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Arte y ciencia

Aniquilación de Jeff Vandermeer

Aracelly Guerrero Maldonado

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Sí hay un libro que engloba mí el concepto de soledad sería este: Aniquilación de Jeff Vandermeer, independientemente de los temas científicos, del suspenso, del horror y de lo innombrable, perdura en el lector la emoción de la soledad, del auto reconocimiento de la extrañeza y la aceptación de la misma.

Si bien hay muchos sub géneros dentro de la ciencia ficción, uno de los más atrevidos es el que se le conoce como Weird, que literalmente se traduce como: raro, o torcido.  En realidad el weird engloba la fantasía, la ciencia ficción y el horror, y su máximo exponente fue H. P. Lovecraft con su horror cósmico.  Una de las características de este tipo de relato no es únicamente su descripción gráfica de mutilaciones, o monstruos, o del elemento científico o fantástico, es también el crear en el lector una atmosfera de agobio, de perpetua ansiedad, de un miedo irracional a lo inexplicable o a lo externo, sea esto en la naturaleza, otra dimensión, el espacio o lo sobre natural.

Siguiendo esta línea, el libro de Vendermeer cumple ampliamente los requisitos del género, el primero de una trilogía, que continuaré leyendo, empieza de forma impactantemente.  Narrado en primera persona por la bióloga (no existen nombres en el relato) desde una perspectiva que se va volviendo más y más íntima conforme avanza el texto y conforme aumenta el agobio y la verdad que se nos revela a cucharadas sobre el área X.

La bióloga es uno de los personajes más auténticos, más reales, que he encontrado en este tipo de textos, y no es que los narradores de ciencia ficción no se adentren en la psique de los personajes, pero sí es común que en este tipo de relatos, se preponderen las circunstancias antes que la vida interna de quienes los experimentan.  La mayoría de los relatos de este tipo se construyen de fuera hacia dentro, como en Los sauces de Algernon Blackwood, pero en Aniquilación, todo va de adentro hacia afuera, aunque de entrada nos pueda parecer lo contrario.

La trama es sencilla pero llena de cuestionamientos; la bióloga está en una expedición con otras 3 mujeres más, de quienes tampoco sabremos nombres, solo profesiones, y no son las primeras, el área a explorar denominada área X (no encontraron un nombre más acertado) del que ni siquiera pueden recordar como entraron, o si podrán salir, aunque se asume que así será, pues ha habido otras expediciones y existen reportes de ello, con el tiempo, esto se volverá más importante, pero en el principio se nos entregan estos datos con una ecuanimidad propia de una persona que ya ha aceptado que no existe un futuro o que no puede cambiarlo, que venga lo que venga tendrá que ser o no será.

Y es que por más dura o atemorizante que sean las circunstancias, es dentro de uno mismo que se encuentra el verdadero terror, y creo que esto es lo que finalmente el autor nos quiere decir. Es en el conflicto interno de la protagonista que podemos ver la magnitud del área X, la desolación y la extrañeza de éste lugar, así como la protagonista tiene una individualidad que protege aún a costa de su matrimonio, el área X tiene en su interior los secretos de organismos nuevos, de ese algo sin definir y que nos aterra pero que también atrae.

La individualidad es sin duda uno de los temas principales del libro, esa expresión de individualidad puede ser más o menos fuerte en cada uno de nosotros, y sus expresiones pueden ser explosivas o sutiles, pero si en algo la mayoría puede estar de acuerdo es en su relación con los otros, en la necesidad humana de interactuar con otros seres, de formar más o menos vínculos con ellos y de que vivimos en sociedad, sea por elección o porque no podemos vivir de otra manera, y que aquellos que divergen enfrentaran siempre un camino tortuoso, difícil, lleno de inquietud y de equívocos.  La bióloga es uno de estos seres y con una sinceridad que es una entrega de su propia individualidad, nos va construyendo su relato e introduciéndonos en su realidad y en la del área X.

Creo que es uno de esos libros que aunque son cortos, te dejarán por largo tiempo pensando y esperando poder digerirlo, con la sensación de nudo en el estómago.  Es sin duda una lectura fácil y rápida pero sin gustan de tener todas las respuestas al estilo Conan Doyle, sepan que éste no es así y habrá más preguntas al final que al principio, con todo si se atreven, se los recomiendo ampliamente.

“Jamás lo averigüe, pues no soportaba la idea de volver, aunque tampoco olvidé la riqueza de aquel sitio.  Lo único que pude hacer fue mirar adelante y aplicar lo que había aprendido observando a los habitantes de la piscina.  Y nunca miré atrás, para bien o para mal.  Ni aunque el presupuesto de un proyecto se agotara o la zona que estudiábamos se vendiera de repente para ser urbanizada, jamás regrese.  Hay ciertos tipos de muerte que no se nos pueden pedir que revivamos; ciertas conexiones tan profundas que, al romperse, sientes el chasquido de aquel vínculo en tu interior.”

