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Voz de la Península

Rito del Xchook´ bajo el eco del tunk’ul

José Antonio Cutz Medina

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Xchook

A la memoria de don Enrique Dzib

Danza ancestral circular de pueblo maya de Yucatán ejecutada en algunas comunidades para ofrecer tubérculos como agradecimiento a los dioses por las bondades de la tierra

En su expresión cultural más elemental, la danza entre los pueblos nace como ritual de agradecimiento y júbilo a los dioses por las bondades que de la tierra obtienen. Hasta el presente, en algunas localidades del oriente yucateco, en el municipio de Valladolid, continúan practicando el antiguo ceremonial de danzar motivados por el deseo de corresponder a la madre tierra por sus bondades, desde su visión religiosa y cosmogónica.

En la comunidad de Kanxoc, el ritual del Xchook’, es una de las expresiones dancísticas que ejecutan para alabar y agradecer a sus dioses por los alimentos que obtuvieron durante el año. Con meses de anticipación las familias que asumen la responsabilidad de organizar la danza se preparan, identifican e invitan a los danzantes con la finalidad de que vayan alistando la vestimenta que portarán ese día y que es poco usual en la vida diaria.

Los insumos que se usan para llevar a cabo la danza son los que la tierra provee durante el año: maíz, ñame, camote y la yuca son los ingredientes alimenticios principales para dicho ritual, y son las familias organizadoras  las que se encargan de ofrendarlas en día de la danza.

El espacio donde se lleva a cabo el rito del Xchook, por lo general es un terreno abierto o solar de alguna de las viviendas del pueblo, aunque ocasiones se ha realizado enfrente de la Iglesia de la comunidad, situada en el centro de la población a pedimento de los feligreses, con anuencia del responsable de dicho templo.

Los danzantes son campesinos ataviados con vestimenta femenina, con ipil o terno, rebozo y sandalias femeninas. Ese día el tunk’ul de la comunidad, percusión cuya antigüedad aproximada es de un siglo, resguardado en el interior de la iglesia, es sacado para ser toca con magistral dominio por don Enrique Dzib, uno de los ancianos más respetados del pueblo, fallecido el 22 de noviembre del año en curso.

De igual manera, una de las charangas del pueblo también es invitada para amenizar el ambiente con su música jaranera, y llegado el momento, el organizador principal anuncia que la danza va a comenzar. El anciano músico se prepara, el eco del instrumento prehispánico se hace escuchar, los danzantes salen de una casa de huano aledaña, hacen su aparición en fila, algunos llevan el rostro cubierto con el rebozo, otros se encuentran borrachos, entre sus manos u hombros llevan un leek con tubérculos cocidos dentro, otros llevan botellas de alcohol y cigarros, otros más un recipiente plano con la cabeza de un cochino cocinado en Píib. Los participantes avanzan con movimientos corporales pausados y sueltos, casi libres. Podría pensarse que son desplazamientos bruscos o desalineados, dado que la mayoría de los danzantes se encuentran embriagados.

La danza continúa con movimientos radiales y los campesinos vestidos de mujer adelantan motivados por la algarabía de los presentes, gritos y aplausos los induce a moverse más. En determinado momento, los danzantes se acercan a los presentes que se encuentran alrededor de ellos, y con rápido movimiento intentan poner en la boca de alguno de ellos un pieza de tubérculo, es posible que sea esa acción lo que origina el nombre de la danza, porque Xchook’ literalmente significa “achocar”, en tanto los que llevan aguardiente y cajetillas de cigarros convidan a los adultos y jóvenes campesinos, y en pequeñas jícaras ofrecen alcohol o en su caso cigarros, quizás como muestra de estar en armonía o sintonía con todos los presente.  

