Conecta con nosotros

Madre América: Puerto Rico

100 x 35: Entre el reciclaje electoral y la esperanza

Edwin Sierra González

Publicado

en

La proximidad de las próximas elecciones coloniales, más coloniales e inútiles que nunca porque la Junta de Control Fiscal impuesta por Estados Unidos controla las decisiones del país, inaugura el fiasco electoral que supone las candidaturas que se presentan a los próximos comicios a celebrarse el 3 de noviembre de 2020. El desfile de candidatos es un nuevo golpe catastrófico a la lucha de un país que busca la esperanza en el futuro, un futuro donde sobreponerse a las embestidas naturales que han sacado a la luz la putrefacción política que se alimenta de la corrupción, la pobreza y la necesidad del pueblo.

Los rostros que se enfrentan por administrar los vestigios coloniales del país son ya por todos conocidos y lamentados. Figuras que con sus acciones demuestran que no vienen a servirle al país, sino a servirse de él. Lo peor, por una Comisión Electoral que lacera la democracia representativa e imposibilita con subterfugios y maromas legales la posibilidad de aspirar de aquellos que buscan romper con el tradicional binomio novoprogresista-popular democrático que ha destruido al país. El reciclaje de candidatos y figuras por parte de los partidos principales es devastador, a tal punto, que se presentan a comicios individuos cuyo expediente criminal y laboral es reprochable. No solo eso, sino que habiendo sido despedidos o acusados por su mala ejecutoria, son absorbidos por los partidos de mayoría en posiciones de confianza que no pasan por el ojo público. Así, a pesar de haber sido incluso descartados electoralmente, por perder en las contiendas pasadas, continúan cobrando y socavando el erario público con sueldos exorbitantes que son la humillación para muchos.

Los candidatos llamados a encabezar al partido gobernante, novoporgresista, que irán a primarias, son figuras de dudosa reputación por el desempeño que le precede o el que realizan actualmente. Pedro Pierluisi, lleva a cuestas el haber sido removido del Palacio de Santa Catalina por el Tribunal Supremo por usurpar el Poder Ejecutivo en un dudoso proceso que le ratificó como Secretario de Estado y luego lo llevó a la gobernación. Por su parte, la actual regente no electa, Wanda Vázquez, tiene en su historial un reprochable desempeño como Jefa de Justicia al no investigar un sinnúmero de asuntos de malversación, despilfarro y negligencia. Tan es así, que enfrentó un juicio acusada por el Presidente del Senado, quien hoy parece apoyarle en su afán político. Aunque sus primeros meses en la jefatura colonial parecieron gozar del apoyo general, tras su anuncio de candidatura, todo ha sido cuesta arriba en un constante enfrentamiento hasta con los de su propio partido. Los recientes hallazgos de almacenes escondidos al país tras los terremotos han minado su imagen a tal punto que, en una encuesta reciente, sobre el 70% desaprueba su gestión durante la emergencia. Su reciente video, del que parece sacar ventaja política del dolor del pueblo, le ha valido feroces críticas.

En tanto, el tradicional Popular Democrático, píldora venenosa que mantiene al país en su indefinición y limbo jurídico colonial, presenta unas primarias a la gobernación por primera vez en ochenta años. De todos, la figura más controversial es la alcaldesa de San Juan, la Ciudad Capital, Carmen Yulín Cruz, quien se enfrenta constantemente al gobierno central e incluso el presidente estadounidense. Sin embargo, la píldora venenosa de la papeleta popular reside en el exgobernador y excomisionado residente, Aníbal Acevedo Vilá, quien en 2009 enfrentó un juicio por financiamento ilegal de su campaña política, así como una larga lista de confesiones bajo juramento de posible evasión contributiva y hasta informes falsos para encubrir el financiamiento de campañas políticas por 15 años. Las estructuras del bipartidismo tradicional están corroídas.