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Última página

El enorme reto de un espacio cultural

Ariel Avilés Marín

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El profesor Ariel Avilés Marín, una de las plumas más lúcidas de Yucatán, y amigo de toda la vida, desde los días iniciales de la benemérita Escuela Modelo, hasta el presente convulso y turbio, como activos martianos con quien me une la vocación docente, las letras, la pasión y el entusiasmo por la música, y el amor por México y Cuba, nos honró con la escritura de la última página de  Informe Fracto, que a partir del día de hoy domingo 3 de octubre de 2021, entra en receso después de casi tres años de haber abierto una ventana al pensamiento, a la cultura y a la información libres, sin cortapisas de ninguna clase, ponderando siempre el respeto a la diferencia y tratando de dar voz al otro, a los innominados y en general a todos los que no han querido guardar silencio ante el mundo desigual que amenaza ya con la extinción de la especie. En otro momento nos reuniremos de nuevo, mientras tanto, sigamos pensando que venceremos.

Carlos Bojórquez Urzaiz 

Luchar por la cultura, es una batalla titánica y muchas veces poco recompensada. Abrir brecha por la cultura, implica una labor dura y desigual, y sostener esa lucha exige la más de las veces la difícil cualidad de hacer verdaderos milagros. Esta lucha es igual de dura en el campo del teatro, de la música y, prácticamente en todo el campo de las artes. Tal parece que las musas son veleidosas e ingratas con quienes buscan sus favores, y que, tocar las mieles del triunfo está reservado a unos cuantos, y no siempre a los más meritorios. En este campo, la lucha por la labor editorial, es una de las más complicadas y cuyos frutos pocas veces logran trascender y menos redituar a quien pone en juego todas sus energías y afanes. La experiencia de crear y sostener una revista, con fines culturales es una empresa titánica y que, definitivamente reditúa, reditúa en planos de un orden estrictamente moral, anímico, de la más amplia realización personal, y eso, no tiene comparación alguna en la vida de las almas sensibles y generosas.

En la historia de las letras yucatecas, revistas memorables han dejado su huella luminosa. Esfinge, Platero, Voces Verdes, son nombres que se deben evocar con un reconocimiento para todas las mujeres y los hombres generosos que las hicieron posibles. En el campo del periodismo estudiantil, en la Escuela Modelo, también ha habido recordadas revistas, desde El Diminuto, en 1916, pasando por El Modelista, El Vocero Modelista, hasta llegar a la revista Blanco y Azul; así que no es de extrañar que un modelista como Carlos Bojórquez Urzaiz haya emprendido una aventura con la publicación y permanencia de la revista Informe Fracto.

Informe Fracto, ha dejado en su breve vida una huella que marca primicias en el periodismo cultural y de opinión. Una revista plural como pocas ha habido. Diversa e incluyente, que no ha rehuido a tema alguno que sus plumas han querido abordar, cada uno desde su trinchera de lucha. Desde sus columnas, ha tenido cabida la denuncia, la crítica afilada y aguda, la lucha a brazo partido por los Derechos Humanos. Creemos que, no hay pluma que haya dejado correr su tinta por sus columnas, que se haya sentido defraudada o sesgada por una línea sugerida y mucho menos impuesta. En sus páginas, se respiraba una libertad sin cortapisa alguna. Y todo esto, créanmelo, vale su peso en oro, y pocas veces se da, así con esta plenitud.

La fuerza de la situación económica es muy fuerte, sostener un proyecto como este no es cosa fácil, y termina naufragando, a pesar de sus logros periodísticos y literarios, porque la frase de Quevedo sigue teniendo una tremenda vigencia: “Poderoso caballero es don dinero”; y cuando éste falta, el casco de la nave hace agua y se va a pique sin remedio, con todo y su precioso cargamento de cultura. Así de fría y brutal es la realidad económica.

Nos duele profundamente que este día, 3 de octubre de 2021, sea el último que vea la luz esta memorable revista. Le decimos adiós con una tristeza profunda. Pero sin perder la esperanza de que, en un futuro, este gran proyecto pueda ser rescatado. En muchas revistas ha habido primera y segunda épocas. Deseamos profundamente que así suceda con Informe Fracto. Mientras tanto, el decimos con el alma en la mano: ¡Hasta luego! Mérida, Yuc., a 3 de octubre de 2021.

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Arte y ciencia

El periodismo necesario

Joed Amílcar Peña Alcocer

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La construcción de la opinión pública informada es uno de los grandes retos de la sociedad de la información y el conocimiento, y como es de imaginar, la prensa juega un papel importante en este proceso.