En la mesa hay más tubérculos y flores, el tunk’ul acrecienta su ritmo, los bailarines lo siguen con más algarabía, sus movimientos aumentan, el aguardiente se acaba y les dan otro, el esplendor llega cuando la mayoría están totalmente borrachos y los presentes celebran con gritos de alegría y aplausos el ánimo de los danzantes. El sonido del tunk’ul disminuye, la tranquilidad regresa nuevamente, la pausa musical así lo indica, algunos bailadores se sientan, otros regresan a la casa para cambiarse.

La charanga  se alista, sabe que su participación está por iniciar, y el silencio se rompe con el sonido del timbal. La alegría continua, la mayoría de los invitados tiene en las manos un pedazo de yuca, ñame o camote que degustan en tanto conversan o hacen comentarios de la danza. La comida inicia, el organizador invita a los presentes para que se acerquen a la mesa para disfrutar el banquete preparado, relleno negro o cochinita son los guisos que he observado que se cocinan para este tipo de celebraciones.

En tanto los adultos disfrutan la comida servida, entre juegos y bromas, algunos niños imitan a los danzantes, quizás preparándose para ser los hombres que más adelante continúe con el ritual. Para terminar, señalo, como participante en dicho ritual, que la danza expuesta es y continuara siendo un ritual de agradecimiento a los dioses para honrar las bondades de la tierra que a través de los tiempos se ha encargado de nutrir a las familias del pueblo. Este júbilo se revela a través la repartición de los tubérculos que los danzantes ofrecen durante el ritual.

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He presentado aquí apenas un esbozo de una de las expresiones culturales actuales que practica la comunidad de Kanxoc, un aspecto de la vida maya del siglo XXI que propiamente contribuye al fortalecimiento de la continuidad histórica del arte maya. Sirva estas líneas para honrar la memoria de don Enrique Dzib, quien unos días antes de publicarse esta nota pasó al abrazo eterno del Creador.

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¿EDUCAR O SOBREVIVIR? LA EDUCACIÓN VIRTUAL EN TIEMPOS DEL COVID-19

Orlando J. Casares Contreras

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Foto de Julián Durán Bojórquez

El pasado semestre comprendido de mediados o finales de marzo a la fecha, se vivió un enorme caos dentro del precario sistema educativo mexicano, ya que muchas de las escuelas tuvieron que implementar sobre la marcha plataformas y estrategias para poder completar muchas de sus actividades de aprendizaje. Si bien los modelos de aprendizajes virtuales no son nuevos y ya tienen algunos años implementándose, algunos de ellos con buenos resultados, este sistema ha mostrado que, dependiendo del nivel educativo, su grado de éxito puede ser mayor o menor.

Tenemos las Telesecundarias como innovadoras en dichos modelos que se establecieron en 1968 para poder cumplir con la labor de educar a distancia, en medios rurales o de difícil acceso para docentes. Sin embargo presentaba problemas en donde los conceptos no eran retenidos y aunque las guías de estudio impresas ayudaban un poco, seguía siendo un gran problema la toma de clases televisadas. Muchos cambios fueron ocurriendo, incluyendo su formalización en el Sistema Educativo Nacional en el año de 1998.

El sistema proviene de Italia, pero ciertamente México mejoró muchos de esos procesos que inspiraron a otras naciones a implementarlos siguiendo el caso de nuestro país, entre esos países los Estados Unidos. Impulsado por la señal satelital de Edusat (hoy vista en el canal 14.2). Pero este sistema, además de sus innegables virtudes, también cuenta con desventajas, especialmente debido a la precariedad de zonas rurales en las que no siempre se cuenta ni con electricidad, ni televisores, sin contar que presupuestalmente es de los sistemas más castigados por la SEP. Por lo demás, debe tomarse en cuenta que este medio de enseñanza no siempre es efectivo para adolescentes con necesidades especiales o que no pueden mantener su atención por tanto tiempo.  Esto sin contar que, de acuerdo con algunos pedagogos, el nivel más apropiado para el uso educativo de la TV es a partir del nivel secundaria de educación básica, ya que más pequeños es compleja su aplicación (y existen estudios que así lo han demostrado).

