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Apuntes librescos

Eugenia

Rolando Bello Paredes

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La novela Eugenia. Esbozo novelesco de costumbres futuras, del Dr. Eduardo Urzaiz Rodríguez, fue publicada, en formato digital, por la Universidad José Martí de Latinoamérica, Campus Mérida. La edición original  es de 1919.

La escritora Cristina Martín Urzaiz dice en la edición 2019: “Eugenia fue la primera novela mexicana de ciencia ficción y su autor ubica la trama 300 años después de haberla escrito (2218). Esta obra que plantea una visión futurista de la vida en la tierra, se adelantó 13 años a los clásicos “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley (1932), 30 años a “1984” de George Orwell (1949) y 34 años a “Farenheit 451” de Ray Bradbury (1953)”.

Los promotores de la edición, Dres. Carlos E. Bojórquez Urzaiz, Alejandro Ramírez Loria, y Ginón Bojórquez Palma, explican: “Se trata de una edición digital, dispuesta a tono con la futuridad con que el doctor Urzaiz Rodríguez imaginó las líneas de su obra literaria, con la mirada puesta no sólo en un viaje doscientos años hacía el futuro de Villautopia, sino que a la vez nos traslada cien años al pasado, a la Mérida, Yucatán, o La Habana, Cuba de1919”.

Ante la publicación de Eugenia, hace cien años, el autor, rector fundador de la Universidad Nacional del Sureste (fundada por el gobernador Felipe Carrillo Puerto, el 25 de febrero de 1922), hoy Universidad Autónoma de Yucatán, apuntó en su prólogo:

– “Estoy seguro de que muchos individuos, de esos que se consideran los únicos usufructuarios del sentido común, exclamarán escandalizados al leer mi libro: – ¡Pero esta es la obra de un loco! – .

“Médico soy de locos y nada tendría de extraño que, en los catorce años largos que llevo tratando a diario con ellos, algo se me hubiese pegado de sus delirios y manías. Yo, como es natural, me tengo por sano y cuerdo; y como, por otra parte, he conocido y conozco enajenados que escriben muy bella y razonadamente, ni me asombra ni me ofendo porque mi obra sea calificada de tal manera.

“Después de todo, hasta los mismos conceptos de cuerdo y loco son relativos, pues dependen del lado en que se coloque el que juzga o califica. Así, a lo menos, lo entendió aquel fraile español que, en el siglo XVII, escribió un libro titulado: “De si los locos son ellos o lo somos nosotros”.

“Tú, por lo tanto, lector benévolo o severo, puedes juzgarme como mejor te parezca; que me queda el recurso -y a él me acojo desde luego- de aplicarte la misma vara que empleas para medirme”.

El Dr. Urzaiz Rodríguez fue autor, además de la novela Eugenia, de los siguientes títulos, entre otros: Historia de las Religiones; Reconstrucción de Hechos, firmada con el seudónimo de Claudio Meex e ilustrada por él mismo; la traducción al español de “Evangelina” de Longfellow; Del Imperio a la Revolución; Psiquiatría para estudiantes de medicina; Biología y Antropología para alumnos de la Escuela Normal; Estudio Psicológico sobre el espíritu varonil de Sor Juana Inés de la Cruz; Exegesis Cervantina; La Emigración Cubana en Yucatán; La Familia, Cruz del Apóstol.

Tengo en mi biblioteca un ejemplar de Eugenia, edición de 1976, con motivo del centenario del nacimiento del Dr. Urzaiz Rodríguez, a cargo de la Universidad de Yucatán, y que constituyó la tercera edición, “en gran parte facsimilar, rememorando justicieramente al desaparecido maestro”, apunta el escritor Renán Irigoyen Rosado, como jefe del Departamento de Extensión Cultural de la Casa de Estudios yucateca. Contiene el prólogo a la segunda edición, escrito por otro distinguido universitario, Conrado Menéndez Díaz, y un estudio del enciclopedista Leopoldo Peniche Vallado.

Menéndez Díaz apunta: “Esperamos que el conocimiento de esta obra resulte sumamente provechoso a las nuevas generaciones, ya que en ella –como ocurre en toda novela- el autor infunde sus ideales, sus aspiraciones y sentimientos, a sus personajes y por consiguiente cumple, aun sin proponerse hacer una obra de tesis, con el docere delectando, inseparable de la buena literatura”.

Don Leopoldo señala: “Esencialmente deductivo en el razonamiento, las anticipaciones futuristas del Dr. Urzaiz están sólidamente basadas en las realidades sociales e históricas que él ha vivido o estudiado y su sueño –lo que él llama su sueño cuando en el prólogo dice: ¡Anchie io sogno spesso! (También yo sueño a menudo)- no es el sueño descoyuntado, descabalado y caótico del poeta sin vigilia, sino el sueño ordenado, todo equilibrio, todo deliberación, del hombre de ciencia que razona y especula, analiza y sopesa, y resume en fórmulas y ecuaciones cuanto lucubra y atisba”.