Yucatán atraviesa por una compleja situación, la pandemia agudizó la presencia de información falsa, manipulada y poco confiable. En estas condiciones, no es de extrañar que la toma de decisiones sea complicada y que el ejercicio de los derechos no sea pleno, por lo que la ciudadanía navega sin rumbo en el turbio mar de la información. Este contexto, en apariencia desalentador, puede ser superado por el trabajo de los medios de comunicación que, a través de un accionar ético y responsable pueden erigirse en herramientas que nos permitan orientarnos en estas aguas peligrosas. Eso ha sido Informe Fracto.

Los tres años de existencia de este medio de comunicación han demostrado cómo el periodismo digital puede y debe perseguir dos cosas: ética informativa y calidad de contenido. Durante la pandemia Informe Fracto fue uno de los pocos medios que suscribieron declaraciones puntuales sobre la responsabilidad de los medios de comunicación ante la emergencia por la Covid-19, mostró una clara inclinación por dar visibilidad a grupos que normalmente fueron marginados del espacio de la opinión pública, supo hacer uso del lenguaje como una forma de equilibrar el perverso juego de la desigualdad y reunió para ello a un nutrido grupo de profesionales e intelectuales.

Las páginas digitales de Informe Fracto serán recordadas como uno de los foros de opinión más importantes del espacio digital, donde convivieron algunas de las plumas más apreciadas del campo cultural yucateco. Este espacio digital mostró al periodismo regional los nuevos rostros y perfiles del periodista necesario.

No quepa duda que algún historiador ya ha tomado registro de esta publicación, por lo que su permanencia en la historia de la prensa regional esta asegurada. No se puede ocultar que éste, el medio más crítico de los últimos años, muchas veces fue a contracorriente del discurso periodístico yucateco y con ello sentó un precedente de independencia y libertad para cada uno de sus colaboradores. No se ejerció la libertad de opinión sin reflexión, no se busco ir a contracorriente sin un objetivo, por el contrario, la prioridad fue brindar certeza al lector.

Hace ya casi un año, por la generosidad de Carlos Bojórquez Urzaiz, recibí la invitación para hacer de Informe Fracto un espacio para mis ideas y reflexiones. Posiblemente no correspondí con la constancia debida, por ello valoro más la disposición permanente y entusiasta que siempre mostraron los editores al recibir mis colaboraciones.

La escritura y la reflexión nos llevan siempre por rumbos que se cruzan. Queda la memoria, queda la historia y el respeto a los valores del periodismo necesario.

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Notas al margen

Perspectiva y constancia de lo escrito

Manuel Tejada Loría

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Pero seré fiel a la divisa
de no escribir nunca una mentira.

Fidel Castro

La experiencia de lo digital ha sido una incitación y, sobre todo, una suerte de esperanza de que la cultura escrita todavía es constancia, y para algunos, destino. Informe Fracto es prueba de que el periodismo puede hacerse desde un discurso más humano y justo, que la escritura de la nota roja puede ir más allá de la estulticia, y que la perspectiva de género es un imperativo que debe permear las redacciones y nuestras relaciones humanas. No se puede desligar la vida diaria del periodismo responsable, de la editorial crítica. No podemos relegar la comprensión del presente a momentos fugaces en cualquier red social, o bien, a impulsos atrabancados de mentira, ego, verborrea y ripio.

Ha sido otro el latir de Informe Fracto. Seguramente otro el motivo de cada colaboradora y colaborador de este proyecto editorial en internet que, sin anuncios y propaganda, bregó por un mar embravecido de crisis pandémica, económica y globalización.

Aún y con todo, queda en la virtualidad, inequívoca constancia de lo escrito, seguro de que la reflexión, esa sí, persistirá en el día a día de quienes confluimos en este espacio diverso.

De manera personal, agradezco y reconozco desde estas líneas, la encomiable labor de Carlos Bojórquez Urzaiz, Rocío Valencia y Lilia Balam para que Informe Fracto navegara sublime. Fueron, sin duda, el viento a favor.

Para mi fue vivificante volver a escribir Notas al margen después de una lamentable y forzada pausa. Y, además, escribirla para un medio digital como Informe Fracto. No sólo fue un puntual recordatorio de la vocación, sino confirmar que este mundo se enfrenta desde nuevas trincheras con palabras, ideas y acciones.

Reencontrar al profesor de universidad, ahora como editor de una revista digital, fue del mismo modo muy grato, aunque no sorpresivo. La esencia del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz gira siempre en torno a las ideas, el conocimiento y la creatividad. Es una dicha poder encontrar a un interlocutor como él, y por supuesto, el alto valor de su amistad.  Por eso tengo la certeza de que una próxima aurora marcará no uno, sino nuevos rumbos.

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