo también es invitada para amenizar el ambiente con su música jaranera, y llegado el momento, el organizador principal anuncia que la danza va a comenzar. El anciano músico se prepara, el eco del instrumento prehispánico se hace escuchar, los danzantes salen de una casa de huano aledaña, hacen su aparición en fila, algunos llevan el rostro cubierto con el rebozo, otros se encuentran borrachos, entre sus manos u hombros llevan un leek con tubérculos cocidos dentro, otros llevan botellas de alcohol y cigarros, otros más un recipiente plano con la cabeza de un cochino cocinado en Píib. Los participantes avanzan con movimientos corporales pausados y sueltos, casi libres. Podría pensarse que son desplazamientos bruscos o desalineados, dado que la mayoría de los danzantes se encuentran embriagados.

La danza continúa con movimientos radiales y los campesinos vestidos de mujer adelantan motivados por la algarabía de los presentes, gritos y aplausos los induce a moverse más. En determinado momento, los danzantes se acercan a los presentes que se encuentran alrededor de ellos, y con rápido movimiento intentan poner en la boca de alguno de ellos un pieza de tubérculo, es posible que sea esa acción lo que origina el nombre de la danza, porque Xchook’ literalmente significa “achocar”, en tanto los que llevan aguardiente y cajetillas de cigarros convidan a los adultos y jóvenes campesinos, y en pequeñas jícaras ofrecen alcohol o en su caso cigarros, quizás como muestra de estar en armonía o sintonía con todos los presente.  

En la mesa hay más tubérculos y flores, el tunk’ul acrecienta su ritmo, los bailarines lo siguen con más algarabía, sus movimientos aumentan, el aguardiente se acaba y les dan otro, el esplendor llega cuando la mayoría están totalmente borrachos y los presentes celebran con gritos de alegría y aplausos el ánimo de los danzantes. El sonido del tunk’ul disminuye, la tranquilidad regresa nuevamente, la pausa musical así lo indica, algunos bailadores se sientan, otros regresan a la casa para cambiarse.

La charanga  se alista, sabe que su participación está por iniciar, y el silencio se rompe con el sonido del timbal. La alegría continua, la mayoría de los invitados tiene en las manos un pedazo de yuca, ñame o camote que degustan en tanto conversan o hacen comentarios de la danza. La comida inicia, el organizador invita a los presentes para que se acerquen a la mesa para disfrutar el banquete preparado, relleno negro o cochinita son los guisos que he observado que se cocinan para este tipo de celebraciones.

En tanto los adultos disfrutan la comida servida, entre juegos y bromas, algunos niños imitan a los danzantes, quizás preparándose para ser los hombres que más adelante continúe con el ritual. Para terminar, señalo, como participante en dicho ritual, que la danza expuesta es y continuara siendo un ritual de agradecimiento a los dioses para honrar las bondades de la tierra que a través de los tiempos se ha encargado de nutrir a las familias del pueblo. Este júbilo se revela a través la repartición de los tubérculos que los danzantes ofrecen durante el ritual.

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He presentado aquí apenas un esbozo de una de las expresiones culturales actuales que practica la comunidad de Kanxoc, un aspecto de la vida maya del siglo XXI que propiamente contribuye al fortalecimiento de la continuidad histórica del arte maya. Sirva estas líneas para honrar la memoria de don Enrique Dzib, quien unos días antes de publicarse esta nota pasó al abrazo eterno del Creador.

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