Los moralistas y conservadores, entiendo que aquí sí viene bien empleado el vocablo, de la sociedad yucateca de principios del siglo XX se habrán escandalizado y ofendido por la novela Eugenia:

Esterilización masiva, “reproductores oficiales de la especie”, desaparición de la familia y aparición del “grupo, basado en las afinidades de carácter y en la comunidad de gustos y aspiraciones y, por tanto, realmente indisoluble”, y lo más “detestable”, los “gestatores” del sexo masculino, “previamente feminizado”, al cual un cirujano “le ha hecho ya una pequeña incisión en el abdomen. El ovulo es depositado en la cavidad peritoneal, como un grano de trigo en el surco, y si la operación es fructuosa –lo cual en la actualidad rara vez deja de suceder- a los doscientos ochenta y un día exactos, hacemos una laparotomía y extraemos un niño perfectamente desarrollado y viable”.

Es probable que los conservadores yucatecos de la sociedad del siglo XXI también se trastornen por la trama eugenésica de la novela Eugenia, cuya acción se desarrolla en el siglo XXIII.

Los interesados encuentra la novela Eugenia, en: https://universidadjosemarti.com/wp-content/uploads/2019/12/EUGENIA-E-URZAIZ.pdf

“Tendido de libros”. El vocablo “tendido” se usa más alrededor de los cosos taurinos. La Real Academia Española informa “tendido” como adjetivo en tauromaquia: “Dicho de una estocada: Que penetra más horizontalmente de lo adecuado en el cuerpo de la res”. Otra acepción es: “Acción y efecto de tender”, y éste significa “Desdoblar, extender o desplegar lo que está cogido, doblado, arrugado o amontonado”. A un lado estos conceptos, el caso es que recientemente hubo un “tendido” de libros, promovido por el Fondo de Cultura Económica (en portal de revista Proceso, “Esteban Moctezuma y Paco Ignacio Taibo II inauguran Tendido de Libros en Los Pinos”, 20 diciembre 2019).

El acto se efectuó en el otrora centro del poder nacional, Los Pinos, la residencia presidencial desde el mandato del Gral. Lázaro Cárdenas hasta el gobierno de Enrique Peña Nieto. El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió no usarla, y residir y celebrar sus actos oficiales en Palacio Nacional. El “tendido”, en el salón “Adolfo López Mateos”, atrajo a miles de visitantes, lectores, quienes adquirieron, según los reportes periodísticos, más de 14 mil ejemplares, editados por el FCE y Educal. La oferta libresca, señaló el FCE, fue seductora, en términos de precios: “La mayoría en un rango de nueve pesos hasta 150 y ya de ahí los menos de 151 a 250” (Milenio, 23 diciembre 2019).

El “tendido de libros” es una excelente idea para promover la lectura. Podría ser imitado por alguna institución yucateca, por ejemplo, la Universidad Autónoma de Yucatán, la secretaría estatal de la Cultura y las Artes, el Ayuntamiento de Mérida, y Maldonado Editores, que además, han sido, históricamente, los grandes editores en la Península de Yucatán.

A estas entidades podría sumarse la UNAM, por conducto del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, cuya sede principal se encuentra en las instalaciones del ex sanatorio Rendón Peniche. En su caso, el Centro atraería las importantes ediciones de la UNAM.

La UADY, el Ayuntamiento de Mérida y Maldonado Editores ya promueven sendas ferias de libros y de lectura. El “tendido de libros”, entiendo, consistió en ofertar publicaciones a bajo precio, así que también esas instituciones podrían hacer lo mismo con sus propias producciones. Así que bien que pueden promoverlo. Los lectores lo agradeceremos.

Borges. Apunte relativo al escritor argentino Jorge Luis Borges, que publicó Graciela Mochkofsky, en la revista Letras Libres (número 188, agosto de 2014): Fervor de Buenos Aires, que es el primer libro publicado por Jorge Luis Borges. Es un librito delgado, sin prólogo ni pie de imprenta. La edición fue pagada por el padre de Borges cuando este tenía veintitrés años.

“Escribí esos poemas entre 1921 y 1923, y el volumen apareció a comienzos de 1923” – precisa Borges en Autobiographical Notes, publicado originalmente en inglés por The New Yorker en 1970 y traducido al español como un ensayo autobiográfico.