La esperanza que se construye en alternativas…

Ante el panorama desolador que consume la política local, ha surgido en la isla una nueva alternativa política denominada Movimiento Victoria Ciudadana, así como candidatos independientes como Eliezer Molina. El nuevo movimiento de apresta a una Asamblea Nacional para decidir los candidatos a elecciones, sin ir a primarias y sin gastar millones del erario público. Sin bien Victoria Ciudadana presenta figuras que para algunos resultan controvertibles por su estilo y discurso, también hay otros que no tienen ninguna carrera política y les respalda una vida profesional y académica notable y, por lo pronto, intachable. Estas nuevas figuras que no están entramadas a los viejos vicios de la política colonial presentan una alternativa para aquellos que no toleran más los candidatos reciclados.

Los programas de análisis comienzan, a 10 meses de las elecciones, a hacer sus encuestas para ir conociendo el panorama político en un país cuya tasa de participación ha ido disminuyendo continuamente hasta colocarse en un 66%. Aunque algunos datos resultan previsibles, otros son reveladores. Por ejemplo, la intención de participación sobrepasa el 85%, lo que aumenta en casi un 20% la masa electoral. Por su parte, de los encuestados, solo entre un 16 y 28 por ciento pensaba darle el voto a un candidato del tradicional bipartidismo, frente a entre un 16 y 23 por ciento que se encontraba indeciso o en busca de un nuevo partido político. Entre tanto, en una encuesta realizada por un programa televisivo de análisis político, le otorgaba sobre el 12% de la intención del voto para la posición de Comisionada Residente a la candidata Zayira Jordán Conde, del Movimiento Victoria Ciudadana, dato que resulta revelador tomando en cuenta que es una dama poco conocida en la palestra pública y corriendo por un partido que se presenta por primera vez. De este movimiento reflejar una tasa de voto similar, quedaría inscrito automáticamente para una próxima elección sin tener que atravesar los atolladeros que impone la Comisión Electoral. Sin duda, la convulsionada realidad social, política y económica que enfrenta Puerto Rico desde los trágicos sucesos del huracán María en 2017, podrían revelar una nueva realidad, si el país despierta más de lo que está.

También te puede interesar: Puerto Rico, el Estado contra el pueblo y la crisis que no termina

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Madre América: Puerto Rico

Puerto Rico, el Estado contra el pueblo y la crisis que no termina

Edwin Sierra González

Publicado

en

Cualquiera podría decir que la naturaleza se ha ensañado con Puerto Rico y que los más de tres lustros de crisis económica que han elevado los niveles de pobreza, ha reducido las oportunidades de empleo y la capacidad de cubrir la canasta básica de alimentos de los puertorriqueños y puertorriqueñas no ha sido suficiente. Que el exilio que sufren miles y miles de compatriotas es sólo una consecuencia. Pero no, sin duda, la crisis le ha permitido a los ciudadanos, ver en detalle la mediocre clase política colonial que gobierna la el archipiélago. Junto a esa crisis, gestada por el despilfarro de los recursos económicos que han perpetrado los partidos Nuevo Progresista y Popular Democrático, la naturaleza se ha manifestado de manera feroz, lo que ha permitido mostrar nuestra grandeza de país como pueblo, pero a la vez, la miseria de espíritu de muchos de nuestros políticos. Sí, políticos, porque líderes es un término que les queda grande.

El paso del huracán María en 2017, cuya secuela dejó sobre 4,600 muertos en Puerto Rico, puso al descubierto la pobreza y los niveles de desigualdad que vienen consumiendo al país desde 2004. Pobreza cimentada en un paupérrimo salario mínimo de $7.25 USD, que aunque para algunos en el exterior podría parecer mucho, no lo es en un país donde un litro de leche cuesta $2.00 y una barra de pan de 450 gramos $2.50. La crisis de María dio paso a la crisis que sacó a la luz el famoso “chat” que sumió a Puerto Rico en protestas durante unas dos semanas, en las que el país se paralizó y el Gobernador Colonial renunció, ocurriendo esto por primera vez en la historia contemporánea. La crisis, agudizada por las burlas a los muertos a causa de María, los comentarios homofóbicos, machistas y misóginos, así como la admisión de manipulación mediática y amenazas contra la vida de figuras del país, se arraigó mas con el encuentro de suministros y víveres que fueron escondidos y guardados por el Estado y no fueron entregados a los damnificados, según algunos, en beneficio de las compañías multinacionales para que sus ventas no se vieran afectadas. Así, el Estado privó a cientos de miles de puertorriqueños de agua  potable, comida y otros elementos esenciales en momentos en que el país carecía de agua, electricidad y la comida estaba siendo racionada en los mercados a causa de la crisis. El Estado fue responsable de la muerte de miles de ciudadanos a quienes pretendió minimizar e ignorar contando solo 16 fallecidos en sus cifras oficiales.