Señalado este antecedente, la situación de vivir una pandemia y tener que migrar por emergencia a las plataformas virtuales, ya sea en modalidad en vivo o grabado, la cantidad de problemas que ello implicó por el corto tiempo y poca preparación (entendible y justificable por la rápida migración de un sistema presencial a otro) para hacerlo, creó un caos en varios niveles, pero es de especial en la educación preescolar y primaria de nuestro país. Y es que, justamente por esas razones convencionalmente la educación televisada no abarca los mismos.

Tomando en cuenta lo anterior, tenemos claro que ese fue el nivel más golpeado en el sector educativo, que generó mucho estrés, peleas incontables entre los tutores, madres y padres de familia que, necesariamente tienen que asistir en el proceso y no, ni en las escuelas particulares cabe decir “para eso se les paga”, uno de los argumentos más vacíos, poco empáticos y que denotan un enorme desconocimiento del proceso educativo. La educación presencial a esos niveles es tan esencial, debido a que la socialización en un aula juega un papel crucial para el aprendizaje que ni los maestros o maestras más capacitados podrán suplir, pero también uno tiene y debe adaptarse como se pueda.

El gran problema para el nivel primaria y preescolar, es la suma de factores en contra del sistema televisado, factores como la precariedad, los trabajos en casa (que son más demandantes que en oficina o de horario fijo) y el hecho de decidir en la mayoría de los sectores, si se ayuda en la educación de los ñiños o se va por el ingreso del día, situación que vive la enorme mayoría de la población mexicana. Ello lleva a una serie de planteamientos que por espacio no puedo seguir enumerando, en torno a cómo debemos replantearnos la educación durante el tiempo que dura la pandemia generada por el COVID19. Enumero algunos:

  • Si pagan una colegiatura, manténganla, a sabiendas que será imposible que su hijo o hija, podrá asimilarlo todo, si acaso, la mitad de contenidos ya es una enorme ganancia y sólo ocurre en casos excepcionales. Sin la socialización, se pierde gran parte del proceso.
  • Las y los docentes están haciendo su mejor esfuerzo, considere que también tienen familia y necesitan el ingreso, y el tiempo de planeación, grabación, edición, resolución de dudas y otros elementos, no están contemplados en su ingreso, por lo que es una labor que hacen sin remuneración.
  • Las autoridades de colegios privados deben ser conscientes de que muchos trabajos están en jaque, disminuidos o perdidos, sean comprensibles con la parcialidad o falta de pagos de padres y madres de sus estudiantes, así como del escenario tan difícil.
  • A los y las docentes, ustedes tienen un nivel alto de estrés, es igual a cada familia, al tiempo que le invierten a que sus estudiantes presten atención en un ambiente casero, que es totalmente ajeno a un aula, que como bien saben, cada estudiante tiene necesidades diferentes y el ambiente virtual en algunos casos, será un factor en contra.
  • Derivado del punto anterior, comprendan que no podrán asimilar todo, sin importan que tan bien preparados estén como docentes, recuerden que algo es mejor que nada. Y claro, como docente que soy, existirán algunos que abusen de la situación, tristemente nada se puede hacer con ello.
  • Y tengamos en cuenta, que no toda la gente tiene la capacidad o recursos de acceder a una conexión a la red o una computadora para el mismo propósito.
  • Perder el año escolar es una opción totalmente válida durante esta situación.

Esta situación, nos ha llevado en tiempos recientes, a vivir una crisis para la que nadie estaba preparado, menos en los ambientes educativos, y según el nivel impartido, cada reto es diferente como el grado de éxito también, pero algo que tienen en común: que lo que resta del año y en lo que llega una vacuna funcional, al final de cuentas se trata de sobrevivir, entendiendo que la salud va primero. Y no, no es una apología al conformismo, es el retrato de una situación que se vive en el día a día de los nuevos entornos virtuales durante la pandemia.