Sigue contando Borges: “Mi hermana (Norah) hizo un grabado en madera para la portada y se imprimieron trescientos ejemplares. En aquellos tiempos, publicar un libro era una suerte de empresa personal. Nunca se me ocurrió, por ejemplo, mandar ejemplares a los libreros o a los reseñistas. La mayor parte los regalé”.

Borges falleció en Ginebra de un enfisema pulmonar el 14 de junio de 1986.

Lectora. Diálogo de Salman Rushdie y la Chica Playboy del Año 1988, durante una fiesta en la Mansión Playboy de Hugh Hefner, en el libro Memorias. Joseph Anton, del escritor indio-británico:

“… una joven rubia de sonrisa amable y cuerpo inverosímil. Era Heather Kozar, la recientemente elegida Chica Playboy del Año, una muchacha muy joven con excelentes modales que, para decepción de él, insistió en tratarlo de usted.

“Perdone, no he leído ninguno de sus libros –se disculpó-. Para serle sincera, no leo muchos libros, porque me canso y me entra sueño”. Sí, claro, coincidió él, a él a menudo le pasaba lo mismo.

“Pero hay algunos libros –añadió ella-, como Vogue, que me siento obligada a leer para mantenerme al corriente de lo que pasa”.

Diferencias. “¿Eres bibliófilo? ¿Practicas tsundoku? La Bibliofilia es el término para definir a las personas amantes de los libros, de su coleccionismo, a los expertos en encontrar las primeras ediciones de una obra, de conocer al detalle cada libro y saber cuál tiene más valor. Mientras que el Tsundoku se refiere más a una acumulación de libros que no leerás nunca. Comprar sin parar” (Portal Qué leer, 25 septiembre 2019).

Felicitaciones. A los lectores de Informe Fracto, el redactor de los Apuntes Librescos les expresa sus felicitaciones por el año nuevo y un inmejorable deseo: que lean libros en 2020, muchos libros y más libros.

Traspunte. “Borges y el taxista”, de José Bianco, en El Cuento, Revista de Imaginación, Premio Nacional de Periodismo 1981, número 143, abril-diciembre 1999, ejemplar de aniversario número de 35:

– “No puedo leer. Soy ciego.

– ¿No puede leer nada?

–  No. Nada.

– ¿Ni siquiera los diarios?”.

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Máquina diabólica

Rolando Bello Paredes

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La historia del libro moderno se puede ubicar a partir de la invención de la imprenta con tipos móviles de Johannes Gutenberg, hace poco menos de seis siglos. El cubano Fernando Rodríguez Sosa, en su artículo “Ocho años del libro en Cuba”, publicado en la revista habanera Bohemia, así lo considera:

Los libros de arcilla, papiro o piedra hoy son cosa de la historia. Desde la antigüedad más remota el hombre quiso `archivar´, para hacer trascender a otros tiempos, sus hechos más sobresalientes: lo hace primero en los muros de las cuevas, luego, en largas tiras de papiro llenos de incomprensibles jeroglíficos, hasta que surge la imprenta… y todo cambia”.

Con la imprenta, Gutenberg inició la edición de una Biblia, que terminaron Johannes Fust y Peter  Schofer. La Biblia de 42 líneas, como se llamó a la de Gutenberg, era, según los expertos, “el libro impreso más hermoso que se conocía”.

En el ensayo de Antonio Canto López, “Historia de la imprenta y del periodismo”, en la Enciclopedia Yucatanense(Tomo V, 2ª. Edición, México, Gobierno del estado de Yucatán, 1977), se consignan los siguientes datos:

En Yucatán, la primera imprenta llegó a Mérida, en el siglo XIX, en febrero de 1813, casi tres siglos después de fundada nuestra ciudad capital. Fue traída de La Habana, Cuba, por los hermanos Juan y José Tiburcio López Constante.

Los primeros impresos yucatecos son:

1. El primer prospecto de El Misceláneo, primer periódico publicado en la Península de Yucatán,  en  marzo de 1813.

(En el Boletín de Bibliografía Yucateca, número 3 de 31 de diciembre de 1938, dirigido por Alfredo Barrera Vásquez, se reproduce el facsímil de la primera plana del número 2 de El Misceláneo. “Del número 1 -informa el Boletín- no se conoce ningún ejemplar”.

(En su artículo “Reseña de la historia de los primeros años de la imprenta y del periodismo en Yucatán”, del profesor Antonio Canto López, publicado en el Boletín de Bibliografía Yucateca, número 16 de enero, febrero y marzo de 1943, el autor informa que “los únicos 30 ejemplares conocidos hasta hoy –incluyendo sus alcances- se encuentran en la Biblioteca Crescencio Carrillo y Ancona”).

2. El Decreto de 9 de octubre de 1812 sobre arreglos de tribunales.

3. El Decreto de 9 de noviembre de 1812 por medio del que quedaba abolido el pago de subvenciones y se hacían repartimientos de tierras a los indios.