El dolor y la rabia no terminan ahí. La naturaleza nos ha sorprendido nuevamente, sin habernos recuperado de las ruinas y las muertes de María. Desde el pasado 28 de diciembre de 2019, el país ha estado sumido en un enjambre de temblores que fueron en aumento y, hasta ahora, ha parecido alcanzar su cénit en el destructivo terremoto del 7 de enero de 2020, de 6.6. grados en la escala Richter, cuyo epicentro estuvo en el sur de la isla y devastó cientos de residencias y edificios históricos, entre ellos la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Guayanilla, la cual se edificó en 1841 y yace en ruinas en el corazón de la ciudad.

La herida de la tragedia se abría nuevamente en el corazón del pueblo que se ha desbordado en ayuda en viajes constantes desde el norte del país para llevar ayuda a los damnificados del sur. Un pueblo, que aprendiendo de las lecciones del pasado, ha desconfiado de sus instituciones y han entregado la ayuda ellos mismos, de puertorriqueño a puertorriqueño, sin intermediario, porque no se confía en el gobierno que dejó morir a miles de ciudadanos en el 2017 escondiendo suministros. Un gobierno que se lucra del dolor y la desgracia del pueblo para enaltecer sus campañas en año electoral, a meses de las elecciones coloniales.

Y así, en medio de la autogestión, el golpe de la traición azota de nuevo. Después de poco más de una semana del terremoto que destruyó hogares y dejó en refugios a miles de ciudadanos, un almacén con suministros desde el huracán María fue encontrado por ciudadanos en la ciudad de Ponce, esto en medio de los pedidos de ayuda del gobierno. O sea, el gobierno pidiendo la ayuda ciudadana, cuando almacenes repletos de ayuda humanitaria, nuevamente, le está siendo negado a los ciudadanos, al punto de que se encontraron miles y miles de cajas de agua embotellada expiradas desde 2019. El almacén contiene carpas, catres, comida enlatada, comida para infantes, tanques de gas para estufas y otros víveres de primera necesidad, en momentos en que los refugios han sufrido hasta inundaciones.

Los hallazgos han levantado una nueva ola de protestas similar a las del verano de 2019, que pide la renuncia de la gobernadora, Wanda Vázquez, quien por mandato constitucional, debió asumir tras la renuncia de Ricardo Roselló. Sobre todo, porque a pesar de negarlo, ha salido a la luz pública documentos que certifican que la misma tenía conocimiento de los almacenes y no los puso a disposición del pueblo. Su admisión pública ha enardecido a un país sumido en el desastre, la pobreza y la corrupción. Un país que nuevamente es estrangulado por la clase política y asesinado por el Estado. Las protestas, que intentan ser desacreditadas por el gobierno, se enfrentan a la censura que se intenta imponerles, tildándoles de ilegales, pues el gobierno exige que acaben a las 11:00 de la noche, lo que es inconstitucional, violentando el derecho a la libre expresión y las protestas. El nuevo capítulo apenas comienza y muestra la verdadera cara de aquellos que se presentan a las elecciones de noviembre 2020 y aspiran a dirigir la colonia. Esto no se detiene.

También te puede interesar: Puerto Rico 2020: espanto y posibilidad del año electoral

Continuar Leyendo

Madre América: Puerto Rico

Hostos: 181 años del “Ciudadano de América”

Edwin Sierra González

Publicado

en

Las personas ilustres son aquellas que dejan un legado profundo, trascendental y universal que va más allá de todo tiempo o frontera. A pesar del poco reconocimiento que muchos ilustres puertorriqueños puedan tener, cortesía del colonialismo y la desidia gubernamental, muchos de ellos se han destacado más allá del país, sirviendo a una sociedad internacional que ha tenido oídos para escuchar lo que tenían para decir.