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COVID-19 continúa imparable en Yucatán

Lilia Balam

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Imágenes: SSY

En 24 horas, se confirmaron 211 nuevos casos y 34 fallecimientos a causa de la enfermedad.

Las cifras de COVID-19 siguen imparables en Yucatán: en las últimas 24 horas se confirmaron 211 diagnósticos y 34 fallecimientos a causa de la enfermedad en el estado.

De acuerdo con la Secretaría de Salud local (SSY), se detectaron 132 casos en Mérida; 14 en Ticul; siete en Kanasín; seis en Tekax y Valladolid; cinco en Progreso y Umán; cuatro en Peto; tres en Celestún y Santa Elena; dos en Acanceh, Tecoh, Tinum y Tizimín; uno en Baca, Chicxulub Pueblo, Chumayel, Conkal, Dzitás, Hoctún, Hunucmá, Izamal, Mama, Motul, Muna, Oxkutzcab, Río Lagartos, Sacalum, Tahmek, Temozón, Tepakán y Tzucacab.

En total, 12 mil 33 personas han dado positivo en la prueba de COVID-19, 130 eran de otro país o estado. Mil 496 fallecieron. 34 decesos fueron confirmados en la jornada de hoy: ocho mujeres y nueve hombres de la capital yucateca, dos mujeres y un varón de Valladolid, una mujer de Tekantó, una de Espita, una de Tixkokob, una de Kanasín, una de Muna, un hombre de Seyé, uno de Cuzamá, uno de Baca, uno de Cacalchén, uno de Chichimilá, uno de Bokobá, uno de Chankom, uno de Quintana Roo y uno de Campeche. Tenían entre 30 y 84 años, y la mayoría padecía enfermedades como diabetes mellitus e hipertensión arterial.

523 pacientes se encuentran en hospitalización, y hay más en espera de diagnóstico, pero la SSY no especificó cifras. 438 tienen síntomas leves. 9 mil 576 ya se recuperaron.

Como se recordará, se puede consultar información sobre la COVID-19 en la página http://www.coronavirus.yucatan.gob.mx. También se encuentran a disposición la línea telefónica (800 982 2826), y los chats de Whatsapp en español (999 200 8489) y en maya (9991 40 6622), para obtener diagnóstico automatizado; y la aplicación “Meditoc”, tanto en Apple Store como en Play Store.

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Alargarán la Ley Seca en Yucatán hasta el 17 de septiembre

Lilia Balam

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Foto: www.unotv.com

Aunque el decreto no ha sido publicado en el Diario Oficial del Estado, el Gobierno local anunció que seguirá prohibida la venta de bebidas alcohólicas para prevenir contagios de COVID-19   

La ‘Ley Seca’ se mantendrá en Yucatán hasta el próximo 17 de septiembre: así lo anunció el Gobierno del Estado a través de un boletín, bajo el argumento de que la medida se seguirá implementando para prevenir contagios.

Como se recordará, a mediados de julio se prohibió la venta de bebidas alcohólicas en la entidad. Aunque la vigencia del Decreto 252/2020 concluirá el próximo sábado, el Ejecutivo local ya comunicó que la restricción permanecerá hasta el siguiente mes “para evitar la movilidad, el contacto social innecesario y las reuniones que no ayudan a la prevención y contribuyen a relajar el cuidado de las medidas sanitarias por pandemia”.

De acuerdo con el boletín emitido por la autoridad estatal, no se permitirá la comercialización de bebidas con alcohol en licorerías, expendios de cerveza, tiendas de autoservicio, restaurantes, pizzerías, salones de baile y otros establecimientos, según lo dispuesto en el artículo 253-A de la Ley de Salud local. La persona que infrinja la disposición podrá ser sancionada hasta con seis años de prisión y 200 días-multa.

“Esta medida, junto con otras implementadas, ha estado funcionando y dando resultados. Sin embargo esta mejoría ha sido leve, por lo cual es necesario seguirlas aplicando y no bajar la guardia en las disposiciones de salud y para la prevención”, indica el comunicado.

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