En un folleto poco conocido y difundido, Primeros Impresos Musicales de Yucatán, publicado según afirma el otrora cronista de la ciudad, Renán Irigoyen, cuarenta y siete años después de la introducción de la imprenta en Yucatán, se publican “las primeras muestras de la música popular pautada impresa en Yucatán”. Relaciona ocho de autores yucatecos, como José D. Sierra, Perfecta Aurora Zorrilla, José María Osorno, y Juan B. Ayala.

Orígenes chinos. La invención de la imprenta se ubica en el Oriente. La Enciclopedia Biográfica Universal informa que “tuvo su origen en China y el texto más antiguo que se conserva, impreso en letras de altorrelieve, data del año 868” de nuestra Era. El primer libro que se imprimió en China fue el Sutra de Diamante, estampado por Wang Chieh el 11 de mayo del año 868, según se comunica en el portal de la Imprenta Nacional de Colombia.

En Rusia. Otro apunte lo obtuve de la novela Henri Troyat, Iván El terrible, Zar y Gran Príncipe de todas las Rusias:

– “Los copistas, por su parte, cometían demasiados errores en la transcripción de los textos sagrados, por lo que se decidió suspender la copia a mano de las obras litúrgicas e instalar una imprenta en Moscú para reproducir los libros a partir de los modelos más correctos (…)”.

“La primera imprenta, tachada por el pueblo de máquina diabólica, fue destruida durante un motín”.

– “… como la primera imprenta instalada en Moscú con tipógrafos daneses había sido destruida por el pueblo amotinado contra los obreros de Satanás, Iván mandó que montaran otra en Alexándrovskia Sloboda. Todos los libros que se imprimieran allí, con tiradas muy pequeñas, eran religiosos. Del extranjero llegaban muy pocos. Según un inventario de 1578, el acaudalado Stróganov (¿Miguel?) sólo tenía doscientos ocho volúmenes, noventa y seis de ellos impresos”.

 – “… Iván, que sentía pasión por la lectura (…) Cada ciudad tendría su propia escuela (…) En ellas se aprendería a leer y escribir, cálculo, canto, religión y buenas costumbres, que incluían la condena de la sodomía infame”.

En el suplemento “La Cultura en México” de la revista Siempre! se reprodujo en julio de 1989, el artículo “El primer libro impreso en América”, que originalmente se publicó en El Correo Ilustrado del 23 de marzo de 1873, y que establece a juicio de su autor, Joaquín García Icazbalceta, que aquél lo fue el Manual de Adultos, impreso en la ciudad de México, “por mandado de los reverendísimos señores obispos de la Nueva España y a sus espensas: en casa de Juan Cromberger, Año de nacimiento de nuestro señor Jesu Christo de mil quinientos y guarenta. A XIII del mes de Deziembre”.

Modernidad. La imprenta de hoy no es la misma de ayer (Perogrullo dixit). Como sitio de trabajo, ya no es centro de reunión de toda clase de negocios como lo era en pleno siglo XIX, según nos refiere el admirado escritor Roldán Peniche Barrera.

En un artículo periodístico suyo, publicado en 1987, lo ejemplificó con un aviso que tomó del periódico El Noticioso, en la edición del 15 de enero de 1847, que promovía en venta, “un piano de seis octavas, de muy poco uso y de buenas voces, y un caballo de bueno calesero sin resabios ni tacha”, señalando que “en esta imprenta darán razón”. El profesor Peniche Barrera no dice de qué imprenta se trataba.

¿Libros por la Independencia? En los Apuntes Librescos, “La Reina del Crimen. Centenario de su primera novela: El misterioso caso de Styles” (Informe Fracto de 15 de enero de 2020), se informó que entre las actividades conmemorativas del aniversario de la “consumación” de la Independencia nacional, que iniciarían en 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la publicación de libros:

“21 títulos de historia, ensayo y literatura mexicana, que se repartan uno por mes, a partir de este enero y hasta septiembre de 2021”.

Hasta ahora no hay ningún libro publicado.

Libros. El Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, de la UNAM, ha aliviado el encierro provocado por la crisis sanitaria del Covid-19. Ha puesto a disposición de los lectores, en forma gratuita, desde su muro de Facebook, diversas publicaciones, por ejemplo, los libros:

Viajeros por el mundo maya; Crescencio Carrillo y Ancona. Correspondencia. Tomo I: Libro copiador de cartas; La primera persona y sus percepciones; Cuerpo, enfermedad y medicina en la Cosmología Maya del Yucatán Colonial; Representaciones sociales y contextos de investigación con perspectiva de género; Ruinas de Yucatán. Álbum fotográfico del siglo XIX; Geografías literarias de América; El héroe involuntario. Frédéric de Waldeck y su viaje por Yucatán; El temor a las multitudes. La formación del pensamiento conservador en México, 1804-1834.