Entre ellos se encuentra Don Eugenio María de Hostos y Bonilla, intelectual, educador, filósofo, sociólogo, escritor y, aunque conocido por pocos, libertador puertorriqueño nacido en la ciudad de Mayagüez, el 11 de enero de 1839, quien consagró su vida a la independencia de Puerto Rico, la Confederación Antillana, la unidad de América y la educación de los pueblos. Hijo de Don Eugenio de Hostos y Rodríguez de Velasco, quien era escribano y secretario de Isabel II y Doña Hilaria María Bonilla y Cintrón, es enviado a estudiar a Bilbao, España en 1852 para regresar a su patria en 1855, donde estudia en el Seminario Conciliar de San Ildefonso, en San Juan. Más adelante, en 1858, se mueve a la capital española para comenzar estudios en Derecho, Filosofía y Letras en la Universidad Central, hoy Complutense. Este privilegio que pocos puertorriqueños podían disfrutar, pues España se negaba a fundar una universidad en la menor de las Antillas, lo llevó a conocer a un sinnúmero de intelectuales, pero en particular, a su profesor, Don Julián Sanz del Río, un académico soriano que introdujo en España y su vida el krausismo, lo que marcó su vida intelectual y pedagógica. Hostos mismo abandonó sus estudios madrileños ya que no se sentía conforme con la metodología a través de la cual era instruido. Algunos arguyen su desapruebo a la rúbrica monárquica que acompañaría su diploma.

Durante su estancia en Madrid, comienza a interesarse en la política, por lo que comienza a asumir posturas que irán transformándose con los hechos que le tocará vivir. En principio, apoya decididamente la instauración de una república federal en España, razón por la que algunos arguyen su desapruebo a la rúbrica monárquica que acompañaría su diploma, por lo que desistió de terminar su carrera universitaria. Respecto a Puerto Rico, se volvió un ferviente autonomista, reclamando mayores derechos para sus compatriotas e incluso escribió su célebre novela “La peregrinación de Bayoán” (1863), un relato que pretendía que la metrópolis se hiciera consciente de la indigna situación de Puerto Rico y Cuba bajo la dominación colonial. Junto a ello, se vuelve miembro de la Sociedad Abolicionista Española, fundada por el compatriota sanjuanero Julio Vizcarrondo Coronado en 1864, buscando abolir la esclavitud en Puerto Rico y Cuba. Además, fue testigo de la caída de Isabel II en la Revolución Gloriosa de 1868 y días más tarde, del la revolución puertorriqueña bautizada como el Grito de Lares. Aunque vio el triunfo peninsular, no así el patrio, por lo que trabajó por un indulto para sus compatriotas.

Con la constitución española de 1869 y la negación a Puerto Rico y Cuba de los derechos que cobijaban a los peninsulares, Hostos sale desilusionado de España para nunca regresar, no sin antes dictar su célebre discurso en el Ateneo de Madrid en el que señaló que: “Si España quiere ser digna de su historia: si quiere conservar los restos de aquella gran familia que le dio la conquista, que le arrancó su tiranía, piense hondamente en su deber, repare las injusticias cometidas, sea menos avara de su libertad, extienda hoy la que acaba de conquistar, la que ha prometido, la que, so pena de indignidad, no puede negarse a aquellos pueblos”.

Ya de vuelta en América, en Nueva York, radicalizado por su experiencia, Hostos emprende una larga lucha de la mano del Partido Revolucionario Cubano, junto a Betances, Padre de la Patria, Basora, Cisneros y del Monte, entre otros, a favor de la Independencia de Cuba y Puerto Rico. Por esta razón, en 1871 emprende una gira para difundir su ideario antillano por Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil. Así mismo, su larga labor pedagógica lo llevó a dirigir instituciones en Venezuela, Chile y República Dominicana, donde fundó la Escuela Normal de Santo Domingo para la preparación docente y dirigó sendas reformas educativas en los últimos dos. En su largo recorrido y fructífero quehacer, el 25 de julio de 1898, día en que Estados Unidos invade a Puerto Rico, hasta hoy, funda la Liga de Patriotas para fomentar aún más la independencia, fundado el primer capítulo en el pueblo de Juana Díaz, esto de cara a un plebiscito para decidir el futuro político de la isla. Junto con sus compatriotas Manuel Zeno Gandía, Rafael del Valle y Julio J. Henna, integra una comisión puertorriqueña que se reúne con el presidente McKinley en enero de 1899 para reclamar y reivindicar los derechos de los puertorriqueños, pero fracasa en su intento pues Estados Unidos convierte a la isla en una colonia mediante la Ley Foraker, principio político que perdura hasta hoy.

