Arte y ciencia
Un disfraz para Nicolás, cinta mexicana sobre inclusión de niños con Síndrome de Down que podrás ver en el cine
Publicado
hace 5 añosen
Por
Rocío Valencia
Parte de lo recaudado en la taquilla de autocinemas será donado a asociaciones.
A través de una a admirable historia, Un disfraz para Nicolás busca llevar un importante mensaje a las familias del país: no olvidarnos de la importancia de la inclusión social y de seguir eliminando estigmas en torno a la discapacidad intelectual.
La cinta, 100% mexicana, ya está disponible en Cinemex. Dirigida por Eduardo Rivero, narra la historia de un niño con Síndrome de Down que enfrenta sus temores con la mejor sonrisa y en medio de un mundo fantástico.
“Un disfraz para Nicolás cuenta la historia de un niño de 10 años con Síndrome de Down que vive feliz con su mamá en un ambiente seguro, lleno de amor, pero por alguna razón la mamá desaparece de la vida de Nicolás y él tiene que irse a vivir con sus abuelos”, refiere, en entrevista con SinEmbargo, el director del filme Eduardo Rivero.
Nicolás deberá entonces adaptarse a una nueva realidad en otra casa y compartiendo cuarto con su primo mayor David, un preadolescente que también sobrelleva una dura situación familiar y desea encontrar a un amigo.
Nicolás es el protagonista de esta cinta, animada en 2D, que sólo guarda un recuerdo de su madre: un baúl de disfraces. Éstos tienen para él un gran significado emocional, pues, diseñados por su mamá, eran el regalo que ella le hacía en cada cumpleaños.
“Nicolás está pasando por un proceso complicado, pero conforme avanza la historia, con la ayuda de los disfraces y aventuras fantásticas van a empezar a conocerse un poco el uno al otro y aprender de esos miedos que cada uno tiene, pero también de las fortalezas que pueden encontrar en ellos mismos a través de verlas en otras personas”, explica Eduardo Rivero.
De esta suerte, los disfraces de dragón, mono o pirata se convierten en vínculos con el amor maternal, pero también en armas que tiene el pequeño para adaptarse a su entorno a pesar de su discapacidad.
La película está inspirada en el libro Pablo y El Baúl, de Jaime Mijares, cuyos personajes del pirata, el vaquero, la calavera y un amistoso chango son adaptados en la cinta para convertirse, junto a Nicolás, en los posibles héroes de una niña que vive encerrada en una torre rodeada de pesadillas.
El libro no fue creado para un público infantil, lo que hace Miguel Uriegas, el guionista, es tomar las ideas del libro para crear la historia de la cinta y que además tuviera una causa a la cual difundir, poder concientizar en ella y ayudarla.
“Nosotros lo que hicimos fue incorporar la figura de Nicolás como personaje principal que es un niño con Síndrome de Down. El tema del Síndrome de Down no está en el libro, la relación con el primo sí está. Este ir y venir de mundos no existe en el libro, en el libro se van de este mundo y nunca regresan. Si bien no es una adaptación literal, agarramos ese imaginario y esas herramientas de los disfraces, de este mundo mágico del que se accede a través del baúl para con sus personajes contar la historia de Nicolás, básicamente yo creo que es la mejor manera de retratarlo”, explica Miguel Uriegas.
Voces
Las voces de los personajes fueron grabadas por un elenco que vale la pena reconocer: Fran Fernández, un niño con Síndrome de Down que presta su voz para Nicolás, el personaje principal. También participan Emiliano Ugarte (David), Cristina Hernández (Ana), José Lavat (abuelo), Magda Giner (abuela) y Paty Cantú (mamá de Nicolás).
Un disfraz para Nicolás estará disponible sólo en pantallas de Cinemex, después de su paso por autocinemas.
“Lo ideal es alcanzar que la mayor cantidad de personas vea la película. El objetivo es generar un impacto social, generar conciencia y mover a la acción. Gran parte de la taquilla se va a donar a olimpiadas especiales, entonces dentro de todo esto del COVID-19 es un esfuerzo por dar un mensaje de esperanza y ayudar, o sea que la película entretenga y la vez ayude en esta nueva normalidad, y también alcanzar la distribución internacional, que se exporte”, expuso el director, Eduardo Rivero. “Que la gente le dé una oportunidad a la película, que la disfrute, que se diviertan, que se pase un buen rato, pero que también ese mensaje y aprendizaje que vivimos al hacerla se quede con la gente, así habrán valido la pena los tres años y medio que usamos haciéndola”, concluyó Rivero.

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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.
Carlos Bojórquez Urzaiz
Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.
En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.
Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.
La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.
Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.
La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.
Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.
Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.
Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.
No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.
Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.
La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.
Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.
Fidel Castro
La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.
Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.
Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.
De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.
Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.
Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad. Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.