Titanic. “En 1898, catorce años antes de que el Titanic zarpara, el marino estadounidense Morgan Robertson escribió una novela llamada Futilidad, sobre un lujoso barco que se hunde en su viaje inaugural al chocar contra un iceberg en el Atlántico. La nave, era la más grande del mundo, con un caso triple e imposible de hundir. Sus pasajeros eran la crema y nata de la aristocracia y además, no había suficientes botes salvavidas. El nombre de la embarcación era, créalo, El Titán” (Revista Espresso Journal, número 13, agosto 2011).

Coronavirus. Alemania “incluye a la cultura entre los bienes de primera necesidad”. Informó: “La industria cultural podrá acceder a la línea de liquidez ilimitada prevista por el Gobierno de Ángela Merkel” (ABC, 19 marzo 2020).

Traspunte. “Pobrecito”, de Carlos Monsiváis, en El Cuento, Revista de Imaginación, Premio Nacional de Periodismo 1981, número 143, abril-diciembre 1999, ejemplar de aniversario número de 35:

– “Y luego, había el niño de nueve años que mató a sus padres y pidió al juez clemencia porque él era huérfano”.

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Orhan Pamuk: Nights of Plague

Rolando Bello Paredes

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Foto de Julián Durán Bojórquez

El escritor turco, Orhan Pamuk, fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura 2006, “quien en la búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal, ha descubierto nuevos símbolos para el choque y el entrelazamiento de culturas”, según calificó la Academia Sueca.

En su artículo, “Una plaga entre dos mundos”, anuncia una excelente noticia a sus lectores: “Desde hace cuatro años estoy escribiendo una novela histórica situada en 1901, durante lo que se conoce como la tercera pandemia de peste, un brote de peste bubónica que mató a millones de personas en Asia pero no tanto en Europa” (El País, 30 abril 2020). El título de la novela, Nights of Plague (en traducción libre, Noches de peste).

La última publicación de Pamuk fue en 2018 con la novela La mujer de pelo rojo: “Hoy por hoy, después de tantos años, los celos me impelen a no revelar su nombre, ni siquiera a mis lectores. Pero debo contar fielmente lo que ocurrió a continuación”.

En las afueras del Estambul de 1985, un maestro pocero y su joven aprendiz son contratados para encontrar agua en una llanura estéril. Mientras excavan sin suerte metro a metro, nace entre ellos un vínculo casi paterno-filial, una dependencia mutua que se verá alterada cuando el adolescente se enamore perdidamente de una misteriosa mujer de pelo rojo: un primer amor que marcará el resto de sus días. El viaje de este joven hacia la edad adulta se acompasa al de una Turquía que ha ido transformándose de forma irreversible, y le sirve a Orhan Pamuk para regresar a los temas que han dominado una buena parte de su obra. En esta mezcla de fábula, relato mitológico y tragedia contemporánea, el autor vuelve a poner frente a frente las culturas de Occidente y Oriente explorando dos de sus mitos fundacionales: el Edipo Rey de Sófocles y la historia de Rostam y Sohrab, inmortalizada por el poeta persa Ferdousí en la epopeya del Shahname o Libro de los Reyes. Ambas tragedias discurren por debajo de una trama absorbente, en una novela de ideas que profundiza, entre otros temas, en la familia y la figura paterna, reafirmando al premio Nobel como uno de los grandes escritores de nuestra época” (promoción publicitaria de la novela de Pamuk, editada por Literatura Random House).

Las reacciones ante las pandemias, en opinión de Pamuk. Primero, es negarlas. Otra “ha consistido siempre en crear rumores y difundir falsas informaciones”. En su artículo periodístico, Pamuk concluye: “Para que de esta pandemia surja un mundo mejor, debemos abrazar y cultivar los sentimientos de humildad y solidaridad engendrados por el momento que vivimos”.

No encontré noticias, de acuerdo a una somera revisión periodística, vía Internet, de nuevas novelas de los recientes últimos cinco Nobel de Literatura, Peter Handke (2019), Olga Tokarczuk (2018), Kazuo Ishiguro (2017), Svetlana Aleksiévich (2015), Patrick Modiano (2014). Las últimas publicadas son las siguientes, respectivamente: La ladrona de frutas (2019), Relatos bizarros (2018), El gigante enterrado (2016), El fin del Homo sovieticus (2013), Recuerdos durmientes (2017).     

Nights of Plague, la nueva novela anunciada de Orhan Pamuk, es una excelente noticia en estos días de encierro por la crisis sanitaria del Coronavirus-Covid 19.