Ante el fracaso, el prócer puertorriqueño y se retira a la República Dominicana a continuar su labor pedagógica, una labor que proponía una educación capaz de liberar y sostener la democracia, de desarrollar al ser humano y su moral, así como las instituciones llamadas a la representación ciudadana en Hispanoamérica. El desarrollo de su pensamiento hostosiano, que posee un Instituto de Estudios Hostosianos en la Universidad de Puerto Rico, al igual que sus decenas de obras como Moral Social (1888), Lecciones de Derechos Constitucional (1887), Geografía Evolutiva (1895) y Tratado de Sociología (1901), entre tantas otras, le llevaron a ser considerado como uno de los más grandes genios latinoamericanos en el siglo XIX. Siendo reclamado como hijo por muchos países, la 8va Conferencia Internacional Americana le honra con el título de Ciudadano de América en la víspera de su centenario en 1938. De igual manera, su pensamiento fue incluido, a principios de este siglo en el libro “Fifty Mayor Thinkers on Education: From Confucius to Dewey”, de la editorial inglesa Routledge. En el mismo, comparte honores con pensadores de la talla de Platón, Sócrates, San Agustín, Kant, Nietzche y Rousseau, entre otros.

Muere rodeado de su familia el 11 de agosto de 1903, en Santo Domingo, República Dominicana y descansa en el Panteón de la Patria, siendo el único puertorriqueño y extranjero en dicho Mausoleo Nacional. Su deseo fue descansar en tierras dominicanas hasta que su patria, Puerto Rico, fuese libre de toda dominación extranjera. Así se le ha cumplido al Ciudadano de América. Gracias, maestro.

También te puede interesar: Puerto Rico 2020: espanto y posibilidad del año electoral

Continuar Leyendo

Madre América: Puerto Rico

Puerto Rico 2020: espanto y posibilidad del año electoral

Edwin Sierra González

Publicado

en

El hervidero político en la colonia más antigua del mundo, más de cinco siglos de yugo, comienza a hacer sus galas en un modelo desgastado de bipartidismo que se hunde cada vez más antes la crisis que azota al archipiélago caribeño. Un país con múltiples posibilidades, se ve lastrado con la incapacidad que su condición de colonia le impone. Incapaz de defender sus recursos, incapaz de defender su mercado y economía, incapaz de defender su propio modelo de existencia ante la imposición extranjera.

Como cada cuatro años, la danza política y los cantos de sirena, harán su mejor alarde para prometer a los colonos una colonia mejor. Sí, una colonia mejor, porque los partidos de mayoría se han vuelto adoradores de la vaca sagrada del colonialismo que les permite escurrirse entre los millones del presupuesto y gastarlo a su antojo para beneficiar a aquellos que engrosaron las campañas e hicieron de los sueños del pueblo un lupanar al mejor postor. Las candidaturas a administrar el presupuesto colonial deben realizarse antes del 31 de diciembre de 2019, para que a partir del 1 de enero de 2020 comience la agonía electoral de atosigar al país con sus verbos vacíos, como en el pasado.