Maj Sjöwall. Otra, es sumamente triste. El fallecimiento de la escritora sueca Maj Sjöwall, el pasado miércoles 29 de abril. “La novela negra tal y como se ha entendido en las últimas décadas, tal y como se ha convertido en fenómeno de masas con aliento nórdico, la novela negra que no se olvida de su perspectiva social, del crimen dentro del sistema, no sería lo mismo sin Maj Sjöwall”, opinó el escritor Juan Carlo Galindo, en “Muere Maj Sjöwall, pionera de la novela negra contemporánea” (El País, 29 abril 2020).

Escribió, junto con su esposo Per Wahlöö, diez novelas durante diez años (1965-1975): Roseanna, El hombre que se esfumó, El hombre del balcón, El policía que ríe, El coche de bomberos que desapareció, Asesinato en el Savoy, El abominable hombre de Säffle, La habitación cerrada, El asesino de policías, y Los terroristas.

Todas las novelas negras son protagonizadas por el comisario Martin Beck: “Alto, de apariencia siniestra, rostro demacrado, frente ancha, mandíbula poderosa y ojos tristes, de un color azul grisáceo. No se cuida, fuma constantemente cigarrillos Florida, bebé café, come mal. Casi siempre está enfermo, ya sea resfriado o con dolores estomacales. Esos dolores lo convierten en un hombre malhumorado” (Folleto de la editorial RBA, “Maj Sjöwall. Per Wahlöö. La historia de un crimen”).

Algunas opiniones de otros autores de novela negra: “Maj Sjöwall y Per Wahlöö cambiaron la novela negra”: Henning Mankell; “La novela negra escandinava ha llegado a tener mucha calidad porque empezó con Maj Sjöwall y Per Wahlöö, quienes ya pusieron el listón muy alto”: Camilla Lackberg; “Maj Sjöwall y Per Wahlöö merecen ser colocados entre los padres fundadores de la novela negra contemporánea”: Andrea Camilleri.

Filey. Junto con el nombramiento del nuevo director de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), Enrique Martín Briceño, editor (con Faulo Sánchez Novelo) de la actualización de la Enciclopedia Yucatanense, en seis tomos (Gobierno del estado de Yucatán, 2017-2018), se informó que la Filey, organizada por la UADY, no se llevará a cabo en este 2020, sino hasta marzo del siguiente año, “cuando se realice con un trabajo que buscará consolidar los proyectos establecidos y poner mayor énfasis en el fomento y promoción de la lectura” (Por Esto! 3 mayo 2020).

Catedral. En las “benditas redes”, circuló una fake news, que señalaba que el gobierno del estado había dispuesto que en las nuevas placas de vehículos yucatecos, aparecería la Catedral de Mérida, y que sin embargo por diversa razón, en realidad la que apareció en la muestra de las placas, era la Catedral de Campeche. Resultó una absoluta falsedad, como se comprobó al momento de expedirse las primeras el pasado 2 de marzo. La expedición de las placas se interrumpió por el Coronavirus-Covid 19.

Jocosidades aparte, en 1987 el escritor Roldán Peniche Barrera publicó una nota periodística titulada “La Catedral: juicios y prejuicios de ilustres peregrinos”, que incluyó en su libro Historia de un lunes (edición del Instituto de Cultura de Yucatán, 1993). Reproduzco a continuación algunos juicios, investigados por Peniche Barrera:

“Posee la masiva apariencia de un monumentos de imponentes proporciones”, escribe Alice D. Le Plongeon por 1873.

– “El insufrible Barón de Waldeck, hacia 1834, no le encuentra nada notable”.

– “Stephens, seis años después, proclama que interior es majestuoso e imponente, pero termina confesando que el gran atractivo consistía en las damas arrodilladas ante los altares”.

– “Los arqueólogos ingleses Channing Arnold y Frederick J. Tabor Frost, que visitan Yucatán el año de 1906, la registran en su injurioso libro The American Egyp (1909) como una desvaída construcción denotada por su mediocre emplastamiento y añaden que en su interior no hay mucho que admirar salvo las doce columnas que soportan el techo. Con rematada saña británica resuelven que los cortinajes y la tapicería son de pésimo gusto, y que para acceder al púlpito, empolvado, sucio y viejo, hay que transitar por unas escaleras de madera literalmente podridas y con agujeros”.

“Medio siglo después, un yucateco, el arquitecto Leopoldo Tommasi López perfecciona esa sucesión de veredictos sobre ese patriarcal edificio calificándola de hibridismo arquitectónico, un error de estilo y de uniformidad. Su conclusión es, en síntesis que el aspecto general de la Catedral es pesado, demasiado rígido y monótono”.

Librerías. En México permanecen cerradas por la cuarentena impuesta por la enfermedad del Covid 19. En España se anunció que a partir del lunes 4 de mayo, algunas madrileñas podrían volver a abrir, “en las que trabajan tres personas de media”, no así las grandes cadenas de librerías.

La apertura de las librerías, y la vuelta a la normalidad cotidiana, es algo que se espera casi con ansiedad. No sé, usted, lector de Informe Fracto, qué hará una vez que salga del actual encierro casero, pero el autor de estos Apuntes librescos, acudirá a una librería y a tomar un espresso doble, no necesariamente en ese orden.

Traspunte. “Cuento”, de Ambrose Bierce, en El Cuento, Revista de Imaginación, Premio Nacional de Periodismo 1981, número 143, abril-diciembre 1999, ejemplar de aniversario número de 35:

“Se cuenta de Voltaire que una noche se alojó, con algunos compañeros de viaje, en una posada del camino. Después de cenar, empezaron a contar historias de ladrones. Cuando le llegó el turno a Voltaire, dijo:

Hubo una vez un Recaudador general de Impuesto –y se calló.

Como los demás lo alentaron a proseguir, añadió:

– Ese es el cuento”.

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“Le haré una oferta que no podrá rechazar”: Vito Corleone

Rolando Bello Paredes

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Hace cincuenta y un años, el 10 de marzo de 1969, se publicó la novela de Mario Puzo, El Padrino. Tres años después, el 15 de marzo de 1972, se estrenó la película El Padrino, basada en la novela homónima del escritor italoestadounidense.

Sin duda es mejor leer la novela que ver la película, sin embargo ésta causó un estado de admiración en los cinéfilos, al grado que hoy sigue en el ánimo de éstos, al igual que las otras dos partes de la trilogía dirigida por Francis Ford Coppola. En 2002 se le consideró “como una de las 100 películas esenciales de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine”.

El padrino es una novela de género criminal escrita por el escritor italoestadounidense Mario Puzo que originalmente publicó una de las mayores editoriales del país conocida como G. P. Putnam’s Sons en 1969. Detalla la historia ficticia de una familia de la mafia siciliana asentada en Nueva York y que está encabezada por Don Vito Corleone, El gran jefe, la cual se convirtió en sinónima de la mafia italiana. La trama transcurre entre los años 1945 y 1955, y también proporciona el trasfondo de Vito desde su niñez, hasta su madurez” (Wikipedia).

Enseguida, unas frases seleccionadas de la novela El Padrino (Ediciones B, Suma de Letras, España, 2003):

“Le haré una oferta que no podrá rechazar” – Esta es la frase inmortal de Don Corleone.

– “Ellas (las mujeres) se creen ángeles del cielo, están convencidas de que los hombres, todos los hombres, irán al infierno por los siglos de los siglos” – El Padrino.

– “La amistad lo es todo. La amistad vale más que el talento. Vale más que el Gobierno. La amistad vale casi tanto como la familia. Nunca lo olvides” – Don Corleone.

– “Nunca digas lo que piensas a alguien fuera de la familia.”- Vito Corleone a su hijo Sonny.

– “Una vez había oído decir a Don Corleone que un abogado, con su cafetera en mano, podía robar más que un centenar de hombres con metralletas” – un personaje,

– “(…) había aprendido del mismo Don el arte de la negociación. “Nunca te enfades. No profieras amenaza alguna. Razona con la gente”. El arte del razonamiento consistía en desoír todos los insultos, todas las amenazas” – un personaje.

– “Los abogados pueden robar más dinero con una cartera, que un millar de hombres enmascarados y con pistolas” – Don Corleone.

– “(…) quiero que sepan que no estoy aquí para discutir ni para convencer, sino para dialogar. Y como hombre razonable que soy, haré cuanto esté en mi mano para que nos despidamos siendo amigos. Les doy mi palabra de que así pienso hacerlo, y aquellos de ustedes que me conocen bien, saben que nunca falto a mi palabra. Ahora, vayamos al grano. Todos nosotros somos hombres de honor, por lo que no será necesario firmar documento alguno. Después de todo, no somos abogados” – El Padrino.

– “El doctor Taza medía un metro ochenta, por lo que era alto para tratarse de un siciliano, y tenía las mejillas coloradas y el cabello blanco. A pesar de su edad, iba a Palermo una vez a la semana para presentar sus respetos a las más jóvenes prostitutas de la ciudad. El otro vicio del doctor Taza era la lectura. Leía cuanto papel caía en sus manos, y luego hablaba de lo que había leído a sus conciudadanos, todos ellos campesinos y pastores analfabetos. Tal vez por eso, la gente decía que el doctor estaba loco. ¿Qué tenían que ver los libros con ellos?“.

Michael Corleone (…) supo que la palabra Mafia había significado, en su origen, lugar de refugio, y que luego que se convirtió en el nombre de una organización secreta creada para luchar contra los poderosos que durante siglos habían manejado a su antojo el país y a sus gentes. Sicilia era una tierra que había sido más maltratada que cualquier otra del mundo“.

– “Si algo nos ha enseñado la historia es que se puede matar a cualquiera.” – Michael Corleone a Tom Hagen.

– “La venganza es un plato que sabe mejor cuando se sirve frío” – Don Corleone.

Antes de morir, las últimas palabras de Don Corleone, fueron: “¡Es tan hermosa la vida!“.

Durante un viaje que realicé por el Distrito Federal y el estado de Tamaulipas, por allá de los años setenta del siglo inmediato anterior, recuerdo la lectura adictiva de esta novela. Así, los kilómetros recorridos por las carreteras mexicanas, resultaron fugaces, pasó el tiempo rapidísimo, casi sin darme cuenta.

Ahora que estamos en “aislamiento social” (casi “arraigo domiciliario”), recomendado por la autoridad  sanitaria del país, les haré, lectores de Informe Fracto, una oferta que no podrán rechazar:

– Leer (o releer) la novela de Puzo, El Padrino.

La cuarentena será leve con la lectura de este libro.

Coronavirus. Ya apareció el primer libro sobre la pandemia del Coronavirus: En tiempos de contagio, de Paolo Giordano. El diario El Español lo criticó desde la “cabeza” de su nota informativa: “Mediocre, obvio y escrito en 15 días. Otro libro basura”. Giordano es autor también de la novela La soledad de los números primo, premio Strega en 2008, que constituye el “máximo galardón literario que se puede ganar en Italia”.

En tiempos de contagio se escribió en menos de un mes, informa El Español, que califica: “Es probable que este texto -breve e indoloro, insignificante- hubiese tenido mucha más cabida en una serie de artículos publicados en prensa que en una obra editada”. Bajo el sello editorial de Salamandra, está disponible en formato digital.

** La Filey 2020 se cancela. Programada para mayo próximo (del sábado 9 al domingo 17), se celebrará en 2021, por la emergencia sanitaria declarada por la SSA (Informe Fracto, 31 marzo 2020).

“¡Quédate en casa!”. Es el reiterado llamado de la autoridad sanitaria del país ante la pandemia del Coronavirus. El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la SSA:

– “Decimos directamente a la sociedad, a todos y cada uno de los miembros de esta república: quédate en casa, quédate en casa, quédate en casa; porque si lo haces tú y lo hacemos todos, es la única manera de reducir la transmisión de este virus. Que quede muy claro, seguirán aumentando los casos y va a haber casos graves y va a haber muertes; lo que se puede lograr es que se retarde la velocidad de contagios”.

** Para aliviar la cuarentena, una propuesta es escribir un diario, un registro de apuntes personales relacionados con la vida en los tiempos del Coronavirus. No es mala idea. Dos escritores españoles, Lorenzo Silva (Si esto es una mujer, Recordarán tu nombre, Lejos del corazón, entre otras novelas) y Juan Gómez-Jurado (Loba negra, Reina roja, Contrato de Dios, alguna de sus novelas), redactan y publican sus respectivos diarios.

El primero, en su portal “lorenzo-silva.com”, su Diario de la Alarma. Y el segundo, en el diario español ABC, su Diario de una Epidemia.

** Sugerencias librescas para pasar la cuarentena:

1. Reina roja y Loba negra, de Juan Gómez-Jurado.

2. Con el agua al cuello, de Donna Leon ($90.00)

3. El sueño de Hipatia, de José Calvo Poyato.

4. Pecado y Las invitadas secretas, de Benjamín Black.

5. La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne.

** Una buena noticia. En el diario Excélsior (31 marzo 2020), la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli: “Colmex ha puesto en línea 167 libros electrónicos de su catálogo, entre los que destacan algunos títulos emblemáticos de su colección Historia Mínima, dentro de un repositorio digital en el que también se encuentran otros materiales audiovisuales, para hacer frente a la incertidumbre que ha provocado la contingencia sanitaria por la COVID-19 en México”.

Traspunte. “Sinfín”, de Pedro Durán, en El Cuento, Revista de Imaginación, Premio Nacional de Periodismo 1981, número 143, abril-diciembre 1999, ejemplar de aniversario número de 35:

– “Un hombre se forma tras una larga cola. Desesperado, comienza por eliminar al que está antes de él –sigue con todos los de la fila-. Hasta que otro hombre se detiene a su espalda…”.

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