Sin embargo, parece haber algo distinto. La crisis que lleva con sus botas puestas sobre el país más de una década, ha profundizado en el malestar general. El exilio de cientos de miles de puertorriqueños, el cierre de escuelas públicas, la falta de atención y servicios médicos, los constantes golpes a la cultura que ha sido siempre la mendiga del gobierno, el encarecimiento del costo de vida y la falta de justicia salaria al trabajador son algunas de las hieles que día a día golpean al ciudadano común mientras el gobierno favorece a sus amigos y lucra a sus allegados con los recursos disponibles. Como si fuera poco, la nueva cita electoral promete un nuevo referéndum profético, de los muchos que se han celebrado ya, para, según ellos, acabar con el problema colonial. Un nuevo proyecto para cumplir a cabalidad la definición de lo que son las ideologías, que mas que defender un conjunto de ideas, buscan generar una movilización basada en la emoción y no en la razón. Interesante estrategia en un partido de gobierno desgastado que se presenta nuevamente sin novedades, sino con la misma plantilla de líderes que han socavado la viabilidad del país en pos de una sumisión ciega hacia la metrópolis.

Más interesante que lo anterior resulta la aparición de un nuevo conglomerado político, un colectivo que se ha ido construyendo desde la base y el diálogo y en el que convergen, según postulan sus propios líderes, hombres y mujeres de diferentes plataformas políticas. Aunque no se puede negar que dentro de sus filas hay figuras que por una u otra razón han resultado polémicas, ya sea por sus maneras de ser o porque no se adaptan a lo que algunos entienden deben ser, se reconocer que hay cara nuevas nunca antes vistas y que no han tenido reparo en identificarse como viejos votantes de los partidos de la crisis.

El Movimiento Victoria Ciudadana, que ha quedado inscrito a nivel isla, según las exigencias electorales, parece venir dispuesto a hacerse un espacio dentro del anquilosado aparato político puertorriqueño que no parece ofrecer alternativas en este momento. Aunque muchos parecen subestimarlos, la reacción que ha provocado da a entender que lo están tomando en serio desde las diferentes plataformas, sobre todo porque medios de prensa hablan del pesado costo económico que representan a pesar de la crisis, pero no del daño económico y social que han perpetrado los partidos de la vieja política. En principio, la que parece será su candidata a la jefatura colonial, Alexandra Lúgaro, se presentó en las elecciones previas como candidata independiente, la primera mujer en hacerlo y para sorpresa de muchos, obtuvo el tercer lugar en apoyo en la contienda con sobre 175, 000 votos, poco más de un 11% del voto emitido, lo que le habría garantizado una reinscripción automática de haberse lanzado como partido, lo que en efecto esta vez realiza. Además, candidatos que optaron por otra plataforma política en el pasado, como Rafael Bernabe y Mariana Nogales, se han unido en la encomienda, así como Manuel Natal Albelo, quien formaba parte del tradicional Partido Popular. Cabe destacar que este último es fue el segundo representante por acumulación electo más votado en todo el país, entre 14 candidatos, con sobre 134,000 votos. Nuevos rostros, como Zayira Jordán Conde, quien se identifica como favorecedora de la total anexión de Puerto Rico a los Estados Unidos, también parecen ver en el movimiento una verdadera posibilidad de servir al país. Parece ser que varias visiones se encuentran en este nuevo instrumento político cuyo color, el negro, simboliza la unión de las tribus políticas que nos mantienen separados en trincheras por décadas. División que solo ha hecho prósperos a quienes se alimentan de los partidos mientras el pueblo languidece en la necesidad de nuevas alternativas que maximicen nuestro futuro colectivo. Solo queda esperar que este nuevo colectivo no se convierta en lo mismo que los otros y defraude al país.

Habrá que ver cómo se comporta el electorado: si se deja arrastrar por los patéticos cantos de sirena de los partidos de la crisis o si materializan su rechazo canalizado en nuevas opciones que parecen emerger, no solo como partidos, sino también como candidaturas independientes que han resultado electas en el pasado ejercicio electoral. Veamos si ese verano del 19 se manifiesta en las papeletas y se produce un batacazo que transforme el país. Si las protestas hicieron renunciar al un mandatario inepto e inservible como líder, como sería un mandato del pueblo electoralmente diferente. No lo sabemos, pero nos queda casi un año pasa saberlo y el Puerto Rico 2020 nos saluda desde la esquina. Veremos qué elige el país: nuevas alternativas o viejas tradiciones que nos lleven a un abismo más profundo.

También te puede interesar: Puerto Rico: Patrimonio Nacional al mejor postor

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS